Área de Técnicas y Aplicaciones de Predicción


Semana del 17 al 23 de noviembre de 2025
El régimen euroatlántico predominante durante prácticamente toda la semana, desde el lunes hasta el sábado, estuvo protagonizado por el tipo de nombre “dorsal atlántica” y concluyó la semana con una situación indefinida.

El marco sinóptico predominante sobre la Península y Baleares comenzó con una transición el lunes y martes, continuó con el patrón de la clasificación de Font de nombre “depresión del golfo de Génova” desde el miércoles hasta el viernes,y terminó la semana con el patrón denominado “altas presiones en el Atlántico subtropical”. El archipiélago canario comenzó la semana con el tipo de Font para Canarias de nombre “invasión de aire polar marítimo” desde el lunes hasta el miércoles, le siguió una transición el jueves, continuó con el patrón denominado “depresión fría en altura”, el viernes y sábado, y concluyó la semana con el tipo de nombre “invasión de aire caliente sahariano” el domingo.

En lo que respecta al tiempo sensible, comenzando por las precipitaciones, el lunes se registraron lluvias moderadas, localmente fuertes y persistentes en distintos puntos de Andalucía, con especial incidencia en la Axarquía, la Alpujarra y el litoral granadino. También se produjeron chubascos en el entorno del mar Balear, localmente fuertes o muy fuertes y en algunos casos persistentes en Baleares, sobre todo en Mallorca y Menorca, donde destacaron los 60 mm en una hora medidos en Ciutadella. En el resto de la Península se observaron chubascos dispersos, poco significativos en general, principalmente en áreas de montaña, aunque más intensos y persistentes en zonas del Cantábrico.
El martes se produjeron chubascos de intensidad moderada en el sureste peninsular y en el entorno de Melilla, así como precipitaciones en Mallorca e Ibiza, que no superaron dicha intensidad. El miércoles únicamente cabe reseñar algunos chubascos moderados en Baleares, junto con precipitaciones en Galicia y el Cantábrico.
El jueves se desarrollaron precipitaciones persistentes en la cordillera Cantábrica, el alto Ebro, la Ibérica norte y los Pirineos occidentales, siendo menos intensas en Galicia, el sistema Central y la Ibérica sur. Asimismo, se registraron chubascos en el archipiélago balear y en el litoral de Cataluña, con mayor intensidad en la isla de Mallorca.
Por otro lado, se produjo el primer episodio de nevadas en cotas bajas del otoño. Este comenzó con una cota de nieve situada en torno a los 800–1000 m en Galicia y el Cantábrico, descendiendo posteriormente de forma rápida hasta quedar por debajo de los 600 m tras la puesta de sol. Se registraron nevadas en todo el Cantábrico oriental y central, con los mayores acumulados en la cordillera Cantábrica, donde se superaron los 40 cm.
El viernes se tuvieron chubascos en el Cantábrico que fueron en forma de nieve por encima de 500-700 m, resultando persistentes en las sierras del País Vasco y Navarra. Así mismo, en Baleares se registraron chubascos que fueron acompañados ocasionalmente con tormentas de intensidad moderada y granizo menudo. También hubo que destacar algunos chubascos débiles en el extremo oriental del Cantábrico que fueron en forma de nieve por encima de 500-700 m y chubascos dispersos en Baleares.
El sábado se dieron algunas lluvias débiles en el norte de Galicia, mientras que la cota de nieve ascendió por encima de los 1600 m. El domingo únicamente se registraron precipitaciones débiles, en forma de lluvias y lloviznas, en el oeste de Galicia.
También hay que reseñar las heladas producidas el miércoles que fueron de intensidad moderada en amplias zonas de la mitad norte y en áreas de montaña en general; mientras que el viernes fueron generalizadas en las mesetas y en los principales sistemas montañosos; y el domingo quedaban restringidas al este de la Meseta Sur, al extremo nordeste y a zonas de montaña.
En relación con las temperaturas máximas registradas en la Península, la semana se caracterizó por un marcado predominio de las anomalías negativas frente a las positivas, fenómeno que se acentuó a partir del miércoles. El lunes destacaron las anomalías negativas en el centro y sur peninsulares, mientras que las positivas se concentraron en el tercio norte y el litoral mediterráneo. El martes, las anomalías negativas dominaron en el tercio norte y el cuadrante sureste, en tanto que las positivas lo hicieron en el tercio central. A partir del miércoles, la extensión de las anomalías negativas aumentó significativamente, con excepción de Alicante, la Región de Murcia y la costa sur de Andalucía, donde se observó un comportamiento opuesto. Desde ese día y hasta el sábado, las anomalías negativas se generalizaron en toda la Península. El domingo, sin embargo, su dominio se redujo a la mitad occidental, los Pirineos y Cataluña, mientras que las anomalías positivas reaparecieron en la costa cantábrica, el tercio oriental peninsular y el sur de Andalucía. En Baleares, el lunes comenzó con predominio de las anomalías positivas en Menorca y negativas en Mallorca. No obstante, a partir del martes se estableció un claro dominio de las anomalías negativas, que se mantuvieron de forma generalizada desde el jueves hasta el domingo. En conjunto, la media semanal de las temperaturas máximas en la Península y Baleares experimentó un descenso de 5,2 °C respecto a la semana anterior. En el archipiélago canario, la disminución fue más moderada, con un descenso de 1,2 °C, predominando igualmente las anomalías negativas durante la mayor parte de la semana. Estas fueron casi generalizadas el lunes y martes —excepto en una amplia zona de la parte central y occidental de Tenerife—, y se consolidaron de forma generalizada entre el miércoles y el sábado. Finalmente, el domingo se observó un cambio de tendencia, con el retorno de las anomalías positivas. En cuanto a las temperaturas mínimas, la media semanal descendió 5,9 °C en la Península y Baleares, mientras que en Canarias la reducción fue más ligera, de apenas 0,5 °C.
En lo que concierne al viento, predominó claramente la componente N durante prácticamente toda la semana. Desde el martes hasta el sábado se establecieron los regímenes de cierzo y tramontana en las zonas habituales, mientras que en el mar de Alborán y el Estrecho sopló poniente moderado, con algunas rachas fuertes durante los dos primeros días. El lunes dominó un flujo de componente N flojo o moderado en la mayor parte del territorio. El martes, el viento de componente N penetró por el área cantábrica, en general con intensidad floja, aunque se intensificó en la vertiente atlántica gallega y en el cuadrante nordeste, donde se instauraron el cierzo y la tramontana, con intervalos fuertes en el valle del Ebro y el Ampurdán, alcanzando el norte de Baleares. El miércoles continuó el predominio del flujo de N sobre la Península, con cierto recorrido marítimo, manteniéndose el régimen de cierzo y tramontana, mientras que en el litoral norte peninsular soplaba viento de componente W; en todos los casos con intensidad moderada, y vientos flojos en el resto del territorio. El jueves persistió el flujo de N, registrándose rachas muy fuertes en los litorales cantábricos y en cotas altas de los sistemas montañosos de la mitad norte. Asimismo, el cierzo y la tramontana aumentaron su intensidad, con rachas muy fuertes en la desembocadura del Ebro y en el Ampurdán. El viernes se intensificaron notablemente la tramontana y el cierzo, especialmente en el valle del Ebro, donde se alcanzaron rachas muy fuertes, mientras que en el resto de la Península siguió predominando el viento del N. El sábado comenzó a amainar el cierzo y la tramontana, aunque aún se registraron algunas rachas localmente muy fuertes, produciéndose además un role del viento a componente W. Este flujo de W y WSW se mantuvo el domingo, soplando con fuerza en los litorales del norte de Galicia.
El archipiélago canario estuvo expuesto durante prácticamente toda la semana a un flujo de componente N, predominantemente del NE que roló a E el domingo. Se registraron lluvias débiles en el norte de las islas el martes, extendiéndose a Lanzarote y Gran Canaria el miércoles, y evolucionando a chubascos en El Hierro y La Palma el jueves. El viernes se produjeron nuevamente chubascos, en general débiles o moderados, en las islas montañosas, especialmente en medianías y cumbres, repitiéndose el sábado en medianías y cumbres del norte y este de La Palma, donde fueron persistentes y localmente fuertes. Durante el martes se observaron intervalos nubosos en el norte de las islas, mientras que el miércoles la nubosidad baja alcanzó a gran parte del archipiélago. El viernes y el sábado predominó la nubosidad abundante en las islas montañosas. Finalmente, el domingo se produjo la entrada progresiva de una masa de polvo sahariano en suspensión sobre el archipiélago.
Lunes 17
Circulación polar parcialmente bloqueada sobre el Atlántico debido a la estructura conformada por un alta y una baja situada en torno a la Península, aunque este bloqueo tiende a romperse con el debilitamiento del alta y el desplazamiento de ambas estructuras hacia el sureste. La baja centrada en torno a nuestro territorio posee una extensa anomalía fría de -20 °C en 500 hPa, y presenta dos vórtices bien definidos, uno sobre el nordeste y otro sobre el sur peninsular, y está rodeada por una circulación secundaria que se intensifica en torno a un chorro del W de 110 kt que la bordea por su flanco sur. Sobre Baleares la circulación se curva anticiclónicamente en torno a una dorsal delantera del primer vórtice. Canarias permanece en el seno de una troposfera más cálida y seca, y bajo un flujo subsidente del NW a la salida de otra dorsal.
Predominio de las bajas presiones en superficie en la vertical de la baja en altura (restos de la borrasca Claudia, que se va rellenando), excepto sobre el extremo noroeste peninsular por donde penetran las altas presiones atlánticas. Dentro del seno de bajas presiones que afecta a gran parte del territorio peninsular y área mediterránea, se observan 2 bajas secundarias: 1) pequeña baja mesoescalar asociada al centro de Claudia, acompañada de un pequeño frente ocluido, y que desarrolla un sistema convectivo en torno a su flanco norte que recorre Andalucía de oeste a este dejando precipitaciones moderadas, o localmente fuertes, además de persistentes, con registros que localmente son superiores a los 40-45 mm en períodos inferiores a 3-4 horas. Se observan precipitaciones en puntos de Andalucía oriental, que resultan localmente fuertes en puntos de la Axarquía, Alpujarra y litoral granadino 2) Otra baja situada en torno al mar Balear, en la vertical del primer vórtice en altura, en torno a la cual se producen chubascos localmente fuertes, o muy fuertes, en Baleares, concentrados en Mallorca (en la zona de Campos y Andratx) y en Menorca. En el resto de la Península se producen algunos chubascos dispersos poco importantes, principalmente en torno a zonas de montaña, siendo más intensos y persistentes en áreas del Cantábrico debido a la incidencia del flujo húmedo del NE. Predominio del flujo de componente N flojo o moderado en todo el territorio, excepto en torno al Estrecho y Alborán donde sopla moderado del W con intervalos fuertes. Las temperaturas máximas descienden ligeramente en los tercios sur y este, así como en Baleares, mientras que lo hacen de forma moderada en el Cantábrico con la llegada de una masa de aire más fría impulsada por el flujo de componente N. En Galicia se tienen ascensos en su mitad oeste debido al flujo terral del NE. En Canarias se tiene un viento de componente N flojo a moderado y la ACSH que se mantiene por encima de los 1500-1700 m.




Reporte en SINOBAS del día 17:
Martes 18
Circulación polar bloqueada en latitudes altas en torno a una extensa dorsal que permanece estacionaria al sur de Groenlandia, manteniéndose la Península en su flanco sur. Nuestro territorio se ve influenciado por un flujo de componente N con curvatura anticiclónica debido a una dorsal, que lleva asociada una masa estable y relativamente cálida. Corriente abajo se conforma una depresión, cuya anomalía fría es de -20 °C en 500 hPa, quedando al sur de Baleares, con una línea de deformación bien marcada entre ambas estructuras. Canarias se encuentra en el seno de una troposfera cálida y seca, bajo un flujo del NW predominantemente subsidente.
Extensa área de altas presiones atlánticas que penetran en forma de cuña por el Cantábrico, englobando la mayor parte de la Península. Bajas relativas en Alborán y al sur de Baleares, en la vertical de la depresión en altura, destacando una mesobaja que a primeras horas de la mañana da lugar a chubascos moderados en el sureste peninsular y en el entorno de Melilla. La nubosidad de desarrollo asociada va perdiendo entidad durante el día. Convergencias entre el mestral y la tramontana en el mar balear, ocasionando chubascos en puntos de Mallorca e Ibiza, que no pasan de intensidad moderada. Condiciones de estabilidad en el resto de la Península, con cielos poco nubosos salvo por nubosidad baja dispersa en el tercio norte peninsular y en zonas de montaña, dando lugar a lluvias débiles y lloviznas aisladas, así como a un descenso moderado de las temperaturas máximas. Por el contrario, en el cuadrante suroeste se observan ascensos. Viento de componente N penetrando por el área cantábrica, flojo por lo general, más intenso en la vertiente atlántica gallega y en el cuadrante nordeste, donde se establece el régimen de cierzo y tramontana. Intervalos fuertes en el valle del Ebro y Ampurdán, alcanzando el norte de Baleares. Poniente moderado en el Estrecho. En Canarias se tiene un viento de componente N que deja intervalos nubosos y algunas lluvias débiles en el norte de las islas. El ACSH se mantiene en torno a 1800 m, lo que permite el crecimiento de nubosidad de evolución.




Miércoles 19
Circulación polar muy ondulada discurriendo al norte de nuestras latitudes. Península y Baleares quedan en el borde meridional de una vaguada, en el límite sur de una extensa zona de bajos geopotenciales que se extiende al norte de los países escandinavos. Esta vaguada se encuentra separada por una línea de deformación de un vórtice al este de Azores, el cual induce un flujo más húmedo sobre una franja central peninsular entre el oeste y el Pirineo, con humedad decreciente cuanto más al sur. Canarias se encuentra bajo un flujo zonal, al sur de una línea de deformación que separa una vaguada de onda corta sobre Marruecos y un vórtice en el Atlántico central, bajo un flujo relativamente húmedo.
Anticiclón atlántico que extiende sus altas presiones desde Islandia hasta el sur de Canarias, interrumpidas por dos bajas relativas entre Azores y Madeira, con sus altas presiones alcanzando África occidental y el oeste de la Península. Baja presión sobre Escandinavia con un sistema frontal asociado que a mitad del día queda sobre el Cantábrico. Esta configuración bárica favorece un flujo del N sobre nuestro territorio con cierto recorrido marítimo que deja precipitaciones en Galicia y el Cantábrico. Predominio de la nubosidad alta en el resto. La diferencia de presión entre el Cantábrico y el Mediterráneo favorece el establecimiento del régimen de cierzo-tramontana, que soplan con intensidad moderada, al igual que el viento del N y del W en el litoral del norte peninsular, con vientos flojos en el resto. Durante la madrugada se han registrado heladas de intensidad moderada en amplias zonas de la mitad norte y zonas de montaña en general. Régimen de alisios en Canarias que arrastran nubosidad baja hasta el archipiélago, con la ACSH por encima de 2000 m. Precipitaciones débiles que afectan a Lanzarote y a Gran Canaria.




Jueves 20
Circulación polar muy ondulada discurriendo al norte de nuestras latitudes. La Península y Baleares quedan en el borde meridional de una vaguada, en el límite sur de una extensa zona de bajos geopotenciales que queda sobre el centro peninsular y que se extiende al norte de los países escandinavos. Esta vaguada se encuentra separada por una línea de deformación de un vórtice al sureste de Azores. Así, el chorro trasero de la vaguada incide sobre el noroeste de la Península con intensidades de 100 kt, advectando una masa muy fría y seca. Canarias se encuentra bajo un flujo zonal, al sur de una línea de deformación que separa un vórtice sobre Marruecos de otro sobre el Atlántico central, bajo un flujo relativamente húmedo y fresco.
Anticiclón atlántico que extiende sus altas presiones desde Islandia hasta el sur de Canarias, interrumpidas por una pequeña baja entre Azores y Madeira, con sus altas presiones alcanzando África occidental y la Península. Bajas presiones sobre el golfo de Génova, con un sistema frontal asociado al oeste de la Península, con un pseudofrente frío en frontolisis sobre el centro peninsular. Esta configuración bárica favorece un flujo de N sobre nuestro territorio con recorrido marítimo que deja precipitaciones en Galicia y Cantábrico, con la cota de nieve en torno a 800-1000 m. Tras este pseudofrente se produce una potente descarga fría, favorecida por las bajas temperaturas en niveles medios, que deja precipitaciones persistentes en la cordillera Cantábrica, el alto Ebro, la Ibérica norte, y los Pirineos occidentales, y menos intensas en Galicia, el sistema Central y la Ibérica sur. Estas precipitaciones se intensifican al final del día. La cota de nieve va descendiendo hasta situarse por debajo de los 600 m. Los mayores acumulados se tienen en la cordillera Cantábrica, donde en cotas altas y zonas expuestas se producen acumulados por encima de los 40 cm. Este primer episodio de nevadas en cotas bajas del otoño ha motivado la emisión de un aviso especial. También se tienen precipitaciones persistentes en el centro de Cantabria que afectan a otras áreas del Cantábrico. Aumenta la intensidad del cierzo-tramontana, con rachas muy fuertes en la desembocadura del Ebro y en Ampurdán, y llegan a alcanzar Baleares. El viento del N también deja rachas muy fuertes en litorales cantábricos y en cotas altas de los sistemas montañosos de la mitad norte. Fruto de la convergencia entre cierzo y tramontana y del desplazamiento de una masa fría sobre un mar cálido, se tienen chubascos en el mar Balear. Aunque hay bajo CAPE, la inestabilidad en niveles medios da lugar a que puedan alcanzar localmente intensidad fuerte, e incluso acompañadas de tormenta, alcanzando tierra en el archipiélago y en el litoral de Cataluña. Temperaturas en descenso salvo las mínimas en el medio y bajo Ebro. En Canarias se restablece el régimen de alisios. Con el acercamiento del vórtice al sureste de Azores se producen chubascos en El Hierro y La Palma. El alisio deja precipitaciones débiles. Temperaturas con pocos cambios o en ligero descenso.




Viernes 21
Circulación polar muy ondulada en torno a una extensa dorsal atlántica y una vaguada elongada, en proceso de estrangulación, que alcanza el nordeste peninsular y Baleares con una anomalía de -35 °C y que se encuentra rodeada de un sistema de chorros potentes del N que impactan sobre el Cantábrico oriental y Pirineos con 110 kt de intensidad. Flujo ciclónico muy intenso del N y NW sobre la mayor parte de la Península y Baleares, en una masa muy fría y seca, con subsidencia generalizada excepto sobre el archipiélago, donde se observan topes convectivos poco profundos. Canarias se encuentra al este de una DANA, con una anomalía de -16 °C, en una masa algo más húmeda e inestable, con flujo del WSW.
Anticiclón atlántico al norte de Azores que extiende las altas presiones hacia el noroeste de Europa y la Península, África y Canarias, y borrasca en Italia que extiende las bajas al golfo de Génova (Font tipo 10). Fuerte gradiente bárico en el golfo de León y el tercio nordeste peninsular, con viento fuerte de tramontana y cierzo en el Ebro, que sopla con rachas muy fuertes. En el resto de la Península predomina el viento del N, con la masa marítimo ártica (mA) recargada de humedad en el Cantábrico dando lugar a chubascos, en forma de nieve por encima de 500-700 m, más persistentes en las sierras del País Vasco y Navarra durante la noche y la mañana. Convección poco profunda en Baleares, con chubascos con tormentas ocasionales de intensidad moderada, con granizo menudo y viento moderado del N y NW. Descenso acusado de las temperaturas, especialmente en Baleares y el tercio este, con heladas generalizadas en las mesetas y sistemas montañosos. En Canarias se tiene un viento del NE y la ACSH alcanzando los 2500 m, con abundante nubosidad y chubascos, en general débiles o moderados, en las islas montañosas, especialmente en medianías y cumbres. Temperaturas también en descenso.




- Reporte en SINOBAS del día 21: Tromba marina en Esporles (Mallorca)
Sábado 22
Circulación polar que se ondula sobre Europa en torno a una extensa dorsal y una vaguada elongada, que se desplaza hacia el Mediterráneo central acompañada de un extenso núcleo frío de -28 °C en 500 hPa, quedando la Península y Baleares a la salida de dicha dorsal bajo una un flujo relativamente intenso del NNW y en un entorno de subsidencia generalizada. Canarias se encuentra en el flanco delantero de una DANA, con dos vórtices bien definidos en su seno, uno de los cuales se halla sobre las islas occidentales, y con anomalía de -16 °C en 500 hPa. El flujo del SW que predomina sobre el archipiélago advecta una masa húmeda e inestable sobre la mitad oeste.
Potente anticiclón atlántico de 1032 hPa centrado al este de Azores que extiende las altas presiones hacia el oeste y centro de Europa, la Península, África y Canarias. Mientras, la borrasca sobre el Mediterráneo central se desplaza hacia el este a la par que va rellenándose gradualmente, con lo que el intenso gradiente bárico establecido sobre en el golfo de León, tercio nordeste peninsular y Baleares comienza a debilitarse, y con ello van amainando los flujos de cierzo y tramontana, aunque se van dando de manera local algunas rachas muy fuertes, de manera que se va manteniendo el temporal costero en zonas del Empordà y Baleares. Por otro lado, la masa ártica (mA) continúa su retirada hacia el este viéndose reemplazada por una masa más templada de origen subtropical (mT(sub)) que penetra por el noroeste peninsular acompañada de un role del viento a componente W y de la entrada de un frente cálido, que avanza aportando un incremento de la nubosidad, así como algunas lluvias débiles sobre el norte de Galicia. En el resto de la Península y Baleares se tienen cielos poco nubosos con intervalos de nubes altas. Temperaturas en ascenso sobre la mitad norte peninsular y Baleares, siendo localmente notable en el área cantábrica y Pirineos, mientras que se mantienen sin cambios significativos o en ascenso sobre zonas montañosas, en el resto. En Canarias se tiene viento del NE y la ACSH alcanzando los 2500 m, con abundante nubosidad y chubascos, en general débiles o moderados, en las islas montañosas, especialmente en medianías y cumbres del norte y este de la Palma donde son persistentes y localmente fuertes.




Domingo 23
Circulación polar ondulada al norte de nuestro territorio, que se encuentra bajo la influencia de una extensa dorsal en un flujo húmedo y subsidente, salvo el extremo noroeste, con un flujo del W más inestable. Esta humedad es conducida por una circulación secundaria de origen subtropical, con una onda corta en formación en el Atlántico. Canarias continúa bajo la influencia de una extensa DANA, con núcleo frío de -16 °C en 500 hPa, y en cuyo seno se distinguen 2 vórtices bien diferenciados, uno de los cuales se halla en el este de las islas.
Anticiclón atlántico centrado al oeste de la Península, extendiendo las altas presiones por buena parte del territorio peninsular y Baleares, con un centro secundario en el Sáhara y una vaguada al este de la Península (Font tipo 1). Abundante nubosidad media y alta, especialmente en el tercio noroeste, con un flujo húmedo que deja precipitaciones débiles (lluvias y lloviznas), especialmente en el oeste de Galicia. Predominio de vientos del W y WSW, soplando fuerte en litorales del norte de Galicia, y de la masa marítima tropical (mT (sub)), con temperaturas en ascenso generalizado, muy acusado, en las mínimas en el cuadrante noroeste, quedando las heladas restringidas al este de la Meseta Sur, extremo nordeste y zonas de montaña. En Canarias, el fortalecimiento del anticiclón sobre el norte de África da lugar a la progresiva entrada de una masa sahariana más cálida y seca acompañada de calima, con cielos despejados, excepto en las islas más occidentales, y temperaturas en ascenso general, más acusado en cumbres y medianías debido al descenso de la inversión.







































