Elaborado por el Área de Técnicas y Aplicaciones de Predicción de AEMET
Evolución del tiempo durante de la semana del 2 al 8 de abril de 2018
El lunes 2 continúa el flujo zonal, con paso de borrascas por nuestras latitudes. Un frente frío muy debilitado, que llega hasta Canarias, atraviesa la Península, dejando solo nubosidad y algunas lluvias débiles. Las temperaturas mínimas suben moderadamente y no se dan heladas más que en zonas montañosas muy altas.
De nuevo AEMET, representada por su grupo Antártico, ha cumplimentado una nueva campaña. En esta ocasión se extendió desde finales de diciembre de 2017 hasta los últimos días de marzo de 2018. En dicha campaña, aparte de la representación de AEMET, participaron 16 proyectos de investigación de España financiados por la Agencia Estatal de Investigación y 5 proyectos de otros países.
Precisamente el pasado 14 de febrero de 1988 se cumplieron 30 años de observación de AEMET en la Antártida en la estación de Juan Carlos I.
Foto: EMA de Juan Carlos I
En esta campaña AEMET ha estado representada por en sus dos sucesivas fases, por dos técnicos (Juan Ignacio Pérez Soladana y José Vicente Albero Molina) y dos predictores (Sergi González Herrero y Fausto Polvorinos Pascual), apoyados y coordinados desde España por un grupo de profesionales pertenecientes al grupo antártico de AEMET.
Una de las novedades logísticas ha sido precisamente la inauguración de las nuevas instalaciones de la Base Antártica Española “Juan Carlos I” (Isla Livingston), que es donde se establecen cada año los profesionales de AEMET.
Las principales actividades que se han desarrollan en territorio antártico por parte de AEMET son fundamentalmente las siguientes. Sigue leyendo →
Durante el periodo del 28 de marzo al 3 de abril las precipitaciones se extendieron por casi todo el territorio nacional exceptuando buena parte del levante peninsular, la mitad sur de Aragón y las Islas Canarias más orientales. Salvo en el centro y mitad sur de Castilla y León y Madrid, las cantidades superaron los 10 mm en el cuadrante noroccidental peninsular, en los Sistemas Central e Ibérico, en el pirineo navarro y oscense, en la mitad norte de Extremadura y en zonas aisladas del norte de Cádiz y el interior de Jaén. Las precipitaciones superaron los 80 mm en toda la comunidad gallega, llegándose a alcanzar los 150 mm en puntos de las provincias de Pontevedra y A Coruña. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 97 mm en Santiago de Compostela/Labacolla, 83 mm en Pontevedra, 75 mm en Lugo/Rozas, 69 mm en Vigo/Peinador, 66 mm en A Coruña/Alvedro y 56 mm en Ourense. El día 4 las precipitaciones afectaron a la mitad norte peninsular, registrándose cantidades superiores a los 10 mm en áreas de Galicia y norte de León, en la provincia de Gipuzkoa, en el pirineo navarro y norte de Huesca y en algún punto aislado en la Sierra de Gredos.
Durante el fin de semana, se prevé situación de inestabilidad en gran parte de la Península, con probables precipitaciones y tormentas ocasionales en la mayoría de las comunidades. Las precipitaciones podrían ser localmente fuertes y persistentes en el cuadrante nordeste peninsular y área del Estrecho. La nieve volverá a aparecer en zonas de montaña de la mitad norte peninsular sobre todo durante el domingo. El sábado se producirá un acusado descenso térmico en el interior peninsular, notable en amplias zonas.
La semana comienza, el lunes 9, con una continuación de inestabilidad generalizada, con probabilidad de precipitaciones en numerosas zonas de la Península y Canarias, aunque en el caso de las comunidades mediterráneas la probabilidad es baja. Las temperaturas en el interior siguen descendiendo, aunque de forma menos acusada. Es probable que nieve en cotas bastante bajas para la época del año, especialmente en la mitad norte.
El martes día 10, el escenario más probable es la configuración de un centro de bajas presiones sobre la Península, con lo que las precipitaciones pueden producirse en cualquier punto de la Península y de Baleares, con acumulaciones significativas especialmente en la vertiente atlántica. El miércoles se desplazarán hacia el área mediterránea. Las temperaturas descenderán el martes con tendencia a subir el miércoles por el oeste. La cota de nieve se mantendrá baja para la época del año, especialmente en la mitad norte.
A partir del jueves el escenario es muy incierto debido a la dispersión que presentan los modelos, con probabilidad de que continúe la inestabilidad generalizada, aunque la probabilidad de precipitación desciende ligeramente; no obstante no es posible hablar de clara mejoría en ninguna zona de la Península. Las temperaturas comenzarán a remontar, y a su vez la cota de nieve, aunque en general continuará por debajo de los valores habituales para la época del año.
En Canarias, durante toda la semana se mantiene la probabilidad de precipitaciones en el norte de las islas de mayor relieve con tendencia probable a remitir al final del período. Sigue leyendo →
El mes de marzo ha sido en su conjunto extremadamente húmedo, de forma que la precipitación media mensual a nivel nacional alcanzó el valor de 163 mm, lo que supera ampliamente el triple del valor normal del mes que es de 47 mm (Periodo de referencia 1981-2010) y supone el 347% de dicho valor. En cuanto a las temperaturas, ha presentado un carácter muy frío, con una temperatura media 1,3ºC inferior al valor promedio de marzo (Período de referencia 1981-2010) Sigue leyendo →
Elaborado por el Área de Técnicas y Aplicaciones de Predicción de AEMET
Evolución del tiempo durante de la semana
El lunes 26 una dorsal atlántica abarca la mayor parte de la Península, con anticiclón en superficie, mientras que en el Mediterráneo hay bajas presiones relativas, de modo que hay régimen de cierzo y tramontana. Las temperaturas comienzan a ascender. Una pequeña baja en altura, sin reflejo en superficie, se aproxima a Canarias por el oeste.
El acercamiento del anticiclón de Azores por el oeste peninsular dará lugar a una estabilización de la atmósfera que se reflejará en una disminución de la nubosidad y cese de las precipitaciones en buena parte del país, excepto el lunes en el extremo norte peninsular, donde se mantendrán las precipitaciones frecuentes en el Cantábrico oriental, norte del Sistema Ibérico y Pirineos durante la primera mitad del día, tendiendo a remitir a lo largo de la tarde. Las temperaturas subirán de manera notable en la mayor parte de zonas, sobre todo el martes. Predominará el viento del noroeste, con intervalos de fuerte en Pirineos y Valle del Ebro. En Canarias, situación de alisios con intervalos de viento fuerte y el lunes posibilidad de alguna lluvia débil en el norte. Sigue leyendo →
El próximo fin de semana la borrasca “Hugo” dará lugar a un temporal de viento en buena parte de la Península, mal estado de la mar y, de forma menos intensa, precipitaciones generalizadas que, no obstante, podrán ser persistentes en el Cantábrico y Cataluña. Las precipitaciones comenzarán la tarde del viernes en Galicia y se extenderán rápidamente al resto de la Península y a Baleares, siendo significativas las nevadas en el noroeste peninsular, con cota de 800 m y acumulaciones en torno a 20 cm en la Cordillera Cantábrica occidental y central y 5 cm en el Sistema Central. El viento fuerte o muy fuerte, del oeste y noroeste, comenzará también el viernes por la tarde en Galicia y Asturias y se trasladará a buena parte de la Península y oeste de Baleares durante el sábado. Producirá rachas muy fuertes bastante generalizadas de 70-80 km/h, menos probables en el suroeste y noreste peninsulares y alcanzando probablemente los 90 km/h en el interior del este y sureste peninsulares y los 100-110 km/h en el norte de Galicia y litorales y zonas altas del Cantábrico, localmente 120 km/h. En Canarias dominará la estabilidad atmosférica con alisios en general flojos y alguna precipitación débil y ocasional en el norte de las islas de más relieve. El domingo los vientos bajarán considerablemente de intensidad, aunque se prevé tiempo en general inestable, con precipitaciones en el norte, nordeste y suroeste peninsulares y en Baleares, con cotas de nieve un poco más altas. Se espera viento con intervalos de fuerte en Canarias y, en la primera mitad del día, en Estrecho, Alborán, bajo Ebro, montañas del este y sureste y Baleares. Sigue leyendo →
Durante el periodo del 14 al 20 de marzo las precipitaciones fueron generalizadas y afectaron a todo el territorio con la excepción del sur de Tenerife y Gran Canaria, superándose en todas esas zonas los 10 mm salvo en el levante peninsular, en el sur y este de Aragón, al noreste de Cataluña, en las Islas Canarias, en la isla de Ibiza y en el interior de Mallorca. En toda la franja norte y en muchas zonas de la vertiente atlántica así como en los Sistemas Central e Ibérico, en la mayor parte de Andalucía y en la isla de Menorca se recogieron cantidades superiores a los 40 mm. Las precipitaciones alcanzaron los 100 mm en puntos aislados de Galicia y Sistema Central, en el interior de Andalucía y en la sierra de Grazalema, donde se llegaron a acumular más de 300 mm en el mismo periodo. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 100 mm en el puerto de Navacerrada, 90 mm en Santander/Parayas, 83 mm en Pontevedra, 79 mm en Jaén, 76 mm en Ceuta y 64 mm en Hondarribia/Malkarroa. El día 21 no se produjeron precipitaciones significativas salvo en el interior de la isla de Gran Canaria, en las Islas Baleares y en algún punto de Asturias.
Una temporada ciclónica muy activa en el Atlántico Norte, las grandes inundaciones causadas por los monzones en el subcontinente indio y continuas sequías graves en zonas del África Oriental contribuyeron a que 2017 fuese el año en que se documentase el mayor número de pérdidas económicas relacionadas con fenómenos meteorológicos y climáticos extremos.
Los efectos devastadores de las condiciones meteorológicas extremas en el desarrollo económico, la seguridad alimentaria, la salud y la migración se pusieron de relieve en la Declaración de la OMM sobre el estado del clima mundial en 2017, que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) publica todos los años. En el informe, confeccionado por la OMM con los aportes de los Servicios Meteorológicos Nacionales y los asociados de las Naciones Unidas, se brinda información detallada para respaldar la agenda internacional relativa a la reducción del riesgo de desastres, el desarrollo sostenible y el cambio climático.
La Declaración, en su vigesimoquinta edición, fue publicada para el Día Meteorológico Mundial, que se celebra el 23 de marzo. En la publicación se confirma que 2017 fue uno de los tres años más cálidos de los que se tienen datos y el más cálido sin haber tenido influencia del fenómeno de El Niño. Asimismo, se examinan otros indicadores de largo plazo del cambio climático, como las crecientes concentraciones de dióxido de carbono (CO2), el aumento del nivel del mar, la reducción de los hielos marinos, el calor oceánico y la acidificación del océano.
En 2017 se registraron temperaturas medias mundiales de alrededor de 1,1 °C por encima de los niveles preindustriales. La temperatura media mundial del período comprendido entre 2013 y 2017 es la media quinquenal más elevada jamás registrada. Los nueve años más cálidos jamás registrados se han dado a partir de 2005 y los cinco más cálidos de todos ellos a partir de 2010.
“En el comienzo de 2018 se mantiene la tendencia de 2017: las condiciones meteorológicas extremas continúan cobrándose vidas y destruyendo medios de subsistencia. En el Ártico se observaron temperaturas excepcionalmente altas, mientras que las zonas densamente pobladas del hemisferio norte se vieron afectadas por fríos de especial crudeza y tormentas de invierno devastadoras. Australia y la Argentina padecieron olas de calor extremas, la sequía siguió azotando a Kenya y Somalia, y Ciudad del Cabo (Sudáfrica) se enfrentó a una gran escasez de agua”, afirmó Petteri Taalas, Secretario General de la OMM.
“Desde la primera Declaración sobre el estado del clima mundial, publicada en 1993, los conocimientos científicos sobre nuestro complejo sistema climático han avanzado con rapidez. Por ejemplo, podemos documentar la presencia de fenómenos meteorológicos y climáticos extremos, el grado en que estos pueden atribuirse a la influencia del ser humano, y la correlación del cambio climático con las epidemias y las enfermedades transmitidas por vectores”, añadió el señor Taalas.
“Durante el último cuarto de siglo, las concentraciones de CO2 en la atmósfera han aumentado de 360 partes por millón (ppm) a más de 400 ppm, y se mantendrán por encima de ese nivel durante varias generaciones, por lo que el planeta enfrentará un futuro más cálido y una mayor cantidad de fenómenos meteorológicos, climáticos e hidrológicos extremos”, explicó el señor Taalas.
Las mediciones directas del CO2 atmosférico durante los últimos 800 000 años han indicado variaciones naturales de entre 180 y 280 ppm. “Esto demuestra que la concentración actual de CO2 de 400 ppm excede la variabilidad natural observada durante cientos de miles de años”, se especifica en la Declaración.
Repercusiones socioeconómicas
En 2017 se produjeron numerosos desastres con grandes impactos económicos. Munich Re evaluó el total de pérdidas por desastres provocados por fenómenos meteorológicos y climáticos en 2017 en 320 000 millones de dólares de los Estados Unidos, la mayor cuantía anual jamás registrada (después del ajuste por la inflación).
La temporada de huracanes del Atlántico Norte, impulsada por las temperaturas cálidas de la superficie del mar, fue la más costosa de la historia de los Estados Unidos y destruyó décadas de logros en materia de desarrollo en pequeñas islas del Caribe, como Dominica. De acuerdo con las estimaciones de los Centros Nacionales de Información Ambiental, las pérdidas totales en los Estados Unidos causadas por los huracanes Harvey, Irma y María ascendieron a 265 000 millones de dólares. El Banco Mundial estima que los daños y pérdidas totales ocasionados por el huracán que azotó Dominica alcanzan los 1 300 millones de dólares o el 224 % de su producto interno bruto.
Las naciones vulnerables se ven especialmente afectadas por los impactos climáticos, como se pone de manifiesto en un estudio reciente del Fondo Monetario Internacional, en el que se advirtió que un aumento de 1 °C de la temperatura podría reducir considerablemente las tasas de crecimiento económico en muchos países de bajos ingresos.
El riesgo general de contraer enfermedades relacionadas con el calor o de fallecer como consecuencia del calor ha aumentado de forma constante desde 1980, y actualmente cerca del 30 % de la población mundial vive en condiciones climáticas capaces de generar temperaturas potencialmente letales al menos 20 días al año, según datos de la Organización Mundial de la Salud que se citan en la Declaración. En la publicación también se incluye una sección sobre la relación entre el clima y la epidemia del virus del Zika en América durante el período 2014‑2016.
En 2016 los desastres meteorológicos obligaron a 23,5 millones de personas a desplazarse. Como en años anteriores, la mayoría de esos desplazamientos internos estuvieron asociados a crecidas o a tormentas y ocurrieron en la región de Asia-Pacífico.
En Somalia siguen produciéndose desplazamientos internos masivos a causa de la sequía y la inseguridad alimentaria. Desde noviembre de 2016 hasta diciembre de 2017 la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) registró 892 000 desplazamientos motivados por la sequía. En el Cuerno de África, a la limitada estación de lluvias de 2016 le siguió una rigurosa estación seca durante enero y febrero de 2017 y una estación de lluvias con escasas precipitaciones de marzo a mayo. En Somalia, a partir de junio de 2017 más de la mitad de las tierras de cultivo resultaron afectadas por la sequía, y desde diciembre de 2016 los rebaños disminuyeron entre un 40 y un 60% debido al aumento de la mortalidad y a las ventas a precios desfavorables, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Las crecidas afectaron al sector agrícola, especialmente en los países asiáticos. En mayo de 2017 se produjeron fuertes lluvias que causaron graves inundaciones y deslizamientos de terrenos en zonas del suroeste de Sri Lanka. Además, los efectos adversos de las crecidas en la producción de cultivos agravaron aún más las condiciones de seguridad alimentaria en un país ya asolado por la sequía, de acuerdo con la FAO y el PMA.
Los océanos
La temperatura en la superficie del mar a escala mundial en 2017 estuvo ligeramente por debajo de los niveles de 2015 y 2016, pero fue la tercera más cálida jamás registrada. El contenido calorífico de los océanos, que es una medida del calor existente en las capas superiores de los océanos hasta los 2000 metros, alcanzó nuevos niveles máximos sin precedentes en 2017.
En la Declaración se indicó que la magnitud de casi todos los componentes específicos del aumento del nivel del mar se ha incrementado en los últimos años, en particular, el derretimiento del manto de hielo polar, principalmente en Groenlandia y, en menor medida, en la Antártida.
Por segundo año consecutivo, las temperaturas de la superficie del mar superiores a la media que se dieron en la costa oriental de Australia provocaron una significativa decoloración de los corales de la Gran Barrera de Coral.
En la Declaración se incorporó una sección especial sobre la acidificación del océano de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). A lo largo de los últimos diez años, diversos estudios han confirmado que la acidificación de los océanos repercute directamente en la salud de los arrecifes de coral; en la prosperidad, la calidad y el sabor del pescado y el marisco de acuicultura; y en la supervivencia y calcificación de diversos organismos esenciales. Estas alteraciones tienen efectos en cadena dentro de la red alimentaria, lo cual se prevé que tenga, a su vez, impactos cada vez mayores en las economías con litoral.
Criosfera
A lo largo de 2017, la extensión del hielo marino se situó muy por debajo de la media del período 1981-2010 tanto en el Ártico como en la Antártida. La extensión máxima de hielo marino del Ártico en invierno fue la más baja recogida en los registros satelitales. El valor mínimo estival fue el octavo más bajo registrado. Sin embargo, debido a la lenta congelación, la extensión del hielo marino volvió a descender a unos valores mínimos casi sin precedentes para el mes de diciembre.
La extensión del hielo marino de la Antártida se ubicó en niveles mínimos jamás registrados, o cerca de ellos, a lo largo de todo el año.
El cambio del balance de masa del manto de hielo de Groenlandia entre septiembre y diciembre de 2017 estuvo cerca de la media. Aunque se produjo un aumento global de la masa de hielo, esto tan solo constituye una pequeña desviación con respecto a la tendencia general a la baja observada en los dos últimos decenios, durante los cuales, desde 2002, el manto de hielo de Groenlandia ha perdido cerca de 3 600 000 millones de toneladas de masa de hielo.
La extensión del manto de nieve del hemisferio norte estuvo cerca o ligeramente por encima de la media del período 1981–2010 durante la mayor parte del año.
Nota para los editores
La información que figura en este informe procede de diversos Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales e instituciones asociadas, así como de Centros Regionales sobre el Clima, del Programa Mundial de Investigaciones Climáticas, de la Vigilancia de la Atmósfera Global y de la Vigilancia de la Criosfera Global. También han aportado información otros organismos de las Naciones Unidas, entre ellos, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Estrategia Internacional de las Naciones Unidas para la Reducción de los Desastres (EIRD) y la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para la próxima primavera, con las incertidumbres de esta estación de transición entre invierno y verano, se inclinan hacia un escenario con temperaturas algo por encima de lo normal en la mitad sur de la Península y en Baleares y con precipitaciones que quedarían por debajo de lo habitual en el suroeste peninsular y en Canarias.
TEMPERATURA
Durante el trimestre abril, mayo y junio de 2018 es probable que la temperatura alcance valores superiores a los normales en la mitad sur peninsular y Baleares. En el resto de España no se aprecian diferencias significativas con respecto a la climatología. (Periodo de referencia 1981-2010).
PRECIPITACIÓN
Los meses de abril, mayo y junio de 2018 es probable de que la precipitación alcance valores inferiores a los normales en el suroeste peninsular y en Canarias. En el resto de España no se aprecian diferencias significativas con respecto a la climatología. (Periodo de referencia 1981-2010)
El final del invierno ha estado marcado por un calentamiento repentino de la estratosfera que rompió el vórtice polar provocando un cambio drástico del
tiempo en Europa y en la Península.
1) EL VÓRTICE POLAR ESTRATOSFÉRICO: Los vientos más fuertes de la
atmósfera se encuentran en la estratosfera, a una altitud entre 10 y 50 km, donde
pueden superar los 250 km/h, velocidad comparable a la de los vientos de los
huracanes más violentos. Estos vientos soplan sin cesar girando alrededor de
los polos en invierno como un gigantesco remolino denominado vórtice polar
estratosférico. La intensidad de los vientos del vórtice aísla el aire en su interior,
que alcanza temperaturas inferiores a -85ºC, lo que resulta crucial en la
formación del agujero de la capa de ozono sobre la Antártida. Sigue leyendo →
AEMET informa del motivo que ha provocado que las precipitaciones hayan sido tan intensas: el final del invierno ha estado marcado por un calentamiento repentino de la estratosfera que rompió el vórtice polar provocando un cambio drástico del tiempo en Europa y en la Península. La temperatura media del invierno 2017-2018 ha tenido un carácter normal, con 0,3ºC por debajo de la media, y ha sido en húmedo, con una precipitación media un 2% por encima del valor medio del trimestre. Las precipitaciones acumuladas durante la primera quincena de marzo han sido superiores al doble del valor normal del total del mes de marzo. Sigue leyendo →
Elaborado por el Área de Técnicas y Aplicaciones de Predicción de AEMET
Evolución del tiempo durante de la semana
El lunes 12 hay una pausa en el paso continuo de frentes atlánticos. Lo más significativo son los vientos fuertes sobre el este peninsular y Baleares y el contraste de temperaturas entre la vertiente atlántica y la mediterránea.
El martes 13 continúa el flujo zonal, con un pequeño vórtice en niveles altos y un sistema frontal en superficie pasando por el sur peninsular, donde deja algunas lluvias. Las temperaturas continúan altas, sobre todo las mínimas en el sur. Sigue leyendo →
Durante el periodo del 7 al 13 de marzo las precipitaciones afectaron a todo el territorio con la excepción de las Islas Canarias, superándose en todas esas zonas los 10 mm salvo en el levante peninsular y en la franja cantábrica que va desde el interior de Asturias hasta el norte de Navarra. Las cantidades alcanzaron los 40 mm en toda la vertiente atlántica y en áreas del pirineo oscense. Al oeste de Galicia y sur de Ourense, en el Sistema Central y en las sierras de Grazalema y Aracena se llegaron a superar los 100 mm, registrando en las zonas anteriores puntualmente más de 120 mme incluso 150 mm. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 111 mm en el puerto de Navacerrada, 94 mm en Vigo/Peinador, 90 mm en Ceuta, 86 mm en Cáceres, 80 mm en Pontevedra y 70 mm en Santiago de Compostela/Labacolla. El día 14 las precipitaciones superaron los 10 mm en casi todo el territorio salvo los dos archipiélagos, la franja cantrábrica, el valle del Ebro y la franja mediterránea, llegando a registrarse más de 60 mm en zonas del oeste de Galicia, la Sierra de Gredos, los Montes de Toledo y la Sierra de Grazalema.
Gijón, sábado por la tarde, vía María Piquín, Aemet
Almuñécar, Granada, sábado por la tarde, vía Benjamín Ruiz
Así se ve el interior de Granada desde Salobreña, en la zona costera. Nevando a 500 metros de altitud. Foto de Pablo Villacreces desde Salobreña.
Día muy invernal en Salobreña (Granada), con mucho frío (máxima de 11°C). Cielo muy negro y amenazante a las 18:45h. Foto de Pablo Villacreces desde Salobreña.
Fragmentos de arcoíris primario y secundario el 21 de noviembre del 2014 por la mañana en Santa Cruz. El arcoíris secundario, que en la imagen queda a la derecha del primario, se produce por la reflexión de la luz de éste y siempre presenta una coloración más tenue. También es llamativa la forma del Cumulonimbus que se observa encima de los arcoíris, muy desgastado por su base y deshilachado en los topes por efecto del viento.
Me he permitido añadir una fotografía curiosa y, en mi opinión, muy bonita e incluso alegórica: un avión se acerca al aeropuerto de Tenerife Norte el pasado 21 de noviembre y parece estar a punto de atravesar el arcoíris. Si a los turistas se les vende el archipiélago canario como el de la "eterna primavera" (cosa que da para un buen debate), creo que no hay imagen que lo represente mejor, pues el arcoíris suele aparecer con chubascos y lluvias intermitentes típicos de las estaciones equinocciales, es decir, el otoño y la primavera.
Foz do Douro, desembocadura del Duero, sábado por la tarde, vía Juan Alfonso (@Soy_JuanAlfonso), Aemet
Cercedilla, Madrid, sábado por la mañana, vía Javier Márquez
Termógrafo de lámina bimetálica
Alcalá la Real, Jaén, sábado por la mañana, vía Alberto Márquez (@xolair83)
Fragmento de arcoíris de niebla sobre una delgada capa de estratos que alcanza el Observatorio de Izaña. Puede observarse por detrás, al fondo, el pico del Teide. También vemos, tanto en este ejemplo como en el anterior, que los colores se muestran de manera mucho más tenue que en el caso de un arcoíris normal.
Medidor automático de radiación solar
Sierra Nevada, madrugada del viernes al sábado, vía @websierranevada
Arcoíris completo sobre Santa Cruz de Tenerife el pasado 1 de diciembre del 2014 a las 8:19 horas, cuando se producían lloviznas sobre la capital chicharrera.
Veleta-anemómetro Fuess
Registrador de viento Fuess
Estación termopluviométrica automática
Arcoíris doble debido a la luz de la luna observado en la localidad tinerfeña de Arico en febrero de 2014. Fotografía de Juan Manuel Oramas.
Tanque evaporímetro
Teruel, sábado a mediodía, vía Paula Martínez (@chimpmg)