Tras aproximadamente un mes de dominio sobre el territorio español de un anticiclón de bloqueo, que hizo que la precipitación durante el mes de febrero y primeros días de marzo fuera casi nula sobre España, llegó la borrasca Laura, decimosegunda de la temporada 2018-2019. Fue nombrada por AEMET el 5 de marzo a las 10:30 UTC por avisos de rachas de viento de nivel naranja a partir de las 06:00 h.l. del día 6 en la vertiente cantábrica de Navarra.
Formación y evolución posterior de la borrasca
La borrasca Laura se formó entre los días 2 y 3 de marzo al oeste de Norteaméria, algo al norte del paralelo 40ºN. Durante los siguientes días se desplazó rápidamente hacia el este, siempre con su centro algo al norte de 40ºN, al tiempo que se profundizaba. Al llegar a España, a últimas horas del día 5, ya era una borrasca madura. A diferencias de las anteriores borrascas con nombre de la temporada, afectó plenamente al territorio español, con rachas muy intensas de viento de hasta 130 km/h, e incluso 152 km/h en un punto singular, Estaca de Bares. Hubo también lluvias intensas, sobre todo en Galicia, algunas nevadas, y fenómenos costeros en Galicia, Cantábrico y litoral de Almería. A partir del día 6 su centro se desplazó hacia el norte de Europa, al tiempo que se rellenaba.

meteorológico más complejo y espectacular. Su origen se encuentra en las nubes cumulonimbos, nubes de gran desarrollo vertical que adquieren una distribución de carga eléctrica singular debido a las fuertes corrientes verticales que se producen en su seno y aspectos microfísicos en los que juega un papel fundamental la presencia de hielo.












