La Previsión Meteorológica para las Fallas 2018

Elaborada por la Delegación Territorial  de Aemet en la Comunidad Valenciana.

FALLAS 2018: PREVISIÓN

Desde el inicio del mes de marzo el tiempo en la Comunidad Valenciana está caracterizado por el sucesivo paso de frentes de poniente, con alternancia de días poco nubosos con otros de cielo cubierto y precipitaciones débiles y dispersas en forma de chubascos de corta duración.

El escenario más probable durante toda la semana es que persista esta situación meteorológica de paso de frentes de poniente, con viento del oeste predominante durante todo el periodo. En general el viento de poniente será moderado, aunque algún día, como hoy lunes o el jueves (tras el paso del frente canalizado por la borrasca Gisele), puede llegar a soplar con rachas fuertes.

La previsión de temperaturas máximas para los próximos días es coherente con el escenario descrito anteriormente, con predominio de temperaturas algo por encima de los valores medios normales tanto en las mínimas como en las máximas, sobre todo en la primera parte de la semana, como suele ser característico en situaciones de viento de poniente, y con los típicos altibajos de temperatura que reflejan el ascenso térmico el
día previo al paso del frente (por delante de la línea frontal circula aire relativamente cálido) y el descenso térmico el día posterior al paso del frente (por detrás de la línea frontal circula aire relativamente frío). Sigue leyendo

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El clima normal en València en la semana fallera 15 al 19 de Marzo (1938-2017)

Delegación Territorial en la Comunidad Valènciana de Aemet.

El CLIMA NORMAL EN VALÈNCIA EN LA SEMANA FALLERA                                             15 AL 19 DE MARZO (1938-2017)
La semana de fallas marca el final del invierno y el principio de la primavera y eso se nota en el clima de la ciudad de València, sobre todo porque con la primavera cesa la influencia de los vientos terrales, que son los más frecuentes en el invierno, y comienza a sentirse la influencia del Mediterráneo que se prolongará hasta bien entrado el otoño.
TEMPERATURA
Aunque el inicio de la primavera está caracterizado por una gran variabilidad atmosférica, y suele ser habitual que a días relativamente frescos le sucedan otros cálidos, hay un patrón que se suele repetir con mucha frecuencia en la semana de fallas en la ciudad y que popularmente es conocido como “tiempo fallero”: con la llegada de la primavera y en días estables, a partir de mediodía se establece el típico régimen de brisas, que cuando es el predominante en esta semana de fiestas, da lugar a que las temperaturas diurnas más altas tomen valores próximos a 20ºC, mientras que las mínimas se quedan alrededor de 10ºC.
Valores medios de temperatura en los últimos 80 años:
 Media de las máximas (temperatura diurna): 19.1ºC
 Media de las mínimas (temperatura nocturna): 8.8ºC
 Media diaria: 14.0ºC
Semanas falleras con medias diarias más cálidas en los últimos 80 años:
 1988, con 19.1ºC, 5.1ºC por encima de la media diaria.
 1969, con 18.6ºC, 4.6ºC por encima de la media diaria.
 En años más recientes, las fallas de 2002, 2001 y 2008, fueron más de 3ºC más cálidas que la media del periodo de 80 años.
Semanas falleras con medias diarias más frías en los últimos 80 años:
 1973, con 9.2ºC, 4.8ºC por debajo de la media diaria.
 1953, con 10.0ºC, 4.0ºC por debajo de la media diaria.
 En años más recientes, las fallas de 2010 y 2015 fueron muy frías, con una media de unos 11.5ºC que es aproximadamente 2.5ºC por debajo del promedio del periodo de 80 años analizado.
Días más cálidos en la semana fallera:
 19 de marzo de 1940, con 30.8ºC de temperatura máxima.
 19 de marzo de 2002, con 29.0ºC de temperatura máxima.
Noches más frías en la semana fallera:
 15 de marzo de 1962, con 2.0ºC de temperatura mínima.
 19 de marzo de 1939, con 3.0ºC de temperatura mínima.
 En años más recientes destaca la nit del foc (del 18 al 19 de marzo) de 2003, cuando los
termómetros bajaron hasta 4ºC, pero también en el año 2015 hubo noches frías en la semana fallera: la temperatura mínima del día 16 fue de 6.2ºC y la del 17 fue de 5.0ºC. Sigue leyendo

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Informe de la semana del 5 al 11 Marzo de 2018 en imágenes

» El sábado 10 “Felix” afecta de lleno al oeste peninsular»

 Evolución del tiempo durante de la semana.

El lunes 5 continúa la situación de flujo zonal con el paso de frentes que afectan sobre todo al sur peninsular, con abundantes lluvias, tormentas y fuertes vientos. Las islas Canarias no son afectadas por el paso de estos frentes.

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El martes 6 una nueva borrasca pasa por el norte peninsular, con un frente frío asociado que se desplaza desde el NW hacia el SE. Vuelven a bajar las temperaturas y la cota de nieve. Sigue leyendo

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Resumen de la evolución de las precipitaciones en España del 26 de febrero al 6 de marzo

Precipitación semanal

Durante el periodo del 26 de febrero al 6 de marzo las precipitaciones fueron abundantes, especialmente en la vertiente atlántica, y afectaron a todo el territorio nacional superando los 10 mm en todas las zonas salvo en una franja del levante peninsular que va desde Almería hasta Castellón y en las islas de Fuerteventura e Ibiza. Se registraron cantidades superiores a los 100 mm en toda la mitad oeste de Andalucía, en los Sistemas Central e Ibérico así como en el norte de Extremadura y oeste de Castilla-La Mancha, en Galicia, en puntos de la Serranía de Cuenca, en el pirineo más occidental y en las islas de La Palma y Tenerife. Las precipitaciones llegaron a superar los 300 mm en el puerto del Pico y noreste de Cáceres y en la sierra de Grazalema en Cádiz. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 214 mm en el puerto de Navacerrada, 202 mm en Tenerife/Los Rodeos, 186 mm en Málaga/Aeropuerto, 149 mm en Ceuta, 144 mm en Jerez de la Frontera/Aeropuerto y 141 mm en Pontevedra. El día 7 las precipitaciones más destacables, superando los 10 mm, afectaron al tercio sur peninsular, llegando a registrarse más de 100 mm en algún sitio puntual de la Sierra de Grazalema.

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Precipitaciones en el año hidrológico

El valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre
hasta el 6 de marzo de 2018 se cifra en 326 mm, lo que representa un 10% menos que
el valor normal correspondiente a dicho periodo (363 mm).

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Las precipitaciones superan los valores normales en una zona que va desde Asturias hasta Navarra y norte de La Rioja, en el pirineo más occidental y en la provincia de Segovia, llegando a un 25% e incluso alcanzando un 50% por encima del valor normal en Cantabria y en el País Vasco. Las precipitaciones también superan esos valores normales en una amplia franja que va desde el sur de Madrid hasta el litoral de Granada y en el norte de las islas de Mallorca, Gran Canaria y Tenerife. En el resto del territorio las precipitaciones se encuentran por debajo de su valor normal, situándose por debajo del 75% en la mitad sur de Aragón y este de la provincia de Guadalajara, al noreste de Cataluña, en el levante peninsular en una franja entre Barcelona y el norte de Alicante, en las provincias de Murcia y Almería, en áreas aisladas al oeste de Extremadura y Huelva, en Islas Canarias más occidentales y al sur de Gran Canaria y Fuerteventura..

 

 

http://www.aemet.es/es/serviciosclimaticos/vigilancia_clima/balancehidrico

En el Boletín Hídrico Nacional que se elabora cada diez días, se presenta información resumida de forma distribuida para todo el territorio nacional de diferentes variables, en las que se incluye informaciones de la precipitación y la evapotranspiración potencial acumuladas desde el 1 de septiembre.

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INFORME MENSUAL CLIMATOLÓGICO FEBRERO 2018

Temperatura.

El mes de febrero ha presentado en conjunto un carácter muy frío, con una temperatura media sobre España de 6,9 ºC, valor que queda 1,6 ºC por debajo de la media de este mes (periodo de referencia: 1981-2010). Se ha tratado del sexto febrero más frío desde 1965 y del tercero más frío en lo que llevamos de siglo XXI, por detrás de los meses de febrero de 2005 y 2012.

A

En febrero predominó el carácter muy frío tanto en el territorio peninsular español como en los archipiélagos balear y canario. Se observaron anomalías de temperatura cercanas a -3 ºC en la mayor parte de la cordillera Cantábrica, norte del País Vasco y Navarra, Pirineo Catalán, sur de Castilla y León, sur de Aragón y en puntos de la mitad este de Castilla-La Mancha y del interior de Andalucía. En el resto del territorio peninsular español  y en Baleares predominaron anomalías de entre -1 y -2 ºC. En Canarias las anomalías térmicas alcanzaron valores de – 3 ºC en zonas altas y de entre -1 y -2 ºC en las zonas de menor altitud.

Las temperaturas máximas quedaron en promedio 1,7 ºC por debajo del valor normal del mes, mientras que las mínimas se situaron 1,5 ºC por debajo de las normales, resultando, por tanto, una oscilación térmica diurna 0,2 ºC menor que la normal de febrero.

El mes de febrero comenzó con un episodio de temperaturas por debajo de las normales, tanto las máximas como las mínimas, que se extendió hasta el 14 de febrero, con la excepción del día 11 en el que las temperaturas se pueden considerar como normales. Entre los días 15 y 20 las temperaturas se situaron algo por encima de las normales para la época del año. El día 21 se produjo un descenso generalizado de las temperaturas que dio lugar a un nuevo episodio frío, con temperaturas por debajo de las normales, que se extendió hasta el final del mes.

Las temperaturas más elevadas entre observatorios principales correspondieron a Santa Cruz de Tenerife, donde se registraron 25,2 ºC el día 28, Tenerife Sur/aeropuerto con 24,8 ºC el día 15 y Lanzarote/aeropuerto con 23,8 ºC el día 16. En la península los valores más altos se registraron en Valencia/aeropuerto con 24,3 ºC y en Tortosa con 23,7 ºC, ambos el día 15.

En cuanto a las temperaturas mínimas los valores más bajos se observaron el día 8 en Molina de Aragón con -12,8 ºC, Teruel con -11,0ºC y Puerto de Navacerrada con -10,5 ºC, y el día 9 en Ávila con -9,1 ºC. Durante febrero fueron frecuentes las heladas en ambas mesetas y en zonas de montaña destacando los 25 días de helada registrados en el Puerto de Navacerrada, los 24 en Izaña, y los 22 en Valladolid/aeropuerto, Burgos/aeropuerto y León/Virgen del Camino.

Precipitaciones

Febrero ha sido en su conjunto húmedo, aunque muy próximo a muy húmedo, con una precipitación media sobre España de 73 mm, valor que supera en un 38% el valor normal, que es de 53 mm (Periodo de referencia 1981-2010).

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El mes ha sido muy húmedo desde Asturias hasta el noroeste de Navarra, en el interior peninsular, y en un área que abarca la mitad oriental de Aragón y gran parte de Cataluña, así como en Baleares y zonas de Canarias. En extensas áreas de Asturias, norte del País Vasco e interior de la provincia de Lleida, ha llegado a ser extremadamente húmedo.

En cuanto al porcentaje de precipitación acumulada con respecto del valor normal las precipitaciones fueron superiores a los valores normales en gran parte de España, destacando por superar el doble del valor normal, las regiones cantábricas y Cataluña, la zona centro de Castilla-La Mancha y el sur Madrid, así como Baleares y diversas áreas de Canarias y del nordeste de Andalucía. En gran parte de las provincias de Barcelona y Lleida, al este de las islas de Mallorca e Ibiza, y en algunos puntos de las islas de Gran Canaria y Tenerife, se triplicaron los valores normales.

Por el contrario, las precipitaciones no alcanzaron el 75% de los valores normales en la mitad sur de Andalucía y de Murcia, en extensas zonas de las provincias de Badajoz y León, y al sureste de Galicia. En un área entre Murcia y Almería las precipitaciones no alcanzaron ni la mitad de los valores normales.

En la primera decena las precipitaciones afectaron a gran parte de España, quedando sin precipitación el noroeste de Castilla y León, oeste de Extremadura y provincia de Huelva. Las precipitaciones acumuladas superaron los 30 mm en extensas áreas de la franja norte, Cataluña, comunidad valenciana, Baleares y Canarias occidental, así como en algunos puntos del interior peninsular. Desde el nordeste de Galicia hasta el noroeste de Navarra se acumularon más de 100 mm, así como en algunos puntos al nordeste de Mallorca e Ibiza y al norte de Gran Canaria. Destacan algunas zonas de Asturias y Cantabria por haberse superado los 200 mm.

En la segunda decena las precipitaciones volvieron a afectar a gran parte del territorio pero con menor intensidad. Precipitaciones superiores a 30 mm se registraron en la franja norte desde Galicia hasta el Pirineo central, en algunas zonas al este de Castilla y León, y al sur de Mallorca. En zonas al oeste de Galicia, sur de Cantabria, y en un área entre el País Vasco y Navarra se acumularon más de 150 mm.

La tercera decena se caracterizó por cubrir las precipitaciones todo el territorio nacional y por ser especialmente intensas en el cuadrante suroeste peninsular y en Canarias. Se acumularon más de 30 mm al oeste de Galicia, norte de Aragón y Cataluña, y en extensas áreas del cuadrante suroeste peninsular, Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha y Canarias occidental. En algunas zonas de Tenerife y Gran Canaria se registraron más de 100 mm y en zonas del Sistema Central, sierra de Grazalema en Cádiz y en un área al norte de las provincias de Huelva y Sevilla, se llegaron a superar los 150 mm.

En cuanto a eventos de precipitaciones intensas a lo largo del mes de febrero cabe destacar el episodio de los días 1 al 5 que afectó principalmente a las regiones cantábricas y a Cataluña, no obstante, también se registraron precipitaciones en el interior peninsular, vertiente mediterránea y Baleares, y en muchas ocasiones fueron en forma de nieve, siendo los días 4 y 5 cuando afectó a un mayor número de estaciones. Otros episodios fueron el de los días 14 al 16 en el que las precipitaciones más intensas fueron al oeste de Galicia; el episodio de los días 18 al 20 en que de nuevo afectó principalmente a Cantabria y País Vasco; y los días 23 y 25 en que se producen intensas precipitaciones en Canarias. En los dos últimos días del mes la entrada de la borrasca Emma por el suroeste iniciaba un episodio de precipitaciones en el cuadrante suroeste peninsular y en Canarias, que posteriormente afectó a toda España. En dicho episodio destacan las precipitaciones acumuladas en zonas del Sistema Central y norte de la provincia de Sevilla, así como la presencia de nevadas en extensas áreas de la mitad norte peninsular.

Las mayores precipitaciones diarias de febrero entre observatorios principales se registraron el día 28 con 74 mm en Huelva/Ronda este, 71 mm en el Puerto de Navacerrada y 58 mm en Málaga/aeropuerto; seguidos del día 25 en Canarias con 57 mm en Tenerife Sur/aeropuerto, y 52 mm en Barcelona/aeropuerto el día 4.

En cuanto al número de días de nieve en el mes destacan algunos observatorios principales por haber registrado el mayor número de días con nieve en un mes de febrero de la correspondiente serie: 17 días Soria, 14 días Burgos/aeropuerto, 9 días Lugo/aeropuerto y 7 días Ponferrada.

 

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RESUMEN CLIMATOLÓGICO DEL MES DE FEBRERO DE 2018 EN LA COMUNIDAD VALENCIANA.

El mes de febrero de 2018 ha sido húmedo y muy frío en la Comunidad Valenciana.

La temperatura media ha sido 7.2ºC, que es 1.6ºC inferior a la de la climatología de referencia (8.8ºC), y la precipitación acumulada ha sido 49.5 l/m2, que es un 30% superior que la del promedio climático del periodo 1981-2010 (38.2 l/m2).

A

Febrero de 2018 ha sido el decimotercero más frío desde 1950, pero en fechas más cercanas ha resultado el tercero más frío de los últimos 25 años, tras febrero 2005 y 2012. El carácter muy frío del mes de febrero es debido no tanto a una gran ola de frío, sino a la persistencia en las temperaturas por debajo de lo normal durante gran parte del mes, salvo en los días centrales, en los que las temperaturas estuvieron ligeramente por encima de los valores normales.
Los días 6 al 9 fueron los más fríos. Durante esos días la masa de aire muy fría que había
invadido el territorio la primera semana de febrero quedó plenamente establecida. Los días previos al 6, la entrada de aire húmedo mediterráneo que se deslizaba sobre el aire gélido, generó copiosas nevadas en amplias zonas del territorio, que llegaron a superar los 25 cm en el interior de la provincia de Castellón. Cuando fue despejando, la combinación de aire frío, cielo poco nuboso y suelo cubierto de nieve dio lugar a temperaturas que fueron inferiores a -6ºC en lugares como Vilafranca (-8.3ºC), Ademuz (-7.9ºC) o Fredes (-6.2ºC).

Tras una breve recuperación térmica el día 15, que fue el día más cálido de febrero (se llegaron a alcanzar 25.0ºC en Sumacàrcer, 24.6ºC en Carcaixent, 24.3ºC en Manises, y 24.2ºC en Xàtiva), a partir del día 21 se produjeron nuevas invasiones de aire frío, que desembocaron en las nevadas de final de mes, al deslizarse nuevamente aire húmedo mediterráneo sobre el aire frío subyacente que previamente había recorrido todo el continente europeo, y que parcialmente invadió el territorio de la Comunidad Valenciana. Esta invasión de aire frío afectó sobre todo a la provincia de Castellón y mitad norte de València, donde la cota de nieve se mantuvo muy baja los días 27 y 28.

B

En todo el territorio la temperatura media ha sido inferior al promedio del periodo normal 1981-2010, pero en general la anomalía fría ha sido más acusada en observatorios del interior de Valencia y Castellón, donde han llegado a ser inferiores a los -2ºC, mientras que en observatorios del sur de Alicante y del prelitoral de Valencia, la anomalía fría no ha llegado a -1.5ºC. El balance de temperatura en las capitales y en otros observatorios seleccionados es el que se adjunta en la tabla siguiente:

C.JPG

La precipitación acumulada ha sido 49.5 l/m2  , que es un 30% superior que la del promedio climático del periodo 1981-2010 (38.2 l/m2 ) y califica al pasado mes de febrero como húmedo. Por provincias, la anomalía de precipitación de cada una de ellas durante el mes de febrero ha sido: Castellón +29.6%; València, +40.0%; Alicante, +20.3%.
Febrero de 2018 es el decimosexto más húmedo desde 1950 y el más húmedo de los últimos 5 años, ya que desde 2014 se habían encadenado de forma consecutiva 4 meses de febrero con carácter muy seco.

D

La estabilidad atmosférica que predominó durante el otoño y el principio del invierno se
rompió con el temporal de levante de final de enero. Durante febrero persistió el tiempo con predominio de cielos nubosos que ya se había observado a final de enero, con entradas de aire frío del norte y precipitaciones, aunque éstas no llegaron a tener la intensidad y ni a acumular cantidades como las del temporal de final del mes de enero.
En total hubo 16 días con precipitación apreciable. Los días en los que más precipitación se acumuló fueron el día 1, con el máximo ese día de 46.9 l/m2 en Gandia, y el día 27, con el máximo ese día de 34.5 l/m2 en Sueca.

E

Con entradas previas de aire frío, las precipitaciones fueron en forma de nieve en el interior. En total, en la mitad de los días de febrero de 2018 se registró nieve en algún punto de la Comunidad Valenciana. Empezó nevando el día 1 en el interior de Castellón; el día 2 una copiosa nevada cayó en las montañas del norte de Alicante y del sur de Valencia .H
Las nevadas más copiosas del mes se registraron entre los días 3 y 4 y 5 y continuaron de
forma más débil los días 6 y 7, y afectaron tanto al interior de Valencia como al interior de Castellón, donde se llegó a acumular más de 25 cm de espesor en observatorios como Vilafranca; además, el frío de los días siguientes favoreció que la nieve estuviese acumulada en el suelo más de una semana.

El domingo día 12 aún había 11 cm de espesor de nieve en el observatorio de Vilafranca. Posteriormente, las cálidas temperaturas de mitad de mes derritieron rápidamente la nieve.

Las nevadas se volvieron a repetir en las mismas zonas de Valencia y Castellón los días 27 y 28, y aunque no fueron tan importantes como las de los primeros días del mes, la cota estuvo más baja, llegando a nevar en observatorios con altitudes próximas a 300 metros, como el Aeropuerto de Castellón o Sant Mateu.

Estas nevadas y el frío predominante en el mes, derivaron en que hubiese muchos de días con el suelo cubierto de nieve. En el norte de Alicante, muy cerca del mar, en el Montgó, el suelo ha estado 3 días cubierto de nieve en cotas superiores a 600 metros. En una localidad de altiplano del interior de Valencia como Caudete de las Fuentes, a 780 metros de altitud, también el suelo ha estado 3 días cubierto de nieve en este mes de febrero, y en localidades por encima de 900 metros del interior norte de Valencia y del interior de Castellón (Aras de los Olmos, Vilafranca, Morella…), el suelo permaneció cubierto de nieve 13 días.

Los valores más altos de precipitación en el mes de febrero se han registrado en localidades del litoral sur de València y norte de Alicante: Jávea/Xàbia, 129.4 l/m2; Gata de Gorgos, 128.3 l/m2 ; Gandia, 120.8 l/m2 ; Miramar (Playa), 113.5 l/m2 . En el otro extremo, en algunos observatorios del interior y del sur de Alicante, las precipitaciones del mes han sido inferiores a 25.0 l/m2 : Orihuela, 17.6 l/m2 ; Villena, 23.2 l/m2.

1
.En casi el 80% del territorio el mes ha sido húmedo, e incluso muy húmedo en el 10%,
presentando un carácter pluviométrico normal en el 12% del territorio.

1

El balance pluviométrico en las capitales y en otros observatorios seleccionados es el que se adjunta en la tabla siguiente. Los datos de precipitación están expresados en l/m2
.1

Si los 3 primeros meses del actual año hidrológico, octubre, noviembre y diciembre de 2017, resultaron muy secos, los dos meses siguientes, enero y febrero de 2018, han resultado húmedos, lo que ha dado lugar a que el déficit pluviométrico que a mitad de enero estaba próximo al 85%, se haya reducido hasta el 50%. La precipitación acumulada en la Comunidad Valenciana en el año hidrológico 2017-2018 hasta el 28 de febrero es de 128.0 l/m2, mientras que el promedio normal sería de 259.1 l/m2 en esos 5 meses.

1

Salvo pequeñas zonas del litoral sur de Alicante, todo el territorio presenta déficit
pluviométrico en el actual año hidrológico. El déficit es más acusado en la mitad norte del territorio, donde el acumulado en los últimos meses no llega ni a la mitad de lo que suele ser normal (zonas coloreadas en rojo y ocre del mapa ).

1

*Nota: Los datos empleados para elaborar este avance climatológico son provisionales y están sujetos a una posterior validación.
València a 05 de marzo de 2018

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APUNTES CLIMATOLÓGICOS PARA LA SEMANA SANTA DE 2018

Área de Climatología y Aplicaciones Operativas

Servicio de Banco Nacional de Datos Climatológicos

Por César Rodríguez Ballesteros

RESUMEN

La Semana Santa es para muchos el primer periodo vacacional del que disfrutar tras el recién finalizado invierno, motivo por el que es especialmente esperado, ya sea para escapar de las ciudades o para acudir a alguna de las numerosas procesiones que esos días tienen lugar en cualquier punto del país. Sea cual sea el caso, gran parte de las actividades previstas para estos días transcurren al aire libre, lo que hace que se esté especialmente atento a la meteorología, ya que va a condicionar en gran medida el que se puedan llevar a la práctica. El ejemplo más evidente es el de las procesiones, que con tanta frecuencia tienen que suspenderse por la presencia de lluvia o incluso por la previsión de la misma, dando al traste con la ilusión de cientos de personas.

Desgraciadamente no es posible disponer de una predicción fiable para la Semana Santa hasta fechas próximas a su inicio, por lo que en su ausencia, desde hace unos años se elabora un resumen climatológico para saber cómo han sido estos días en años recientes. La Semana Santa de 2018 transcurrirá entre el 25 de marzo y el 2 de abril, según se detalla en la tabla 1, por lo que se analizará ese mismo periodo para los años 1981 a 2017, ambos inclusive.

Las conclusiones de este trabajo deben considerarse únicamente como un resumen de cómo han sido los días comprendidos entre el 25 de marzo y el 2 de abril en los últimos 37 años y en ningún caso deben tomarse como una predicción para la Semana Santa de 2018.

Fecha Festividad Fecha Festividad
25-marzo Domingo de Ramos 30-marzo Viernes Santo
26-marzo Lunes Santo 31-marzo Sábado de Gloria
27-marzo Martes Santo 1-abril Domingo de Resurrección (o de Pascua)
28-marzo Miércoles Santo 2-abril Lunes de Pascua
29-marzo Jueves Santo  

Tabla 1. Semana Santa 2018.

Los resultados se mostrarán en forma de tablas y mapas; para estos últimos se han utilizado los datos de la red de estaciones principales de AEMET, mientras que para los cuadros, dado lo limitado del espacio disponible sólo se mostrarán las recogidas en la tabla 2, siempre ordenadas por provincia y utilizando el ‘nombre abreviado’. Las variables analizadas son: Temperatura, Precipitación, Meteoros, Viento, Presión, Humedad, Insolación y Nubosidad.

Tabla 2. Estaciones mostradas en las tablas del presente artículo
Provincia Indicativo Nombre estación Altitud Longitud Latitud (N)
Completo Abreviado  (m)
 (utilizado en las tablas)
A Coruña 1387 A Coruña A Coruña 58 08º25’17»W 43º21’57»
Albacete 8175 Albacete/Los Llanos Albacete 702 01º51’23»W 38º57’15»
Alicante 8025 Alicante Alicante 81 00º29’39»W 38º22’21»
Almería 6325O Almería/Aeropuerto Almería 21 02º21’25»W 36º50’47»
Araba/Álava 9091O Foronda-Txokiza Foronda 513 02º44’06»W 42º52’55»
Asturias 1249I Oviedo Oviedo 336 05º52’27»W 43º21’12»
Ávila 2444 Ávila Ávila 1130 04º40’48»W 40º39’33»
Badajoz 4452 Badajoz/Talavera la Real Badajoz 185 06º48’50»W 38º53’00»
Baleares B228 Palma de Mallorca, Cmt Palma de Mallorca 3 02º37’31»E 39º33’12»
Barcelona 76 Barcelona/Aeropuerto Barcelona 4 02º04’12»E 41º17’34»
Bizkaia 1082 Bilbao/Aeropuerto Bilbao 42 02º54’23»W 43º17’53»
Burgos 2331 Burgos/Villafría Burgos 891 03º37’13»W 42º21’25»
Cáceres 3469A Cáceres Cáceres 394 06º20’20»W 39º28’17»
Cádiz 5973 Cádiz, Obs. Cádiz 2 06º15’28»W 36º29’59»
Cantabria 1109 Santander/Parayas Santander 3 03º49’32»W 43º25’26»
Castellón 8500A Castellón-Almassora Castellón 43 00º04’19»W 39º57’26»
Ceuta 5000C Ceuta Ceuta 87 05º20’49»W 35º53’19»
Ciudad Real 4121 Ciudad Real Ciudad Real 628 03º55’13»W 38º59’21»
Córdoba 5402 Córdoba/Aeropuerto Córdoba 90 04º50’48»W 37º50’56»
Cuenca 8096 Cuenca Cuenca 948 02º07’55»W 40º04’02»
Gipuzkoa 1024E San Sebastián, Igueldo San Sebastián 251 02º02’28»W 43º18’23»
Girona 367 Girona/Costa Brava Girona 143 02º45’48»E 41º54’42»
Granada 5514 Granada/Base Aérea Granada 687 03º37’53»W 37º08’14»
Guadalajara 3168C Guadalajara-El Serranillo Guadalajara 639 03º10’24»W 40º39’33»
Huelva 4642E Huelva, Ronda Este Huelva 19 06º54’42»W 37º16’42»
Huesca 9898 Huesca/Pirineos Huesca 546 00º19’32»W 42º05’04»
Jaén 5270B Jaén Jaén 580 03º48’32»W 37º46’39»
La Rioja 9170 Logroño/Agoncillo Logroño 353 02º19’52»W 42º27’08»
Las Palmas C649I Gran Canaria/Aeropuerto Gran Canaria 32 15º23’43»W 27º55’04»
León 2661 León/Virgen del Camino León 916 05º39’04»W 42º35’18»
Lleida 9771C Lleida Lleida 185 00º35’53»E 41º37’34»
Lugo 1505 Lugo/Rozas Lugo 445 07º27’27»W 43º06’41»
Madrid 3195 Madrid, Retiro Madrid 667 03º40’41»W 40º24’43»
Málaga 6155A Málaga/Aeropuerto Málaga 5 04º28’56»W 36º39’58»
Melilla 6000A Melilla Melilla 52 02º57’23»W 35º16’35»
Murcia 7031 Murcia/San Javier Murcia 4 00º48’12»W 37º47’20»
Navarra 9263D Pamplona/Noain Pamplona 459 01º39’00»W 42º46’37»
Ourense 1690A Ourense Ourense 143 07º51’35»W 42º19’31»
Palencia 2400E Palencia-Autilla Pino Palencia 874 04º36’10»W 41º59’44»
Pontevedra 1484C Pontevedra Pontevedra 108 08º36’57»W 42º26’18»
Salamanca 2867 Salamanca/Matacán Salamanca 790 05º29’54»W 40º57’34»
Santa Cruz de Tenerife C449C Sta. Cruz de Tenerife Sta. Cruz de Tenerife 35 16º15’19»W 28º27’48»
Segovia 2465 Segovia Segovia 1005 04º07’35»W 40º56’43»
Sevilla 5783 Sevilla/San Pablo Sevilla 34 05º52’45»W 37º25’00»
Soria 2030 Soria Soria 1082 02º28’59»W 41º46’30»
Tarragona 0016A Reus/Aeropuerto Reus 71 01º09’49»E 41º08’42»
Teruel 8368U Teruel Teruel 900 01º07’27»W 40º21’02»
Toledo 3260B Toledo Toledo 515 04º02’43»W 39º53’05»
Valencia 8416 Valencia Valencia 11 00º21’59»W 39º28’50»
Valladolid 2539 Valladolid/Villanubla Valladolid 846 04º51’20»W 41º42’43»
Zamora 2614 Zamora Zamora 656 05º44’07»W 41º30’56»
Zaragoza 9434 Zaragoza/Aeropuerto Zaragoza 249 01º00’15»W 41º39’38»

TEMPERATURA

Los mapas de las figuras 1, 2 y 3 representan la temperatura media, la temperatura media de las máximas y la temperatura media de las mínimas entre el 25 de marzo y el 2 de abril, para los años 1981-2017.

Como puede observarse en el mapa de la figura 1, en la mitad sur peninsular las temperaturas medias oscilan entre los 12 y los 15 °C, acercándose a los 16 °C en el litoral andaluz y en zonas de la provincia de Sevilla. En la mitad norte se encuentran temperaturas más bajas, con valores ligeramente por debajo de 0 °C en Pirineos y próximos también a 0 °C, pero por encima, en zonas altas del resto de los sistemas montañosos, entre 7 y 10 °C en la meseta y entre 10 y 13 °C en el resto. En Baleares predominan las temperaturas entre los 13 y los 15 °C, mientras que en Canarias se tienen las temperaturas más elevadas con valores que en las zonas de costa están próximos a los 19 °C, bajando hasta los 14 °C en el aeropuerto de Tenerife Norte y hasta los 7 °C en Izaña.

Figura 1_TMed

Figura 1. Temperatura media entre el 25 de marzo y el 2 de abril, para el periodo 1981-2017.

Una de las características de estas fechas primaverales es su gran variabilidad climática, también patente en las temperaturas, como se puede ver en el gráfico 1, en el que se representa la temperatura media para el conjunto del país entre el 25 de marzo y el 2 de abril para los 37 años considerados. El año más cálido ha sido 2006 con una temperatura media de 15,0 °C, mientras que el más frío fue 1992 con 8,2 °C. La temperatura media para los 37 años analizados es de 11,9 °C. Valorando los años recientes según el percentil de la serie del periodo 1981-2010, método habitual en AEMET, los años 2017 y 2016 fueron normales, 2015 muy cálido, 2014 frío, 2013 cálido, 2012 y 2011 muy cálidos y 2010 normal; teniendo que retroceder hasta el 2007 para encontrar un año muy frío.

Grafico 1_Termo

Gráfico 1. Temperatura media para el conjunto del país entre el 25 de marzo y el 2 de abril.

Si analizamos el mapa de la figura 2 correspondiente a la temperatura máxima, observaremos como en la Península los valores más elevados corresponden al valle del Guadalquivir y al interior de la provincia de Muria, con temperaturas cercanas a los 22 ºC; les siguen el valle del Guadiana y zonas costeras de las provincias de Alicante y Valencia con valores próximos a los 20 ºC; en el resto de la mitad sur encontramos temperaturas algo más bajas, oscilando entre los 16 ºC y los 20 ºC en el suroeste y entre los 12 ºC y los 16 ºC en el sureste, con valores inferiores en los sistemas montañosos, que en las cumbres de Sierra Nevada oscilan entre los 0 ºC y los 4ºC. En la mitad norte las máximas más elevadas se localizan en el valle del Ebro con valores entre 18 y 20 ºC; en la meseta las máximas oscilan entre 13 y los 16 ºC, mientras que en Galicia y a orillas del Cantábrico varían entre 15 y 18 ºC; valores muy similares encontramos también en el litoral catalán; en los sistemas montañosos encontramos los valores más bajos, entre 0 ºC y 6 ºC. En Baleares predominan las temperaturas entre 16 ºC y 20 ºC. En Canarias, encontramos temperaturas entre 21 y 24 ºC en zonas costeras, que bajan hasta los 11,2 ºC del observatorio de Izaña, a 2371 metros de altitud.

            Si analizamos las temperaturas máximas absolutas que se muestran en la tabla 3 podemos comprobar como en varias estaciones se han superado los 30 ºC en estas fechas, correspondiendo a Valencia el récord con una temperatura de 33,2 ºC el 25 de marzo de 1988; el segundo valor más elevado corresponde a Córdoba con 33,0 ºC el 31 de marzo de 2015; les siguen Sevilla con 32,9 ºC también el 31 de marzo de 2015, Alicante con 32,6 ºC el 25 de marzo de 1988 y Huelva con 31,6 ºC el 31 de marzo de 2015. En el archipiélago canario, Gran Canaria alcanza su valor más alto, 31,6 ºC el 2 de abril de 2006 y Santa Cruz de Tenerife el 2 de abril de 1985, con 31,0 ºC. Las máximas absolutas más bajas corresponden a Ávila con 22,2 ºC el 25 de marzo de 1988, Palencia con 22,7 ºC el 2 de abril de 1995, Soria con 22,8 ºC el 30 de marzo de 2015, León con 23,4 ºC también el 30 de marzo de 2015 y Burgos con 23,5 ºC el 2 de abril de 1995.

Figura 2_TMax.png

Figura 2. Temperatura media de las máximas entre el 25 de marzo y el 2 de abril, para el periodo 1981-2017.

La tabla 3 muestra también la temperatura máxima más baja del periodo estudiado para cada una de las estaciones analizadas. El valor más bajo se registró el 28 de marzo de 2004 en Soria, con tan sólo 1,8 ºC, le siguen Segovia con 2,3 ºC el 25 de marzo de 1991, Burgos con 2,5 ºC el 28 de marzo de 2004 y León con 3,0 ºC el 31 de marzo de 1992. En el otro extremo encontramos los observatorios de Ceuta, Cádiz y Málaga donde las máximas no han bajado ninguno de los días analizados de los 14 ºC; en Canarias la máxima más baja en Santa Cruz de Tenerife fue 17,9 ºC el 31 de marzo de 2016; en Gran Canaria la máxima más baja fue también 17,9 ºC registrada el 25 de marzo de 2017.

 El mapa de la figura 3 muestra la distribución de los valores medios de las temperaturas mínimas durante estos días. En la Península los valores más elevados corresponden al litoral gaditano con mínimas próximas a los 13 ºC; valores relativamente suaves se dan en el valle del Guadalquivir, con mínimas entre 8 y 10 ºC. En el resto de la mitad sur predominan los valores entre 4 y 8 ºC. En la mitad norte, los valores más bajos corresponden a las cumbres de los sistemas montañosos con valores inferiores a -6 ºC; en la meseta predominan las mínimas entre 2 y 4 ºC y en Galicia, a orillas del Cantábrico y Valle del Ebro entre 6 y 8 ºC.  En Baleares encontramos mínimas entre 10 y 12 ºC y en Canarias entre 15 y 17 ºC, bajando hasta 3,3 ºC en el Observatorio de Izaña, a 2371 metros de altitud.

 

Figura 3_TMin

Figura 3. Temperatura media de las mínimas entre el 25 de marzo y el 2 de abril, para el periodo 1981-2017

Al analizar las temperaturas mínimas absolutas se encuentran valores típicamente invernales, sobre todo en la meseta norte, destacando Ávila con –7,0 °C el 26 de marzo de 1993, Burgos con –6,2 °C el 29 de marzo de 1985, Soria, Teruel y Valladolid con –6,0 °C los días 29 de marzo de 1985, 25 de marzo de 2007 y 30 de marzo de 1987 respectivamente, León con –5,8 °C el 28 de marzo de 2004, Segovia con –5,6 °C el 26 de marzo de 1993 y Guadalajara con –5,3 °C el 26 de marzo de 1986. En Canarias las mínimas son mucho más templadas, como prueban las mínimas absolutas en Gran Canaria de 12,2 °C el 31 de marzo de 1991 y en Santa Cruz de Tenerife de 13,0 °C el 27 de marzo de 1989.

Si se repara ahora en las mínimas más altas se tienen temperaturas propias del final de la primavera o de comienzos del verano, como por ejemplo los 19,7 °C de Málaga el 30 de marzo de 2015, los 19,2 °C de Santander el 26 de marzo de 2006, los 18,9 °C de Ceuta el 29 de marzo de 2015 o los 17,9 °C de Cádiz el 1 de abril de 2011; encontrándose en el extremo opuesto Soria donde la mínima más alta fue de 8,6 °C el 29 de marzo de 1998, León y Valladolid con 9,0 °C el 28 de marzo de 1998 en ambos casos y Teruel con 9,2 °C el 29 de marzo de 2013. En Canarias las mínimas más altas alcanzadas en estas fechas corresponden al 26 de marzo de 1988 en Gran Canaria con 20,8 °C y al 27 de marzo de 1988 en Santa Cruz de Tenerife con 20,2 °C.

Tabla 3. Resumen de temperatura (ºC) entre el 25 de marzo y el 2 de abril, para el periodo 1981-2017
Estación Media Máxima
Media Absoluta Más baja
T Fecha T Fecha
A Coruña 12,6 15,7 30,4 01/04/2011 9,4 30/03/2016
Albacete 10,6 16,7 27,6 02/04/2011 3,5 26/03/2004
Alicante 15,4 20,7 32,6 25/03/1988 10 26/03/2004
Almería 15,9 20,3 27,4 25/03/1994 11,6 30/03/1989
Foronda 9 14,5 25 01/04/2011 3,8 29/03/1987
Oviedo 10,9 15,3 29,6 01/04/2011 6 28/03/2000
Ávila 7,4 13 22,2 25/03/1988 3,6 25/03/1991
Badajoz 13,9 20,2 30 31/03/2015 11,4 29/03/2004
Palma de Mallorca 14,4 18,1 25,5 31/03/2015 12,5 30/03/2009
Barcelona 12,8 17,1 24,7 01/04/1994 9,4 27/03/2004
Bilbao 12,2 17,2 31 01/04/2011 8,2 28/03/2004
Burgos 7,6 13,1 23,5 02/04/1995 2,5 28/03/2004
Cáceres 12,6 17,9 26,7 31/03/2015 9 28/03/2004
Cádiz 15,9 18,9 26,4 29/03/1995 14,3 28/03/2014
Santander 12 16,3 28 26/03/1989 8,5 28/03/2000
Castellón 14,6 19,7 28,6 31/03/2015 9,4 27/03/2004
Ceuta 15,8 18,6 27,9 29/03/2015 14,5 28/03/2014
Ciudad Real 12 18,1 27,6 31/03/2015 7,5 30/03/2009
Córdoba 15 21,8 33 31/03/2015 11,3 29/03/2009
Cuenca 9,3 15 26,9 31/03/2015 4,6 26/03/2004
San Sebastián 11 14,3 27,6 01/04/2011 6,8 29/03/1987
Girona 11,3 17,5 26,6 30/03/2012 7,9 27/03/2004
Granada 11,9 18,3 29,1 31/03/2015 8,2 29/03/2014
Guadalajara 10,2 17,5 26,3 31/03/2015 6 28/03/2004
Huelva 15,3 21 31,6 31/03/2015 12,7 28/03/2014
Huesca 11 16,6 26,2 25/03/1981 5,2 25/03/2017
Jaén 13,4 17,7 29,3 31/03/2015 8 29/03/2009
Logroño 11,1 16,7 26 25/03/1981 4,8 28/03/2004
Gran Canaria 19,1 22,2 31,6 02/04/2006 17,9 25/03/2017
León 7,8 13,1 23,4 30/03/2015 3 31/03/1992
Lleida 12,6 19,3 27 02/04/2011 5,8 27/03/2004
Lugo 9,5 15 27,5 01/04/2011 7 30/03/1992
Madrid 11,6 16,6 26,7 30/03/2015 5,5 28/03/2004
Málaga 15,7 20,7 31,4 26/03/1988 14 27/03/2004
Melilla 15,9 19,3 28 26/03/1988 13,6 26/03/1982
Murcia 14,6 19,8 31,5 30/03/2015 10,8 29/03/1989
Pamplona 10,1 15,5 26,4 25/03/1981 4,5 25/03/1983
Ourense 12,3 18,5 29,2 02/04/2015 9 30/03/1992
Palencia 8,1 13,6 22,7 02/04/1995 4,4 30/03/1992
Pontevedra 12,4 16,6 28 01/04/2011 10,2 30/03/1992
Salamanca 8,8 15,1 26 01/04/2011 5,7 31/03/1982
Sta.Cruz de Tenerife 19,1 22,1 31 02/04/1985 17,9 31/03/2016
Segovia 8,8 13,9 24,2 01/04/2011 2,3 25/03/1991
Sevilla 16,1 22,2 32,9 31/03/2015 12,3 28/03/2014
Soria 7,5 13 22,8 30/03/2015 1,8 28/03/2004
Reus 12,9 18,1 27,7 31/03/2015 9,2 31/03/1982
Teruel 9,1 16 26 02/04/2011 5,2 30/03/2009
Toledo 12,2 18,3 27,6 31/03/2015 6,4 26/03/2004
Valencia 15,5 20,3 33,2 25/03/1988 9,2 27/03/2004
Valladolid 8,2 14,2 23,6 01/04/2011 3,6 31/03/1982
Zamora 10 15,7 25,7 30/03/2015 5 31/03/1982
Zaragoza 12,7 18,3 28 25/03/1981 4,6 28/03/2004

PRECIPITACIÓN Y METEOROS

El mapa de la figura 4 muestra el valor medio de la precipitación acumulada durante estos días. En la Península los valores más bajos los encontramos en la provincia de Almería con cantidades entre 5 y 10 mm, mientras que los más altos se dan en A Coruña y Pontevedra con cantidades entre 40 y 60 mm, seguidos del resto de Galicia y Cantábrico con valores entre 20 y 40 mm; en el resto de la Península predominan las cantidades entre 10 y 20 mm. En Baleares la precipitación acumulada estos días está entre 10 y 20 mm. En Canarias la precipitación es inferior, con cantidades predominantes entre 2 y 5 mm en Lanzarote y Fuerteventura y algo más elevadas en el resto, correspondiendo el máximo al NE de la isla de Tenerife con cantidades entre 10 y 15 mm.

Figura 4_Prec

Figura 4. Precipitación media acumulada entre el 25 de marzo y el 2 de abril, para el periodo 1981-2017.

Si al analizar las temperaturas se observaba la variabilidad climática propia de estas fechas, también en las precipitaciones se pone de manifiesto, como se deduce del gráfico 2 con la precipitación acumulada en Madrid-Retiro en estos días. En él se puede ver como en cinco de los treinta y siete años considerados no ha habido precipitación y en cuatro más ha sido igual o inferior a 1 mm, mientras que en dieciséis se han superado los 10 mm, siendo los de mayor precipitación 2004 con 49,5 mm, 2003 con 39,3 mm y 2014 con 34,6 mm.

Grafico 2_Pluvio

Gráfico 2. Precipitación acumulada entre el 25 de marzo y el 2 de abril en el observatorio de Madrid-Retiro

El mapa de la figura 5 muestra el número de días de precipitación en este periodo. El valor más bajo corresponde a las provincias de Almería y Murcia con entre 1 y 2 días de precipitación; le sigue el sur de Badajoz, Andalucía, interior de Murcia, Comunidad Valenciana, Albacete y zonas de Cataluña y Aragón con entre 2 y 3 días; entre 3 y 4 días se encuentra una gran parte del interior peninsular y Cataluña, entre 4 y 5 días se registran en el norte de Castilla y León, en La Rioja, Navarra y sur de Cantabria y entre 5 y 6 en Galicia, Asturias, norte de Cantabria y País Vasco. En Baleares se encuentran valores entre 2 y 4 días, y en Canarias entre 1 y 2.

Figura 5_NDiasPrec

Figura 5. Número medio de días de precipitación entre el 25 de marzo y el 2 de abril, para el periodo 1981-2017.

La información sobre precipitación se complementa con las tablas 4 y 5. En la primera se muestra  la precipitación acumulada en las estaciones seleccionadas, tanto el valor medio de la misma como el máximo y el año en que se produjo. Los valores más elevados corresponden a Málaga con 251,7 mm en el año 2004, Santa Cruz de Tenerife con 251,1 mm en 2002, Pontevedra con 161,8 mm en 2013, A Coruña con 140,0 mm en 2016, Oviedo con 131,4 mm en 1983 y Girona con 126,2 mm en 1982. También en Santander, Valencia, Lugo, Foronda, Castellón, Ourense, San Sebastián, Pamplona y Zaragoza se supera en alguno de los años considerados los 100 mm de precipitación. La tabla también nos muestra, día a día, el número de días, expresado en porcentaje del total, en que se registró precipitación; por ejemplo, en Sevilla, el 29 de marzo (Festividad de Jueves Santo en 2018), hubo precipitación un 32,4% de los días, lo que significa que de los treinta y siete 29 de marzo entre 1981 y 2017, el 32,4% hubo precipitación, es decir 12 días.

Tabla 4. Resumen de precipitación (mm) entre el 25 de marzo y el 2 de abril, para el periodo 1981-2017
Estación Precipitación acumulada Número de días (%) en que se registró precipitación
Media Máxima Año 25-mar 26-mar 27-mar 28-mar 29-mar 30-mar 31-mar 01-abr 02-abr
A Coruña 31,3 140 2016 67,6 67,6 62,2 73 62,2 56,8 62,2 70,3 64,9
Albacete 12 61 2004 40,5 37,8 35,1 35,1 35,1 32,4 24,3 18,9 29,7
Alicante 10,7 57,8 2007 29,7 27 21,6 29,7 16,2 27 16,2 18,9 27
Almería 4,4 32 1989 16,2 8,1 8,1 21,6 16,2 10,8 8,1 13,5 16,2
Foronda 25,2 111,5 1983 62,2 59,5 59,5 54,1 54,1 59,5 45,9 56,8 64,9
Oviedo 32,9 131,4 1983 62,2 56,8 62,2 64,9 73 51,4 62,2 62,2 75,7
Ávila 10,8 44,6 1989 42,9 45,7 51,4 42,9 45,7 40 40 31,4 54,3
Badajoz 13,8 62,8 1981 32,4 32,4 43,2 35,1 37,8 40,5 35,1 32,4 40,5
Palma de Mallorca 13,4 52,4 2002 45,9 29,7 24,3 32,4 43,2 29,7 29,7 24,3 27
Barcelona 13,8 66,2 2004 24,3 29,7 32,4 27 37,8 40,5 40,5 37,8 32,4
Bilbao 32,9 85,8 1983 64,9 62,2 64,9 70,3 59,5 51,4 51,4 56,8 67,6
Burgos 15,1 57,4 1992 51,4 51,4 56,8 51,4 59,5 51,4 59,5 51,4 62,2
Cáceres 16,2 81 2013 34,3 40 34,3 31,4 31,4 40 34,3 37,1 42,9
Cádiz 12,7 43,2 2004 31,4 31,4 37,1 31,4 28,6 22,9 29,4 37,8 32,4
Santander 29,6 122,1 1983 58,6 58,6 58,6 69 55,2 41,4 50 60,7 64,3
Castellón 15,7 110,5 2004 18,9 24,3 21,6 21,6 24,3 27 27 21,6 27
Ceuta 15,3 54,6 2004 7,1 35,7 35,7 35,7 23,1 15,4 30,8 41,7 30,8
Ciudad Real 13,5 77,7 2004 40,5 35,1 45,9 40,5 37,8 35,1 32,4 37,8 40,5
Córdoba 19,5 86,9 1992 33,3 27,3 30,3 36,4 33,3 33,3 24,2 33,3 45,5
Cuenca 17,2 84,4 2013 37,8 43,2 32,4 35,1 43,2 45,9 43,2 32,4 45,9
San Sebastián 39,1 105,5 1983 67,6 62,2 64,9 62,2 59,5 51,4 59,5 51,4 67,6
Girona 21,2 126,2 1982 29,7 27 43,2 27 45,9 35,1 43,2 51,4 54,1
Granada 11,8 78,6 2004 35,1 24,3 27 32,4 32,4 18,9 24,3 35,1 40,5
Guadalajara 9,9 41 2004 30,8 34,6 26,9 19,2 23,1 34,6 20,8 25 39,1
Huelva 15,7 88,4 2014 21,2 24,2 24,2 30,3 24,2 30,3 30,3 27,3 36,4
Huesca 16,3 82,5 2004 27,8 30,6 36,1 30,6 44,4 22,2 33,3 27,8 38,9
Jaén 17,4 71,5 2004 38,7 29 29 29 38,7 19,4 25,8 31,3 28,1
Logroño 13,4 88,9 2013 48,6 45,9 43,2 59,5 54,1 51,4 45,9 43,2 51,4
Gran Canaria 2,8 34,6 1997 13,5 16,2 21,6 27 18,9 16,2 10,8 8,1 13,5
León 15,4 71,5 2014 43,2 48,6 40,5 40,5 37,8 43,2 45,9 45,9 59,5
Lleida 9,3 39,3 2004 28,6 28,6 28,6 25,7 34,3 31,4 40 28,6 31,4
Lugo 35,7 116,5 2013 71 67,7 74,2 67,7 67,7 51,6 64,5 74,2 61,3
Madrid 11,9 49,5 2004 37,8 35,1 37,8 29,7 35,1 43,2 35,1 29,7 37,8
Málaga 16,7 251,7 2004 35,1 18,9 18,9 21,6 32,4 16,2 29,7 29,7 32,4
Melilla 10,8 81,7 2002 24,3 27 18,9 37,8 32,4 21,6 16,2 21,6 21,6
Murcia 9,7 61 2004 29,7 18,9 24,3 21,6 16,2 10,8 16,2 16,2 16,2
Pamplona 24,1 105 2007 55,6 52,8 58,3 63,9 52,8 50 50 41,7 61,1
Ourense 28,6 109 2013 62,2 54,1 64,9 59,5 62,2 54,1 48,6 62,2 67,6
Palencia 11 40,1 2013 32,1 37,9 25 34,5 34,5 41,4 34,5 35,7 37
Pontevedra 50,4 161,8 2013 56,3 56,3 62,5 65,6 56,3 56,3 53,1 59,4 65,6
Salamanca 10,5 48,4 2013 43,2 45,9 54,1 45,9 54,1 45,9 40,5 48,6 56,8
Sta. Cruz de Tenerife 12,9 251,1 2002 21,6 35,1 35,1 29,7 21,6 10,8 24,3 16,2 29,7
Segovia 14,8 76,7 2013 48,3 55,2 55,2 41,4 44,8 48,3 41,4 37,9 41,4
Sevilla 13,7 48,1 2014 27 24,3 27 37,8 32,4 27 35,1 32,4 29,7
Soria 16,1 80,4 2013 51,4 48,6 54,1 38,9 48,6 43,2 51,4 50 61,1
Reus 11,8 76,3 2004 18,9 21,6 29,7 21,6 29,7 35,1 35,1 29,7 32,4
Teruel 10,2 78,8 2007 22,6 48,4 29 29 38,7 38,7 32,3 28,1 43,8
Toledo 12,4 94,7 2004 41,7 38,9 38,9 33,3 47,2 36,1 33,3 33,3 36,1
Valencia 15,4 120,2 1982 29,7 21,6 21,6 29,7 29,7 29,7 24,3 18,9 35,1
Valladolid 11,9 57,8 2013 40,5 40,5 43,2 40,5 45,9 40,5 37,8 40,5 56,8
Zamora 11,1 76,6 2013 37,8 40,5 43,2 40,5 45,9 35,1 37,8 37,8 48,6
Zaragoza 10,6 102,6 2007 37,8 37,8 48,6 37,8 43,2 37,8 37,8 27 43,2

La tabla 5 muestra el número de años, expresado en porcentaje del total, en que hubo precipitación un determinado número de días. Por ejemplo, en los observatorios de Foronda, Oviedo, Bilbao, Santander y San Sebastián todos los años hubo algún día con precipitación, y en el observatorio de Burgos solo el 2,7% de los 37 años considerados (1 año), no hubo precipitación ningún día. En el otro extremo se sitúa Gran Canaria con el 43,2% de los años considerados sin ningún día de precipitación, lo que equivale a 16 años, seguida de Ceuta con el 41,7%, Almería y Castellón con el 32,4% y Murcia con el 29,7%. Por contra, en Pamplona el 14,3% de los años disponibles se ha registrado precipitación los 9 días analizados, destacando también Oviedo y San Sebastián que registran precipitación todos los días el 13,5% de los años.

Tabla 5. Número de años (%) en que el nº de días de precipitación entre el 25 de marzo y el 2 de abril, es:
Estación 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9
A Coruña 5,4 8,1 5,4 2,7 2,7 8,1 13,5 16,2 27 10,8
Albacete 10,8 18,9 16,2 18,9 10,8 18,9 0 0 5,4 0
Alicante 16,2 29,7 16,2 16,2 13,5 0 8,1 0 0 0
Almería 32,4 40,5 8,1 13,5 5,4 0 0 0 0 0
Foronda 0 5,4 5,4 18,9 5,4 21,6 13,5 13,5 8,1 8,1
Oviedo 0 5,4 10,8 0 5,4 24,3 13,5 18,9 8,1 13,5
Ávila 8,6 8,6 14,3 17,1 2,9 22,9 8,6 8,6 8,6 0
Badajoz 18,9 13,5 2,7 18,9 8,1 18,9 10,8 5,4 0 2,7
Palma de Mallorca 8,1 18,9 24,3 13,5 13,5 5,4 16,2 0 0 0
Barcelona 13,5 8,1 18,9 21,6 16,2 10,8 2,7 8,1 0 0
Bilbao 0 2,7 8,1 10,8 16,2 18,9 5,4 8,1 18,9 10,8
Burgos 2,7 5,4 10,8 13,5 8,1 13,5 13,5 16,2 13,5 2,7
Cáceres 20 14,3 2,9 17,1 14,3 5,7 14,3 8,6 2,9 0
Cádiz 23,5 8,8 11,8 20,6 17,6 2,9 5,9 2,9 5,9 0
Santander 0 0 10,7 14,3 21,4 7,1 21,4 10,7 7,1 7,1
Castellón 32,4 13,5 18,9 8,1 13,5 5,4 2,7 2,7 2,7 0
Ceuta 41,7 8,3 8,3 0 8,3 8,3 8,3 8,3 0 8,3
Ciudad Real 10,8 10,8 16,2 13,5 21,6 8,1 5,4 8,1 2,7 2,7
Córdoba 21,2 9,1 15,2 15,2 15,2 9,1 6,1 3 6,1 0
Cuenca 10,8 10,8 10,8 24,3 8,1 16,2 5,4 5,4 2,7 5,4
San Sebastián 0 2,7 8,1 10,8 13,5 13,5 18,9 13,5 5,4 13,5
Girona 8,1 16,2 13,5 13,5 8,1 16,2 10,8 13,5 0 0
Granada 10,8 32,4 5,4 18,9 10,8 8,1 8,1 5,4 0 0
Guadalajara 18,2 13,6 22,7 13,6 13,6 4,5 9,1 4,5 0 0
Huelva 24,2 15,2 12,1 21,2 9,1 9,1 3 3 3 0
Huesca 16,7 16,7 8,3 19,4 16,7 5,6 11,1 5,6 0 0
Jaén 19,4 9,7 29 6,5 16,1 6,5 6,5 3,2 3,2 0
Logroño 5,4 8,1 10,8 5,4 13,5 24,3 21,6 0 5,4 5,4
Gran Canaria 43,2 13,5 21,6 10,8 2,7 5,4 0 2,7 0 0
León 10,8 8,1 10,8 10,8 13,5 8,1 21,6 10,8 5,4 0
Lleida 14,3 11,4 22,9 11,4 25,7 2,9 11,4 0 0 0
Lugo 6,5 0 9,7 6,5 0 9,7 3,2 35,5 16,1 12,9
Madrid 13,5 16,2 10,8 16,2 10,8 16,2 8,1 2,7 5,4 0
Málaga 21,6 21,6 13,5 16,2 10,8 8,1 5,4 0 2,7 0
Melilla 21,6 18,9 18,9 24,3 5,4 2,7 0 8,1 0 0
Murcia 29,7 29,7 13,5 10,8 10,8 0 0 5,4 0 0
Pamplona 2,9 5,7 8,6 11,4 14,3 17,1 17,1 5,7 2,9 14,3
Ourense 5,4 5,4 8,1 5,4 10,8 8,1 13,5 21,6 13,5 8,1
Palencia 28 4 4 12 12 28 4 4 4 0
Pontevedra 9,4 0 9,4 3,1 9,4 9,4 25 9,4 21,9 3,1
Salamanca 5,4 5,4 8,1 18,9 16,2 16,2 5,4 18,9 2,7 2,7
Sta. Cruz de Tenerife 32,4 10,8 16,2 16,2 5,4 10,8 2,7 2,7 2,7 0
Segovia 6,9 13,8 6,9 10,3 13,8 17,2 13,8 10,3 3,4 3,4
Sevilla 21,6 10,8 10,8 21,6 18,9 5,4 2,7 8,1 0 0
Soria 11,1 2,8 13,9 11,1 8,3 11,1 16,7 13,9 5,6 5,6
Reus 18,9 18,9 18,9 16,2 8,1 8,1 2,7 5,4 2,7 0
Teruel 6,5 16,1 25,8 19,4 6,5 6,5 12,9 3,2 3,2 0
Toledo 11,1 19,4 5,6 25 5,6 8,3 13,9 2,8 8,3 0
Valencia 18,9 18,9 21,6 10,8 16,2 5,4 2,7 5,4 0 0
Valladolid 8,1 8,1 8,1 24,3 5,4 24,3 13,5 2,7 2,7 2,7
Zamora 13,5 8,1 8,1 21,6 10,8 10,8 10,8 13,5 2,7 0
Zaragoza 10,8 5,4 16,2 13,5 18,9 24,3 5,4 2,7 0 2,7

Muy directamente relacionados con la precipitación están los meteoros. La tabla 6 muestra el número de días, expresado como porcentaje del total, en que se registra alguno de los meteoros reseñados. El meteoro más presente estos días ha sido la lluvia, destacando los observatorios de A Coruña con el 64,6% de los días, Lugo con el 64,5%, Oviedo con el 62,2%, Bilbao con el 59,2%, San Sebastián y Ourense con el 58,3% y Pontevedra con el 58%. También la nieve y el granizo han hecho acto de presencia; las estaciones que con más frecuencia han registrado nieve son Soria con el 13,0% de los días, Burgos con el 10,8%, Ávila con el 8,3%, Teruel con el 6,5%, León con el 6,0% y Segovia con el 5,4%. En lo referente al granizo el máximo lo encontramos en el observatorio de San Sebastián con el 6,6% de los días, seguido de Santander con el 4,8%, Lugo con el 4,7%, A Coruña con el 4,5% y Ávila con el 4,1%. El mayor número de días de tormenta corresponde a Oviedo con el 6,9%, A Coruña con el 6,0%, Pontevedra con el 5,9%, San Sebastián y Girona con el 5,7% y Santander y Bilbao con el 4,8%. La niebla también es un meteoro bastante habitual, sobre todo en el norte peninsular, destacando San Sebastián con el 23,7% de los días, Oviedo con el 18,6%, Lugo con el 16,5% y Girona con el 12,9%.

Tabla 6. Resumen de los meteoros observados entre el 25 de marzo y el 2 de abril, para el periodo 1981-2017
Estación Número de días (%) en que se registró el meteoro:
Lluvia Nieve Granizo Tormenta Niebla
A Coruña 64,6 0,0 4,5 6,0 3,6
Albacete 31,2 1,2 0,3 2,4 3,3
Alicante 23,4 0,0 0,0 2,1 0,0
Almería 12,7 0,0 0,0 0,9 1,5
Foronda 56,2 3,0 0,3 4,2 9,3
Oviedo 62,2 2,4 3,3 6,9 18,6
Ávila 39,0 8,3 4,1 1,0 4,4
Badajoz 33,0 0,0 0,6 2,4 5,1
Palma de Mallorca 29,7 0,0 1,8 3,9 0,9
Barcelona 32,1 0,0 0,3 4,5 3,0
Bilbao 59,2 0,6 3,9 4,8 4,2
Burgos 46,8 10,8 3,0 2,4 2,7
Cáceres 34,0 0,0 0,6 1,9 1,0
Cádiz 29,6 0,0 0,3 1,3 2,0
Santander 55,6 0,0 4,8 4,8 1,6
Castellón 22,9 0,0 0,3 1,6 0,6
Ceuta 12,2 0,0 0,0 0,0 7,8
Ciudad Real 36,3 0,9 1,2 1,5 1,8
Córdoba 31,6 0,0 0,7 3,0 1,0
Cuenca 35,7 3,9 1,8 1,2 2,1
San Sebastián 58,3 0,0 6,6 5,7 23,7
Girona 37,5 0,0 0,0 5,7 12,9
Granada 30,6 0,6 0,6 3,0 1,2
Guadalajara 27,1 0,5 1,0 1,0 1,9
Huelva 25,9 0,0 0,3 2,0 2,4
Huesca 32,7 0,6 0,6 1,9 3,1
Jaén 31,9 0,0 0,7 2,2 0,7
Logroño 48,3 1,2 0,6 1,5 3,6
Gran Canaria 15,0 0,0 0,0 1,2 0,3
León 43,2 6,0 1,2 2,4 2,4
Lleida 30,5 0,3 0,0 2,2 3,8
Lugo 64,5 2,2 4,7 3,2 16,5
Madrid 35,1 1,2 0,3 1,5 2,4
Málaga 25,8 0,0 0,0 4,5 2,4
Melilla 23,7 0,0 1,2 4,2 0,9
Murcia 19,8 0,0 0,0 0,6 1,8
Pamplona 54,3 3,8 1,9 4,4 0,3
Ourense 58,3 0,0 1,5 4,2 3,9
Palencia          
Pontevedra 58,0 0,0 2,8 5,9 3,1
Salamanca 45,1 2,5 2,5 2,2 5,2
Sta.Cruz de Tenerife 25,8 0,0 0,3 0,6 0,0
Segovia 42,9 5,4 2,7 0,4 3,4
Sevilla 27,9 0,0 0,0 2,4 5,4
Soria 40,7 13,0 3,1 1,5 3,1
Reus 27,6 0,0 0,0 1,8 2,7
Teruel 29,4 6,5 0,7 1,1 2,9
Toledo 36,6 0,0 1,0 1,6 2,3
Valencia 26,1 0,0 0,3 3,0 1,2
Valladolid 42,3 1,8 2,1 1,5 5,4
Zamora 38,4 0,6 1,8 0,6 2,4
Zaragoza 38,7 0,3 0,6 2,4 1,5

VIENTO

La tabla 7 muestra un resumen de los datos referentes al viento y en ella podemos ver como las velocidades medias más elevadas corresponden a Gran Canaria con 27,1 km/h, San Sebastián con 19,2 km/h, Palencia con 18,5 km/h, Albacete con 18,4 km/h y Huesca y Zaragoza con 18,3 km/h, mientras que las más bajas son las de Ourense con 6,2 km/h, Pontevedra con 7,0 km/h, Palma de Mallorca con 7,7 km/h, Ciudad Real con 8,5 km/h y Jaén con 8,8 km/h. Si analizamos las rachas máximas podemos ver como de las 52 estaciones de la tabla 7, 13 presentan rachas máximas que alcanzan o superan los 100 km/h, destacando Oviedo con 143 km/h el 25 de marzo de 1985, San Sebastián con 125 km/h el 1 de abril de 1990, Lleida con 119 km/h el 26 de marzo de 1983, Castellón con 113 km/h el 25 de marzo de 1983 y Reus con 111 km/h el 29 de marzo de 1995; el resto de estaciones en las que han alcanzado o superado los 100 km/h son Santander, A Coruña, Cádiz, Murcia, Albacete, Huesca, Segovia, y Bilbao. El cuadro muestra también el número de días, expresado en porcentaje del total, con rachas de viento entre los umbrales fijados; de su análisis se deduce que en estas fechas predominan los días con rachas de viento entre 31 y 50 km/h, seguidos de los días con rachas de viento menores o iguales a 30 km/h, siendo los días con rachas de viento superiores a 70 km/h los más escasos, si bien en San Sebastián el 27,3% de los días analizados las rachas de viento han superado este umbral de 70 km/h; por el contrario en los observatorios de Granada, Girona, Ourense y Guadalajara no se ha superado este umbral ninguno de los días considerados y en los de Ciudad Real y Pontevedra el porcentaje no alcanza el 0,5%.

  

Tabla 7. Resumen velocidades del viento (km/h) observadas entre el 25 de marzo y el 2 de abril, del periodo 1981-2017
Estación Velocidad

media

Racha máxima Número de días (%) con racha de viento:
Racha Fecha ≤ 30 Entre

31 y 50

Entre

51 y 70

> 70
A Coruña 16,5 108 25/03/1984 18,0 38,4 31,5 12,0
Albacete 18,4 104 01/04/1996 20,2 56,3 17,4 6,1
Alicante 9,5 91 25/03/1983 40,5 46,3 12,6 0,6
Almería 17,9 98 30/03/1992 24,6 37,2 27,6 10,5
Foronda 12,5 88 26/03/1985 28,1 48,8 19,4 3,7
Oviedo 11,8 143 25/03/1985 40,0 32,7 14,9 12,4
Ávila 12,0 78 01/04/2014 23,1 62,7 11,5 2,7
Badajoz 13,3 88 31/03/2016 28,2 51,7 17,7 2,4
Palma de Mallorca 7,7 86 02/04/1994 41,1 42,0 15,0 1,8
Barcelona 16,6 89 29/03/2004 31,2 50,8 15,4 2,6
Bilbao 13,5 100 25/03/1984 26,7 40,2 23,1 9,9
Burgos 17,8 88 25/03/2005 15,0 51,0 28,4 5,6
Cáceres 12,6 81 30/03/1992 25,4 53,7 18,1 2,9
Cádiz 16,8 108 30/03/1990 30,0 45,8 16,8 7,4
Santander 16,7 109 28/03/1984 20,5 41,5 24,8 13,3
Castellón 12,3 113 25/03/1983 48,1 37,2 10,8 3,9
Ceuta 10,0 80 26/03/2008 24,0 60,0 14,4 1,6
Ciudad Real 8,5 73 30/03/1992 40,5 53,9 5,4 0,3
Córdoba 11,2 83 30/03/1992 42,2 47,1 8,6 2,1
Cuenca 10,8 85 29/03/2004 35,7 51,1 11,1 2,1
San Sebastián 19,2 125 01/04/1990 20,1 29,7 22,8 27,3
Girona 10,4 67 30/03/2010 33,9 57,4 8,7 0,0
Granada 10,2 68 31/03/1990 36,8 57,2 6,0 0,0
Guadalajara 11,4 61 26/03/2008 28,2 58,5 13,3 0,0
Huelva 13,1 94 02/04/1994 29,2 56,9 13,2 0,7
Huesca 18,3 102 02/04/2003 20,8 45,3 19,2 14,8
Jaén 8,8 89 30/03/1990 27,1 47,8 20,0 5,1
Logroño 13,3 93 31/03/1990 28,5 47,6 20,9 3,1
Gran Canaria 27,1 88 28/03/1982 10,2 47,8 39,3 2,7
León 15,1 86 26/03/1992 26,4 43,9 24,7 5,1
Lleida 12,4 119 26/03/1983 33,2 41,2 15,7 9,9
Lugo 11,0 91 26/03/2006 29,4 50,5 18,6 1,4
Madrid 10,3 72 25/03/2014 34,4 49,5 15,1 1,0
Málaga 16,0 87 26/03/2014 22,5 54,1 20,4 3,0
Melilla 15,9 98 27/03/1992 31,2 42,9 20,4 5,4
Murcia 17,4 107 28/03/2004 28,5 45,9 21,5 4,1
Pamplona 14,5 83 02/04/2000 21,0 54,8 21,4 2,9
Ourense 6,2 66 26/03/2006 50,8 45,2 4,1 0,0
Palencia 18,5 92 25/03/2014 15,3 53,3 25,5 5,9
Pontevedra 7,0 72 26/03/2006 47,8 41,7 10,1 0,4
Salamanca 16,2 87 29/03/2013 20,1 51,5 22,8 5,6
Sta. Cruz de Tenerife 10,2 86 29/03/1982 32,3 58,9 7,6 1,2
Segovia 13,3 101 29/03/2010 26,9 47,3 20,4 5,4
Sevilla 12,1 81 30/03/1992 27,7 52,4 18,7 1,2
Soria 14,9 81 30/03/1987 25,6 51,7 21,5 1,3
Reus 15,2 111 29/03/1995 33,2 38,4 20,9 7,5
Teruel 10,2 83 29/03/1987 22,7 62,5 13,4 1,5
Toledo 13,4 91 29/03/2010 21,9 56,5 16,4 5,3
Valencia 10,0 86 29/03/1987 44,1 38,0 14,8 3,0
Valladolid 17,6 91 25/03/2014 23,8 50,6 21,0 4,6
Zamora 10,0 83 30/03/1992 47,5 43,5 8,1 0,9
Zaragoza 18,3 95 30/03/2010 17,2 46,7 27,7 8,4

RESTO VARIABLES

La tabla 8 recoge la información sobre Presión, Humedad, Insolación y Nubosidad. En primer lugar se presenta la presión media, en hPa, reducida al nivel del mar. Las presiones más elevadas en estas fechas las encontramos en Santa Cruz de Tenerife con 1018,0 hPa, Ceuta con 1017,6 hPa, Huelva y Gran Canaria con 1017,4 hPa y Cádiz y Córdoba con 1017,1 y las más bajas en Palencia con 1010,1 hPa, Guadalajara con 1010,3, Huesca con 1014,2 y Girona con 1014,4 hPa.

Con carácter general la humedad más elevada se observa a las 07UTC y la más baja a las 13UTC. Si nos atenemos a su distribución geográfica, las humedades más altas corresponden al norte peninsular, alcanzándose los valores más elevados en los observatorios de A Coruña, Lugo, Oviedo y San Sebastián, mientras que las humedades más bajas se han registrado en las estaciones de Madrid, Granada, Jaén, Toledo, Zaragoza y Lleida.

 

Tabla 8. Resumen de las variables reseñadas, observadas entre el 25 de marzo y el 2 de abril, para el periodo 1981-2017
Estación Presión (hPa) reducida al nivel del mar Humedad relativa (%) Insolación Número de días (%):
07UTC 13UTC 18UTC Media 07UTC 13UTC 18UTC Media Media % Despejados Nubosos Cubiertos
A Coruña 1015,9 1015,9 1015,5 1015,8 80 67 72 73 5,0 39,8 10,8 44,1 45,1
Albacete 1018,7 1015,3 1014,4 1016,1 84 49 53 62 7,3 58,3 19,9 57,2 22,9
Alicante 1016,3 1015,8 1015,1 1015,7 70 51 62 61 8,0 64,2 19,0 60,6 20,4
Almería 1015,9 1015,7 1014,6 1015,4 68 56 64 63 8,3 66,6 19,5 65,8 14,7
Foronda 1017,8 1015,9 1015,6 1016,4 87 60 66 71 4,8 38,1 6,0 52,9 41,1
Oviedo 1015,8 1015,0 1014,8 1015,2 84 64 73 74 4,7 37,6 7,5 47,5 45,1
Ávila 1018,4 1014,7 1014,1 1015,7 82 54 56 64 6,6 52,7 17,2 52,2 30,6
Badajoz 1018,1 1017,1 1015,8 1017,0 88 52 53 64 7,4 59,4 17,7 59,8 22,5
Palma de Mallorca 1015,2 1015,1 1014,3 1014,9 75 64 71 70 7,1 56,8 11,9 61,9 26,3
Barcelona 1015,1 1014,7 1014,5 1014,8 75 62 71 69 6,7 53,3 12,4 66,0 21,6
Bilbao 1016,8 1016,3 1016,0 1016,4 78 56 65 66 4,1 32,9 5,7 48,1 46,3
Burgos 1018,3 1015,2 1014,8 1016,1 87 59 64 70 5,4 42,7 10,4 51,9 37,7
Cáceres 1017,7 1016,4 1015,2 1016,4 81 53 54 63 7,5 59,8 18,0 56,9 25,2
Cádiz 1017,0 1017,7 1016,5 1017,1 79 64 69 71 7,7 61,2 26,9 57,3 15,8
Santander 1016,5 1016,5 1016,1 1016,4 78 63 70 70 4,3 34,2 6,9 48,7 44,4
Castellón 1015,1 1014,5 1014,0 1014,5 71 50 63 61 7,3 57,9 14,8 58,9 26,3
Ceuta 1017,5 1018,1 1017,2 1017,6 75 61 67 68          
Ciudad Real 1018,7 1015,8 1014,8 1016,4 82 49 51 61 6,9 55,1 14,7 57,0 28,3
Córdoba 1018,3 1017,2 1015,7 1017,1 86 50 50 62 7,0 56,2 23,3 52,8 24,0
Cuenca 1017,9 1013,9 1013,4 1015,1 81 50 53 61 6,2 49,2 12,4 50,4 37,2
San Sebastián 1016,3 1016,1 1015,8 1016,1 77 69 73 73 4,8 38,2 7,2 42,3 50,5
Girona 1015,1 1014,0 1014,0 1014,4 87 55 70 71 5,9 46,3 16,8 61,3 21,9
Granada 1018,9 1015,8 1015,2 1016,6 80 44 51 58 7,2 57,5 19,8 56,2 24,1
Guadalajara 1012,7 1009,6 1008,5 1010,3 89 52 54 65 6,2 49,6 13,1 57,6 29,3
Huelva 1017,9 1017,8 1016,6 1017,4 87 53 61 67 8,2 65,3 34,6 55,6 9,8
Huesca 1015,7 1013,8 1013,1 1014,2 78 50 55 61 7,4 58,5 17,2 58,1 24,8
Jaén 1018,3 1016,8 1015,8 1017,0 70 53 53 59 7,8 62,3 32,4 50,0 17,6
Logroño 1017,0 1015,1 1014,3 1015,5 83 54 57 65 6,0 47,6 9,6 53,5 36,9
Gran Canaria 1017,3 1018,1 1016,7 1017,4 71 59 64 65 7,5 60,3 12,7 79,7 7,6
León 1017,5 1014,1 1013,7 1015,1 85 57 61 68 6,6 52,3 16,3 54,9 28,8
Lleida 1016,7 1015,1 1013,7 1015,2 82 47 50 60 7,8 62,5 24,1 54,3 21,6
Lugo 1017,9 1016,2 1016,1 1016,7 91 63 72 75 4,7 37,6 7,1 39,4 53,5
Madrid 1017,8 1015,2 1014,4 1015,8 72 49 51 57 6,4 51,0 14,4 60,7 24,9
Málaga 1017,3 1017,1 1015,9 1016,8 75 52 58 62 7,7 61,4 16,3 69,3 14,4
Melilla 1016,9 1016,8 1016,1 1016,6 77 61 68 69 7,1 56,7 17,0 62,7 20,4
Murcia 1016,0 1015,8 1014,8 1015,5 77 58 65 67 7,2 57,8 23,0 57,4 19,6
Pamplona 1016,4 1014,5 1014,2 1015,0 81 54 60 65 5,6 44,9 9,9 54,7 35,4
Ourense 1016,9 1015,4 1014,5 1015,6 89 58 60 69 4,9 38,8 14,8 40,7 44,4
Palencia 1012,0 1009,3 1009,0 1010,1 87 55 59 67          
Pontevedra 1016,1 1015,9 1015,3 1015,8 83 64 69 72 5,6 44,8 20,0 37,8 42,2
Salamanca 1019,1 1015,7 1014,9 1016,6 87 51 53 64 6,6 52,6 14,1 57,4 28,5
Sta. Cruz de Tenerife 1017,8 1018,9 1017,4 1018,0 68 58 60 62 7,9 63,9 10,7 77,4 11,9
Segovia 1017,9 1015,0 1014,2 1015,7 76 53 53 61 6,3 50,0 15,5 48,3 36,2
Sevilla 1017,2 1016,7 1015,3 1016,4 82 48 49 60 7,4 58,8 21,0 61,0 18,0
Soria 1017,7 1013,9 1013,8 1015,1 83 55 58 65 5,9 47,3 8,3 52,4 39,3
Reus 1015,0 1014,5 1014,1 1014,5 75 54 66 65 6,7 52,9 11,7 68,8 19,4
Teruel 1018,5 1013,6 1013,6 1015,2 86 47 53 62 6,8 54,2 12,3 65,5 22,2
Toledo 1018,2 1015,6 1014,5 1016,1 79 48 50 59 7,2 57,7 17,1 57,5 25,4
Valencia 1015,9 1015,0 1014,2 1015,0 71 50 62 61 7,2 57,2 17,4 64,4 18,2
Valladolid 1018,5 1015,2 1014,5 1016,1 88 56 59 68 6,1 48,8 14,0 53,0 33,0
Zamora 1019,0 1016,2 1015,1 1016,8 84 53 53 63 6,2 49,4 10,1 60,1 29,8
Zaragoza 1016,8 1015,0 1014,0 1015,3 76 49 52 59 6,8 54,4 13,5 62,8 23,7

 El mapa de la figura 6 muestra la insolación media diaria correspondiente a este periodo; el máximo peninsular lo encontramos en el sur de Almería con una insolación ligeramente superior a 9 horas; en el resto de Andalucía, Extremadura, Murcia, Comunidad Valenciana, Albacete, sur de Ciudad Real y en zonas de Huesca, Lleida y Tarragona la insolación está entre 8 y 9 horas diarias; en la franja central peninsular la insolación predominante está comprendida entre 6 y 7 horas, mientras que el mínimo con entre 4 y 5 horas de insolación lo encontramos en Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco. En Baleares la insolación oscila entre 7 y 9 horas. En Canarias, la insolación predominante está comprendida entre 6 y 8 horas, correspondiendo el máximo al observatorio de Izaña, a 2371 metros de altitud con una insolación media diaria de 9,7 horas. En la tabla 8, junto al valor de la insolación media aparece el porcentaje que dicha insolación representa respecto a la insolación máxima posible.

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Para finalizar se muestra el resumen de los datos de nubosidad, reflejando el número de días ‘Despejados’, ‘Nubosos’ y ‘Cubiertos’, expresados en % del total. Para ello hay que tener en cuenta que la nubosidad se mide en octavos de cielo cubierto, de manera que a un cielo totalmente cubierto le corresponderá una nubosidad de 8 mientras que a un cielo despejado le corresponderá 0. Para evaluar si un día es ‘Despejado’, ‘Nuboso’ o ‘Cubierto’, se suma la nubosidad total a 07, 13 y 18 UTC, obteniéndose un valor entero que estará comprendido entre 0 y 24; si dicho valor es inferior a 5 el día se considera ‘Despejado’, si está comprendido entre 5 y 19 se considera ‘Nuboso’ y si es mayor o igual que 20 ‘Cubierto’. Con estas consideraciones, al analizar la tabla 8 comprobamos que predominan los días ‘Nubosos’, seguidos de los ‘Cubiertos’, siendo los días ‘Despejados’ los más escasos.

 

CONCLUSIONES

Las conclusiones presentadas a continuación no son una predicción para la Semana Santa de 2018, sino un resumen de cómo han sido los días comprendidos entre el 25 de marzo y el 2 de abril en los últimos 37 años.

 En la mitad sur peninsular las temperaturas medias oscilan entre los 12 y los 15ºC, acercándose a los 16ºC en el litoral andaluz y en zonas de la provincia de Sevilla. En la mitad norte encontramos temperaturas más bajas, con valores ligeramente por debajo de los 0ºC en Pirineos y próximos también a 0ºC, pero por encima, en zonas altas del resto de los sistemas montañosos, entre 7 y 10ºC en la meseta y entre 10 y 13ºC en el resto. En Baleares predominan las temperaturas entre los 13 y los 15ºC, mientras que en Canarias encontramos las temperaturas más elevadas con valores que en zonas de costa están próximos a los 19ºC, bajando hasta los 14ºC en el aeropuerto de Tenerife Norte y hasta los 7ºC en Izaña.

En la Península las temperaturas máximas más elevadas corresponden al valle del Guadalquivir y al interior de la provincia de Muria, con temperaturas cercanas a los 22 ºC; les siguen el valle del Guadiana y zonas costeras de las provincias de Alicante y Valencia con valores próximos a los 20 ºC; en el resto de la mitad sur encontramos temperaturas algo más bajas, oscilando entre los 16 ºC y los 20 ºC en el suroeste y entre los 12 ºC y los 16 ºC en el sureste, con valores inferiores en los sistemas montañosos, que en las cumbres de Sierra Nevada oscilan entre los 0 ºC y los 4ºC. En la mitad norte las máximas más elevadas se localizan en el valle del Ebro con valores entre 18 y 20 ºC; en la meseta las máximas oscilan entre 13 y los 16 ºC, mientras que en Galicia y a orillas del Cantábrico varían entre 15 y 18 ºC; valores muy similares encontramos también en el litoral catalán; en los sistemas montañosos encontramos los valores más bajos, entre 0 ºC y 6 ºC. En Baleares predominan las temperaturas entre 16 ºC y 20 ºC. En Canarias, encontramos temperaturas entre 21 y 24 ºC en zonas costeras, que bajan hasta los 11,2 ºC del observatorio de Izaña, a 2371 metros de altitud.

 Las temperaturas mínimas más altas en la Península corresponden al litoral gaditano con mínimas próximas a los 13 ºC; valores relativamente suaves se dan en el valle del Guadalquivir, con mínimas entre 8 y 10 ºC. En el resto de la mitad sur predominan los valores entre 4 y 8 ºC. En la mitad norte, los valores más bajos corresponden a las cumbres de los sistemas montañosos con valores inferiores a -6 ºC; en la meseta predominan las mínimas entre 2 y 4 ºC y en Galicia, a orillas del Cantábrico y Valle del Ebro entre 6 y 8 ºC.  En Baleares encontramos mínimas entre 10 y 12 ºC y en Canarias entre 15 y 17 ºC, bajando hasta 3,3 ºC en el Observatorio de Izaña, a 2371 metros de altitud.

A pesar de lo temprano que cae este año la Semana Santa, al analizar las temperaturas máximas absolutas vemos como en varias estaciones se han superado los 30 ºC en estas fechas, correspondiendo a Valencia el récord con una temperatura de 33,2 ºC el 25 de marzo de 1988; el segundo valor más elevado corresponde a Córdoba con 33,0 ºC el 31 de marzo de 2015; les siguen Sevilla con 32,9 ºC también el 31 de marzo de 2015, Alicante con 32,6 ºC el 25 de marzo de 1988 y Huelva con 31,6 ºC el 31 de marzo de 2015. En el archipiélago canario, Gran Canaria alcanza su valor más alto, 31,6 ºC el 2 de abril de 2006 y Santa Cruz de Tenerife el 2 de abril de 1985, con 31,0 ºC.

También en estas fechas nos encontramos con temperaturas mínimas típicamente invernales, sobre todo en la meseta norte, destacando Ávila con -7,0 ºC el 26 de marzo de 1993, Burgos con -6,2 ºC el 29 de marzo de 1985, Soria, Teruel y Valladolid con -6,0 ºC los días 29 de marzo de 1985, 25 de marzo de 2007 y 30 de marzo de 1987 respectivamente, León con -5,8 ºC el 28 de marzo de 2004, Segovia con -5,6 ºC el 26 de marzo de 1993 y Guadalajara con  -5,3 ºC el 26 de marzo de 1986. En Canarias las mínimas son mucho más templadas, como demuestran las mínimas absolutas de Gran Canaria con 12,2 ºC el 31 de marzo de 1991 y Santa Cruz de Tenerife con 13,0 ºC el 27 de marzo de 1989.

 En estas fechas las precipitaciones son frecuentes. En la Península el mayor número de días de precipitación corresponde a Galicia, Asturias, norte de Cantabria y País Vasco con entre 5 y 6, seguido del norte de Castilla y León, La Rioja, Navarra y sur de Cantabria  con entre 4 y 5, mientras el mínimo lo encontramos en las provincias de Almería y Murcia con entre 1 y 2 días de precipitación. En Baleares predominan los valores entre 2 y 4 días y en Canarias entre 1 y 2.

Los valores más bajos de precipitación en la Península durante estos días los encontramos en la provincia de Almería con cantidades entre 5 y 10 mm, mientras que los más altos se dan en A Coruña y Pontevedra con cantidades entre 40 y 60 mm, seguidos del resto de Galicia y Cantábrico con valores entre 20 y 40 mm. En Baleares la precipitación acumulada estos días está entre 10 y 20 mm. En Canarias la precipitación es inferior, con cantidades predominantes entre 2 y 5 mm en Lanzarote y Fuerteventura y algo más elevadas en el resto, correspondiendo el máximo al NE de la isla de Tenerife con cantidades entre 10 y 15 mm.

Un ejemplo de la variabilidad climática de estas fechas lo encontramos en la serie de precipitación acumulada en el Observatorio de Madrid ‘Retiro’ en estos días, en la que podemos ver como en cinco de los treinta y siete años considerados no ha habido precipitación y en cuatro ha sido igual o inferior a 1 mm, mientras que en dieciséis se han superado los 10 mm, siendo los de mayor precipitación 2004 con 49,5 mm, 2003 con 39,3 mm y 2014 con 34,6 mm.

La nieve y el granizo han hecho acto de presencia en estas fechas; las estaciones que con más frecuencia han registrado nieve son Soria con el 13,0% de los días, Burgos con el 10,8%, Ávila con el 8,3%, Teruel con el 6,5%, León con el 6,0% y Segovia con el 5,4%. En lo referente al granizo y las tormentas los máximos los encontramos en el norte peninsular. Otro meteoro habitual estos días, también sobre todo en el norte peninsular, es la niebla, destacando San Sebastián con el 23,7% de los días, Oviedo con el 18,6%, Lugo con el 16,5% y Girona con el 12,9%.

En lo tocante al viento, en estas fechas predominan los días con rachas de viento entre 31 y 50 km/h, seguidos de los días con rachas de viento menores o iguales a 30 km/h, si bien en 13 de las 52 estaciones analizadas se han registrado rachas que han igualado o superado los 100 km/h, correspondiendo el máximo a Oviedo con 143 km/h el 25 de marzo de 1985

En cuanto a la nubosidad, predominan los días nubosos, seguidos de los cubiertos, siendo los días despejados los más escasos.

 Más artículos de Climatología en el «CALENDARIO METEOROLÓGICO  2018″

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AGENCIA ESTATAL DE METEOROLOGÍA Predicción para las próximas tres semanas Información elaborada el 2 de marzo de 2018

Resumen de predicción para los próximos 10 días.

El fin semana de semana viene marcado por la situación de inestabilidad, precipitaciones generalizadas y vientos fuertes, provocados por el paso de sucesivos frentes atlánticos. Se espera que las precipitaciones afecten principalmente a la vertiente atlántica y Pirineos, pudiendo ser localmente fuertes o muy fuertes, persistentes y ocasionalmente con tormentas en el oeste de Galicia, entorno del oeste del Sistema Central y zonas de Andalucía. Serán menos probables y más débiles y ocasionales en el este peninsular, litoral Cantábrico y Baleares. En Canarias, probables precipitaciones en islas de mayor relieve, sin descartar que sean puntualmente fuertes el sábado. Las cotas de nieve se mantendrán relativamente altas, por encima de los 1200/1400m.
Las temperaturas subirán el sábado, principalmente las mínimas, por lo que las heladas
quedarán restringidas a zonas de montaña del tercio norte peninsular. El viento soplará del oeste y suroeste, fuerte con rachas muy fuertes, especialmente en litorales y zonas altas.
La semana se inicia con la misma situación de inestabilidad, precipitaciones generalizadas y vientos fuertes. El lunes y martes, las zonas con mayor probabilidad de precipitaciones fuertes y persistentes son de nuevo el oeste de Galicia, oeste del Sistema Central y Andalucía. En el área mediterránea y en Canarias las precipitaciones son poco probables. Aunque existe algo de incertidumbre, es probable que el miércoles haya una disminución en la extensión e intensidad de las precipitaciones, para volver a aumentar a partir del jueves. Se espera que las precipitaciones continúen afectando a gran parte de la Península, especialmente a la vertiente atlántica, Andalucía oriental y Pirineos, con probable intensidad fuerte y persistencia en amplias zonas de Galicia, Andalucía y Extremadura. Solamente se podrá hablar de tiempo estable en las comunidades mediterráneas y en el archipiélago canario, zonas donde la probabilidad de precipitación es baja. Hay tendencia a un descenso de las temperaturas mínimas, con heladas en zonas de montaña de la mitad norte, más intensas en Pirineos; por el contrario, las máximas subirán a partir del jueves. Predominarán los de vientos de componente oeste, todavía con intervalos de intensidad fuerte, pero con menor intensidad que en días anteriores.

Tendencia general para el periodo del 5 al 25 de marzo del 2018.

Se representan a continuación los mapas de anomalías respecto de la climatología de 20 años del modelo de predicción del Centro Europeo (VarEPS-Mensual), de los valores medios semanales de dos variables meteorológicas: la temperatura a 2 metros (T 2m) en ºC y la Precipitación Total (PCP) en mm. Utilizando técnicas estadísticas se blanquean aquellas áreas donde la serie de valores previstos del VarEPS-Mensual no es significativamente diferente de la serie de los valores de la climatología del modelo.

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Resumen de la evolución de las precipitaciones en España

Precipitación semanal

Durante el periodo del 21 al 27 de febrero las precipitaciones afectaron a todo el territorio nacional exceptuando la mitad norte de la comunidad gallega y zonas aisladas de Castilla y León, Aragón y el levante peninsular. En gran parte de la mitad sur, en el delta del Ebro, en el sur de Galicia y norte de Cataluña, así como en ambos archipiélagos, las precipitaciones superaron los 10 mm, registrándose cantidades superiores a los 40 mm en el norte y este de la provincia de Cáceres. Las precipitaciones más abundantes se
dieron en el archipiélago canario, ya que salvo en las islas de Lanzarote y Fuerteventura,
se llegaron a acumular más de 100 mm en zonas puntuales del resto de islas. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 79 mm en Tenerife/Sur, 75 mm en El Hierro/Aeropuerto, 55 mm en La Gomera/Aeropuerto, 46 mm en La Palma/Aeropuerto, 40 mm en Tenerife/Los Rodeos y 38 mm en Santa Cruz de Tenerife. El día 28 las precipitaciones fueron copiosas y generalizadas superándose los 120 mm en zonas del Sistema Central, al norte de la provincia de Sevilla y al noreste de la isla de Tenerife.

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Precipitaciones en el año hidrológico

El valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre
hasta el 27 de febrero de 2018 se cifra en 250 mm, lo que representa casi un 29% menos
que el valor normal correspondiente a dicho periodo (352 mm)

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En la mayor parte del territorio nacional las precipitaciones no alcanzan el 75% de su valor normal, situándose por debajo del 50% en una franja del levante peninsular que abarca desde Tarragona hasta Valencia, en la mitad sur de Aragón y este de las provincias de Cuenca y Guadalajara, en la mitad norte de Extremadura, en muchas zonas de las Islas Canarias y en buena parte de las provincias de Palencia, Huelva, Córdoba, sur de Málaga, Almería, Murcia y Girona. Por otra parte, las precipitaciones superan los valores normales en una zona que va desde Asturias hasta Navarra y norte de La Rioja, llegando a un 25% por encima del valor normal en Cantabria y en el País Vasco. Las precipitaciones también superan esos valores normales en alguna zona del interior de Castilla-La Mancha y Granada y puntualmente en el norte de las islas de Mallorca y de Gran Canaria.

Esta información también se puede completar con  el  boletín hídrico nacional que se actualiza cada 10 días y los  mapas semanales de humedad del suelo y evapotranspiración de referencia.

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Una nevada «de sur»

Por Rubén del Campo Hernández, Área de Información. AEMET.

Nievesur1

Imagen de la temperatura prevista a 850 hPa para el día 28 a la 1 de la madrugada UTC, que muestra la distinta naturaleza térmica de las dos masas de aire que se encuentran en la península Ibérica: una muy fría al norte (tonos blancos y rosados) y otra templada al sur (tonos azules).

El tiempo viene marcado estos días por el «encuentro» de dos masas de aire de naturaleza muy distinta sobre la península Ibérica. Por un lado, procedente del este de Europa, viajando prácticamente desde Siberia, llega una masa muy fría y bastante seca, que deja temperaturas muy bajas en el norte y centro peninsulares. Por otro, desde el Atlántico, alcanza nuestro país una masa templada y muy húmeda. Sigue leyendo

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Calentamiento estratosférico repentino del 10 de febrero y sus consecuencias

Por José María Sánchez-Laulhé Ollero, Director del Centro Meteorológico Territorial de Málaga

Figura 1

Figura 1. Series temporales de temperaturas al nivel de 30 hPa sobre el polo norte. La línea negra muestra la temperatura diaria, y la gris indica la normal (periodo 1981-2010). Fuente CPD/JMA (Climate Prediction Division/Japan Meteorological Agency.)

Sobre el día 10 de febrero se produjo un “gran calentamiento repentino de la estratosfera” [major Stratospheric Sudden Warminng (major SSW)]: La temperatura en la estratosfera del polo norte subió extraordinariamente en unos días (más de 50 oC a 30 hPa) y los vientos medios zonales se volvieron del Este hasta 50o N. Sigue leyendo

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CÓMO AFECTAN LAS CONDICIONES METEOROLÓGICAS AL COMPORTAMIENTO DE LAS AVES

Carlos CANO BARBACIL (Universidad Rey Juan Carlos)

y  Javier CANO SÁNCHEZ (Agencia Estatal de Meteorología)

 

RESUMEN: El tiempo atmosférico afecta a las aves de muchas maneras, produciendo en ellas espectaculares cambios imprevistos. En primavera, vientos fuertes de cara retrasan el regreso de las aves migratorias, mientras que un tiempo más estable y cálido lo puede adelantar más de lo habitual. A principios del verano, una combinación de bajas temperaturas y lluvia inusuales puede poner en peligro el éxito reproductor. En otoño, el paso avanzado de una masa de aire polar marítimo suele traer una inesperada oleada de aves migratorias procedentes de Groenlandia y Norteamérica. En invierno, la venida de una ola de frío puede ser la causa de una alta mortalidad entre las aves residentes y, por otra parte, traer aves de otras latitudes más septentrionales.

  1. INTRODUCCIÓN

    Desde el Neolítico, el hombre ha estado observando el cielo y el comportamiento de las aves en vuelo, y ha sido usado desde entonces como una forma sencilla de predicción del tiempo. Estas observaciones, intuitivas y espontáneas, se han ido transmitiendo oralmente de generación en generación hasta nuestros días, permaneciendo en forma de creencias populares, proverbios y refranes que relacionan conductas de las aves con determinadas situaciones meteorológicas. Por experiencia, se conoce que cuando algunas especies llegan (o se van) a un lugar concreto, a continuación, acontecen cambios sensibles en el tiempo.

    Las consecuencias que el tiempo meteorológico tiene sobre las aves han sido estudiadas por los ornitólogos durante los últimos ciento cincuenta años. Las condiciones meteorológicas no solo afectan a valores metabólicos de las aves, por ejemplo, un tiempo muy frío requiere un incremento en el consumo de energía para mantener la temperatura del cuerpo adecuadamente, sino también tiene efectos directos sobre el comportamiento. Condiciones meteorológicas extremas provocan mortalidades masivas, tanto en adultos como en pollos y jóvenes, o arribadas a zonas alejadas de su área habitual de distribución.

     

    Es familiar para todos que en las cálidas tardes de verano vencejos, golondrinas y aviones pasen horas y horas cazando insectos en lo alto del cielo. Sin embargo, cuando el tiempo atmosférico cambia, tienden a volar bajo. Esto es debido a que los insectos de los que se alimentan ascienden en columnas de aire caliente con tiempo estable por la presencia de térmicas, pero cuando la presencia de la lluvia es inminente y la atmósfera se hace inestable, se producen movimientos de aire irregulares cerca de la superficie del suelo forzando a los insectos y a las aves a permanecer en niveles muy bajos. En la proximidad de una perturbación los vencejos comunes (Apus apus) se alimentan de insectos levantados en los frentes fríos al borde de la zona de baja presión (figura 1); después, se alejan a veces a centenares de kilómetros de su lugar de nidificación. Son sobre todo las aves jóvenes, que no están ligadas a un emplazamiento fijo, puesto que no están criando, las que participan en estos movimientos de evasión (Fernández y Fernández-Arroyo, 2000).

    Figura 1. Vencejo común

    Figura 1. Vencejo común. En la proximidad de una perturbación, los vencejos comunes se alimentan de insectos levantados en los frentes fríos al borde de la zona de baja presión. © Juan Varela Simó.

    Una situación de tiempo anticiclónico es ideal para la migración de las aves. A través de sus rutas migratorias muchas especies utilizan amplias zonas para desplazarse, especialmente en condiciones meteorológicas favorables. Vientos flojos y cielo despejado, libre de nubes, posibilitan la dispersión en frentes migratorios más amplios, de hasta cientos de kilómetros de ancho, cruzando nuevos territorios y trazando vías alternativas a las ya establecidas. Por el contrario, en los casos de mal tiempo las aves tienden a concentrarse en lugares clave para ellas, siguiendo las rutas más favorables a una altura específica y estrechándose los frentes.

    Las aves migratorias que se dirigen desde el sur hasta el norte en primavera son particularmente vulnerables a una ola de frío tardía, especialmente si se producen nevadas importantes, cubriendo el suelo y, por tanto, sus fuentes de alimentación. Cuando esto ocurre, estas aves tempraneras a menudo se retiran a otro emplazamiento hacia el sur o el oeste, donde suelen encontrar condiciones más favorables. En el camino de vuelta otoñal, el tiempo atmosférico puede afectar significativamente la dirección y la velocidad de su desplazamiento. Las condiciones óptimas para el vuelo migratorio en esta época del año coinciden con regiones situadas al este de una subsidencia anticiclónica o de una dorsal, que bloquean la normal circulación del aire y desvían los frentes, ofreciendo buena visibilidad.

    La estación de invierno es de vital importancia en las aves teniendo una enorme influencia en todas y cada una de las especies, tanto si son residentes como si son visitantes, y conlleva una serie de cambios para afrontar dicha estación: unos mediante la migración a otros lugares más cálidos; el resto alterando su distribución, su hábitat o su comportamiento. Uno de los cambios más importantes que se produce en el comportamiento de las aves en esta época es su transformación de hábitos territoriales en primavera a hábitos sociales y gregarios en invierno.

    Mediante algunos casos concretos (tabla 1), se expone cómo afectan en el comportamiento de las aves los elementos meteorológicos clásicos de temperatura, precipitación y viento, junto con el tiempo atmosférico asociado a los centros de baja presión en zonas tropicales.

    Captura

  2. TEMPERATURA

    Una de las situaciones que más influye en el comportamiento de las aves, y en su supervivencia, se produce tras la invasión de aire muy frío sobre una región en invierno. La intensidad de una ola de frío viene caracterizada por las temperaturas registradas, que han de sobrepasar un umbral determinado para cada localidad, el número de días que se mantiene, mínimo de tres consecutivos, y el alcance geográfico en el que puede verse afectado un territorio más o menos amplio. Entre las consecuencias que ocasionan con más frecuencia las olas de frío sobre las aves destacan, por un lado, los grandes desplazamientos que deben realizar en busca de regiones libres de hielo y, por otro, las grandes mortandades de poblaciones.

    Algunas especies de aves, como la avefría europea (Vanellus vanellus), son especialmente propensas a realizar grandes desplazamientos denominados fugas de tempero (figura 2), es decir, movimientos masivos y forzados de estas como respuesta al endurecimiento atmosférico por descenso de las temperaturas (Cano, 1992). Por este motivo, las aves se ven obligadas a buscar lugares con tiempo más favorable, lo que provoca concentraciones de cientos, incluso miles, de ejemplares de esta especie en cuestión de pocos días. De este modo, amplias zonas de tierras de cultivo y pastizales quedan invadidos por estas multitudinarias arribadas, tan imprevisibles como las olas de frío que las originan y que, de un día para otro, vuelven a la situación inicial al mejorar las condiciones meteorológicas. Sin embargo, no hay que confundir el fenómeno de fuga de tempero, hecho accidental y aislado, con el de la migración, que obedece a otros factores internos tales como la búsqueda de alimento, la reproducción o el clima.

    Figura 2. Avefría europea

    Figura 3. E Cisticola buitrón. Este pequeño pájaro insectívoro, el cisticola buitrón, desaparece de amplias regiones de su área de distribución cuando las bajas temperaturas, acompañadas a veces de intensas nevadas, cubren un vasto territorio de hielo y nieve a lo largo de varios días. © Juan Varela Simó.

    1. PRECIPITACIONES

      En general, periodos de lluvias persistentes en primavera y comienzos del verano pueden causar grandes pérdidas de nidos y pollos al ser muy vulnerables por estar expuestos a ese meteoro, especialmente aquellos que se apoyan sobre ramas de arbustos o árboles y los que se encuentran directamente sobre el suelo desnudo, ya que la supervivencia de las polladas de algunas especies se relaciona inversamente con la lluvia caída durante sus primeros días de vida. Nevadas importantes en invierno causan alta mortalidad de aves por inanición, al no poder encontrar alimento que permanece oculto bajo el manto de nieve.

      Sin embargo, una de las consecuencias más importantes que ocurre en regiones de clima mediterráneo, como así sucede en numerosas lagunas, tablas y lavajos de Castilla y León, Aragón, Castilla-La Mancha y Andalucía, cuyo verano viene caracterizado por su extrema sequedad y el régimen de precipitaciones es muy variable de un año a otro, es que estos humedales temporales tengan o no agua, al depender de las precipitaciones recibidas, y que actúan como lagunas pluviómetro. Si las condiciones ambientales no son propicias para la reproducción las aves acuáticas realizan largos viajes en busca de agua, fenómeno conocido como fugas de sequía (Cano, 1994 y 2008).

      El flamenco común (Phoenicopterus roseus) es una especie errática en España y de gran capacidad para el vuelo (figura 4), que se concentra durante la reproducción en escasos enclaves, perteneciendo a la población del Mediterráneo occidental y África noroccidental. En uno de esos lugares, la laguna malagueña de Fuente de Piedra, se asentó en 1985 la primera gran colonia de flamencos, coincidiendo con un fuerte chubasco de granizo que cayó en Doñana (Rendón, 2009) y forzó a las aves ubicadas allí a trasladarse a la laguna. Desde entonces, y tras un exhaustivo seguimiento realizado a lo largo de estos últimos 33 años (Rendón et al., 2009), los flamencos han criado en 26 ocasiones y no se han reproducido en otras siete (1989, 1992, 1993, 1995, 2005[1] , 2012 y 2016), años con precipitaciones inferiores a los 286 mm.

      Figura 4. Flamenco común

      Figura 4. El flamenco común es una especie sensible a los periodos de sequía, ya que el hábitat donde se reproduce desaparece o no es adecuado, abandonando la zona en busca de otros lugares más favorables. © Juan Varela Simó.

      Esta estrecha relación entre la reproducción, las precipitaciones y el nivel de agua de la laguna, lo que hace del flamenco que sea una de las especies mejor adaptadas a las condiciones de sequedad en estos ambientes, produce cambios en el tamaño de la población reproductora por lo que el número anual de parejas ha fluctuado entre un máximo de 22 000 en 2013 y un mínimo de 2083 en 1994.

      [1] Durante la sequía que se registró en 2005, una de las más severas de las últimas décadas, no se reprodujo el flamenco común en ningún humedal español.
    2. VIENTO

      El viento, como elemento meteorológico, puede ser un enemigo de las aves cuando alcanza velocidades de más de 80 km/h, cuyos efectos en tierra son visibles: daños en los árboles y nidos derribados. En cambio, en el mar o en las costas, los efectos de vientos dominantes y temporales tienen como consecuencias condicionar la supervivencia de las especies marinas y afectar el movimiento migratorio y de dispersión geográfica. Cada otoño, coincidiendo con la migración postnupcial, cuando las aves se dirigen hacia el sur, llega hasta Europa un número indeterminado de individuos procedentes del continente americano. Esta entrada de divagantes, que son desviados de sus rutas habituales involuntariamente, suele coincidir con una gran depresión atmosférica en el Atlántico norte que genera fuertes vientos del oeste, arrastrando a las aves. Son, por lo general, jóvenes desorientados que logran alcanzar las costas atlánticas europeas y salvan la vida in extremis.

      La ausencia de vientos constantes condiciona la distribución de una especie. Con una envergadura de hasta 3,5 m y un peso de entre 6,3 y 11,3 kg, el albatros viajero (Diomedea exulans) posee una baja carga alar[2] suficiente que le permite sustentarse con muy poco gasto energético y volar largas distancias, aprovechando las corrientes de aire. Para poder mantenerse, necesita que la velocidad del viento sea superior a 18 km/h, de lo contrario no puede volar.

      [2] Relación entre el peso del ave y el área de sus alas.

      Además, como cubre grandes distancias en la búsqueda de alimento, que se encuentra de forma dispersa en el océano, y está adaptado al vuelo de planeo, lo hace dependiente de la existencia de viento. Esta es la razón por la que su área de distribución geográfica está confinada en las latitudes altas, entre los 40° y 60° de los océanos australes, zona de fuertes vientos conocida por los marinos como los rugientes cuarenta y los furiosos cincuenta. Por este motivo, no se ven albatros viajeros, salvo casos excepcionales, en el hemisferio norte, ya que son incapaces de cruzar las latitudes intertropicales, donde normalmente la atmósfera es menos turbulenta y predominan las zonas de calmas, ni en las aguas antárticas pues es un raro visitante debido a que al sur del paralelo 65 los anticiclones son la norma durante el verano.

      Aves empujadas por fuertes vientos amplían el área de distribución de una especie. Las grandes carroñeras son aves planeadoras, dotadas de largas y anchas alas, que necesitan de las corrientes térmicas, que se originan por convección, con mayor intensidad sobre suelos desnudos y secos, o de los vientos de ladera, en donde el aire se ve forzado a ascender sobre el suelo elevado, para proporcionarles un vuelo con un mínimo de gasto energético. Para los buitres es más eficiente emplear unos minutos remontando una corriente ascendente que batir las alas unos pocos segundos, ya que la musculatura de las alas está menos desarrollada que en las aves en las que predomina el aleteo como forma de vuelo (Elkins, 2004).

      Los buitres suelen vivir en hábitats en los que las corrientes son frecuentes todo el día durante todo el año, sin embargo, para atravesar grandes masas de agua y alcanzar una isla, debido a la ausencia de corrientes térmicas y vientos de ladera en el mar, y además porque puede haber vientos que les dificulten el viaje (Fernández y Fernández-Arroyo, 1998), estas aves se ven obligadas a utilizar con mayor frecuencia el vuelo batido en lugar de su habitual vuelo de planeo (Bildstein et al., 2009), representando tales extensiones de mar un obstáculo aparentemente insalvable.

      Figura 5. Buitre leonado

      Figura 5. Para el buitre leonado, ave planeadora dotada de grandes alas, atravesar amplias masas de agua y alcanzar una isla le supone utilizar con mayor frecuencia el vuelo batido. Ello puede representar un obstáculo aparentemente insalvable. © Juan Varela Simó.

      Entre los días 29 y 30 de octubre de 2008, a pocos kilómetros del cabo de Palos, en la localidad murciana de Los Belones, un ornitólogo observa y fotografía un buitre leonado (Gyps fulvus) que estaba marcado con una banda alar (figura 5). Dicho ejemplar se encontraba junto a un número de entre 500 y 800 buitres en la comarca del Campo de Cartagena que intentaban, sin éxito, ganar altura y desplazarse hacia el oeste, realizando su vuelo migratorio, pero eran frenados por un intenso temporal (Camiña et al., 2015). Los fuertes vientos del suroeste reinantes (figuras 6 y 7), que superaron los 76 km/h, arrastraron a los buitres hasta el archipiélago balear, repartiéndolos entre las islas de Mallorca, Menorca e Ibiza. Tras un duro viaje, los que sobrevivieron a la larga travesía de entre 220 y 450 kilómetros, llegan extenuados y hambrientos, y son observados el 31 de octubre por primera vez. En diciembre del mismo año se fotografía en un comedero, en la sierra de Tramontana de Mallorca, el buitre marcado que se vio en octubre en la región de Murcia, permitiendo su identificación y procedencia, un individuo nacido en una colonia de la sierra que rodea la localidad alicantina de Alcoy, dentro del proyecto Canyet de reintroducción de la especie. Fotografías del resto de buitres revelaron que casi todos los demás eran jóvenes del año. Unos meses más tarde, nada más recuperarse, los ejemplares que había en Menorca (unos 70) abandonan la isla, al parecer porque allí no disponían de alimento suficiente como para quedarse, mezclándose con el casi medio centenar que permanecía en la isla de Mallorca, y que compartían el territorio con otra especie de buitre, el negro, estableciéndose definitivamente. Pasados unos años, en la primavera de 2012, y tras alcanzar la madurez sexual, nacieron los primeros pollos de buitre leonado en la sierra de Tramontana (Muntaner, 2013), lo que consolida su permanencia en Mallorca. En 2014 la pequeña población reproductora contaba con 13 parejas (Camiña et al., 2015) y en 2016 ocuparon el nido 15 parejas (Muntaner y Servei d’Agents de Medi Ambient, 2016). Se trata, por tanto, de un acontecimiento excepcional, desde el punto de vista científico, ya que es la primera vez que se puede hacer un seguimiento del proceso de colonización natural y súbita del buitre leonado en una isla.

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      Figuras 6 (izquierda) y 7 (derecha). Mapas de presión y vientos, en superficie, correspondientes al 30 de octubre de 2008. En ellos se aprecian que las isobaras están muy juntas y que el viento a 10 m de altura es muy intenso, especialmente en la costa del sureste peninsular.

      Aves retenidas en el estrecho de Gibraltar en su viaje migratorio. En el área del estrecho de Gibraltar, lugar geográfico de especial importancia para las aves migratorias que se trasladan del continente europeo al africano, y viceversa, predominan los vientos de componente este o levante a lo largo del año, con intensidades que varían de moderadas a fuertes (figuras 8 y 9). Estos vientos fuertes, superiores a 70 km/h y que soplan siete días de media, tanto en el paso prenupcial (de febrero a abril) como en el postnupcial (de julio a septiembre), actúan como barrera de retención para miles de aves de diferentes especies, haciendo que permanezcan en la zona durante horas, e incluso días, mientras mejora la situación atmosférica que les permita el cruce en sus vuelos migratorios. Se produce entonces un embotellamiento espectacular, tanto en un sentido, en el Campo de Gibraltar a finales del verano y en otoño, como en el otro, al norte de Marruecos en primavera, ya que el cruce del Estrecho no es posible cualquier día, sino solo con ciertas condiciones meteorológicas. Las situaciones sinópticas de superficie son, por una parte, anticiclones atlánticos alargados en el sentido de los paralelos (disposición zonal), que cubren desde las islas británicas hasta Centroeuropa, y en cuyo margen meridional se sitúan la Península y el Mediterráneo occidental. Por otra parte, núcleos de bajas presiones sobre el norte de África, Canarias o suroeste de Portugal. Para las especies planeadoras, como las cigüeñas blancas y negras, buitres leonados y otras grandes rapaces como la culebrera europea, atravesar el Estrecho supone un enorme esfuerzo físico, ya que el mar absorbe gran parte de la radiación solar y no se forman las corrientes térmicas imprescindibles para el vuelo[3]; de esta manera, tienen que batir las alas para volar viéndose obligadas a aprovechar las condiciones favorables para atravesarlo y, cuando empeora el tiempo, permanecer en la zona de salida. Aunque algunos grupos cruzan con fuertes vientos, por lo general el paso disminuye e incluso es nulo con vientos de 70 km/h. Cuando el viento amaina, las cigüeñas o el resto de planeadoras que estaban a la espera inician el cruce y forman auténticas avalanchas de hasta 13 000 individuos en unas pocas horas (Aguilera, 2001; Navarrete, 2004).

      [3] Las especies planeadoras aprovechan las corrientes térmicas que se forman en el continente durante la mañana y el mediodía para tomar altura y acercarse al estrecho de Gibraltar.

       

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      Figuras 8 (izquierda) y 9 (derecha). Vientos predominantes en la zona del Estrecho, entre los meses de febrero a abril y de julio a septiembre, periodos que coinciden con el mayor paso migratorio de las aves hacia el norte de Europa y hacia el continente africano, respectivamente.

      1. CENTROS DE PRESIÓN

      El tiempo que acompaña a un ciclón tropical puede describirse como un sistema tormentoso caracterizado por una circulación cerrada alrededor de un centro de baja presión, con lluvias torrenciales que caen de espesas nubes, acompañada de vientos muy fuertes, que pueden durar varios días en sus etapas de crecimiento, madurez y debilitamiento, de grandes dimensiones y de enorme poder destructivo. Según afecte a una región del mundo reciben los nombres de huracán[1], tifón o ciclón tropical, en el Caribe, en el mar de China o en el océano Índico, respectivamente.

      Reducción de las poblaciones de aves insulares. Tras el paso de un ciclón tropical, la consecuencia más importante que tiene para las aves es la disminución de las poblaciones en las especies isleñas de distribución restringida. Por ejemplo, la amazona portorriqueña (Amazona vittata), especie endémica de Puerto Rico, está considerada como una de las diez especies de aves más amenazada del planeta. Después de atravesar en septiembre de 1989 la isla, el huracán Hugo, de categoría 5, redujo la población a una docena de aves (Trujillo y Vilata, 2005). Actualmente, su población, refugiada al noreste de la isla, se recupera despacio a pesar de no superar el medio centenar de ejemplares. Otro caso muy parecido es el que afecta al nukupu (Hemignathus lucidus), pájaro endémico del archipiélago de Hawaii, y del que solo sobreviven unos ejemplares en los bosques tropicales de las islas de Kauai y Maui. Sin embargo, en la actualidad podría incluso haberse extinguido, ya que sufre las consecuencias de los periódicos huracanes (BirdLife International, 2000). Peor suerte corrió el Oo de Kauai (Moho braccatus), ave endémica de la isla de Kauai, que ya está extinto. Esta especie era común antes de la llegada de los europeos a la isla, y vivía en los bosques desde el nivel del mar hasta las cimas montañosas. Su población empezó a disminuir a comienzos del siglo XX (Pratt et al., 1987) como consecuencia de las especies invasoras (Collar et al., 1994), hasta que en los años 70 solo estaba presente en la reserva de Alaka’i Wilderness (Prat, 1994), sobreviviendo únicamente una pareja en 1981. Después del paso del huracán Iwa en 1982, se perdió la pista de la hembra, mientras que el macho fue avistado en 1985 y escuchado su canto en 1987 por última vez (Conant et al., 1998).

      Llegada de divagantes de otros continentes. Otra de las consecuencias que las aves deben sortear cuando se forman tormentas tropicales es evitar ser arrastradas a otros continentes. Así, por ejemplo, una espectacular irrupción de correlimos culiblancos (Calidris fuscicollis), una especie que cría en la tundra de Norteamérica y emigra a Suramérica para pasar el invierno (figura 10), se registra en el archipiélago canario durante el otoño de 2005 (Comité de Rarezas de SEO/BirdLife), y se relaciona con el paso del huracán Vince. Este huracán, de categoría 1, se formó el 8 de octubre, afectando a Madeira, Canarias, sur de Portugal y suroeste de España, en donde se disipó como tormenta tropical tres días después de su origen. Otro caso parecido fue el ocurrido, también, ese mismo otoño, tras el paso de los restos del huracán Midge, que empujó numerosos ejemplares del vencejo de chimenea (Chaetura pelagica), especie que vive en gran parte del continente americano, hasta los archipiélagos de las Azores, las islas británicas, Francia y España (de Juana y Molina, 2006), entre el 30 de octubre y el 1 de noviembre, dejándose ver varios individuos de la especie en Galicia, Lanzarote y Fuerteventura.

      [1] Los nombres huracán y tifón significan, en sus respectivas lenguas, vientos fuertes.
      Figura 10. Correlimos culiblanco

      Figura 10. En ocasiones llegan a nuestras latitudes especies procedentes del continente americano empujadas por vientos fuertes, dentro de profundas borrascas, por el norte, o tormentas tropicales, por el sur. Tal es el caso del correlimos culiblanco que alcanzó las costas del archipiélago canario en el otoño de 2005 tras el paso del huracán Vince. © Juan Varela Simó.

      AGRADECIMIENTOS

      Al Dr. Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo, experto, estudioso y gran defensor de los buitres ibéricos, y al miembro del Grup Balear d’Ornitología i Defensa de la Naturalesa Juan Miguel González Mulet por facilitar los resultados de los últimos censos de parejas reproductoras de buitre leonado en Mallorca. Al biólogo e ilustrador naturalista Juan Varela Simó por autorizar la publicación de sus dibujos en el texto, enriqueciéndolo de forma notable.

       

      BIBLIOGRAFÍA

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      Pratt, H. D. (1994). Avifaunal change in the Hawaiian Islands, 1893-1993. Studies in Avian Biology, 15: 103-118.

      Pratt, H. D.; Bruner, P. L. y Berrett, D. G. (1987). A field guide to the birds of Hawaii and the tropical Pacific. Princeton University Press, Princeton.

      Rendón, M. (2009). Fuente de Piedra, reserva del 84. En: El Mundo, Andalucía, edición del Martes 29/12/2009.

      Rendón-Martos, M. et al. (2009). El flamenco común. En: M. Máñez y M. Rendón-Martos (Eds.). El morito, la espátula y el flamenco en España. Población en 2007 y método de censo, pp. 57-93. SEO/BirdLife. Madrid.

      Trujillo, A. M. y Vilata, J. (2005). Se inicia la última oportunidad de salvar a la cotorra más amenazada. Quercus, 235: 60-61

Cómo afectan las condiciones meteorológicas al comportamiento de las aves:

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Medición de la presión atmosférica y la humedad relativa con aparatos caseros

Por Andrés Pinar Solé

En ciertas ocasiones puede ser de utilidad conocer algunas variables atmosféricas, por ejemplo, está comprobado que las migrañas y otras dolencias se agravan al producirse cambios bruscos de presión, y que la sensación térmica, la sudoración o la velocidad con la que se seca la ropa están íntimamente relacionadas con la humedad relativa. Por todo ello, o por mera curiosidad, al lector podría interesarle conocer los valores de estas variables de una manera rápida y mucho más barata que comprando aparatos especializados, como se detalla a continuación.

Barómetro casero.

En caso de querer conocer la presión, un par de principios sencillos bastarán para poder comprender el funcionamiento del barómetro casero, con el que se puede estimar de manera aproximada el valor de esta medida.

La atmósfera es un medio dinámico, las masas de aire se desplazan dando lugar a subidas o bajadas de presión que tienen una gran incidencia en los fenómenos a (2)

globales y locales, y el principio de estos fenómenos es siempre el mismo. Tratando al aire como un gas ideal, se puede aislar una parcela del mismo con unas propiedades determinadas y utilizarlo para establecer la presión del aire que la rodea por comparación.

El aparato de la fotografía dispone de una cámara que se ha llenado con agua hasta un cierto nivel, conteniendo aire el resto de su volumen. Esta cámara está conectada a un tubo por el que el agua asciende hasta ponerse en contacto con el aire del exterior.

La física detrás del aparato es simple. En primer lugar se abre el orificio de la parte superior de la cámara y se llena el dispositivo con agua. Por la ley de los vasos comunicantes, el agua subirá hasta el mismo nivel en el tubo y la cámara. Se marca ahora la altura del agua en el tubo, esta será la medida de la presión atmosférica en el instante actual, por ejemplo, 990 hPa. No es necesario disponer de este dato para ver si la presión sube o baja respecto a la marcada en el inicio, pero sí lo será si se pretende calibrarlo. Sigue leyendo

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Evolución del tiempo durante la semana del 12 al 18 de febrero de 2018.

Por el  Área de Técnicas y Aplicaciones de Predicción de AEMET

 

Evolución del tiempo durante de la semana

Lunes 12 :un frente atraviesa la Península y Baleares de norte a sur, con lluvia, nieve en zonas montañosas del norte, y actividad convectiva entre Cataluña y Baleares, debido a la convergencia de cierzo y tramontana.

12

El martes 13 una nueva vaguada con un sistema frontal asociado recorre el tercio norte peninsular, dejando nuevas lluvias, nevadas y vientos fuertes, sobre todo en Galicia y en el área cantábrica. Sigue leyendo

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LA TERRAFORMACIÓN DE OTROS MUNDOS: UNA BREVE EXPOSICIÓN CON ESPECIAL ÉNFASIS EN LOS ASPECTOS CLIMÁTICOS

David QUINTERO

Delegación territorial de AEMET en Canarias Oriental

RESUMEN: En este artículo se hablará de la terraformación, esto es, la adaptación de planetas a condiciones de habitabilidad adecuadas a los seres humanos en nuevos mundos. El término tuvo su origen en la ciencia ficción, pero desde finales del siglo pasado ha despertado un interés cada vez mayor por parte de la comunidad científica y es, hoy por hoy, una respetable materia de estudio. Hablar de terraformación es, en gran parte, hablar de ciencia atmosférica, ya que será una atmósfera idónea la que permita a una hipotética colonia de seres humanos establecerse en un nuevo mundo.
Tras una breve historia del término terraformación, se pasará a discutir los posibles hábitats susceptibles de experimentar este proceso, mostrando que las posibilidades más realistas son aquellas que se aplican a planetas con estructura geológica y morfológica lo más parecida posible a la Tierra, para llegar a un caso arquetípico de terraformación: el planeta Marte; se discutirán brevemente sus actuales características físicas (con especial énfasis en su clima) y se comentarán las diversas opciones que autores de renombre han propuesto para convertir Marte en un mundo adaptado a la supervivencia de los seres humanos. La colaboración terminará enumerando algunas conclusiones de todo lo comentado, sin olvidar el muy interesante problema ético asociado a la terraformación.
1.JPG

. Representación artística de la terraformación de Marte. (Realizada por Daein Ballard, imagen original en Wikipedia como: Image:MarsTransitionV.jpg, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=939978

1.BREVE HISTORIA DE LA TERRAFORMACIÓN

La palabra terraformación apareció por primera vez en la historia Collision Orbit del autor de ciencia ficción Jack Williamson, aunque parece razonable asumir que el concepto estaba, de forma más o menos consciente, en la mente de algunos pioneros de la astronáutica de finales del siglo XIX, o incluso antes. A finales del siglo XIX algunos visionarios, como Konstantin Tsiolkovsky, ya señalaron la importancia de la exploración del espacio exterior para que la especie humana tenga un futuro. Del propio Tsiolkovsky es la memorable cita “la Tierra es la cuna de la humanidad, pero la humanidad no puede estar siempre en la cuna”. Parece claro que una exploración que se queda en una mera visita y vuelta al hogar terrestre, si bien adecuada como primera etapa de la humanidad en el universo, sería insuficiente para los planes a largo plazo de supervivencia de la especie. Establecer hogares adecuados para los seres humanos es requisito imprescindible.

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