El fin de semana del 9 al 11 de junio se espera el predominio del tiempo estable con cielos poco nubosos en la mayor parte de España. El domingo podría llover, en general de forma débil, en puntos de la cornisa cantábrica, Pirineos y norte de las Islas Canarias de más relieve. A partir del sábado se espera un ascenso bastante generalizado de las temperaturas diurnas, que alcanzarán valores claramente por encima de los normales para la época del año en bastantes zonas del interior peninsular. Es probable que se llegue a los 34/36ºC en el valle del Duero, 36/38ºC en el Ebro, Tajo y Guadiana, y los 38/40 ºC en el Guadalquivir. Predominará el viento de levante en los litorales de Andalucía y del sureste peninsular, ocasionalmente fuerte en el Estrecho. De componente norte en Canarias, con algún intervalo de intensidad fuerte.
La semana del 12 al 18 de junio se espera que continúe el tiempo estable y el predominio de cielos poco nubosos en la mayor parte del país. No obstante, durante la primera mitad de la semana es probable que se produzcan lluvias débiles en puntos del tercio noroeste peninsular, principalmente en el Cantábrico occidental. También, durante la segunda mitad de la semana, puede haber algo de nubosidad de evolución en el interior peninsular, donde hay una pequeña probabilidad de chubascos, sin descartar que vayan acompañados de tormenta. Tampoco se descarta que llueva débilmente en el norte de las Islas Canarias de más relieve. Es probable que las temperaturas no varíen significativamente, incluso que con transcurso de la semana suban un poco más, de modo que continuarán alcanzándose valores claramente superiores a los climatológicos, especialmente en la mitad sur peninsular y en los valles del Duero y Ebro Continúa siendo muy alta la probabilidad de que se alcancen los 34/36ºC en el valle del Duero, 36/38ºC en el Ebro, Tajo y Guadiana, y los 38/41 ºC en el Guadalquivir. Las temperaturas
mínimas también serán significativamente altas, manteniéndose por encima de los 20/22 ºC en buena parte del cuadrante suroeste peninsular. Predominará el viento del noreste en Canarias,de componente norte en el litoral de Galicia y de Levante en los litorales de Andalucía y del sureste peninsular. Probables intervalos de intensidad fuerte en el Estrecho, litoral gallego y zonas de Canarias.
Tendencia general para el periodo del 12 de junio al 2 de julio
Se representan a continuación los mapas de anomalías respecto de la climatología de 20 años el modelo de predicción del Centro Europeo (VarEPS-Mensual), de los valores medios semanales de dos variables meteorológicas: la temperatura a 2 metros (T 2m) en ºC y la Precipitación Total (PCP) en mm. Utilizando técnicas estadísticas se blanquean aquellas áreas donde la serie de valores previstos del VarEPS-Mensual no es significativamente diferente de la serie de los valores de la climatología del modelo.
Nota Las tendencias mensuales se obtienen a partir de los productos del modelo de predicción mensual del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Estas predicciones están sujetas a incertidumbres que, por un lado, se incrementan al aumentar el plazo de predicción y, por otro, son más elevadas cuando se realiza una interpretación de los productos a escala regional, sobre zonas de tamaño relativamente reducido.
Resumen de la evolución de las precipitaciones en España
Durante el periodo del 31 de mayo al 6 de junio las precipitaciones afectaron a la mitad norte peninsular, al cuadrante suroriental, a Baleares y a algunos puntos de las Islas Canarias,superando los 10 mm en el cuadrante nordeste, Baleares, Valencia, Cuenca, Asturias, Cantabria y Burgos. Las precipitaciones superaron los 30 mm en la isla de Mallorca y la zona comprendida entre los Pirineos y el Sistema Ibérico, y se alcanzaron puntualmente más de 60 mm en zonas del interior de Lleida y norte de Mallorca. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 55 mm en Soria, 54 mm en Huesca/aeropuerto, 44 mm en Palma de Mallorca/aeropuerto, 37 mm en Molina de Aragón y 35 mm en Daroca. El día 7 no hubo precipitaciones apreciables en ningún punto del territorio.
Por otra parte, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 6 de junio de 2017 se cifra en 468 mm, lo que representa en torno a un 12% menos que el valor normal correspondiente a dicho periodo (533 mm). Las cantidadesacumuladas no llegan a superar los valores normales en gran parte de la mitad occidental e interior peninsular, Navarra, La Rioja y diversas áreas de Cataluña y Aragón, quedándose por debajo del 75% del valor normal algunas zonas de Canarias occidental y una extensa área que abarca Galicia, Asturias, Cantabria y gran parte de Castilla y León. En un área aislada del interior de la provincia de Palencia, en la zona limítrofe entre Asturias y Cantabria y en el sur y oeste de la isla de Tenerife y en La Gomera, las precipitaciones no han alcanzado la mitad de los valores normales. Por el contrario, las precipitaciones superan a las normales en gran parte del tercio este peninsular, en zonas del este y suroeste de Andalucía, en las Islas Baleares, en pequeñas
zonas del Sistema Central, en la isla de Fuerteventura y en el sur de Lanzarote. Las cantidades acumuladas son un 50% superiores al valor normal en el este de Andalucía, en las provincias de Murcia, Alicante y Valencia y en el sur de Mallorca, duplicándose dichos valores normales en una zona centrada en la confluencia de las provincias de Granada,Jaén, Albacete, Almería y Murcia.
Rescatamos un artículo del calendario meteorológico de 1945 sobre la música y el tiempo, al que, gracias a las nuevas tecnologías, podemos añadir la música a la cual el autor se refiere en este artículo.
Hay en la vida del hombre una serie de reacciones y actividades ligadas directamente al mundo natural. Sin duda alguna no somos indiferentes al tiempo. El frío nos anima; se ha comprobado que el máximo de ocurrencias ingeniosas tiene lugar en el mes de mayo; es manifiesta la acción del paso de una superficie de discontinuidad, etc., y en general hay siempre una reacción más o menos sensible a la Naturaleza. Algunos como Helmoltz, Rudder, Hellpach, han estudiado este aspecto psicológico de la Meteorología, no calificable de patológico, puesto que lo dicho sucede con personas robustas, normales.
No hay necesidad de perseguir el alcance que pueda esto tener allá en lo más recóndito del complejo humano. Una serie de impresiones derivadas del mundo natural, impresiones de majestad, poder, paz, temor, belleza, etc., serán semejantes o, por lo menos, función de las que pertenecen a un dominio más puro, inmaterial, de las emociones estéticas; en particular, para el caso de la música, susceptibles de desarrollo y exposición.
He aquí algunas de esas manifestaciones artísticas.
Es universalmente conocido el último tiempo (“Tempestad”) de la Sinfonía VI, “Pastoral”, de Beethoven; en ella “…cuatro incidentes distintos retratan fielmente no sólo las primeras gotas de lluvia y el trueno lejano, sino toda sensación de depresión y temor que ello nos inspira” (D. F. Tovey). Ahí el músico se sirvió de una escena meteorológica para escribir una bella página musical, o bien utilizó los recursos orquestales para trasladarnos a la majestad de un fenómeno natural, proposición que no excluye a la primera.
Recordemos otros compositores. Desde los clásicos, cuyos recursos descriptivos eran escasos o nulos, hasta los recientes “impresionistas”, cuya gama de elementos disponibles (y permitidos) es extensísima, se han reproducido innumerables veces en el pentagrama temas de esa índole. Algunas canciones, como “El invierno” de Lully –que se interpreta por medio de una técnica vocal intermitente–, comunican la sensación de temblor al auditorio.
Los villancicos navideños imprimen un ambiente muy a la par con la nevada exterior.
Hændel, el autor inmortal de los “Oratorios”, incluye en su “Israel en Egipto” el fragmento coral “Hailstone” (granizo).
Chopin escribe en Mallorca su preludio número 15 de “La gota de agua”, en donde la repetición de una misma nota durante la obra refleja la monotonía de la lluvia.
Wagner introduce nueva técnica, logrando en “El buque fantasma”, “Walkyrias”, etc. reproducir cuadros atmosféricos de notable realismo; en “Siegfried” nos traslada con aquella alegría campestre del “Canto del pájaro”, una situación meteorológica bonancible.
Diversas son también las manifestaciones de un mismo estímulo. Alguien ha dicho que “El mar” de Debussy cabe en una palangana; su carácter “…suave, riente, tranquilo, del que se ha alejado para siempre la tempestad, del que ha huido el riesgo porque nadie lo cruza ni hay proa que lo hienda…” (Diversas son también las manifestaciones de un mismo estímulo. Alguien ha dicho que “El mar” de Debussy cabe en una palangana; su carácter “…suave, riente, tranquilo, del que se ha alejado para siempre la tempestad, del que ha huido el riesgo porque nadie lo cruza ni hay proa que lo hienda…” (V. Espinós )
contrasta con el impresionante mar del “San Francisco sobre las aguas”, de Listz, que parece invadir tierra firme.
Del mismo Debussy no podemos omitir en este lugar sus “Nuages”, “Le vent dans la plaine”, etc, fieles retratos de accidentes atmosféricos. Citemos también el “Concierto de estío”, de nuestro Rodrigo, en cuyo último tiempo el realismo es tan tangible que el público, materialmente, se achicharra. La relación se haría interminable; el lector recordará otras tantas obras que aquí deliberadamente omitimos.
La relación se haría interminable; el lector recordará otras tantas obras que aquí deliberadamente omitimos.
El mes de mayo ha tenido en conjunto un carácter extremadamente cálido, con una temperatura media sobre España de 19,0 ºC, valor que queda 2,4 ºC por encima de la media de este mes. Se ha tratado del segundo mes de mayo más cálido desde 1965, por detrás de mayo de 2015, y por tanto también del segundo más cálido en lo que llevamos de siglo XXI. En cuanto a las precipitaciones, mayo ha sido en su conjunto seco, con una precipitación media sobre España de 47mm, lo que supone el 77% de la media de este mes que es de 61 mm. El período de referencia utilizado ha sido 1981-2010.
TEMPERATURAS
Mayo resultó extremadamente cálido en el cuadrante noroeste peninsular y en amplias zonas de Aragón, Andalucía y Extremadura, mientras que fue muy cálido en el resto de la península. El mes tuvo un carácter cálido en Baleares y entre muy cálido y extremadamente cálido en Canarias. Se observaron anomalías de alrededor de 3 ºC en la mayor parte de Galicia y de Castilla y León, en la mitad sur de Aragón y en zonas de Extremadura, Madrid, Castilla-La Mancha e interior de Andalucía. En el resto de las zonas peninsulares predominaron anomalías térmicas cercanas a 2 ºC, salvo en algunas áreas de la costa mediterránea y de la mitad oeste de Andalucía en las que se situaron alrededor de 1 ºC. En Baleares predominaron valores entre 1 y 2 ºC, mientras que en Canarias las anomalías fueron de alrededor de 2 ºC.
En mayo, las anomalías de las temperaturas máximas se situaron en promedio 3,1 ºC por encima del valor normal del mes, mientras que las de las temperaturas mínimas fueron tan solo 1,7 ºC superiores a las normales, resultando, por tanto, una oscilación 1,4 ºC mayor que la normal.
Durante la mayor parte de mayo las temperaturas se mantuvieron por encima de los valores normales para la época del año, especialmente las máximas, observándose sucesivos periodos cálidos que se alternaron con periodos cortos con temperaturas cercanas o algo inferiores a las normales. El periodo cálido más destacado correspondió a los días 21-27, en los que tanto las máximas como las mínimas se mantuvieron en valores muy por encima de lo normal para la época del año, alcanzándose durante este periodo las temperaturas más altas de mayo. Únicamente en el primer día del mes y en el periodo comprendido entre los días 18-20 las temperaturas se situaron por debajo de los valores normales. En 17 observatorios principales de AEMET la media mensual de las máximas superó el valor más alto de la serie histórica, tal y como se señala en la siguiente tabla:
Las temperaturas más elevadas entre observatorios principales fueron los 37,6 ºC registrados en Ourense el día 24, seguidos de los 37,0 ºC de Granada Aeropuerto del día 25 y los 36,4 ºC de Bilbao Aeropuerto, también medidos el día 25.
En cuanto a las temperaturas mínimas, los valores más bajos entre observatorios principales se observaron el primer día del mes, destacando los -4,7 ºC registrados en el Puerto de Navacerrada, los -2,4 ºC de Valladolid Aeropuerto y los -1,6 ºC de Foronda-Txokiza, todos ellos medidos el 1 de mayo.
PRECIPITACIONES
En su conjunto, mayo ha sido seco, aunque las precipitaciones han estado muy desigualmente repartidas y en muchas ocasiones han estado asociadas a tormentas. Ha sido un mes muy húmedo en algunas zonas de Galicia, Asturias y Pirineo aragonés, pero muy seco en extensas zonas de Cataluña, centro de Aragón, comunidad valenciana, sureste peninsular y Baleares. En cuanto al porcentaje de precipitación acumulada con respecto del valor normal las precipitaciones han superado los valores normales en amplias zonas de Galicia, Castilla y León, suroeste de Andalucía, sur de Navarra y La Rioja, zonas del noroeste de Aragón, Pirineo de Lérida, oeste de Extremadura y algunas zonas del sur de Canarias, e incluso se han superado en un 50% dichos valores en el interior de Lugo, así como en la desembocadura del Guadalquivir, y al sur de las islas de Fuerteventura, Gran Canaria y el Hierro.
Por el contrario, las precipitaciones no alcanzaron ni el 75% de los valores normales en toda la vertiente Mediterránea desde Cataluña hasta Cádiz incluyendo Baleares, así como en amplias zonas del centro peninsular, de Andalucía, Extremadura, Canarias y sureste de Castilla y León, y en diversas áreas del noroeste de Navarra y del País Vasco. Y no se alcanzó ni el 25% de dichos valores en Baleares, en zonas de Canarias y en una extensa área que abarca desde el sur de Valencia hasta el este de Granada que incluyendo gran parte de la provincia de Albacete.
En la primera decena las precipitaciones se extendieron a gran parte del territorio y quedaron sin precipitación Baleares y el sureste peninsular. Se acumularon más de 20 mm en Galicia, Pirineos, Sistema Central, y diversas áreas de Castilla y León, oeste de Andalucía y norte de Cuenca. En algunas pequeñas zonas al noroeste y sureste de Galicia, así como en puntos al norte de Cáceres se superaron los 60 mm.
En la segunda decena las precipitaciones fueron ligeramente superiores aunque se extendieron de forma similar a la primera decena. Se acumularon más de 20 mm en la franja norte peninsular desde Galicia hasta el noroeste de Cataluña, en extensas zonas de Castilla y León, Sistema Central, La Rioja, en una pequeña zona entre Guadalajara, Cuenca y Aragón, así como en puntos del oeste de Andalucía. Destacan los más de 100 mm acumulados en pequeñas zonas al oeste de Galicia y los 60 mm acumulados tanto en un área entre León y Zamora, como en algunos puntos del Pirineo aragonés y norte de Huelva.
En la tercera decena las precipitaciones en general disminuyeron, siendo superiores a 10 mm tan sólo en la franja norte peninsular desde Galicia hasta Pirineos, en zonas del sur y oeste de Aragón y en diversas áreas al este de Castilla-La Mancha e interior de Valencia. Las mayores precipitaciones acumuladas superaron los 40 mm y tuvieron lugar en zonas de Galicia, Asturias y norte de Burgos, aunque puntualmente y debido a las tormentas también se registraron cantidades superiores a 40 mm al este de Castilla-La Mancha.
En cuanto a los episodios de precipitaciones intensas, a lo largo del mes de mayo cabe destacar el de los días 9 al 13 que afectó principalmente a la mitad oeste peninsular y Pirineos, siendo al suroeste de la provincia de A Coruña donde se acumularon más de 150 mm, y el episodio de los días 17 y 18 que afectó a la mitad norte peninsular y con mayor intensidad en las regiones cantábricas.
Las mayores precipitaciones diarias de mayo entre observatorios principales se registraron el día 11 en Pontevedra con 58 mm, el día 17 en Santander/Aeropuerto con 40 mm, el día 9 en Lugo/aeropuerto con 35 mm y el día 30 en Teruel con 32 mm.
Los Rayos se detectan con un sistema de antenas distribuidas por España. También integran datos de otros países como Portugal y Francia.
Tipo de antena de detección de descargas eléctricas similares a las usadas por AEMET
Actualmente la red de detección de rayos de AEMET está compuesta de 20 antenas distribuidas por la Península y los archipiélagos.
Mapa con la distribución de los detectores de los rayos que integra AEMET. Red española (azul), portuguesa (amarillo) y francesa (rosa)
El pulso electromagnético producido por los rayos alcanza las antenas, éstas miden el ángulo de procedencia, instante de llegada e intensidad.
Para localizar el rayo, los detectores tienen que apreciar el instante de llegada de señal con precisión de diezmillonésima de segundo,aunque la descarga se representa en un punto, cada descarga tiene unos parámetros de eficacia y precisión de la detección.
Realmente la ubicación de cada descarga no se corresponde con un punto sino con un área elíptica de probabilidad de impacto en tierra, cada elipse de cada descarga tiene un tamaño y forma determinados, con una longitud de semieje mayor y semieje menor estimados.
Descargas detectadas el 13 marzo de 2017 en la tormenta de Alicante, con la elipse asociada de cada descarga
El Punto medio de elipse es el que finalmente representa la descarga con sus coordenadas, hay elipses que tienen un eje mayor de 100 metros (localización muy precisa), mientras que otras lo tienen de varios kilómetros.
En promedio, AEMET detecta 1.300.000 descargas al año. Casi una cuarta parte de las descargas se registran en el mes de septiembre.
Un usuario nos comentaba en Twitter lo siguiente:
A este respecto primero hay que señalar que sólo se representan los rayos que tocan tierra, y no se representan los rayos intranube, que son 5 veces más numerosos. Además, en los que mapas que AEMET ofrece en la web se representan rayos, no descargas. Son conceptos distintos.
Por tanto, de cada rayo pueden derivarse varias descargas. Menos de la tercera parte de los rayos registrados producen una sola descarga:
Próximamente, Aemet publicará un atlas de tormentas basado en los registros obtenidos mediante la red de detección descargas. La principal novedad que incorporará dicho atlas es que, además de los mapas de densidad de descargas (similar al que está encima de este texto) habrá mapas de distribución de tormentas.
Este artículo ha sido elaborado a partir de los Tuits publicados por la delegación de AEMET en la Comunidad Valenciana ( @AEMET_CValencia)
Durante el fin de semana, del 2 al 4 de junio, se espera un tiempo inestable, asociado al paso de un frente atlántico que afectará al tercio norte peninsular. El viernes y principalmente el sábado, es muy probable que se produzcan precipitaciones acompañadas de tormenta, ocasionalmente con granizo, más intensas en el entorno de sistemas montañosos, pudiendo ser localmente fuertes o muy fuertes en el alto Ebro, Sistema Ibérico y Pirineos. El domingo la mayor inestabilidad se desplazará hacia el este y noreste peninsular y Baleares, esperándose las precipitaciones y tormentas más intensas en Pirineos orientales, sistema Ibérico y sierras prelitorales mediterráneas. En el suroeste y sur, predominio de cielos poco nubosos con pocas posibilidades de precipitación, aunque sin descartarlas en las sierras orientales de Andalucía. Las temperaturas iniciarán un descenso en Galicia y el Cantábrico que se extenderá hacia el resto de la Península y Baleares durante el fin de semana. El descenso podrá ser notable en zonas del interior norte y noreste. Predominio de vientos del oeste y noroeste en la Península, del este rolando a oeste en el Estrecho y Alborán y de componente este en la vertiente mediterránea. En Canarias, nuboso en el norte con probables lluvias débiles en islas de mayor relieve y vientos del noreste con intervalos de fuerte.
El lunes día 5 es muy probable que continúe el tiempo inestable en Cataluña y Baleares con chubascos y tormentas. También pueden producirse precipitaciones, aunque de carácter débil, en Galicia, cornisa cantábrica y Pirineos; en el resto de la Península se espera una progresiva estabilización del tiempo con predominio de cielos poco nubosos. A partir del martes día 6, el tiempo estable se extenderá también a Cataluña y a Baleares. Las temperaturas experimentarán un aumento en casi todo el país, que puede ser notable en el tercio norte peninsular el miércoles. Predominará el viento del oeste y noroeste en la Península y Baleares, tendiendo a rolar a levante en el Estrecho y Alborán, con rachas fuertes. A partir del jueves, aunque con alguna incertidumbre, puede producirse un aumento de la inestabilidad por el noroeste peninsular y, por consiguiente, un aumento de la probabilidad de precipitaciones en Galicia y Cantábrico que posteriormente se podrán extender al resto del tercio norte. En Canarias, posibilidad de lluvias débiles en el norte de las islas de más relieve y vientos del noreste con intervalos de fuerte.
Tendencia general para el periodo del 5 al 25 de junio
Se representan a continuación los mapas de anomalías respecto de la climatología de 20 años del modelo de predicción del Centro Europeo (VarEPS-Mensual), de los valores medios semanales de dos variables meteorológicas: la temperatura a 2 metros (T 2m) en ºC y la Precipitación Total (PCP) en mm. Utilizando técnicas estadísticas se blanquean aquellas áreas donde la serie de valores previstos del VarEPS-Mensual no es significativamente diferente de la serie de los valores de la climatología del modelo.
Nota Las tendencias mensuales se obtienen a partir de los productos del modelo de predicción mensual del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Estas predicciones están sujetas a incertidumbres que, por un lado, se incrementan al aumentar el plazo de predicción y, por otro, son más elevadas cuando se realiza una interpretación de los productos a escala regional, sobre zonas de tamaño relativamente reducido.
Resumen de la evolución de las precipitaciones en España
Durante el periodo del 24 al 30 de mayo las precipitaciones afectaron a la mayor parte de la península y archipiélagos con la excepción del levante y algunas zonas del interior y suroeste peninsular. Se superaron los 10 mm en la franja norte que va desde Galicia hasta Navarra, en el noroeste de Castilla y León, en La Rioja y oeste de Aragón, en zonas del Sistema Ibérico, en el pirineo catalán, en el este de Castilla-La Mancha y en puntos aislados de la provincia de Badajoz. Las precipitaciones llegaron a acumular más de 40 mm en muchas zonas de Galicia, en el interior de Asturias, el norte de la provincia de Burgos y en áreas de las provincias de Cuenca y Albacete. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 61 mm en Lugo/Rozas, 38 mm en Ourense, 37 mm en Pontevedra, 34 mm en Teruel, 32 mm en Santiago de Compostela/Labacolla y 26 mm en Zamora. El día 31 las precipitaciones afectaron al Pirineo, a zonas de Aragón y este de Castilla-La Mancha, norte de Castilla y León y zonas del Sistema Central, Sierra Nevada y norte de las islas de Tenerife y Gran Canaria, superándose los 10 mm en el norte de Huesca, sureste de Cuenca y puntos aislados de la provincia de Teruel.
Por otra parte, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 30 de mayo de 2017 se cifra en 455 mm, lo que representa en torno a un 13% menos que el valor normal correspondiente a dicho periodo (523 mm). Las cantidades acumuladas no llegan a superar los valores normales en gran parte de la mitad occidental peninsular, quedándose por debajo del 75% del valor normal toda Galicia, Asturias, Cantabria, la mayor parte de Castilla y León, norte de Guadalajara, sur de Soria y diversas áreas de Canarias occidental. En un área aislada del interior de la provincia de Palencia, en la zona limítrofe entre Asturias y Cantabria y en el sur y oeste de la isla de Tenerife y en La Gomera, las precipitaciones no han alcanzado la mitad de los valores normales. Por el contrario, las precipitaciones superan a las normales en gran parte del tercio este peninsular, en zonas al este y suroeste de Andalucía, en las Islas Baleares, en pequeñas zonas del Sistema Central, en la isla de Lanzarote y en el sur de Fuerteventura. Las cantidades acumuladas son un 50% superiores al valor normal en el este de Andalucía, en las provincias de Murcia, Alicante y Valencia y en el sur de la isla de Mallorca, llegándose a duplicar los valores normales en un área que abarca desde el sur de Valencia hasta el nordeste de Murcia y otra en el extremo nordeste de la provincia de Granada junto con el norte de Almería y sur de Albacete.
Durante el fin de semana del 26 al 28 de mayo se espera un tiempo inestable en gran parte de la Península, asociado al paso de varios frentes atlánticos, y con precipitaciones ocasionalmente acompañadas de tormentas y granizo. Es probable que las precipitaciones sean localmente fuertes o muy fuertes en el interior del cuadrante noroccidental, especialmente durante el viernes y el domingo. En el extremo sur peninsular, área mediterránea y Baleares, se espera que predominen los cielos poco nubosos o con algunas nubes altas. Temperaturas en descenso en el interior peninsular, más acusado de las diurnas en la vertiente atlántica, aunque todavía serán superiores a las normales para la época del año. Predominio de vientos del oeste y noroeste en el litoral cantábrico y Estrecho, de componente este en la mitad oriental peninsular y con rachas fuertes o muy fuertes en zonas de tormenta. En Canarias, intervalos nubosos en las islas de más relieve, con posibles lluvias, débiles en general y vientos de componente norte.
La semana del 29 de mayo al 4 de junio, comenzará todavía con inestabilidad, esperándose el lunes 29 chubascos y tormentas que podrían ser localmente fuertes en el Cantábrico, alto Ebro y zonas de Castilla y León, y con menor intensidad en otros puntos del tercio norte peninsular, ambas mesetas y demás zonas de montaña. El martes, las precipitaciones serán en general más débiles que en días anteriores, pero todavía son probables en el área cantábrica y zonas de montaña de la mitad este peninsular, con tormentas ocasionales, y sin descartar que puntualmente alcancen intensidad fuerte. A partir del miércoles, nubosidad de evolución diurna en el interior, y algún chubasco aislado por la tarde en zonas de montaña, más probables en el noreste y con tendencia a aumentar la inestabilidad en el norte y noreste a partir del viernes. Temperaturas en descenso en la Península y en Baleares, más acusado de las máximas que podrá ser localmente notable en el centro y este el lunes y martes, tendiendo a subir progresivamente a partir del martes desde el oeste pero sin llegar a valores tan elevados como los de la semana anterior. Predominio del viento del oeste y noroeste en la Península, del este en el mediterráneo con posibles intervalos de fuerte en Alborán. En Canarias, nuboso en el norte de islas de más relieve, con probables lluvias débiles e intervalos de viento fuerte del noreste.
Tendencia general para el periodo del 29 de mayo al 18 de junio
Se representan a continuación los mapas de anomalías respecto de la climatología de 20 años del modelo de predicción del Centro Europeo (VarEPS-Mensual), de los valores medios semanales de dos variables meteorológicas: la temperatura a 2 metros (T 2m) en ºC y la Precipitación Total (PCP) en mm. Utilizando técnicas estadísticas se blanquean aquellas áreas donde la serie de valores previstos del VarEPS-Mensual no es significativamente diferente de la serie de los valores de la climatología del modelo.
NotaLas tendencias mensuales se obtienen a partir de los productos del modelo de predicción mensual del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Estas predicciones están sujetas a incertidumbres que, por un lado, se incrementan al aumentar el plazo de predicción y, por otro, son más elevadas cuando se realiza una interpretación de los productos a escala regional, sobre zonas de tamaño relativamente reducido.
Resumen de la evolución de las precipitaciones en España
Durante el periodo del 17 al 23 de mayo las precipitaciones afectaron a la mitad norte peninsular y a algunas zonas de las Islas Canarias, superando los 10 mm en una franja que va desde el oeste de Asturias hasta Cataluña, en el norte e interior de Castilla y León, en la Rioja, a lo largo de todo Aragón, en el sur de Guadalajara y en los sistemas Central e Ibérico. Las precipitaciones superaron los 30 mm en el este de Asturias, Cantabria, País Vasco y en la zona pirenaica de las provincias de Huesca, Lleida y Girona. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 44 mm en Santander/Parayas, 40 mm en Santander I/CMT, 33 mm en San Sebastián/Igueldo, 27 mm en Hondarribia/Malkarroa, 26 mm en Oviedo y 24 mm en Foronda/Txokiza. El día 24 las precipitaciones fueron escasas, superando los 10 mm en el oeste de Badajoz.
Por otra parte, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 23 de mayo de 2017 se cifra en 447 mm, lo que representa en torno a un 12% menos que el valor normal correspondiente a dicho periodo (511 mm). Las cantidades acumuladas no llegan a superar los valores normales en gran parte de la mitad occidental peninsular, quedándose por debajo del 75% del valor normal toda Galicia, Asturias, Cantabria, la mayor parte de Castilla y León, norte de Guadalajara, sur de Soria y diversas áreas de Canarias occidental. En un área aislada del interior de la provincia de Palencia, en la zona limítrofe entre Asturias y Cantabria y en el sur y oeste de la isla de Tenerife y en La Gomera, las precipitaciones no han alcanzado la mitad de los valores normales. Por el contrario, las precipitaciones superan a las normales en gran parte del tercio este peninsular, en zonas al este y suroeste de Andalucía, en las Islas Baleares, en pequeñas zonas del Sistema Central, en la isla de Lanzarote y en el sur de Fuerteventura. Las cantidades acumuladas son un 50% superiores al valor normal en el este de Andalucía, en las provincias de Murcia, Alicante y Valencia y en el sur de la isla de Mallorca, llegándose a duplicar los valores normales en un área que abarca desde el sur de Valencia hasta el nordeste de Murcia y otra en el extremo nordeste de la provincia de Granada junto con el norte de Almería y sur de Albacete.
Según el Estatuto de la Agencia Estatal de Meteorología (BOE de 14 de febrero de 2014) en su Artículo 1, “El objeto de la Agencia Estatal de Meteorología es el desarrollo, implantación y prestación de los servicios meteorológicos de competencia del Estado y el apoyo al ejercicio de otras políticas públicas y actividades privadas, contribuyendo a la seguridad de personas y bienes, y al bienestar y desarrollo sostenible de la sociedad española”.
Al servicio de ese objetivo están los profesionales de la Meteorología debidamente cualificados que tratan de explicar, observar o predecir los fenómenos relacionados con esa ciencia. Se suscita con frecuencia la curiosidad de muchos acerca de esa profesión y del modo de acceder a su ejercicio en los cuerpos de funcionarios que trabajan para la Administración General del Estado.
Considerando el papel de la AEMET como autoridad meteorológica de Estado y como representante de España en la Organización Meteorológica Mundial, describiremos como se consideran en cada una de esas instituciones las distintas categorías profesionales meteorológicas, y después sucintamente el método de acceso a las mismas en nuestro país.
Categorías de personal según la OMM
La Organización Meteorológica Mundial, de la que es miembro España a través de la AEMET, en su publicación Nº 1083 distingue dos categorías de personal meteorológico: los meteorólogos y los técnicos.
• Los meteorólogos son los que han completado con éxito el Paquete de instrucción básica (PIB-M) a nivel universitario, y
• Los técnicos en meteorología: los que han completado con éxito el Paquete de instrucción básica para técnicos en meteorología (PIB-TM)
Además de estas condiciones necesarias para trabajar como especialista en meteorología, también deberán recibir una enseñanza y una formación profesional más especializada con objeto de llegar a un nivel de competencia que permita desempeñar tareas especializadas, como la observación, la elaboración de predicciones y avisos, o la investigación.
Los principales componentes del PIB-M son los siguientes:
a) materias básicas de matemáticas y física, además de las materias complementarias de otras ciencias y materias conexas, las comunicaciones, y el análisis y el uso de datos, y
b) materias de las ciencias de la atmósfera:
-la meteorología física (en particular, la composición de la atmósfera, la radiación y los fenómenos ópticos y eléctricos; la termodinámica y la física de las nubes; la meteorología de la capa límite y la micrometeorología, y las observaciones y la instrumentación convencionales, y la teledetección);
-la meteorología dinámica (en particular, la dinámica de la atmósfera y la predicción numérica del tiempo);
-la meteorología sinóptica y mesoescalar (en particular, las latitudes medias y los sistemas meteorológicos polares; los sistemas meteorológicos tropicales; los sistemas meteorológicos mesoescalares; la observación, el análisis y el diagnóstico del tiempo; la predicción del tiempo y la prestación de servicios),y
-la climatología (en particular, la circulación global, el clima y los servicios climáticos; la variabilidad del clima y el cambio climático).
Los principales componentes del PIB-TM son los siguientes:
a) materias básicas de matemáticas y física, además de las materias complementarias de otras ciencias y materias conexas; las comunicaciones, el análisis y manejo de datos
b) materias básicas de la meteorología general, a saber, meteorología física y dinámica, meteorología sinóptica básica y mesoescalar, climatología básica, e instrumentos y métodos de observación meteorológicos.
Categorías de personal según la AEMET
Se definen tres categorías:
• Cuerpo Superior de Meteorólogos del Estado, con formación universitaria requerida equivalente a una licenciatura, título de grado, Ingeniería Superior o Arquitectura.
• Cuerpo de Diplomados en Meteorología del Estado, con formación equivalente a Diplomatura, título de grado, e Ingeniería o Arquitectura técnica.
• Cuerpo de Observadores de Meteorología, con títulos de bachiller o técnico.
1. Cuerpo Superior de Meteorólogos del Estado: ingreso y selección
• Fase de oposición:
– Examen de test con un mínimo de 80 preguntas alternativas sobre el temario completo
– Examen obligatorio de idioma extranjero y voluntario de francés o de algún idioma vernáculo
– Resolver cuatro problemas, dos de Matemáticas y dos de Física, elegidos entre tres de cada materia
– Resolver dos problemas o supuestos prácticos, uno de Meteorología y otro de Informática o Comunicaciones, elegidos entre dos de cada una de esas materias
– Exposición oral de dos temas elegidos entre tres del temario de Meteorología y Climatología.
– Presentación oral por parte de los aspirantes de su historial formativo y profesional
2. Cuerpo de Diplomados en Meteorología del Estado: ingreso y selección
• Fase de oposición:
– Examen de test con un mínimo de 80 preguntas alternativas sobre el temario completo
– Resolver dos problemas, uno de Matemáticas y otro de Física, elegidos entre dos de cada materia, y resolver dos problemas o supuestos prácticos, uno de Meteorología y otro de Informática o Comunicaciones, elegidos entre dos de cada una de esas materias
– Examen obligatorio de idioma extranjero y voluntario de francés o de algún idioma vernáculo
– Exposición oral de dos temas elegidos entre tres del temario de Meteorología y Climatología.
– Presentación oral por parte de los aspirantes de su historial formativo y profesional
• Curso selectivo de formación
3. Cuerpo de Observadores de Meteorología: ingreso y selección
• Fase de oposición:
– Examen de test con un máximo de 70 preguntas alternativas sobre el temario completo
– Resolver dos problemas, uno de Matemáticas y otro de Física, elegidos entre dos de cada materia, y resolver dos problemas o supuestos prácticos, uno de Meteorología y otro de Informática o Comunicaciones, elegidos entre dos de cada una de esas materias
– Prueba voluntaria de idiomas (inglés, francés o vernáculo)
Durante el fin de semana, el fenómeno más significativo será el viento fuerte de levante en el sur de Andalucía, especialmente en Cádiz y área del Estrecho, zonas donde puede soplar con intervalos de muy fuerte. Por lo demás, se espera que predomine el tiempo estable en la mayor parte del país, sin descartar el sábado precipitaciones débiles ocasionales en el golfo de Vizcaya y algún chubasco o tormenta aislado en el nordeste de Cataluña y Baleares. El domingo por la tarde se desarrollará nubosidad de evolución diurna, con ligera probabilidad de algún chubasco o tormenta aislada en las montañas cantábricas, en la cordillera Ibérica y en el sistema Central. Temperaturas en ascenso.
Los días 22 y 23, lunes y martes respectivamente, continuará el tiempo estable en la mayor parte de España, siendo posibles de nuevo los chubascos vespertinos en las mismas zonas que el domingo, incluyendo también Pirineos. Tampoco se descarta alguna lluvia ocasional en el norte de las Canarias más montañosas. Las temperaturas, en líneas generales, siguen en ascenso, alcanzándose valores por encima de lo normal para la época del año. El temporal de levante en Cádiz y Estrecho tenderá a ir amainando paulatinamente.
Para el resto del plazo de predicción, el escenario más probable es que continúe predominando el tiempo estable con pocas posibilidades de precipitación. En el interior de Galicia y Asturias, oeste del sistema Central y en el norte de Cataluña persiste, sin embargo, una ligera probabilidad de chubascos o tormentas vespertinas. En Canarias también son poco probables las precipitaciones. No se esperan grandes cambios en las temperaturas. Aunque con menor intensidad, seguirá soplando levante en el Estrecho.
Tendencia general para el periodo del 22 de mayo al 11 de junio
Se representan a continuación los mapas de anomalías respecto de la climatología de 20 años del modelo de predicción del Centro Europeo (VarEPS-Mensual), de los valores medios semanales de dos variables meteorológicas: la temperatura a 2 metros (T 2m) en ºC y la Precipitación Total (PCP) en mm. Utilizando técnicas estadísticas se blanquean aquellas áreas donde la serie de valores previstos del VarEPS-Mensual no es significativamente diferente de la serie de los valores de la climatología del modelo.
Nota Las tendencias mensuales se obtienen a partir de los productos del modelo de predicción mensual del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Estas predicciones están sujetas a incertidumbres que, por un lado, se incrementan al aumentar el plazo de predicción y, por otro, son más elevadas cuando se realiza una interpretación de los productos a escala regional, sobre zonas de tamaño relativamente reducido.
Resumen de la evolución de las precipitaciones en España
Durante el periodo del 10 al 16 de mayo las precipitaciones afectaron a todo el país, exceptuando la franja del levante que va desde Almería hasta la provincia de Valencia, las islas de Mallorca y Menorca, Fuerteventura y el sur de Lanzarote, Tenerife y Gran Canaria. Las precipitaciones superaron los 30 mm en Galicia, Asturias, norte de Castilla y León, Sistema Central, en la mitad occidental del pirineo y en el oeste de Andalucía. Se registraron más de 100 mm en el oeste de Galicia y en puntos aislados del norte de Huesca, sur de Ávila y Salamanca y norte de la provincia de Huelva, llegándose a alcanzar cantidades cercanas a los 120 mm en el interior de las provincias de Pontevedra y La Coruña. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 100 mm en Pontevedra, 79 mm en Santiago de Compostela/Labacolla, 61 mm en Vigo/Peinador, 49 mm en el puerto de Navacerrada, 44 mm en Oviedo y 38 mm en Córdoba/Aeropuerto. El día 17 las precipitaciones afectaron al cuadrante noroeste peninsular y al Sistema Central, superando los 30 mm en Cantabria y en el este de Asturias.
Por otra parte, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 16 de mayo de 2017 se cifra en 440 mm, lo que representa en torno a un 12 % menos que el valor normal correspondiente a dicho periodo (498 mm). Las cantidades acumuladas no llegan a superar los valores normales en gran parte de la mitad occidental peninsular, quedándose por debajo del 75% del valor normal toda Galicia, Asturias, Cantabria, la mayor parte de Castilla y León, la provincia de Guadalajara y diversas áreas de Canarias occidental. En la provincia de Palencia, al oeste de Burgos, en la zona limítrofe entre Asturias y Cantabria y en el sur y oeste de la isla de Tenerife y en La Gomera, las precipitaciones no han alcanzado la mitad de los valores normales. Por el contrario, las precipitaciones superan a las normales en gran parte del tercio este peninsular, en zonas al este y suroeste de Andalucía, en las Islas Baleares, en pequeñas zonas del Sistema Central, en la isla de Lanzarote y en el sur de Fuerteventura. Las cantidades acumuladas son un 50% superiores al valor normal en el sureste peninsular y sur de la isla de Mallorca, llegándose a duplicar los valores normales en un área que abarca desde el sur de Valencia hasta el nordeste de Murcia, y otra en el extremo nordeste de la provincia de Granada junto con el norte de Almería y sur de Albacete.
En su informe pone de relieve la importancia de las alertas tempranas y de la reducción de los riesgos de desastre.
Ginebra, 18 de mayo de 2016 (OMM) ─ La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha anunciado “récords mundiales” del número de víctimas mortales registradas por causa de ciclones tropicales, tornados, rayos y tempestades de granizo. Es la primera vez que en el Archivo oficial de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos de la OMM se incluyen, además de récords de temperatura y otras variables, los impactos de fenómenos específicos.
Los datos se han anunciado poco antes de que se celebren dos conferencias importantes sobre la mejora de los sistemas de alerta temprana multirriesgos y el fortalecimiento de la reducción del riesgo de desastres, en Cancún (México), del 22 al 26 de mayo, que han sido organizadas por la OMM y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres.
“Los fenómenos meteorológicos extremos ocasionan graves destrozos y causan un gran número de víctimas mortales. Esa es una de las razones por las que la OMM se esfuerza en mejorar las alertas tempranas multirriesgos y las predicciones que tienen en cuenta los impactos, y en aprender de las lecciones extraídas de desastres ocurridos en el pasado para evitar que se repitan en el futuro”, afirmó Petteri Taalas, Secretario General de la OMM. “Nunca debería perderse de vista la faceta humana inherente a todo fenómeno extremo”, señaló.
Un comité de expertos de la OMM realizó una exhaustiva investigación sobre los registros fehacientes de casos de mortalidad relacionados con cinco fenómenos meteorológicos específicos. En la investigación no se tuvieron en cuenta las olas de calor y frío, ni las sequías o las inundaciones. Se espera que en el futuro se añadan los impactos de otros fenómenos al Archivo oficial de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos, que mantiene la Comisión de Climatología de la OMM y en el que se recogen datos detallados de los récords de calor, frío, velocidad del viento, precipitaciones y otros fenómenos.
El comité llegó a las siguientes conclusiones:
Récord de mortalidad causada por un ciclón tropical: se estima que el paso de un ciclón tropical los días 12 y 13 de noviembre de 1970 por Bangladesh (entonces el Pakistán Oriental) causó directamente la muerte de 300 000 personas.
Récord de mortalidad causada por un tornado: se estima que el tornado que destruyó el distrito de Manikganj, en Bangladesh, el 26 de abril de 1989 causó 1 300 víctimas mortales.
Récord de mortalidad causada por un rayo (de forma indirecta): se estima que el incendio causado en varios tanques de combustible por un rayo en Dronka (Egipto) el 2 de noviembre de 1994 provocó la muerte de 469 personas.
Récord de mortalidad causada directamente por un solo rayo: 21 personas que se encontraban en una choza de las tierras tribales en fideicomiso de Manica en Zimbabwe (entonces Rhodesia) murieron a causa de un único rayo el 23 de diciembre de 1975.
Récord de mortalidad causada por una tempestad de granizo: una fuerte tempestad de granizo, que ocurrió cerca de Moradabad (India) el 30 de abril de 1888, mató a 246 personas con pedriscos tan grandes como “huevos de ganso, naranjas y pelotas de críquet”.
“No obstante, la vulnerabilidad depende tanto del riesgo de que se produzca un fenómeno como de la adaptación o resiliencia al fenómeno. Por ejemplo, la mortalidad relacionada con una ola de calor tiende a disminuir cuando se generaliza el aire acondicionado. De igual modo, el número de víctimas originadas por un rayo decrece cuando se instalan pararrayos en los almacenes de municiones y se establecen protocolos de seguridad para casos de rayos en
los programas de atletismo”, escribieron los expertos.
La tasa de mortalidad general también puede disminuir gracias a la mejora continua de las infraestructuras de predicción y aviso. Por ejemplo, el sistema Meteoalarm en Europa, que es un servicio en línea concebido para proporcionar avisos de fenómenos meteorológicos extremos en tiempo real a las personas que viajan por Europa.
“Aun con estas mejoras, seguirá habiendo mortalidad por causa de los fenómenos meteorológicos. Para situar en el contexto histórico que corresponde las posibles catástrofes del futuro, resulta útil tener conocimiento de cómo han ido evolucionando los datos sobre la mortalidad asociada a los fenómenos meteorológicos, recogidos durante los últimos 150 años de registros meteorológicos internacionales oficiales”, dijo el comité de la OMM.
El variado grupo de 19 expertos internacionales estaba compuesto por climatólogos y meteorólogos, así como por un médico y un historiador de la meteorología. Consideró únicamente los casos de mortalidad por fenómenos meteorológicos extremos a partir de 1873, fecha en la que se creó la Organización Meteorológica Internacional, predecesora de la OMM, aun cuando antes de esa fecha también se hubieran dado fenómenos con tasas de mortalidad especialmente altas, para garantizar así la calidad de los datos meteorológicos disponibles. El grupo de expertos asumió la tarea de obtener documentación directa sobre cada fenómeno y establecer el número de víctimas asociado a cada fenómeno con la mayor precisión posible.
Los expertos seleccionaron cuidadosamente fenómenos determinados con el fin de establecer procedimientos y directrices para posibles evaluaciones futuras de otros fenómenos como las olas de calor o las inundaciones.
“Las muertes causadas por estos fenómenos ponen de relieve el lado trágico inherente a los diferentes tipos de condiciones meteorológicas. El conocimiento detallado de estos fenómenos extremos del pasado confirma que tenemos la responsabilidad permanente no solo de predecir y vigilar el tiempo y el clima, sino también de utilizar esa información para salvar vidas en todo el mundo, de modo que se atenúe el impacto de este tipo de desastres o incluso se elimine en el futuro”, dijo Randall Cerveny, portavoz de la OMM sobre fenómenos meteorológicos y climáticos extremos.
Como es la práctica habitual con las evaluaciones de fenómenos meteorológicos extremos que realiza la OMM, si surgen elementos nuevos podrán realizarse nuevas evaluaciones en el futuro.
“La validación de estos nuevos valores mundiales para los casos de mortalidad causada por fenómenos extremos constituye una prueba sólida en lo que se refiere a muchos de estos fenómenos mortales que no han sido compilados de forma rigurosa en el pasado; asimismo, viene a confirmar lo que ya se sabía, es decir, que algunos tipos de condiciones meteorológicas pueden causar numerosas víctimas mortales, y además constituye una referencia que puede usarse para comparar posibles tragedias que se produzcan en el futuro a causa de fenómenos meteorológicos”, manifestó Thomas Peterson, presidente de la Comisión de Climatología de la OMM.
La OMM está intensificando su colaboración con las organizaciones asociadas de las Naciones Unidas para contribuir a mejorar los conocimientos sobre los efectos de los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos en los ámbitos humanitario y ambiental, y ha empezado a tener en cuenta esta información en sus informes sobre el estado del clima.
Información detallada sobre los fenómenos extremos
Ciclón tropical más mortífero:
El ciclón tropical que ha causado la mortalidad más alta fue el que en 1970 arrasó Bangladesh (entonces el Pakistán Oriental) los días 12 y 13 de noviembre. Se estima que este ciclón tristemente célebre, también denominado el Bhola en algunas ocasiones, causó entre 300 000 (estimaciones mínimas) y 500 000 (estimaciones máximas) víctimas mortales (en su mayoría como resultado de una gran marea de tempestad que arrolló las islas y las marismas situadas a lo largo de las costas del golfo de Bengala). Al igual que sucede con cualquier desastre de tal magnitud, suelen darse balances exagerados del número de víctimas y es difícil obtener cifras oficiales, pero el comité convino en que las estimaciones mínimas eran las que estaban documentadas con mayor exactitud.
Tornado más mortífero:
El 26 de abril de 1989 un tornado asoló el distrito de Manikganj, en Bangladesh, destruyendo dos ciudades y dejando a unas 80 000 personas sin hogar. Esta violenta tormenta, de una anchura cercana a 1,6 km, dejó más de 12 000 heridos y se le atribuye un elevado número de víctimas mortales que, según las estimaciones más fiables consideradas por el comité, fue de 1 300 personas.
Efectos indirectos de los rayos:
Tormentas sumamente violentas asolaron Dronka (Egipto) el 2 de noviembre de 1994, causando grandes daños y crecidas repentinas. Un rayo incendió tres tanques de almacenamiento de petróleo, cada uno de los cuales contenía unas 5 000 toneladas de combustible para aeronaves o gasóleo. Estos tanques estaban situados junto a unas vías férreas que, posteriormente se hundieron debido a que el terreno cedió a causa de las aguas de la crecida. El combustible prendió fuego con la descarga del rayo y las aguas de crecida empujaron el combustible inflamado hasta el pueblo. En un documento oficial el Ministerio
de Salud de Egipto se informó de que en los hospitales de la región habían ingresado 469 muertos.
Efectos directos de los rayos:
Se determinó que el mayor número de víctimas mortales causadas directamente por un rayo era de 21 personas. El hecho se produjo el 23 de diciembre de 1975, momento en que esas personas se encontraban en una choza en las tierras tribales en fideicomiso de Manica en la Rhodesia Oriental [actual Zimbabwe]. Casi el 90% de los edificios del África Subsahariana, especialmente las viviendas, carece de pararrayos, lo que deja a familias enteras, escolares y trabajadores en situación de vulnerabilidad permanente. Las escuelas y los hogares, en particular, tienden a estar construidas en adobe, con el tejado de paja o de chapa sujeto con piedras.
Granizo más mortífero:
A la tempestad de granizo que ocurrió cerca de Moradabad (India) el 30 de abril de 1888 se le atribuyen nada menos que 246 víctimas, que murieron a causa de pedriscos tan grandes como “huevos de ganso, naranjas y pelotas de críquet”. Un meteorólogo que fue testigo ocular de la tempestad apuntó que los tejados de las casas se vinieron abajo, las puertas y ventanas se rompieron, y las verandas se las llevó el viento. “Las personas a las que la tempestad sorprendió al aire libre y sin cobijo murieron a causa del pedrisco que les cayó encima. En la pista de carreras se encontraron 14 cadáveres. La tempestad sorprendió y aniquiló a los asistentes de más de una celebración de boda cerca de las orillas del río. La policía informó de que 1 600 cabezas de vacunos, ovinos y caprinos murieron a causa de la tempestad”, escribió John Eliot, que se iba a convertir en el primer Director General del Departamento de Meteorología de la India.
La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado
de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua
En el Archivo de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos (http://wmo.asu.edu/) de la OMM figura una lista completa de esos fenómenos, que engloba información como las temperaturas máximas y mínimas y los récords de precipitación a escala mundial, el pedrisco más pesado, el período de sequía más prolongado, la ráfaga de viento más fuerte, y los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos de ambos hemisferios.
La velocidad de los cambios en las regiones polares requiere una respuesta mundial
GINEBRA 15 DE MAYO DE 2017 – Se ha puesto en marcha una campaña internacional concertada para mejorar las predicciones de las condiciones meteorológicas, climáticas y del hielo en el Ártico y la Antártida al objeto de reducir al mínimo los riesgos medioambientales y potenciar las oportunidades asociadas a la rápida evolución del cambio climático en las regiones polares, así como para colmar las lagunas actuales en la capacidad de predicción polar.
El Año de la predicción polar se celebra desde mediados de 2017 hasta mediados de 2019 para abarcar un año completo en el Ártico y la Antártida, y en él participan la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el Instituto Alfred Wegener (Alemania) y un amplio conjunto de asociados de todo el mundo.
Durante los próximos dos años, una extensa red internacional e interdisciplinaria de científicos y centros de predicción operativa acometerá colectivamente actividades intensivas de observación y modelización en el Ártico y la Antártida. Como consecuencia, la mejora de las predicciones de las condiciones meteorológicas y del hielo marino reducirá los riesgos futuros y facilitará la gestión de la seguridad en las regiones polares, además de propiciar una mejora de las predicciones en latitudes más bajas, donde vive la mayoría de la población.
“Los efectos del calentamiento global a causa de las emisiones de gases de efecto invernadero se notan con más intensidad en las regiones polares que en ningún otro lugar del mundo. El Ártico y varias partes de la Antártida se están calentando el doble de rápido que el resto del planeta, lo que está causando la fusión de los glaciares y la reducción del hielo marino y del manto de nieve. Los efectos se notan en otras partes del mundo, tal como ponen de manifiesto el aumento del nivel del mar y la evolución de los patrones meteorológicos y climáticos”, declaró Thomas Junt, miembro del Instituto Alfred Wegener-Centro Helmholtz de Investigaciones Polares y Marinas y presidente del Grupo director del Proyecto de predicción polar.
“La extensión máxima del hielo en el mar Ártico en marzo, después del período de recongelación del invierno, fue la más pequeña jamás registrada debido a varias ‘olas de calor’. La extensión mínima de los hielos marinos de la Antártida después del deshielo estival en el hemisferio sur también fue la más pequeña jamás registrada. El ritmo y las consecuencias del cambio medioambiental en las zonas polares está trascendiendo los límites de nuestro conocimiento científico”, afirmó el señor Jung.
“Debido a las teleconexiones, los polos influyen en las condiciones meteorológicas y climáticas de latitudes más bajas en las que viven cientos de millones de personas. Se considera que el calentamiento de las masas de aire ártico y el declive del hielo marino influyen en la circulación oceánica y la corriente en chorro, y posiblemente estén vinculados con fenómenos extremos como los períodos fríos, las olas de calor y las sequías en el hemisferio norte”, dijo el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas.
Los drásticos cambios en las condiciones meteorológicas, climáticas y del hielo en los polos están dando lugar a un incremento de actividades humanas como el transporte, el turismo, la pesca y la explotación y extracción de recursos naturales.
“El aumento de actividad previsto conlleva su propia parte proporcional de riesgos para el medio ambiente y la sociedad, incluidos los medios de subsistencia tradicionales indígenas. Los mares polares cargados de hielo suponen un reto para la navegación, puesto que un derrame de petróleo podría ser catastrófico. Una menor cantidad de hielo no implica menos peligros”, dijo el señor Taalas. “Por lo tanto, cada vez tendrá una importancia más decisiva disponer de información precisa sobre el tiempo y el hielo marino para mejorar la gestión de la seguridad en las regiones polares y fuera de ellas”, afirmó.
Por lo que se refiere al entorno extremo de los polos, las predicciones de las condiciones meteorológicas y del hielo marino presentan graves deficiencias. El Ártico y la Antártida son las regiones del mundo con el menor número de observaciones. La ausencia de datos y predicciones en el Ártico y la Antártida influye también en la calidad de las predicciones meteorológicas de otras partes del mundo. En consecuencia, se confía en que los avances en la predicción polar den lugar a mejoras en las predicciones meteorológicas y climáticas, tanto para las regiones polares como para los países densamente poblados.
Períodos de observación específicos
El Año de la predicción polar se puso oficialmente en marcha durante la reunión anual del Consejo Ejecutivo de la OMM. Las actividades polares y de alta montaña se encuentran entre las principales prioridades estratégicas de la OMM debido al impacto creciente del cambio climático inducido por las emisiones de gases de efecto invernadero, a la necesidad de mejorar nuestros conocimientos respecto de los fenómenos meteorológicos en regiones extremas y a que la precaria red de vigilancia acarrea lagunas enormes para la capacidad mundial de observación meteorológica.
Durante los períodos de observación específicos se incrementará el número de observaciones regulares, por ejemplo, por conducto de lanzamientos de globos meteorológicos desde estaciones meteorológicas y el despliegue de boyas desde buques de investigación; se llevarán a cabo misiones satelitales y campañas de aeronaves coordinadas, y se instalarán nuevas estaciones meteorológicas automáticas en distintos lugares de las regiones polares.
Además, las campañas coordinadas sobre el terreno entre mediados de 2017 y mediados de 2019 contribuirán a un mayor número de observaciones en ambas regiones polares. Cada vez hay más proyectos, redes y organizaciones internacionales vinculados a las actividades del Año de la predicción polar, entre ellos varios proyectos de la Iniciativa Horizonte 2020 de la Unión Europea.
Se hará especial hincapié en las capacidades de predicción del hielo marino. En escalas temporales más breves, la información sobre el hielo marino incluye información sobre zonas con fuerte convergencia del hielo, que es importante para la navegación segura. En escalas temporales mensuales a estacionales, el foco de atención comprenderá la predicción de las condiciones del hielo marino en la ruta del mar del Norte y en el océano Austral alrededor de la Antártida.
Es probable que los cambios en el círculo polar ártico den como resultado una apertura del mar, un aumento del oleaje y un incremento de las dificultades para la navegación a causa del hielo. En un Ártico sin hielo, las condiciones de altura de las olas, del orden de 7,5 m o más, podrían ser la nueva situación que los marineros tengan que tener en cuenta para diseñar y planificar la navegación. La capacidad para comprender y predecir mejor los efectos de fenómenos como las bajas polares del Ártico o los vientos extremos de la Antártida ayudará a que las naciones del entorno de los polos se preparen para problemas considerables de gestión y conservación de las carreteras, los aeropuertos, los edificios y los oleoductos existentes.
Todos los datos de observación se difundirán a través del Sistema de Información de la OMM, lo que posibilitará que los centros de predicción operativa de todo el mundo reciban los datos en tiempo real para integrarlos en sus predicciones. Asimismo, los sociólogos analizarán cómo se pueden tener en cuenta las predicciones polares en la adopción de decisiones, mientras que las principales partes interesadas de los sectores del transporte, la navegación marítima y el turismo aportarán información sobre las necesidades prácticas de la comunidad de usuarios.
Las mejoras científicas y tecnológicas desarrolladas bajo los auspicios del Año de la predicción polar reforzarán el entendimiento físico del Ártico y la Antártida y sentarán las bases de mejores sistemas de observación y predicción para el futuro.
Durante el fin de semana del 12 al 14 de mayo se espera un tiempo relativamente inestable en buena parte de la Península, con precipitaciones ocasionalmente acompañadas de alguna tormenta, sobre todo en la vertiente atlántica el viernes y en el cuadrante noroeste peninsular el sábado. Es probable que las precipitaciones sean localmente fuertes o persistentes en el oeste de Galicia, especialmente en el entorno de Rías Bajas. El domingo las precipitaciones tenderán a ir remitiendo en la mayoría de zonas, quedando restringidas a puntos del extremo norte peninsular, siendo más probables e intensas en el nordeste de Cataluña. En Canarias puede llover el viernes en las islas de más relieve, mientras que en Baleares las precipitaciones son muy poco probables, pudiendo predominar los cielos poco nubosos, al igual que en el sudeste peninsular y litoral de Levante. Se espera que las temperaturas diurnas vayan recuperándose en buena parte de la Península, siendo poco significativos los cambios en los archipiélagos. Predominará el viento de componente oeste en la Península y Baleares y de componente norte en Canarias, donde se esperan intervalos de intensidad fuerte el domingo.
La semana del 15 al 21 de mayo, en su primera mitad, prácticamente toda España se encontrará bajo la influencia de las altas presiones, esperándose tiempo estable y sin precipitaciones. Las temperaturas experimentarán un continuo y progresivo aumento en casi todo el país, que llegará a ser notable en amplias zonas de la Península, alcanzándose el miércoles valores muy por encima de los normales para la época del año. Predominará el viento de Levante en el litoral de Andalucía, pudiendo ser fuerte en el Estrecho. El jueves, con algo de incertidumbre, es probable la llegada de un nuevo frente atlántico a la Península, con el consiguiente aumento de inestabilidad, sobre todo en el norte. En el área cantábrica las precipitaciones podrían tener cierta persistencia, especialmente en el extremo oriental de su litoral. Asociado al paso de este frente, se espera un descenso apreciable de las temperaturas en buena parte de la Península, sobre todo en su mitad norte. En Canarias puede llover débilmente en el norte de las islas de más relieve, no descartándose tampoco algún chubasco ocasional en el norte de Baleares. En cuanto al viento, es probable que su intensidad vaya en aumento en el nordeste peninsular y Baleares, pudiendo soplar con intensidad fuerte en el bajo Ebro, Ampurdán, Menorca y Pirineos. Es probable que, a partir del sábado, la atmósfera tienda de nuevo hacia una mayor estabilidad, volviendo a recuperarse las temperaturas en bastantes zonas.
Tendencia general para el periodo del 15 de mayo al 4 de junio
Se representan a continuación los mapas de anomalías respecto de la climatología de 20 años del modelo de predicción del Centro Europeo (VarEPS-Mensual), de los valores medios semanales de dos variables meteorológicas: la temperatura a 2 metros (T 2m) en ºC y la Precipitación Total (PCP) en mm. Utilizando técnicas estadísticas se blanquean aquellas áreas donde la serie de valores previstos del VarEPS-Mensual no es significativamente diferente de la serie de los valores de la climatología del modelo.
NotaLas tendencias mensuales se obtienen a partir de los productos del modelo de predicción mensual del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Estas predicciones están sujetas a incertidumbres que, por un lado, se incrementan al aumentar el plazo de predicción y, por otro, son más elevadas cuando se realiza una interpretación de los productos a escala regional, sobre zonas de tamaño relativamente reducido.
Resumen de la evolución de las precipitaciones en España
Durante el periodo del 3 al 9 de mayo las precipitaciones afectaron a toda España, con las excepciones del cuadrante sureste peninsular y las Islas Baleares. Las cantidades superaron los 10 mm en Galicia, Asturias, norte y noreste de Castilla y León, sur de la Rioja, norte de Navarra y Aragón, en zonas del Sistema Central y en las provincias de Huelva y Cádiz. Se llegaron a superar los 40 mm en zonas puntuales del oeste de A Coruña, sur de Lugo y oeste de la provincia de León. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 42 mm en Lugo/Rozas, 28 mm en Cádiz/Observatorio, 25 mm en Pontevedra, 24 mm en Vigo/Peinador, 23 mm en Santiago de Compostela/Labacolla y 20 mm en el Puerto de Navacerrada. El día 10, salvo en zonas del levante, se registraron precipitaciones en la mayor parte de la península, con cantidades acumuladas superiores a los 10 mm en el oeste de Galicia, norte e interior de Aragón, noroeste de Cataluña, a lo largo del Sistema Central y en la mitad occidental de Andalucía, llegándose a alcanzar los 30 mm en el norte de Cáceres y sur de Ávila, al oeste de Galicia y en el norte de Huesca y Lleida.
Por otra parte, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 9 de mayo de 2017 se cifra en 416 mm, lo que representa en torno a un 14 % menos que el valor normal correspondiente a dicho periodo (484 mm). Las cantidades acumuladas no llegan a superar los valores normales en gran parte de la mitad occidental peninsular, quedándose por debajo del 75% del valor normal toda Galicia, Asturias, Cantabria, la mayor parte de Castilla y León, la provincia de Guadalajara, el interior de Andalucía y diversas áreas de Canarias occidental. En la provincia de Palencia, al oeste de Burgos, en la zona limítrofe entre Asturias y Cantabria y en el sur y oeste de la isla de Tenerife y en La Gomera, las precipitaciones no han alcanzado la mitad de los valores normales. Por el contrario, las precipitaciones superan a las normales en gran parte del tercio este peninsular, en zonas al este y suroeste de Andalucía, en las Islas Baleares, en pequeñas zonas del Sistema Central, en la isla de Lanzarote y en el sur de Fuerteventura. Las cantidades acumuladas son un 50% superiores al valor normal en el sureste peninsular y sur de la isla de Mallorca, llegándose a duplicar los valores normales en un área que abarca desde el sur de Valencia hasta el nordeste de Murcia, y otra en el extremo nordeste de la provincia de Granada junto con el norte de Almería y sur de Albacete.
Durante este fin de semana, sábado 6 y domingo 7, el extremo de un frente que se retira hacia el norte, al principio del sábado, provocará precipitaciones y alguna tormenta ocasional a primeras horas en el área pirenaica y prepirenaica, que también se darán en el oeste de Galicia, sin descartarlas en el País Vasco, norte de Navarra y de Aragón y resto de Cataluña, remitiendo a lo largo de la mañana. En Canarias, nuboso en las islas de más relieve, con probables precipitaciones en el norte. Además, se espera nubosidad de evolución diurna en la mitad noroeste peninsular, que podría provocar algún chubasco aislado por la tarde en la Cordillera Cantábrica y Pirineos, permaneciendo el tiempo estable y el cielo poco nuboso o despejado en el resto del país, situación que se generalizará el domingo a casi todas las zonas. Las temperaturas ascenderán el sábado en el litoral oriental peninsular y descenderán en el resto de la mitad oriental y del extremo norte, mientras que el domingo ascenderán de forma localmente notable en toda la vertiente atlántica. Pocos cambios en Baleares y Canarias. El viento soplará el sábado de componente oeste en la Península y Baleares, con rachas fuertes en Pirineos y prelitoral catalán, debilitándose durante el día. El domingo será del noroeste en el valle del Ebro y nordeste de Girona, y de componente este en el litoral cantábrico y Estrecho, siendo flojo en el resto.
La próxima semana empezará con situación anticiclónica y tiempo estable en todo el país, predominando el cielo poco nuboso o despejado. A partir del martes 9, la aproximación de una borrasca atlántica al noroeste de la Península, irá incrementando progresivamente la inestabilidad, con cielos nubosos y probables precipitaciones en el extremo noroeste, más intensas y frecuentes a partir del miércoles 10, extendiéndose además al resto de la mitad noroeste peninsular, pudiendo ir acompañadas de algunas tormentas ocasionales. Las precipitaciones podrían llegar a ser localmente fuertes o persistentes en Galicia y en el entorno del oeste del Sistema Central. Es probable que también afecten, de forma más débil, a las islas Canarias de más relieve y, con menor probabilidad, a otras zonas de la Península, excepto al extremo sudeste, donde podría estar poco nuboso, al igual que en Baleares. Las temperaturas ascenderán el lunes 8 en toda la vertiente atlántica, descendiendo a partir del miércoles 10 de forma generalizada en toda la Península, aunque el descenso será menos acusado en el área mediterránea. No se esperan grandes cambios en Baleares y Canarias. El viento será de componente este al principio de la semana en el litoral cantábrico y Estrecho, del norte en Canarias y, a partir del martes 9, de componentes oeste y sur en la mayor parte de la Península y Baleares.
Tendencia general para el periodo del 8 al 28 de mayo
Se representan a continuación los mapas de anomalías respecto de la climatología de 20 años del modelo de predicción del Centro Europeo (VarEPS-Mensual), de los valores medios semanales de dos variables meteorológicas: la temperatura a 2 metros (T 2m) en ºC y la Precipitación Total (PCP) en mm. Utilizando técnicas estadísticas se blanquean aquellas áreas donde la serie de valores previstos del VarEPS-Mensual no es significativamente diferente de la serie de los valores de la climatología del modelo.
Nota Las tendencias mensuales se obtienen a partir de los productos del modelo de predicción mensual del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Estas predicciones están sujetas a incertidumbres que, por un lado, se incrementan al aumentar el plazo de predicción y, por otro, son más elevadas cuando se realiza una interpretación de los productos a escala regional, sobre zonas de tamaño relativamente reducido.
Resumen de la evolución de las precipitaciones en España
Durante el periodo del 26 de abril al 2 de mayo las precipitaciones se extendieron por toda la península y los dos archipiélagos, superando los 10 mm en toda la mitad sur peninsular, a lo largo de la franja norte y levante así como en las Islas Canarias más occidentales junto con la isla de Gran Canaria y el norte de Mallorca. Se acumularon más de 40 mm en muchas zonas del oeste y sur de Andalucía, al sur de la provincia de Badajoz, en la provincia de Ciudad Real, en algún punto aislado entre Alicante y Valencia, en puntos del norte de Cataluña e interior de Cantabria y en las islas de El Hierro y La Palma, donde en esta última también se superaron los 60 mm. En el sur de la provincia de Huelva, sureste de Cádiz y en la ciudad de Ceuta las cantidades sobrepasaron los 100 mm. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 131 mm en Huelva/Ronda Este, 105 mm en Ceuta, 62 mm en Córdoba/Aeropuerto, 58 mm en Málaga/Aeropuerto y 48 mm en Sevilla/San Pablo. El día 3 se registraron precipitaciones en el este de Cataluña, al oeste de las islas de La Palma y El Hierro y en el este de Galicia, sin superar los 10 mm en ningún punto salvo en una zona aislada del interior de Lugo.
Por otra parte, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 2 de mayo de 2017 se cifra en 409 mm, lo que representa en torno a un 13 % menos que el valor normal correspondiente a dicho periodo (470 mm). Las cantidades acumuladas no llegan a superar los valores normales en gran parte de la mitad occidental peninsular, quedándose por debajo del 75% del valor normal toda Galicia, Asturias, la mayor parte de Castilla y León y de Cantabria, el nordeste de la provincia de Guadalajara, una zona al sureste de Extremadura, el interior de Andalucía y diversas áreas de Canarias occidental. En una zona que va desde la provincia de Palencia hasta Asturias y Cantabria, y en el sur y oeste de la isla de Tenerife y en La Gomera, las precipitaciones no han alcanzado la mitad de los valores normales. Por el contrario, las precipitaciones superan a las normales en gran parte del tercio este peninsular, en zonas al este y suroeste de Andalucía, en las Islas Baleares, en pequeñas zonas del Sistema Central, y en las islas de Lanzarote y Fuerteventura. Las cantidades acumuladas son un 50% superiores al valor normal en el sureste peninsular y sur de la isla de Mallorca, llegándose a duplicar los valores normales en un área que abarca desde el sur de Valencia hasta el nordeste de Murcia, y otra en el extremo nordeste de la provincia de Granada junto con el norte de Almería y sur de Albacete.
Un informe realizado por el grupo antártico de AEMET
1.- INTRODUCCIÓN
En enero de 1988 España abre su primera base antártica, llamada Juan Carlos I, en la isla Livingston del archipiélago de las Shetland del Sur, próxima a la Península Antártica. Ya en 1987, AEMET había enviado personal para la investigación del fenómeno meteorológico que había sido descubierto unos años antes, el agujero de la capa de ozono. Con la apertura de la Base Antártica Española (BAE) Juan Carlos I (isla Livingston), AEMET instaló un elemento común en todas las bases antárticas, un observatorio meteorológico. Desde entonces ha estado funcionando y se han añadido otros nuevos como consecuencia de las necesidades de los diferentes grupos de investigación que trabajan en la región.
Años más tarde, en 2005, AEMET instaló un nuevo observatorio meteorológico automático en la BAE de Gabriel de Castilla (Isla Decepción).
Todas las ramas de la ciencia dedicadas a estudios en zonas polares necesitan de datos meteorológicos para el desarrollo de sus investigaciones. La vigilancia de los glaciares, estudios de geodesia, de permafrost, ecología o de biología terrestre o marina utilizan este tipo de datos en un planeta que está inmerso en un fenómeno de calentamiento global.
El archipiélago de las Shetland del Sur se sitúa en una zona geográfica y meteorológicamente compleja, permanentemente afectada por depresiones que se forman, se desplazan o se disipan en sus inmediaciones. Precisamente una de las regiones de la Tierra más afectadas por dicho calentamiento es la Península Antártica a cuyo entorno pertenecen las islas de las bases españolas, las cuales tienen unas temperaturas veraniegas ligeramente superiores a los 0º C, lo que implica que leves cambios en la temperatura pueden afectar enormemente desde el punto de vista ecológico, y ello hace que sea un lugar ideal para el estudio del calentamiento global. Sigue leyendo →
El tiempo durante el fin de semana del 28 al 30 de abril vendrá determinado al principio por la presencia de una pequeña borrasca al suroeste peninsular, que se irá desplazando el sábado hacia el noroeste, dando lugar a chubascos que afectarán a buena parte de la vertiente atlántica y, con menor probabilidad, a otras zonas de la Península. Las precipitaciones pueden ser localmente fuertes o persistentes en Extremadura, Sistema Central, y oeste de la Meseta Sur y de Andalucía, especialmente en el área del Estrecho y litoral de Málaga. En estas zonas es probable que vayan acompañadas de alguna tormenta. Posteriormente, a primeras horas del domingo, se espera la llegada de un frente frío a las costas de Galicia, que se irá desplazando hacia el este, siendo probable que su actividad afecte, en forma de lluvias y chubascos, a toda la mitad noroeste peninsular, especialmente a Galicia, donde las precipitaciones pueden ser localmente fuertes o persistentes. La cota de nieve se situaría al final del domingo en torno a los 1000-1200 metros en el noroeste peninsular. En Baleares predominarán los cielos poco nubosos, con algunas nubes altas, durante todo el fin de semana. El viento de componente sur al principio contribuirá a una recuperación importante de las temperaturas el viernes y sábado y después, el domingo, con un flujo más del oeste, se espera que desciendan en las vertientes atlántica y cantábrica y que aumenten, de forma notable localmente, en el área mediterránea. Se esperan intervalos de viento fuerte el domingo en amplias zonas de la mitad norte, especialmente en zonas de montaña y de costa, sin descartar rachas muy fuertes en puntos de Galicia y de Castilla y León. En Canarias predominarán los cielos nubosos, con precipitaciones más abundantes el viernes y sábado y en las islas de más relieve. No se descarta que vayan acompañadas de tormenta y que, puntualmente, alcancen intensidad fuerte en las islas occidentales.
La semana del 1 al 7 de mayo el tiempo irá estabilizándose en la mayoría de zonas, tendiendo a predominar los cielos poco nubosos o despejados. No obstante, en el extremo norte de la Península y de las Islas Canarias de más relieve, se mantiene una pequeña probabilidad de precipitaciones, débiles y dispersas en general. A partir del viernes la incertidumbre sobre la evolución de la atmósfera aumenta de forma considerable, siendo probable una tendencia hacia mayor inestabilidad en bastantes zonas, especialmente en el tercio norte peninsular, donde hay apreciable probabilidad de precipitaciones. También puede llover débilmente en el norte de las Islas Canarias de más relieve. En el resto del país las precipitaciones serán poco probables. Se espera un ascenso importante de las temperaturas en casi todo el país, aunque, a partir del viernes, podrían volver a descender en la Península.
Tendencia general para el periodo del 1 al 21 de mayo
Se representan a continuación los mapas de anomalías respecto de la climatología de 20 años del modelo de predicción del Centro Europeo (VarEPS-Mensual), de los valores medios semanales de dos variables meteorológicas: la temperatura a 2 metros (T 2m) en ºC y la Precipitación Total (PCP) en mm. Utilizando técnicas estadísticas se blanquean aquellas áreas donde la serie de valores previstos del VarEPS-Mensual no es significativamente diferente de la serie de los valores de la climatología del modelo.
Nota Las tendencias mensuales se obtienen a partir de los productos del modelo de predicción mensual del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Estas predicciones están sujetas a incertidumbres que, por un lado, se incrementan al aumentar el plazo de predicción y, por otro, son más elevadas cuando se realiza una interpretación de los productos a escala regional, sobre zonas de tamaño relativamente reducido.
Resumen de la evolución de las precipitaciones en España
Durante el periodo del 19 al 25 de abril las precipitaciones se extendieron a gran parte del territorio peninsular y algunas zonas de Canarias, no obstante, tan sólo se superaron los 10 mm en las regiones cantábricas, norte de Aragón y de Cataluña, y en diversas áreas del Sistema Central, Sistema Ibérico, noroeste de la provincia de Guadalajara, interior de la de Castellón y este de Extremadura. Las mayores precipitaciones se dieron en una zona del nordeste de Asturias con más de 30 mm. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 21 mm en Asturias/Avilés, 18 mm en Bilbao/Aeropuerto, 15 mm en Huesca/Pirineos y 14 mm en Colmenar Viejo/Famet. El día 26 se registraron precipitaciones en las regiones cantábricas, Cataluña, este y sur de Aragón, Comunidad Valenciana, y en diversas zonas del centro peninsular y de Canarias occidental, siendo superiores a 20 mm al este de Cataluña y extremo sureste de la provincia de Valencia.
Por otra parte, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 25 de abril de 2017 se cifra en 390 mm, lo que representa en torno a un 14 % menos que el valor normal correspondiente a dicho periodo (454 mm). Las cantidades acumuladas no llegan a superar los valores normales en gran parte de la mitad occidental peninsular, quedándose por debajo del 75% del valor normal toda Galicia, Asturias, la mayor parte de Castilla y León y de Cantabria, el nordeste de la provincia de Guadalajara, una zona al sureste de Extremadura, el interior de Andalucía y diversas áreas de Canarias occidental. En una zona que va desde la provincia de Palencia hasta Asturias y Cantabria, y en el sur y oeste de la isla de Tenerife y en La Gomera, las precipitaciones no han alcanzado la mitad de los valores normales. Por el contrario, las precipitaciones superan a las normales en gran parte del tercio este peninsular, en zonas al este y suroeste de Andalucía, en las Islas Baleares, en pequeñas zonas del Sistema Central, y en las islas de Lanzarote y Fuerteventura. Las cantidades acumuladas son un 50% superiores al valor normal en el sureste peninsular y sur de la isla de Mallorca, llegándose a duplicar los valores normales en un área que abarca desde el sur de Valencia hasta el nordeste de Murcia, y otra en el extremo nordeste de la provincia de Granada junto con el norte de Almería y sur de Albacete.
El próximo fin de semana sábado 22 y domingo 23, en la mitad suroccidental de la Península, Ceuta, y Melilla habrá intervalos nubosos con posibilidad de algunos chubascos o tormentas, más probables en Andalucía oriental y área del Estrecho. Poco nuboso en el resto de la Península y Baleares, e intervalos nubosos en Canarias, más abundantes el sábado en el norte de las islas. El sábado las temperaturas ascenderán en el Cantábrico y en el área mediterránea peninsular, mientras que el domingo descenderán en el Cantábrico, ascendiendo en el resto de la Península y Baleares. Viento con predominio de la componente este en la Península y Baleares, fuerte en el Estrecho, disminuyendo el domingo; y del norte en Canarias.
El lunes 24 estará al principio nuboso en Galicia y el Cantábrico, y poco nuboso en el resto, con nubosidad de evolución diurna en el interior peninsular, sin descartar chubascos y tormentas en la segunda mitad del día en el Cantábrico, Pirineos, Sistemas Ibérico y Central, e interior del sureste peninsular. Las temperaturas en descenso en Galicia y el Cantábrico, y en ascenso en el área mediterránea.
El martes 25 y el miércoles 26, la entrada de flujo frío y húmedo por el norte peninsular producirá precipitaciones en el Cantábrico, Pirineos, Sistema Ibérico, en el tercio oriental de la Península y Baleares, sin descartarlas en otros puntos del país. Las temperaturas descenderán de forma extraordinaria, progresivamente de norte a sur a lo largo del periodo, descendiendo la cota de nieve el miércoles hasta los 1000/1800m en la mitad norte de la Península.
Durante el resto de la semana, aumenta la incertidumbre sobre la situación atmosférica, sin descartar las precipitaciones en casi ningún punto del país, siendo más probables en el Cantábrico, Pirineos, Alto Ebro, y Canarias. Las temperaturas probablemente continúen descendiendo el jueves 27 en el sur de la Península y Canarias.
Tendencia general para el periodo del 24 de abril al 14 de mayo
Nota Las tendencias mensuales se obtienen a partir de los productos del modelo de predicción mensual del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Estas predicciones están sujetas a incertidumbres que, por un lado, se incrementan al aumentar el plazo de predicción y, por otro, son más elevadas cuando se realiza una interpretación de los productos a escala regional, sobre zonas de tamaño relativamente reducido.
Resumen de la evolución de las precipitaciones en España
Durante el periodo del 12 al 18 de abril las precipitaciones afectaron al noreste y levante peninsulares, a zonas del norte de Asturias y al oeste del Sistema Central, sin superar los 10 mm salvo en el norte de Gerona y una zona entre las provincias de Cuenca y Valencia, donde además se registraron cantidades superiores a los 20 mm. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 7 mm en Girona/Costa Brava y Asturias/Avilés, 4 mm en Valencia II y 3 mm en Valencia/Aeropuerto. El día 19 se registraron precipitaciones en zonas del Sistema Central, oeste de Castilla y León y en áreas del levante, superándose los 10 mm en puntos aislados de las provincias de Salamanca y Ávila.
Cercedilla, Madrid, sábado por la mañana, vía Javier Márquez
Foz do Douro, desembocadura del Duero, sábado por la tarde, vía Juan Alfonso (@Soy_JuanAlfonso), Aemet
Tanque evaporímetro
Así se ve el interior de Granada desde Salobreña, en la zona costera. Nevando a 500 metros de altitud. Foto de Pablo Villacreces desde Salobreña.
Fragmentos de arcoíris primario y secundario el 21 de noviembre del 2014 por la mañana en Santa Cruz. El arcoíris secundario, que en la imagen queda a la derecha del primario, se produce por la reflexión de la luz de éste y siempre presenta una coloración más tenue. También es llamativa la forma del Cumulonimbus que se observa encima de los arcoíris, muy desgastado por su base y deshilachado en los topes por efecto del viento.
Medidor automático de radiación solar
Fragmento de arcoíris de niebla sobre una delgada capa de estratos que alcanza el Observatorio de Izaña. Puede observarse por detrás, al fondo, el pico del Teide. También vemos, tanto en este ejemplo como en el anterior, que los colores se muestran de manera mucho más tenue que en el caso de un arcoíris normal.
Veleta-anemómetro Fuess
Estación termopluviométrica automática
Arcoíris completo sobre Santa Cruz de Tenerife el pasado 1 de diciembre del 2014 a las 8:19 horas, cuando se producían lloviznas sobre la capital chicharrera.
Arcoíris doble debido a la luz de la luna observado en la localidad tinerfeña de Arico en febrero de 2014. Fotografía de Juan Manuel Oramas.
Termógrafo de lámina bimetálica
Me he permitido añadir una fotografía curiosa y, en mi opinión, muy bonita e incluso alegórica: un avión se acerca al aeropuerto de Tenerife Norte el pasado 21 de noviembre y parece estar a punto de atravesar el arcoíris. Si a los turistas se les vende el archipiélago canario como el de la "eterna primavera" (cosa que da para un buen debate), creo que no hay imagen que lo represente mejor, pues el arcoíris suele aparecer con chubascos y lluvias intermitentes típicos de las estaciones equinocciales, es decir, el otoño y la primavera.
Teruel, sábado a mediodía, vía Paula Martínez (@chimpmg)
Gijón, sábado por la tarde, vía María Piquín, Aemet
Sierra Nevada, madrugada del viernes al sábado, vía @websierranevada
Registrador de viento Fuess
Alcalá la Real, Jaén, sábado por la mañana, vía Alberto Márquez (@xolair83)
Día muy invernal en Salobreña (Granada), con mucho frío (máxima de 11°C). Cielo muy negro y amenazante a las 18:45h. Foto de Pablo Villacreces desde Salobreña.
Almuñécar, Granada, sábado por la tarde, vía Benjamín Ruiz