Noticia de la OMM publicada el 2 de julio de 2019
Una ola de calor inusualmente temprana y excepcionalmente intensa ha establecido nuevos récords de temperatura en Europa y aseguró que el mes de junio fue el más caluroso registrado en el continente, con una temperatura promedio de 2 ° C por encima de lo normal. Las altas temperaturas representan una gran amenaza para la salud de las personas, la agricultura y el medio ambiente, pero los informes iniciales indicaron que las advertencias tempranas de salud y calor limitaron con éxito la cifra de muertos.
Estas olas de calor son consistentes con los escenarios climáticos que predicen eventos de calor más frecuentes, prolongados e intensos, ya que las concentraciones de gases de efecto invernadero conducen a un aumento de las temperaturas globales.





A lo largo de la pasada primavera climatológica, que comprende los meses de marzo, abril y mayo, se recogió un promedio 174 l/m2 en el conjunto de España, lo que supone un 15% por debajo del valor medio del período de referencia (1981-2010) y le confiere un carácter seco. Se ha tratado de la sexta primavera más seca del siglo XXI.

Vemos en este artículo, cómo es el comportamiento y distribución habitual de las tormentas (1) en el mes de junio en la península Ibérica y alrededores, tomando como referencia la media del periodo 1995-2016 

El Congreso Meteorológico Mundial ha aprobado el establecimiento de una Red Mundial Básica de Observaciones (GBON), preparando así el terreno para una revisión radical del intercambio internacional de datos de observación, en los que se sustentan todos los productos y servicios meteorológicos, climáticos e hidrológicos.