Un artículo de Benito Fuentes, meteorólogo de Aemet.
Los récords de temperatura pueden parecer, a primera vista, un fenómeno puramente anecdótico: en cierto momento se alcanza un valor que nunca antes se había registrado. Sin embargo, cuando se analizan miles de puntos del planeta y se observa su evolución durante más de un siglo, los récords adquieren un significado mucho más profundo.
El objetivo de este análisis es estudiar los récords de temperatura desde 1850 y comprobar si su comportamiento es compatible con el que cabría esperar de una simple variabilidad natural del clima. Como se verá, los récords presentan varios rasgos que no encajan con ese comportamiento. Al contrario, los resultados son coherentes con un planeta sometido a un calentamiento global sostenido.
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