Las tormentas del otoño de un año sin tregua

José María Sánchez-Laulhé Director del Centro Meteorológico de Málaga (AEMET)

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Recapitulación del comportamiento del año meteorológico hasta el verano

Meteorológicamente, 2018 está siendo un año extraordinario. Sobre el 12 de febrero se produjo un gran Calentamiento Repentino de la Estratosfera (CRE), quizá el más intenso registrado, que causó la ruptura del vórtice polar estratosférico del invierno y un cambio extremo de la circulación atmosférica en el Atlántico norte y Europa. La Oscilación del Atlántico Norte (NAO) se situó en fase negativa a principios de marzo, dejando a buena parte de Europa sometida a un frío extraordinario, debido a los vientos del este de origen siberiano.  Las trayectorias de las borrascas atlánticas fueron desplazadas hasta latitudes subtropicales, trayendo un par de semanas de precipitaciones abundantísimas en la Península, que superaron antiguas efemérides de lluvia y de días de nieve.

Posteriormente, el régimen de tiempo preponderante en Europa pasó a ser de Bloqueo Escandinavo, que produjo una frecuencia por encima de lo normal de vaguadas frías en altura y de bajas frías aisladas en niveles altos o “danas” en las proximidades de la Península[1], que dieron lugar a numerosas tormentas convectivas.

La primavera fue muy fría en buena parte del país, mientras que el verano presentó dos caras muy diferentes, en particular en el sudoeste peninsular: junio y julio fueron “muy fríos”, debido a la ventilación que traían los vientos oestes, originados por la posición de las danas al oeste de la Península, mientras que agosto, que se inició con una ola de calor histórica, resultó extremadamente cálido, con las danas situadas en el Mediterráneo sur-occidental, impulsando un flujo de levante sobre la Península.

Comportamiento del comienzo del otoño

Septiembre y octubre, casi completos, fueron muy tormentosos, con precipitaciones a menudo muy intensas, que afectaron especialmente a la vertiente mediterránea, donde causaron numerosas inundaciones, destacando el episodio del 9 de octubre en Mallorca, que provocó el desbordamiento del torrente que atraviesa la localidad de Sant Llorenç des Cardassar, dejando 13 personas fallecidas y pérdidas millonarias. En un período de unas tres horas, las estaciones muy próximas de Colonia de Sant Pere y de Artá (Molí d’en Leu) recogieron 232.8 mm y 151.4 mm respectivamente, mientras que las precipitaciones máximas en una hora en las dos estaciones citadas fueron de 89.6 mm y 71.4 mm.

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Diez días después, el 19 de octubre, se registraron 159.2 mm en una hora en Vinaroz, Castellón, récord de acumulación de precipitación en una hora en España en lo que va de siglo.

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El registro de la estación de Vinaroz se interrumpió después de haber alcanzado el récord de precipitación en una hora.

El 21 de octubre se produjeron intensas precipitaciones e inundaciones en las comarcas de Antequera y Ronda, de Málaga, y Sierra Sur de Sevilla, que dejaron una víctima mortal, varios municipios incomunicados, carreteras cortadas y decenas de personas desalojadas de sus viviendas. Se batieron en la estación meteorológica de Alpandeire los récords de precipitación registrada en dos, tres, cuatro, cinco y seis horas a nivel nacional, siendo este último de 289.2 mm.

Para saber más sobre los récords de precipitación en España, anteriores a los episodios mencionados, puedes leer este post en nuestro blog.

Análisis meteorológico y explicación de las extraordinarias precipitaciones

Para explicar este periodo de intensas precipitaciones, amén de una frecuencia de danas quizá superior a lo normal, es importante señalar la formación, a partir del mes de agosto, de una masa de aire extraordinariamente húmeda en niveles bajos sobre el Mediterráneo occidental, que se mantuvo estanca durante septiembre y octubre a causa del flujo de levante imperante. En la siguiente figura se muestra el máximo de agua precipitable en la columna atmosférica (AP) en esta parte de Mediterráneo para el periodo 1 de septiembre a 21 de octubre (se ha elegido esta fecha final porque posteriormente cambió la situación atmosférica sobre la Península, con la llegada de un frente frío desde el noroeste).

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Agua precipitable en la columna atmosférica para el periodo 1 de septiembre a 21 de octubre

De los datos de los reanálisis NCEP/NCAR para la zona delimitada por las coordenadas 35o– 42o N; 00o– 05o E en el periodo considerado, el valor medio de AP de este periodo del otoño es el máximo de la serie. Como detalle a tener en cuenta, en octubre de 1969, año del antiguo máximo de AP se produjeron, también de madrugada, otras inundaciones desastrosas en la misma zona de las provincias de Málaga y Sevilla.

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Agua precipitable en la columna atmosférica para la zona: 35o– 42o N; 00o– 05o E

La existencia de estos valores extraordinarios de AP está ligada al dominio del régimen de bloqueo europeo que se observa en la anomalía de geopotencial en 300 hPa (Z300).

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Anomalía de geopotencial en 300 hPa para el periodo 1 de septiembre a 21 de octubre

Esta situación se traduce en un casi continuo flujo de levante en la cuenca Mediterránea, así como en temperaturas de la superficie del agua del mar en el Mediterráneo y temperaturas en niveles bajos de la troposfera (no mostradas) por encima de lo normal.

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Anomalías de la temperatura de la superficie del agua del mar en septiembre.

En el mapa medio de anomalías Z300 del periodo correspondiente a octubre se observa una zona de anomalías negativas (asociada a danas) que afecta al SE de la Península y que completa, en parte, el cuadro general en que se enmarcan las precipitaciones de octubre. Sin embargo, se puede afirmar con rotundidad que lo extraordinario de este conjunto de episodios fue la alta humedad y no las danas, ya que éstas últimas son habituales en otoño en la cuenca mediterránea, que es la región del mundo donde su presencia es más frecuente.

El final de octubre también fue extraordinario por la entrada de un frente frío, que produjo nevadas prematuras en que afectaron a cotas bajas, a consecuencia de lo cual en seis observatorios principales de AEMET se produjeron nevadas nunca vistas en octubre.

[1] Gimeno et al. 2006 Meteor. Atmos. Phys., 96 apuntaron que una desaparición temprana del vórtice polar originaba una alta frecuencia de danas en latitudes inferiores a 45o N de primavera a otoño.

 

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