
El análisis estadístico de los récords térmicos diarios desde 1960 muestra que, por un lado, los años con desviaciones significativas de numero de récords de carácter cálido (teniendo en cuenta, tanto el exceso récords cálidos, como el defecto de récords fríos respecto a lo esperable) aumentan en las últimas décadas, como cabía esperar, pero, por otro, las mayores desviaciones, tanto de carácter cálido como frío, corresponden a años del siglo pasado. Encabeza el ranking de desviación más significativa de récords el año 1987, seguido de 1971, 1995 y 1964. Los años 1987, 1995 y 1964, según el número de récords cálidos y fríos, se pueden considerar años de carácter cálido. Por otra parte, 1971, según el número de récords cálidos y fríos, se puede considerar como año de carácter frío (los años de carácter frío en la serie son menos frecuentes que los cálidos). Llama la atención el año 1977, séptimo de la serie en cuanto a significación estadística en la desviación del número de récords, que fue ambiguo, tuvo tanto más récords cálidos de los esperable como de fríos. Otro aspecto interesante analizado es que la falta de ajustes del número de récords a la distribución binomial no se explica por las tendencias del clima, sino porque los récords diarios no pueden considerarse independientes estadísticamente. Por ello, el ajuste a la distribución binomial mejora muy claramente si se agrupan dichos récords.













