Entre las competencias de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) establecidas en su Estatuto (R.D. 186/2008, de 8 de febrero), se encuentra: “La gestión del servicio público de meteorología del Estado, entendiendo por tal, el destinado a la satisfacción de las necesidades básicas de información meteorológica y climatológicas de la sociedad,…y al mantenimiento y conservación de las redes de observación…”
Para dar cumplimiento a lo establecido en dicho Real Decreto, la AEMET presenta una extensa red de observación distribuida por todo el territorio nacional, que abarca las siguientes actividades de observación:
Observación Meteorológica en superficie y altura
Observación Meteorológica Aeronáutica
Radiación Solar
Radares Meteorológicos
Red de detección de descargas eléctricas
AEMET dispone además de 2 laboratorios, un Laboratorio de Calibración dedicado a la Confirmación Metrológica del equipamiento aeronáutico de observación y un Laboratorio Radiométrico de radiación UV-Eritemática, ambos, dando soporte a sus respectivas actividades de observación, y garantizado de esta forma la calidad de los datos, así como su trazabilidad.
Además AEMET tiene centros de experimentación especiales de gran calado internacional en el observatorio Atmosférico de Izaña, la base antártica Juan Carlos I y Formigal-Sarrios.
La red de observación meteorológica de AEMET está constituida por un total de 828 estaciones meteorológicas distribuidas por todo el territorio nacional, incluyendo en su composición redes con diferentes tipologías en función de la resolución horizontal que se pretende abarcar y de las variables meteorológicas registradas
La Red Nacional de Observación en Superficie (RENOMS), con un total de 269 estaciones, proporcionan de forma automática información meteorológica en tiempo real cada 10 minutos.
De todas ellas, 81 están atendidas por personal propio de AEMET contribuyendo de forma activa a la difusión internacional de información meteorológica.
La Red Climatológica Ordinaria automatizada, formada por 549 estaciones, proporciona información climatológica básica. A esta cantidad se añaden 2.335 puntos de toma de datos de forma manual que están atendidos por personal colaborador.
También se dispone de una red de observación meteorológica en altura compuesta por siete estaciones, cinco en la Península, y una en cada archipiélago, desde donde diariamente se realizan dos sondeos termodinámicos.
Para la operatividad de esta red, AEMET dispone de un Sistema Integrado para la Gestión de las Redes de Observación (SIGROBS) que actúa como concentrador de datos, gestor de metadatos e incidencias, filtrado de datos, …
AEMET es el prestador oficial de Servicios Meteorológicos Aeronáuticos en España, y para ello dispone de una amplia infraestructura de observación con un total de 66 aeródromos, y una infraestructura de observación de 144 cabeceras aeronáuticas y 21 puntos medios.
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AEMET posee el certificado de proveedor de servicios meteorológicos de apoyo a la navegación aérea en España. Un elemento clave para esta prestación, es el Proceso de Confirmación Metrológica de los equipos aeronáuticos de observación instalados en los más de 60 aeropuertos operativos en todo el país. Para ello, AEMET dispone de la siguiente infraestructura:
1 Laboratorio de Calibración
1 Centro de Coordinación del Mtto.
15 Centros Meteorológicos Regionales
Las redes radiométricas en AEMET responden a los compromisos establecidos en el programa de Vigilancia Atmosférica Global (VAG) de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en lo relativo a medidas de radiación solar (Red Banda Ancha), ozono (Red Brewer y ozonosondeos) y aerosoles atmosféricos (Red Fotómetros Solares):
AEMET dispone de un laboratorio radiométrico para la calibración en radiación UV, con una operativa basada en la metodología desarrollada por el World Radiation Center (PMOD/WRC) y recomendada por la OMM.
La red de radares de AEMET comenzó a desplegarse en 1989. Consta de 15 radares que cubren toda la geografía nacional, incluyendo Baleares y Canarias. Actualmente los 15 radares operan en banda C, y utilizan procesado Doppler en todos sus modos de operación.
La red de rayos de AEMET se compone de 19 sensores (14 en Península, 1 en Baleares y 4 en Canarias). Además, se reciben datos de 14 sensores ubicados en Francia, 2 en Italia (Cerdeña), 4 en Portugal y 5 en Marruecos.
Las señales electromagnéticas generadas por las descargas nube-tierra son detectadas por los sensores, y un procesador calcula la posición con una precisión de unos 500 metros. Se detectan el 90% de las descargas.
Durante el fin de semana lo más significativo es la probabilidad de precipitaciones fuertes o persistentes en Andalucía occidental, área del Estrecho, y Málaga y el domingo también en las comunidades levantinas. En el resto de la Península, en Baleares y Canarias también son probables las precipitaciones, aunque ya menos probables y de menor intensidad en la mitad norte del archipiélago canario. Las cotas de nieve estarán relativamente bajas durante la primera mitad sábado, pero tenderán a subir considerablemente durante la tarde. Las temperaturas descienden en la cuenca del Ebro, en Andalucía y en Cataluña; en el resto cambiarán poco. Las temperaturas ascenderán el domingo. En el sur de Andalucía intervalos de viento fuerte. El lunes día 28 se esperan lluvias y chubascos en el área mediterránea, incluyendo Baleares, zona del Estrecho y Melilla. Hay probabilidad de que sean fuertes o persistentes en la desembocadura del Ebro y en puntos de la Comunidad Valenciana. En el resto de la Península no se descartan algunas lluvias en el interior de Andalucía, este de Castilla-La Mancha y bajo Aragón. La nieve aparecerá solo en cotas altas. En Canarias nuboso con probabilidad de precipitación en las islas más montañosas. Las temperaturas no experimentarán cambios importantes. En Canarias viento de componente norte.
Durante los días 29, 30 de noviembre y 1 de diciembre días continúa la probabilidad de precipitaciones en el área mediterránea y en Canarias, pudiendo ser localmente fuertes y/o persistentes en puntos de la Comunidad Valenciana, de Murcia y en el área del Estrecho. En el resto de la Península las precipitaciones son muy poco probables. El miércoles día 30, probablemente arrecie levante fuerte o con intervalos de fuerte en el área del Estrecho.
Para el resto del plazo de predicción disminuye la probabilidad de precipitaciones en Canarias aunque siguen sin ser descartables. Tendencia al tiempo estable en la Península excepto en la costa levantina y en el área del Golfo de Cádiz y Estrecho donde todavía persistirá la probabilidad de precipitaciones. Las temperaturas continúan sin experimentar cambios apreciables. Viento flojo en general, amainando el levante en el Estrecho.
Tendencia general para el periodo del 28 de noviembre al 18 de diciembre
Se representan a continuación los mapas de anomalías respecto de la climatología de 20 años del modelo de predicción del Centro Europeo (VarEPS-Mensual), de los valores medios semanales de dos variables meteorológicas: la temperatura a 2 metros (T 2m) en ºC y la Precipitación Total (PCP) en mm. Utilizando técnicas estadísticas se blanquean aquellas áreas donde la serie de valores previstos del VarEPS-Mensual no es significativamente diferente de la serie de los valores de la climatología del modelo.
Nota Las tendencias mensuales se obtienen a partir de los productos del modelo de predicción mensual del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Estas predicciones están sujetas a incertidumbres que, por un lado, se incrementan al aumentar el plazo de predicción y, por otro, son más elevadas cuando se realiza una interpretación de los productos a escala regional, sobre zonas de tamaño relativamente reducido.
Resumen de la evolución de las precipitaciones en España
Durante el periodo del 16 al 22 de noviembre las precipitaciones afectaron a toda España, superando los 10 mm en gran parte de las regiones con la excepción de alguna zona del levante peninsular, interior y oeste de Castilla y León, Islas Baleares e Islas Canarias más orientales. Se acumularon más de 40 mm en Galicia, en gran parte del pirineo y norte de Aragón, zonas del Sistema Central e Ibérico, norte de Extremadura, Serranía de Cuenca y sur de Teruel, oeste de la Comunidad Valenciana y en la mayor parte de Andalucía, llegándose a superar los 100 mm en el pirineo oscense y al oeste del pirineo catalán, oeste de Galicia, en la sierra de Grazalema y en el noreste de la provincia de Córdoba. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 71 mm en Ceuta, 65 mm en Vigo/Peinador, 64 mm en Granada/Aeropuerto, 63 mm en Pontevedra y Hondarribia/Malkarroa, 59 mm en Santiago de Compostela/Labacolla y 54 mm en Jaén. El día 23 las precipitaciones afectaron a todo el norte y mitad este peninsulares, con cantidades que superaron los 40 mm en una franja que va desde el este de Asturias hasta el pirineo catalán, con áreas puntuales donde se llegaron a superar los 60 mm.
Por otra parte, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 22 de noviembre de 2016 se cifra en 124 mm, lo que representa en torno a un 7% menos que el valor normal correspondiente a dicho periodo (134 mm). Las cantidades acumuladas no llegan a superar el 75 % del valor normal en muchas zonas del norte peninsular, desde Galicia hasta Navarra, así como en la franja mediterránea desde el sur de Cataluña hasta Almería, en zonas del oeste de Andalucía, en Menorca y La Gomera, y sur de la isla de Tenerife. Por el contrario, las precipitaciones superan a las normales en una extensa área del centro peninsular, norte de Extremadura y sur de Castilla y León, en todo Aragón, mitad norte de Andalucía, diversas áreas del Pirineo, nordeste de Cataluña, Islas Canarias orientales junto con El Hierro y el norte de La Palma y Tenerife. En algunas zonas del Sistema Central, interior de Aragón y Pirineos, en la provincia de Ávila, Sierra Nevada y en el oeste de Andalucía se han superado los valores normales en un 50% y en gran parte de las islas de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, las precipitaciones acumuladas son superiores al triple de dichos valores
Entrevista de Margaríta Martín Giménez. Meteorologa.Delegada de AEMET en el País Vasco.
COLABORADORES CENTENARIOS DE AEMET
Bittor Garaigordobil durante la entrevista
Bittor Garaigordóbil Berrizbeitia, nacido en el caserío de Amaitermin, término municipal de Abadiño, Bizkaia, el 17 de Octubre de 1915 (año del genocidio armenio y de la batalla de las Ardenas). Observador colaborador de Meteorología en la estación del Santuario de Urkiola.
Con el encargo de hacerle una entrevista me fui el viernes 8 de Julio de 2016 al Santuario de Urkiola, en el Sur de Bizkaia. Bittor es uno de los cinco obispos centenarios de la Iglesia Católica y el único de España. La entrevista se presentaba difícil, pues sólo otras cuatro personas en el planeta podían presentar un currículum como el de Bittor. Pero, lo prometido es deuda. Había que hacer frente al desafío. El personaje impone, la verdad.
¿Por dónde empiezo?, me preguntaba, si este hombre es único en España. ¡Vaya responsabilidad!
Todo fácil: En cuanto llegué a la cita, Bittor ya me esperaba con su inseparable txapela (boina) y su makila (bastón), su semisonrisa y sus ojos vivísimos. Anda con pasos cortos y rápidos. La mirada iluminada, encantado de ser entrevistado. Bittor es delgado, tras el brillo de sus ojos asoma una gran actividad mental, que no siempre se traduce en palabras. Medita y reflexiona antes de cada respuesta. El castellano no es su lengua materna, lo que retarda un poco la contestación.
Para refrescarle la memoria está el sacerdote Joseba Legarza, compañero en las Misiones del Ecuador y en el Santuario de Urkiola. Tiene 84 años y una mente privilegiada.
BITTOR; SEMINARISTA Y SOLDADO
– M.M. Bittor: Naciste aquí al lado, ¿verdad?
– B.G.: Sí, bajando la cuesta y a la derecha.
– M.M.: ¿Qué nombre tenía tu casa?
– B.G.: Txori (pájaro)
– M.M.: ¿Erais muchos hermanos?
– B. G.: Muchos, no sé cuántos
– M.M.: ¿Qué número hacías tú?
– B.G.: El segundo
– M.M.: Así que tu familia siguió la tradición vasca: el mayor se queda con las tierras, el segundo se entrega a la Iglesia y las chicas para casar o para monjas.
– B.G.: Eso es.
Aclara Joseba:
– J.L.: Fueron diez hermanos, dos murieron en la primera infancia, otra, que era monja, murió joven en el convento, en Pamplona, otro de 14 años murió en el bombardeo de Otxandio.
– M.M.: ¿Te acuerdas de eso Bittor?
– B.G.: ¡Cómo no!
– M.M.: Eso ocurrió el 31 de Marzo de 1937. ¿Cómo fué?
– B.G.: Las bombas cayeron en una plaza, había mucha gente. Mi hermano estaba allí.
– J. L.: Murió mucha gente de Otxandio, por las bombas de la aviación Nacional.
– M.M.: ¿Tú estabas también en Otxandio, Bittor?
– B.G.: No, yo estaba en el caserío.
– J.L.: Entonces había guerra y desde el verano del 36 Bittor estaba en su casa. No estaba en el Seminario, pero después de la toma de Otxandio se lo llevaron a la guerra. Estuvo hasta el final, haciendo de enfermero.
– B.G.: Sí, pero también estuve de fusil.
– M.M.: ¿Un seminarista empuñando el fusil?
– B.G.: En Teruel sí, estuve en la toma de Teruel. Un día me obligaron a tomar el fusil.
– M.M.: ¿Disparaste?
Largo silencio, mira al suelo, las lágrimas asoman a sus ojos.
– B.G.: No, no creo que llegase a disparar.
– J.L.: ¡Vamos! ¡Dínoslo! ¿Mataste a alguien?
Silencio aún más largo.
– M.M.: ¿Cómo es que los nacionales obligaban a los seminaristas a disparar?
– B.G.: En Teruel sí. En Asturias estuve de enfermero. Luego me mandaron a Cuenca.
Los ojos húmedos y la mirada triste
– M.M.: ¿Pasarías mucho frío en Teruel?
– B.G.: asiente con la cabeza, ¡y hambre mucha más!
– M.M.: ¿Al terminar la guerra volviste al seminario?
– J.L.: Sí, entonces en el seminario se estudiaban 12 años, incluyendo el Bachiller. Salíamos de allí con unos 25 años. Cuando terminó Bittor querían mandarle a Roma a seguir Estudios, porque es muy inteligente,pero él renunció porque quería ser cura de pueblo.
Bittor, entrando a una de las sesiones del Concilio Vaticano II (1964) . “Una boina en el Concilio”, titularon los medios.
“QUERÍA SER CURA DE PUEBLO Y ME HICIERON OBISPO”
-J.L.: Como pidió ser cura en una parroquia le dieron su primer destino en San Pedro de Deusto (Junto a Bilbao). Después le hicieron director de la Casa de Ejercicios Espirituales de Santa Teresa en San Sebastián y su tercer destino- antes de Ecuador- fue como profesor en el Seminario de Vitoria. Pero su destino era ser obispo, a su pesar.
-M.M.: Curioso, porque en el país Vasco no hubo más obispo que el de Vitoria hasta los años 50.
– B.G.: Sí, pero yo no fui obispo aquí, sino en América.
– J.L.: No había obispos ni en Bilbao, ni en San Sebastián, porque el Vaticano lo quería llevar todo desde la diócesis de Vitoria.
BITTOR PELEÓN
– M.M.: Sospecho que a Bittor esos destinos de “despacho” no le interesaban nada.
Bittor asiente otra vez.
-B.G.: Me fui a Ecuador.
-M.M.: ¿Cómo llegó eso?
– J.L.: Primero tuvo que vencer a los del “Instituto de Misiones Extranjeras” de Burgos. Estos sostenían que sólo los que estaban integrados en una congregación religiosa podían ser misioneros. Bittor dijo que el mandato de Jesús a sus Apóstoles era que debían ser misioneros y, ¿cómo se explicaba que un sacerdote no pudiera ser misionero? Entonces Bittor planteó la cuestión en Roma. Pío XII le dio la razón.
BITTOR PIONERO
-J.L.: El Papa envió a Bittor y a sus ocho compañeros a la Misión de Los Ríos en Ecuador, saltándose a los de Burgos. Así se creaban las Misiones Diocesanas que Bittor había propuesto.
Los ocho Misioneros Vascos fueron en 1948 a Ecuador, donde enfermaron todos de malaria.
– M.M. ¿Cómo pudiste superar esa grave enfermedad?
– B.G.: (se ríe abiertamente por primera vez en la entrevista) me bebí un sorbo de gasolina.
– M.M.: ¿Qué dices? ¿Es verdad?
– J.L.: Sí, se lo dieron. Le dijeron que debía hacer eso.
– M.M.: ¿No te pusiste peor?
– B.G.: No; me curé
– M.M.: Pero ¿no se usaba entonces la quinina para la malaria?
– B.G.: ¡Entonces no había nada de nada!
EL CLIMA DE ECUADOR
– M.M.: ¿Cómo es el clima en la provincia de Los Ríos de Ecuador?
– J.L.: Es un clima tropical. En el invierno hace mucho calor y llueve torrencialmente. En el verano hace menos calor y no cae una gota.
Sólo hay dos estaciones, la seca y la lluviosa.
– B.G.: (se ríe de nuevo). O calor, o más calor aún.
– M.M.: ¡Qué contraste para un vasco del Puerto de Urkiola!
– B.G.: Allí teníamos que viajar mucho, por los pueblos y las haciendas y -se encoge de hombros- me acostumbré.
BITTOR INNOVADOR
– J.L.: A Bittor le hicieron obispo tras la muerte de su superior en Los Ríos, Máximo Guisasola, en un accidente de coche. Sus compañeros le eligieron a él como Superior. Al cabo de unos años le hicieron obispo y fue al Concilio Vaticano II.
– M.M.: ¿Qué hiciste en el Vaticano II?
– B.G.: Estuve al final del Concilio. Fallecido ya Juan XXIII , con Pablo VI , el Papa Montini.
– J.L.: Bittor volvió a batirse, esta vez con el Vaticano.
– M.M.: Se nota aún que has sido muy guerrero.
– B.G.: Es que soy de Amaitermin.
– J.L.: Las aportaciones de Bittor fueron dos, muy importantes. La primera; su experiencia en las Misiones Diocesanas en Ecuador. Invitó a los obispos a ser misioneros y a que sus diócesis se convirtieran en misioneras. La segunda; la creación de los Consejos de presbiterio. Hasta entonces los obispos tomaban las decisiones por sí mismos.A propuesta de Bittor se crearon estos Consejos, uno compuesto sólo por sacerdotes y otro mixto, sacerdotes y seglares. Los seglares entraban así en el gobierno de la Iglesia.
– M.M.: Estoy asombrada. Nuestro Bittor era un innovador, además de combativo. ¡Enfrentarse a la Curia Vaticana!
– B.G.: (vuelve a reírse). Sí, sí –dice- y mira hacia el cielo agitando la mano izquierda.
1976: BITTOR DETENIDO EN ECUADOR
Se convoca la Conferencia Episcopal en Riobamba (Ecuador) y Bittor es invitado por Monseñor Proaño. Reciente el golpe de estado en Argentina y en Chile. Ambiente turbulento en Sudamérica. Atmósfera revisionista en la Iglesia Sudamericana en relación a la Teología de la Liberación.
El Vaticano envió un visitador apostólico a Mñr. Proaño, para fiscalizarle. Bittor, inquieto, acude con otro sacerdote vasco y otro más como “guardaespaldas”. Los 17 obispos fueron detenidos y llevados a Quito. Soldados con armas cortas y perros les esperaban. El Nuncio de su Santidad les dice que no están detenidos, sino “invitados” a dialogar con el gobierno. Bittor era extranjero.
– No se le va a expulsar si firma este documento diciendo que ha venido engañado a la reunión y que se han tratado en ella temas subversivos.
-Le indicó el General jefe de la Policía, extendiéndole unas hojas de papel con textos considerados subversivos.
– No firmaré –respondió Bittor.
Por la tarde se presentó el Embajador de los Estados Unidos para dar la buena nueva de que estaban en libertad. Luego vino el Nuncio que, mirando a Bittor, dijo que los curas vascos dejaran de hacer cooperativas y de meterse en asuntos de tierras.
Afuera, Bittor señaló al cura-guardaespaldas.
– ¡Vaya guardaespaldas!
1982: BITTOR VUELVE A CASA
– M.M.: Bittor, tú eras partidario de la salvación a través de la liberación. Decías que eran sinónimos. Presentaste tu renuncia ¿a quién?
– B.G.: Al Papa, como debía hacer.
– M.M.: ¿A Juan Pablo II, el Papa Wojtyla?
– B.G.: Sí
– M.M.: ¿Y te la aceptó?
Bittor me mira de frente, triste, sin palabras. Lo entiendo todo.
– M.M.: ¿Qué te parece el Papa actual, Francisco?
– B. G.: Debe cuidarse mucho.
DE OBISPO A OBSERVADOR DE METEOROLOGIA- EL SERVICIO AL PRÓJIMO.
Cuando regresó de la dura realidad de Ecuador, donde se había encarnado completamente, pasó meses enteros sintiendo de nuevo su tierra, sin hablar. Percibía los olores, sentia la lluvia, la nieve, el viento, escuchaba el crujir de los árboles mochados que rodean el Santuario de Urkiola. Tocaba las rudas piedras del Santuario. Se aficiónó a coger perretxikos (setas). Por esta afición llegó a escaparse de la casa donde vive con otros sacerdotes retirados. Es la única ilusión que mantiene, junto con la de ir al pluviómetro a ver cuánto llovió el día anterior.
En 1982, según cuenta Joseba, pidió al Obispo de Bilbao (Larrea) que le asignara un lugar para hacer de cura rural. Larrea no podía hacerlo, porque era Obispo. Este cargo le pesó toda su vida:
– B.G.: Prefiero la txapela a la mitra.
– M.M. ¿Y cómo llegaste a tomar los datos de la estación meteorológica?
– B.G.: Yo seguí el mandato de Jesús; “servir a los demás”. Hice de todo por solidaridad.
– J.L.: Eso es verdad: Él, que era obispo, a su vuelta de Ecuador trabajó de pastor para su familia, a nosotros nos preparaba el desayuno y los hábitos para decir misa, se ocupó del depósito de aguas municipal (echaba el cloro) y llegó Iberduero en 1985 a proponernos, a cambio de una pequeña remuneración, que tomáramos los datos de una estación meteorológica. Bittor, que era el más madrugador, se prestó encantado. La Comunidad necesitaba el dinero, porque habíamos reformado el Santuario.
– B.G.: ¡Bueno! No tanto por eso, sino para saber cuándo iban a brotar los perretxikos. Ja, ja.
Las setas y la media del agua de lluvia son las obsesiones que ha conservado.
Desde 1985 hasta 2009 tomó los datos de la estación meteorológica manual. El I.N.M. relevó a Iberduero en 1995. Al fallarle las fuerzas a Bittor en 2009 se automatizó la estación. No obstante, sigue tomando los datos de lluvia cuando cae mucha agua. La curiosidad le gana.
Las setas, le pueden. La medida de la lluvia no la descuida. Va a ver su pluviómetro con la makila y alguno más que le ayude a caminar.
Él, que padeció las tremendas heladas de la Batalla de Teruel y el calor tropical, ¿Cómo se iba a arrugar por las frecuentes nevadas y las suradas de su Urkiola natal? Ha realizado su labor de Observador de Meteorología como hizo todas las demás, con una entrega total a los demás.
El legado de Bittor no ha terminado aún. Ha pasado por la vida sin hacer ruido, pero ha dejado huella. Cuando pedí la cita de la entrevista me advirtieron los curas que llevara el material de la estación manual.
SORPRESA Y FINAL FELIZ
Al terminar la entrevista, me recuerda Bittor el pasaje de la buena samaritana del evangelio.
Se lo agradezco y le digo que me ha quedado claro que pelear da vida. Le digo que es un ejemplo para todos.
Entra Félix, el nuevo encargado de la casa-residencia, para decirme que en homenaje a Bittor él y su mujer se van a ocupar de tomar las medidas de la estación manual, tal y como hacía él, aunque haga falta ¡durante 200 años más!
Se reactiva la estación climatológica 1069E- Urkiola Santuario, en la divisoria de aguas de la vertiente cantábrica y mediterránea del País Vasco. Resultado no esperado de la entrevista.
Salgo del Santuario y veo ante mí, cerca del caserío natal de Bittor, el Amboto, la montaña mágica en la que mora Mari (deidad vasca que reparte tormentas, lluvias y sequías a su antojo) y le pregunto:
– ¡Tú! ¿Tienes algo que ver con toda esta historia?
El uso de las predicciones climáticas estacionales para mejorar la gestión de los embalses. Ha sido organizado por AEMET y la Dirección General del Agua con el apoyo del proyecto europeo «Euporias»
El pasado día 10 de noviembre tuvo lugar en la sede central de AEMET la tercera edición de una serie de talleres de trabajo que se celebran anualmente entre gestores de los recursos hídricos y científicos y proveedores de servicios climáticos. Esta jornada ha sido organizada conjuntamente por la Dirección General del Agua y AEMET, ambas dependientes del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, y por CETaqua, entidad participante en el proyecto del 7ª Programa Marco de la Unión Europea EUPORIAS, en el marco de la implantación en España del Marco Mundial para los Servicios Climáticos.
El taller de trabajo, que fue inaugurado por altos responsables de AEMET, de la Dirección General del Agua y una delegación de CETaqua, ha contado con la participación de representantes de la Dirección General del Agua, de distintas Confederaciones Hidrográficas, de AEMET, de varios organismos de investigación en el sector de las tecnologías del agua, como CETaqua y la Universidad Politécnica de Valencia, de la Subdirección General de Regadíos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, y de varias instituciones y entidades ligadas a la agricultura y al sector de las aseguradoras.
En este nuevo taller de trabajo se han difundido y revisado las herramientas desarrolladas en una experiencia piloto, puesta en práctica a partir de las propuestas surgidas en los talleres celebrados anteriormente, para evaluar el riesgo hidrológico ligado a la variabilidad del clima, y para probar la utilización de predicciones climáticas estacionales en apoyo a la toma de decisiones de los gestores de los embalses. Estas actividades han sido llevadas a cabo por un grupo multidisciplinar, coordinado por la Dirección General del Agua y por AEMET, y constituyen un caso de estudio del proyecto EUPORIAS. Su puesta en común el pasado día 10 ha permitido conocer la impresión de los agentes implicados sobre la potencial utilidad de las herramientas desarrolladas como ayuda en sus procesos de decisión, y para profundizar en sus necesidades y requerimientos. La interacción con los usuarios finales resulta esencial para una futura puesta en funcionamiento de estas herramientas, para establecer las líneas en las que se va a progresar a partir del trabajo desarrollado hasta el momento, y para llegar a un mayor número de interesados en los resultados presentados.
El Marco Mundial para los Servicios Climáticos es una estructura intergubernamental promovida por Naciones Unidas y liderada por la Organización Meteorológica Mundial. Su establecimiento fue decidido por los gobiernos de más de 150 países en la Tercera Conferencia Mundial del Clima celebrada en Ginebra en el año 2009. El Marco Mundial para los Servicios Climáticos tiene como objetivo la incorporación de información y predicciones climáticas con base científica en los procesos de toma de decisiones de todos los sectores y actividades sensibles al clima. El agua es uno de las cinco áreas a las que se ha dado prioridad para la implantación del Marco a nivel global. El proyecto europeo EUPORIAS, que finaliza este año 2016, en el que han participado AEMET y CETaqua, ha trabajado en el desarrollo de sistemas de previsión de impactos a escala estacional y decadal para el apoyo a la toma de decisiones dependientes del clima.
Para más información sobre los resultados de estos talleres de trabajo celebrados este mes de noviembre y en los años anteriores, el Marco Mundial para los Servicios Climáticos, y el proyecto EUPORIAS, pueden consultar los siguientes enlaces:
El vórtice polar es una de esas denominaciones que se han puesto de moda en los últimos años, como antes lo han hecho las gotas frías o las ciclogénesis explosivas. Es curioso realizar una búsqueda en Google y encontrar la cantidad de entradas en las que se habla del “retorno del vórtice polar” o “the return of the polar vortex”. El vórtice polar es una de las denominaciones que más confusión aportan entre los medios y hasta entre los propios meteorólogos. Vamos a ver por qué e intentar clarificar los términos.
Según el glosario de la American Meteorological Society (AMS) vórtice polar se utiliza para describir diversas estructuras en la atmosfera, la más común de todas para referirse a la circulación circumpolar que se da en latitudes medias[1]. Esta circulación está producida por el calentamiento diferencial del ecuador y los polos, es decir, se produce debido a que el aire es mucho más frío en los polos que en el ecuador.
De hecho según esta definición no hay un solo tipo de vórtice polar sino dos, uno situado en la parte alta de la troposfera (entre 10000 y 15000 m) y otro situado en la estratosfera. Hablamos por lo tanto de vórtice polar troposférico y de vórtice polar estratosférico tal y como se observa en las figura 1. En las siguientes líneas describimos los dos fenómenos para evitar confusiones.
Figura 1. Vórtice polar troposférico y estratosférico. Waugh et al. 2016.
Vórtice polar troposférico
Este vórtice es una estructura climatológica persistente durante todo el año. Separa la masa de aire fría polar de la templada en latitudes medias. Se sitúa más o menos en latitudes medias, entre 40º y 50º de latitud, realizando ondulaciones que afectan directamente a la meteorología de latitudes medias. Un vórtice polar troposférico fuerte indica una circulación rápida y zonal, con borrascas rápidas que afectan relativamente poco en nuestras latitudes. Un vórtice débil indica una circulación más meridional, con aire cálido extendiéndose hacia el polo y aire frío descendiendo hacia el ecuador. En este caso las borrascas son de circulación más lenta y se pueden extender más hacia el sur. Dependiendo de la situación en la que nos encontremos respecto a estas ondulaciones podemos tener “buen” o “mal” tiempo así como olas de aire frío pero también cálido.
Vórtice polar estratosférico
Este vórtice se da en la estratosfera del hemisferio invernal, es decir es una estructura estacional. En verano no existe vórtice polar estratosférico mientras que en invierno es casi permanente. Este vórtice es más pequeño que el vórtice polar troposférico (llega hasta los 60º de latitud, más o menos) y no afecta directamente a la meteorología a corto plazo de un lugar. Las perturbaciones en este vórtice pueden afectar a medio plazo, de forma parecida a como afecta el vórtice polar troposférico, es decir, incrementando la frecuencia de olas de frío cuando el vórtice se debilita, en especial en el este de América del Norte, el norte de Europa y el este de Asia (Thompson et al. 2002). Con todo, es difícil sino imposible describir que tal o cual fenómeno concreto ha sido causado por una perturbación en el vórtice polar estratosférico.
Como podéis ver, cuando se habla de vórtice polar es necesario especificar siempre de qué vórtice se está hablando. En cualquier momento del año, a excepción de algunos momentos de transición en primavera y otoño, encontraremos 3 vórtices polares en nuestro planeta: los dos troposféricos y uno estratosférico en el hemisferio invernal. Cabe añadir además que al tratarse de una estructura hemisférica, el vórtice polar, tanto el troposférico como el estratosférico, no afecta a un lugar concreto sino que afecta a todo el hemisferio, tanto en Europa como en América o Ásia. Para acabar, esclareceremos algunas cuestiones:
El vórtice polar troposférico nunca vuelve porque siempre está ahí. Es incorrecto decir por ejemplo que una ola de frío se debe al vórtice polar. En todo caso se debe a una ondulación en el vórtice troposférico que permite que el aire frío se desplace meridionalmente hacia el ecuador. En este caso, este término no aporta ninguna ventaja adicional respecto a los términos clásicos de vaguadas y dorsales (Waugh et al. 2016).
En cambio, el vórtice polar estratosférico siempre vuelve en otoño, por lo que decir que ha vuelto no conlleva ninguna novedad. Mas significativos, en cambio,son los calentamientos súbitos estratosféricos (o Suddent Stratospheric Warming, SSW) que pueden llevar a que los meses siguientes a este calentamiento sean climatológicamente anómalos.
Finalmente algunas recomendaciones tanto para los medios como para los meteorólogos respecto a los vórtices polares troposféricos y estratosféricos:
Recomendación nº1: Se debe evitar en la medida de lo posible el uso del término vórtice polar, especialmente cuando se refiere al vórtice polar troposférico. Existen otros términos meteorológicos, más tradicionales, que pueden ser de mayor utilidad para describir los fenómenos meteorológicos en latitudes medias. El termino vórtice polar no aporta realmente ninguna ventaja ni clarificación a la hora de explicarlos.
Recomendación nº2: Si con todo, se requiriera su uso, especificar siempre de que vórtice se está hablando, del troposférico o del estratosférico.
Recomendación nº3: No se deben asociar nunca episodios meteorológicos individuales con el vórtice polar, ya sea el troposférico o el estratosférico, ya que ninguno de ellos es causa directa del fenómeno.
[1] La otra definición se refiere a vórtices o bajas de escala más pequeña (mesoscala o escala sinóptica) que se dan en las zonas polares.
Waugh, D., A. Sobel, and L. Polvani, 2016: What is the Polar Vortex and how does it influence weather?. Bull. Amer. Meteor. Soc., doi: 10.1175/BAMS-D-15-00212.1.
Thompson, D., M. Baldwin, and J. Wallace, 2002: Stratospheric Connection to Northern Hemisphere Wintertime Weather: Implications for Prediction. J. Climate,15,1421–1428, doi: 10.1175/1520-0442(2002)015<1421:SCTNHW>2.0.CO;2.
El fin de semana del 18 al 20 de noviembre el tiempo en la Península estará condicionado por la influencia de dos borrascas atlánticas y sus frentes asociados. La segunda de estas borrascas se dejará sentir en el norte peninsular el sábado y vendrá acompañada de vientos de apreciable intensidad. Se producirá un progresivo aumento de la nubosidad y de la probabilidad de precipitación en la mayoría de las zonas, aunque la tarde del viernes sólo afectará, en términos de precipitación, a Galicia y puntos del extremo norte peninsular. El sábado las precipitaciones se irán extendiendo a buena parte de la mitad noroeste y entorno de Pirineos, y el domingo se generalizarán llegando a afectar a casi toda la Península. Se espera que las precipitaciones lleguen a ser localmente fuertes o persistentes en el oeste de Galicia y del Sistema Central. Al contrario, serán poco probables en el área mediterránea y Canarias. Ocasionalmente, las precipitaciones podrán ser en forma de nieve en zonas de montaña del tercio norte peninsular. Las temperaturas diurnas descenderán en buena parte de la Península y en Canarias, aunque el domingo podrían ascender en el cuadrante noroeste peninsular. Predominará el viento de componente norte en Canarias y de componentes oeste y sur en la Península y Baleares. Durante buena parte del fin de semana se esperan intervalos de intensidad fuerte en zonas de Galicia, área cantábrica y Pirineos, sin descartar rachas muy fuertes. El temporal además se dejará sentir en la costa, esperándose mar combinada de 5 a 6 metros en los litorales de Galicia y Cantábrico.
La semana del 21 al 27 de noviembre la mayor parte del país se mantendrá bajo la influencia de las bajas presiones, siendo probables las precipitaciones en la mayoría de zonas, especialmente en los tercios norte y este de la Península y, al final del periodo, en Andalucía y Canarias. Podrían ser localmente fuertes o persistentes durante la primera mitad de la semana en zonas del nordeste peninsular y, el lunes, en Galicia, Pirineos, oeste del Sistema Central y Andalucía. Serán en forma de nieve en zonas altas de la mitad norte peninsular y en las sierras del sudeste, bajando la cota de forma ocasional en puntos del interior de la mitad oriental. Las temperaturas tenderán a ir descendiendo a lo largo de la semana, aunque, las diurnas, podrían recuperarse algo al final. Se esperan heladas bastante generalizadas en zonas altas del interior de la Península, siendo probable que lleguen a ser localmente fuertes en el entorno de la Cordillera Ibérica. Predominará el viento de componente norte en Canarias y de dirección variable en la Península y Baleares. Son probables los intervalos de intensidad fuerte en Pirineos y, el lunes, en zonas altas y de litoral de la mitad norte peninsular.
Tendencia general para el periodo del 21 de noviembre al 11 de diciembre
Se representan a continuación los mapas de anomalías respecto de la climatología de 20 años del modelo de predicción del Centro Europeo (VarEPS-Mensual), de los valores medios semanales de dos variables meteorológicas: la temperatura a 2 metros (T 2m) en ºC y la Precipitación Total (PCP) en mm. Utilizando técnicas estadísticas se blanquean aquellas áreas donde la serie de valores previstos del VarEPS-Mensual no es significativamente diferente de la serie de los valores de la climatología del modelo.
NotaLas tendencias mensuales se obtienen a partir de los productos del modelo de predicción mensual del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Estas predicciones están sujetas a incertidumbres que, por un lado, se incrementan al aumentar el plazo de predicción y, por otro, son más elevadas cuando se realiza una interpretación de los productos a escala regional, sobre zonas de tamaño relativamente reducido.
Resumen de la evolución de las precipitaciones en España
Durante el periodo del 9 al 15 de noviembre las precipitaciones afectaron a la franja norte desde Galicia hasta Pirineos y a extensas áreas de la mitad oeste peninsular, Comunidad Valenciana, Baleares y Canarias. Las precipitaciones superaron los 10 mm en Galicia, regiones cantábricas, norte de Navarra, algunas zonas elevadas del Pirineo de Lérida y oscense, en una zona entre Valencia y Alicante, en la sierra de Cádiz, en Baleares y oeste de Canarias. Se llegaron a acumular cantidades superiores a los 40 mm al nordeste del País Vasco, norte de Navarra, norte de la isla de Mallorca y sur de la isla de La Palma. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 72 mm en Hondarribia- Malkarroa, 50 mm en San Sebastián/Igueldo, 42 mm en La Palma-aeropuerto, 32 mm en Pontevedra, 30 en Palma de Mallorca y 23 mm en Menorca/Maó. El día 16 se caracterizó por la ausencia de precipitaciones.
Por otra parte, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 15 de noviembre de 2016 se cifra en 86 mm, lo que representa en torno a un 25% menos que el valor normal correspondiente a dicho periodo (115 mm). Las cantidades acumuladas no llegan a superar el 75 % del valor normal en muchas zonas del norte peninsular, desde Galicia hasta Navarra, así como en la franja mediterránea desde el sur de Cataluña hasta Cádiz, en zonas del oeste de Extremadura y de Andalucía, en Menorca y La Gomera, y sur de la isla de Tenerife, siendo en un área entre Murcia y Almería, y al sur de la provincia de Tarragona donde no se ha alcanzado ni el 25% del valor normal. Por el contrario, las precipitaciones superan a las normales en una extensa área del centro peninsular, en diversas áreas del Pirineo, en zonas del centro y norte de Aragón, nordeste de Cataluña, suroeste de Andalucía, islas de Mallorca e Ibiza, Islas Canarias orientales junto con El Hierro y el norte de La Palma, y en algunos puntos de las provincias de Albacete y Murcia. En algunas zonas del Sistema Central y Madrid se han superado los valores normales en un 50% y en gran parte de las islas de Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, las precipitaciones acumuladas son superiores al triple de dichos valores.
Las primeras previsiones para el día de la carrera indican que las condiciones medias van a ser muy parecidas a las de la climatología de referencia, quizás con ambiente algo más cálido a mediodía, con viento moderado de poniente, paso de nubes medias y altas y baja probabilidad de precipitación.
Actualación de las previsones en la página web de AEMET
El Maratón Valencia Trinidad Alfonso EDP, organizado por la SD Correcaminos y el Ayuntamiento de Valencia, ha recibido este año el galardón que le condecora como la mejor carrera de la historia de España según la Real Federación Española de Atletismo (RFEA). La prueba, que este año también estrena la Road Race Gold Label de la IAAF en este 2016, ha superado la cifra de los 18.800 corredores para la carrera del próximo 20 de noviembre que es el número más alto de la historia y la explicación a este crecimiento está fundamentada en el aumento de corredores extranjeros (más de 5800) y el salto cuantitativo en la cifra de mujeres que participarán en la prueba, casi 2700.
Las condiciones meteorológicas de el maratón son muy importantes para los más de 18000 participantes. Los datos climáticos de la ciudad de Valencia indican que la temperatura normal en la ciudad oscila entre los 10.5º de temperatura mínima que se suele alcanzar al amanecer, que el día 20 de noviembre será a las 07:51 hora oficial, y los 19.3º que suele alcanzar a mediodía, alrededor de las 14:30 horas.
La media normal indica que a la hora de la salida, a las 08:30 horas, la temperatura es unos 11ºC y los primeros participantes en completar el recorrido se encontrarían una temperatura de alrededor de 14.5ºC, para ir acercándose poco a poco a los 19ºC de media a medida que va avanzando la mañana.
La humedad a primera hora suele estar en valores próximos al 70%, pero conforme va calentando el sol y se va creando una ligera turbulencia que mezcla la atmósfera, la humedad va descendiendo hasta registros ligeramente inferiores al 50%.
En cuanto al viento, noviembre se caracteriza por los vientos flojos, normalmente del oeste (más de 2/3 de las horas del periodo analizado el viento ha soplado de componente oeste), aunque a partir del mediodía, en condiciones de estabilidad, y sobre todo en los barrios más próximos al mar, puede entrar una ligera brisa de mar. Es raro que en noviembre se produzca en Valencia un temporal de viento fuerte. Esta situación es más típica de meses invernales, entre diciembre y febrero.
El 57% de los días del periodo analizado en la semana del 20 de noviembre estuvieron poco nubosos o despejados, el 31% el cielo estuvieron nubosos y el 12% cubiertos y sólo 1 de cada 4 días (el 25%) hubo lluvia apreciable en la semana del 20 de noviembre en la ciudad de Valencia.
Las primeras previsiones para el día de la carrera indican que las condiciones medias van a ser muy parecidas a las de la climatología de referencia, quizás con ambiente algo más cálido a mediodía, con viento moderado de poniente, paso de nubes medias y altas y baja probabilidad de precipitación.
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Se prevé que en 2016 se batirán los récords de temperatura de 2015
Es muy probable que 2016 sea el año más cálido del que se tenga constancia, y las temperaturas mundiales serán aún más elevadas que las temperaturas sin precedentes registradas en 2015. Los datos preliminares indican que el aumento de la temperatura mundial de 2016 será de aproximadamente 1,2 °C por encima de los niveles preindustriales, de acuerdo con una evaluación realizada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
A escala global, las temperaturas registradas de enero a septiembre de 2016 fueron superiores en 0,88 °C (1,58 °F) a la media (14 °C) del período comprendido entre 1961 y 1990, que la OMM utiliza como valor de referencia. Las temperaturas alcanzaron su nivel máximo en los primeros meses del año debido al intenso episodio de El Niño de 2015-2016. Según los datos preliminares correspondientes a octubre, las temperaturas se encuentran en un nivel lo suficientemente elevado en 2016 como para que constituya el año más cálido jamás registrado, lo cual significa que 16 de los 17 años más cálidos de que se tiene constancia corresponden al presente siglo (1998 fue el otro).
Los indicadores del cambio climático a largo plazo también baten récords. Las concentraciones de los principales gases de efecto invernadero en la atmósfera continúan aumentando y alcanzan niveles sin precedentes. Los hielos marinos del Ártico permanecieron en niveles muy bajos, sobre todo durante los primeros meses de 2016 y el período de recongelación en octubre, y se observó un nivel de deshielo importante y especialmente precoz en la capa de hielo de Groenlandia.
Se incrementó el calor oceánico debido al episodio de El Niño, lo que contribuyó a la decoloración de los arrecifes de coral y al aumento del nivel del mar por encima de lo normal.
Hasta la fecha, el fenómeno más mortífero de 2016 ha sido el huracán Matthew, que provocó la emergencia humanitaria más grave de Haití desde el terremoto de 2010. A lo largo del año, los fenómenos meteorológicos extremos han causado pérdidas socioeconómicas considerables en todas las regiones del mundo.
“Un nuevo año, un nuevo récord. Se prevé que en 2016 se superarán las altas temperaturas registradas en 2015”, afirmó Petteri Taalas, Secretario General de la OMM. “El calor adicional procedente del intenso episodio de El Niño ha desaparecido, pero el calor que se desprende del calentamiento global continuará”, agregó.
“En zonas del Ártico de la Federación de Rusia, las temperaturas fueron superiores a la media a largo plazo en 6 °C a 7 °C. En muchas otras regiones árticas y subárticas de Rusia, Alaska y el noroeste de Canadá se superó la media en al menos 3 °C. Antes medíamos las temperaturas récords en fracciones de grado”, advirtió el señor Taalas.
“Debido al cambio climático, ha aumentado la incidencia y los efectos de los fenómenos extremos. Las inundaciones y las olas de calor que solo sucedían una vez en una generación son cada vez más frecuentes. El aumento del nivel del mar ha incrementado la exposición a las tormentas de tempestad relacionadas con los ciclones tropicales”, señaló.
“El Acuerdo de París entró en vigor en un tiempo récord y con un nivel de compromiso mundial sin precedentes. La Organización Meteorológica Mundial respaldará la transformación del Acuerdo de París en acciones”, subrayó.
“En la OMM nos esmeramos por mejorar la vigilancia de las emisiones de gases de efecto invernadero para ayudar a que los países las reduzcan. Si se dispone de mejores predicciones climáticas en escalas temporales de semanas a décadas, los sectores fundamentales como la agricultura, la gestión de los recursos hídricos, la salud y la energía podrán adoptar medidas de planificación y adaptación de cara al futuro. Los sistemas de alertas tempranas y predicciones meteorológicas que tengan en cuenta los impactos salvarán vidas tanto ahora como en los próximos años. Es sumamente necesario fortalecer la capacidad para prestar servicios climáticos y de alertas tempranas en caso de desastre, especialmente en los países en desarrollo. Esa es una forma poderosa de adaptarse al cambio climático”, afirmó el señor Taalas.
La OMM publicó la declaración provisional de 2016 para presentarla en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que tiene lugar en Marakkech (Marruecos) (22º período de sesiones de la Conferencia de las Partes). La declaración final se publicará a comienzos de 2017. Por primera vez, en la evaluación se incluyen observaciones de los asociados de las Naciones Unidas con respecto a las consecuencias humanitarias.
La declaración complementa un informe sobre el clima mundial 2011-2015, que también se presentó en el 22º período de sesiones de la Conferencia de las Partes, a fin de ofrecer un panorama del clima a más largo plazo y hacer frente a los fenómenos plurianuales, como las sequías. En dicho informe se demostró que, de los 79 estudios publicados en el Boletín de la Sociedad Meteorológica de Estados Unidos entre 2011 y 2014, en más de la mitad se constató que el cambio climático provocado por las actividades humanas contribuyó a los fenómenos extremos en cuestión. En algunos estudios se indicó que la probabilidad del calor extremo se había multiplicado por diez o más.
Aspectos destacados:
Temperaturas
Las temperaturas mundiales registradas de enero a septiembre de 2016 fueron superiores en 1,2 °C a los niveles preindustriales y en 0,88 °C (1,58 °F) a la media del período de referencia de 1961-1990. Fueron especialmente elevadas en los primeros meses del año, durante los cuales se registraron anomalías mensuales sin precedentes de +1,12 °C (+2,02 °F) en febrero y de +1,09 °C (+1,96 °F) en marzo. De acuerdo con los datos operativos correspondientes a octubre del reanálisis ERA-40 del Centro europeo de predicción meteorológica a medio plazo, las anomalías en las temperaturas de octubre fueron similares a las de mayo a septiembre.
En la gran mayoría de las zonas terrestres, las temperaturas superaron la media del período de 1961-1990. En algunas partes del Ártico de la Federación de Rusia cerca del estuario del río Ob y Novaya Zemlya, superaron la media en 6 °C a 7 °C. En muchas otras regiones árticas y subárticas de Rusia, Alaska y el noroeste de Canadá se superó la media en al menos 3 °C. En más del 90% de las zonas terrestres del hemisferio norte fuera de los trópicos, se registraron temperaturas de al menos 1 °C por encima de la media. En el hemisferio sur las temperaturas fueron menos extremas, aunque en muchas regiones superaron la media en 1 °C o más, por ejemplo, en el norte de América del Sur, el norte y este de Australia y en gran parte del sur de África.
La única gran extensión terrestre con temperaturas por debajo de la media fue una parte de la región subtropical de América del Sur (el norte y el centro de Argentina, algunas zonas de Paraguay y las tierras bajas de Bolivia).
Océanos
En la mayoría de las zonas oceánicas las temperaturas superaron la media. Este aumento del calor contribuyó a una considerable decoloración de los arrecifes de coral e importantes perturbaciones de los ecosistemas marinos en algunas aguas tropicales, como la Gran Barrera de Arrecifes en la costa oriental de Australia, y en países insulares del Pacífico, como Fiji y Kiribati. En algunas partes de la Gran Barrera de Arrecifes se informó sobre un nivel de mortalidad de los corales de hasta el 50%.
La zona más importante en la que se registraron temperaturas de la superficie del mar por debajo de lo normal fue el océano Austral al sur de la latitud 45° (en especial, en la zona circundante del Pasaje de Drake entre América del Sur y la Antártida, donde las temperaturas alcanzaron valores de más de 1 °C por debajo de la media en algunos sectores).
El nivel del mar a escala mundial aumentó aproximadamente 15 milímetros entre noviembre de 2014 y febrero de 2016 como resultado del episodio de El Niño, muy por encima de la tendencia de 3 a 3,5 mm por año que se observó después de 1993, y los valores de comienzos de 2016 alcanzaron nuevos niveles máximos sin precedentes. Desde febrero, el nivel del mar ha permanecido prácticamente estable.
Concentraciones de gases de efecto invernadero
En 2015 las concentraciones medias anuales de dióxido de carbono a escala mundial alcanzaron por primera vez las 400 partes por millón (ppm). Las observaciones iniciales indican nuevos récords en 2016. En cabo Grim (Australia), el promedio de los niveles de CO2 de agosto alcanzó las 401,42 ppm, en comparación con las 398,13 ppm de agosto de 2015. En Mauna Loa (Hawái), las concentraciones medias semanales de CO2 del 23 de octubre fueron de 402,07 ppm, en comparación con las 398,50 ppm de la misma fecha en 2015, mientras que el valor de mayo de 2016 de 407,7 ppm constituyó el nivel mensual más elevado jamás registrado.
Capa de hielo y de nieve
La extensión de los hielos marinos árticos fue muy inferior a la media a lo largo del año. El nivel mínimo estacional de septiembre alcanzó los 4,14 millones de kilómetros cuadrados, es decir, la segunda extensión más baja (junto con la de 2007) jamás registrada después de 2012. El nivel máximo invernal en marzo fue el más bajo del que se tenga constancia. La congelación de otoño también ha sido más lenta de lo normal; la extensión de los hielos marinos a fines de octubre fue la más baja jamás registrada para esa época del año.
Después de varios años de valores muy superiores a la media, la extensión de los hielos marinos de la Antártida disminuyó hasta alcanzar niveles casi normales a comienzos de 2016 y llegó al nivel máximo estacional casi un mes antes de lo habitual. A fines de octubre aún se encontraba muy por debajo de los niveles normales.
El deshielo estival de la capa de hielo de Groenlandia fue muy superior a la media del período de 1990-2013, y se registró una mayor intensidad de deshielo en julio, aunque menor que la del año récord de deshielo de 2012.
Fenómenos de fuerte impacto
Muchos fenómenos meteorológicos tuvieron una gran repercusión en 2016. El más importante en cuanto al número de víctimas fue el huracán Matthew en octubre. Según las cifras proporcionadas por el Gobierno de Haití a comienzos de noviembre, hubo 546 muertes confirmadas y 438 personas lesionadas como resultado del huracán. Tras pasar por Haití, Matthew siguió su trayectoria hacia el norte y provocó daños en Cuba y las Bahamas, antes de dirigirse hacia la costa oriental de los Estados Unidos y tocar tierra en Carolina del Sur, donde causó graves inundaciones.
El tifón Lionrock provocó inundaciones destructivas y numerosas víctimas en la República Popular Democrática de Corea, y el ciclón Winston fue el ciclón tropical más devastador jamás registrado en la República de Fiji. En total al 31 de octubre, se registraron 78 ciclones tropicales en 2016 a escala mundial, una cifra cercana a la media a largo plazo.
En la cuenca de Yangtze, en China, las crecidas estivales fueron las más importantes desde 1999 y provocaron la muerte de 310 personas y daños por aproximadamente 14 000 millones de dólares de Estados Unidos. Las inundaciones y los deslizamientos de tierra producidos en Sri Lanka a mediados de mayo provocaron la muerte o la desaparición de más de 200 personas y cientos de miles de desplazados. En el Sahel, las lluvias estacionales superiores a la media suscitaron considerables inundaciones en la cuenca del río Níger, y el río alcanzó los niveles más altos registrados en Malí en aproximadamente 50 años.
Durante 2016 se produjeron varias olas de calor intensas. El año comenzó con una ola de calor extremo en el sur de África, que se vio agravada por la sequía reinante. En muchas estaciones se registraron niveles máximos sin precedentes, por ejemplo, 42,7 °C en Pretoria y 38,9 °C en Johannesburgo el 7 de enero. En Tailandia se estableció un récord nacional de 44,6 °C el 28 de abril. En Phalodi se registró un nuevo nivel máximo para India de 51,0 °C el 19 de mayo. En algunas regiones de Oriente Medio y el Norte de África se observaron temperaturas récord o casi récord en varias ocasiones en el verano. En Mitribah (Kuwait) se registró una temperatura de 54,0 °C el 21 de julio que, a condición de que se ratifique a través de los procedimientos normalizados de la OMM, será la temperatura más elevada de que se tenga constancia en Asia. El día siguiente, se registró una temperatura de 53,9 °C en Basora (Iraq) y 53,0 °C en Delhoran (Irán).
En mayo se produjo el incendio forestal más devastador de la historia de Canadá en la ciudad de Fort McMurray, en Alberta. El incendio devastó una superficie total de aproximadamente 590 000 hectáreas y constituyó el desastre natural más gravoso de este país. Provocó la evacuación total de la ciudad, destruyó un total de 2 400 edificios, causó pérdidas por valor de 4 000 millones de dólares canadienses (3 000 millones de dólares de Estados Unidos) en concepto de siniestros asegurados y varios miles de millones más en concepto de otras pérdidas.
Varias regiones del mundo se vieron afectadas por sequías graves, la mayoría de las cuales se relacionaron con el episodio de El Niño, que incidió en gran medida en la precipitación. En el sur de África se produjo una segunda mala estación de lluvias consecutiva en 2015-2016. En la mayor parte de la región generalmente llueve poco entre mayo y octubre, y según la estimación del Programa Mundial de Alimentos, 17 millones de personas necesitarán asistencia durante la época de escasez antes de la siguiente cosecha a principios de 2017.
Consecuencias humanitarias
Los cambios anuales y a largo plazo en el sistema climático pueden intensificar la presión social, humanitaria y medioambiental. Según la Organización Internacional para las Migraciones, se prevé un aumento de la migración de la población como resultado de la mayor frecuencia y la posible mayor intensidad de los desastres relacionados con el tiempo, la competencia y los conflictos por los recursos cada vez más escasos, así como el aumento del nivel del mar que haría inhabitables las zonas litorales bajas.
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en 2015 se produjeron 19,2 millones de nuevos desplazamientos debido a desastres relacionados con peligros meteorológicos, hidrológicos, climáticos y geofísicos en 113 países, lo que representa más del doble de los desplazados por conflictos y violencia. De estos, los peligros relacionados con el tiempo provocaron 14,7 millones de desplazados. El sur y el este de Asia predominaron en cuanto a las cifras absolutas más altas, aunque ninguna región del mundo quedó indemne. Aún no se dispone de datos equivalentes para 2016.
Los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos, que se vieron influenciados por el intenso episodio de El Niño en el período de 2015/2016, perjudicaron considerablemente la agricultura y la seguridad alimentaria. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, más de 60 millones de personas en todo el mundo, sobre todo en países en desarrollo, se vieron afectadas por estos fenómenos.
La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua
Las anomalías de la temperatura mundial se calculan utilizando tres conjuntos de datos mundiales: HadCRUT4.4, elaborado conjuntamente por el Centro Hadley del Servicio Meteorológico Nacional del Reino Unido en colaboración con la Unidad de investigación climática de la Universidad de East Anglia, Reino Unido; el análisis GISTEMP (versión de 2016), elaborado por el Instituto Goddard de Investigaciones Espaciales (GISS) de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) de los Estados Unidos; y el conjunto de datos de análisis de la temperatura en superficie tierra-océano combinados de la Administración Nacional del Océano y de la Atmósfera (NOAA) (versión 4.0), elaborado por los Centros Nacionales de Información Ambiental (NCEI). La OMM también utiliza los datos del reanálisis ERA-40 del Centro europeo de predicción meteorológica a medio plazo.
Existen diversas definiciones para el período preindustrial, y la utilizada más comúnmente corresponde a los períodos entre 1850 y 1899 y entre 1880 y 1899. El valor de 1,2 °C es válido (al 0,1 °C más cercano) en cualquiera de los períodos elegidos.
La información relativa a los impactos humanitarios y medioambientales fue proporcionada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, la Organización Internacional para las Migraciones, el Programa Mundial de Alimentos, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.
AEMET dispone de dos Centros especializados en Meteorología Marítima, donde se elaboran los boletines marítimos tanto de Alta Mar como de zonas costeras. Dichas unidades están en A Coruña (para las zonas del Atlántico) y en Palma de Mallorca (para las zonas del Mediterráneo). Una vez elaborados estos boletines se envían a los diferentes medios para su difusión, en especial a la Sociedad Estatal de Salvamento y Seguridad marítima.
Hay dos tipos de boletines, dependiendo de la zona que cubran las predicciones, BOLETINES DE ALTA MAR y BOLETINES COSTEROS, los primeros abarcan una amplia zona del Mediterráneo y del Atlántico, como se aprecia en las figuras 1 y 2, mientras que los boletines costeros llegan hasta las 20 millas de la costa.
ZONAS DE RESPONSABILIDAD ESPAÑOLA DE ALTA MAR
(MEDITERRÁNEO)
ZONAS DE RESPONSABILIDAD ESPAÑOLA DE ALTA MAR
(ATLÁNTICO)
BOLETINES DE ALTA MAR
Hay tres tipos de boletines:
Boletines de Aviso para Alta Mar
Boletines de Predicción Marítima de Alta Mar
Boletines NAVTEX
Boletines de Aviso para Alta Mar
Se elaboran cuando se observa o se prevé que, en el plazo que abarque la predicción, el viento va a superar en alguna zona un umbral determinado que es Fuerza 8 de la escala Beaufort para las zonas del Atlántico y Fuerza 7 para las del Mediterráneo.
Boletines de Predicción marítima de Alta Mar
Se realizan tres boletines dependiendo de la zona que cubran.
Zonas del Atlántico al norte de 30 ºN
Zonas del Atlántico al sur de 35 ºN
Zonas del Mediterráneo
En ellos se elabora para cada zona una predicción del viento, mar y fenómenos significativos, que cubre las 24 horas siguientes con un avance de otras 24 donde se indica la TENDENCIA DE LOS AVISOS PARA LAS SIGUIENTES 24 HORAS, en caso de que en la zona se esperen condiciones desfavorables de viento que superen el umbral de aviso.
El contenido dispone de cuatro bloques:
Boletines NAVTEX
El sistema NAVTEX es un servicio internacional para la difusión y recepción automática de información a los barcos dentro del sistema de la Organización Marí- tima Internacional (OMI) del Sistema Mundial de Socorro y Seguridad Marítima (SMSSM).
Es un servicio de impresión directa que utiliza una sola frecuencia para todo el mundo (518 kHz) en su emisión en inglés y su alcance es variable, suele ser de unas 400 millas. También hay una emisión nacional en español con frecuencia 490 kHz. En España hay cuatro Centros NAVTEX, pertenecientes a la Sociedad Estatal de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR), que emiten los boletines correspondientes en inglés y en español con las zonas que se indican en la figura 3.
En el Centro de A Coruña se elaboran los boletines de los centros Navtex de A Coruña y Las Palmas y en el de Palma de Mallorca los de Cabo de La Nao y Tarifa, en inglés abreviado según las normas internacionales y en español, para el Navtex Nacional según el siguiente horario y alcance:
DIFUSIÓN DE LOS BOLETINES DE PREDICCIÓN MARÍTIMA DE ALTA MAR
SASEMAR provee información por los canales de trabajo, previo anuncio por el canal 2182 kHz. Las estaciones radiocosteras ofrecen por esta frecuencia la información meteorológica para alta mar proporcionada por AEMET, con un alcance global de hasta 250 millas náuticas desde la costa. Los horarios y frecuencias pueden consultarse en la página web de SASEMAR:
En el Centro Marítimo de A Coruña se elaboran cuatro boletines costeros:
En el Centro Marítimo de Palma de Mallorca se elaboran otros cuatro.
Los boletines costeros cubren la zona hasta las 20 millas desde la costa, con las zonas (numeradas) y subzonas que se señalan en la figura 4
BOLETÍN METEOROLÓGICO Y MARINO PARA LAS ZONAS COSTERAS
En dicho boletín se elabora una predicción para cada zona costera del viento, mar y fenómenos significativos; dicha predicción cubre las 24 horas siguientes con un avance de otras 24 en caso de que en la zona se esperen condiciones desfavorables de viento y oleaje. El contenido dispone de cuatro bloques:
DIFUSIÓN DE LA INFORMACIÓN COSTERA
Sociedad Estatal de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR)
Dispone de diecinueve centros desde donde se difunden por VHF los boletines meteorológicos marinos para la navegación costera. Se pueden consultar los horarios y los canales de difusión para la información meteorológica —que proveen tanto Salvamento Marítimo (cobertura allá donde exista un centro de coordinación de SASEMAR) como las estaciones radiocosteras (cobertura global dentro de las 35 millas náuticas desde la costa) en la web:
INFORMACIÓN MARÍTIMA DISPONIBLE EN LA WEB DE LA AGENCIA ESTATAL DE METEOROLOGÍA
En la página web de Aemet www.aemet.es hay información de texto y gráfica del estado de las zonas marítimas tanto costeras como de alta mar, pinchando en los en los siguientes apartados:
Predicción para las próximas tres semanas y análisis de la semana anterior
Elaborada el 11 de noviembre de 2016
Predicción para los próximos 10 días
El fin de semana del 11 al 13 de noviembre se espera un tiempo ligeramente inestable en la Península y Baleares. Se producirá un aumento de la nubosidad en la mayoría de las zonas, con posibilidad de precipitaciones en general débiles. El viernes 11 se esperan sólo en el extremo norte peninsular, donde se intensificarán el sábado 12, pudiendo ser localmente fuertes en los litorales de Galicia y Cantábrico, y se podrían extender, de forma más débil y dispersa, al resto de la mitad noroeste peninsular, afectando el domingo 13 al extremo norte, zonas del centro, sudeste, tercio oriental y Baleares, aunque sin descartar casi todo el resto. Las temperaturas se mantendrán no excesivamente frías, normales para la época del año, de modo que las precipitaciones podrán ser de nieve sólo en zonas altas de montaña, más probablemente en Pirineos. Se esperan algunos intervalos de viento fuerte en el valle del Ebro, Ampurdán y litoral de Galicia.
Durante la primera mitad de la semana del 14 al 20 de noviembre, se espera que se intensifiquen las precipitaciones en todo el área mediterránea, donde podrían ser localmente fuertes, y extenderse, de forma más débil y dispersa, a otras zonas de la mitad sureste peninsular, mientras que en el resto de la Península irán cesando las lluvias, pudiendo estar poco nuboso en algunas zonas. Habrá intervalos de viento fuerte de componente este en la mitad sur del litoral mediterráneo, con Levante fuerte en el Estrecho.
Para el resto de dicha semana existe cierta incertidumbre, no pudiéndose descartar la posibilidad de precipitaciones en cualquier zona, si bien podrían ser más probables a partir del viernes 18 en Galicia y Cantábrico.
Por lo que respecta a Canarias, desde el viernes 11 al lunes 14, habrá tan solo probabilidad de algunas lluvias en general débiles en el norte de las islas de mayor relieve, con vientos alisios del noreste, pero a partir del martes 15 y durante el resto de dicha semana se inestabilizará de forma importante, con precipitaciones que pueden ir acompañadas de tormenta y ser localmente fuertes.
Tendencia general para el periodo del 14 de noviembre al 4 de diciembre
Se representan a continuación los mapas de anomalías respecto de la climatología de 20 años del modelo de predicción del Centro Europeo (VarEPS-Mensual), de los valores medios semanales de dos variables meteorológicas: la temperatura a 2 metros (T 2m) en ºC y la Precipitación Total (PCP) en mm. Utilizando técnicas estadísticas se blanquean aquellas áreas donde la serie de valores previstos del VarEPS-Mensual no es significativamente diferente de la serie de los valores de la climatología del modelo.
Nota: Las tendencias mensuales se obtienen a partir de los productos del modelo de predicción mensual del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. Estas predicciones están sujetas a incertidumbres que, por un lado, se incrementan al aumentar el plazo de predicción y, por otro, son más elevadas cuando se realiza una interpretación de los productos a escala regional, sobre zonas de tamaño relativamente reducido.
Resumen de la evolución de las precipitaciones en España
Durante el periodo del 2 al 8 de noviembre las precipitaciones afectaron a toda España con la excepción de algunas zonas del levante peninsular, sureste de Andalucía y sur de la isla de Mallorca. Las precipitaciones superaron los 30 mm en toda la franja norte, desde Galicia hasta el oeste de Cataluña, en los Sistemas Central e Ibérico, en alguna zona interior de Castilla- La Mancha, en el norte de Andalucía y la provincia de Cádiz así como en las Islas Canarias más occidentales y al norte de las islas de Mallorca e Ibiza. Se llegaron a acumular cantidades superiores a los 100 mm en zonas de Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y pirineos oscense y leridano incluso superando los 150 mm en el norte de la provincia de Guipúzcoa. Entre las precipitaciones acumuladas en observatorios principales destacan las siguientes: 207 mm en Hondarribia-Malkarroa, 174 mm en Santander I/CMT, 148 mm en San Sebastián/Igueldo, 135 mm en Santander/Parayas, 117 mm en Asturias/Avilés y 107 mm en Oviedo. El día 9 las precipitaciones se extendieron por zonas de Galicia y norte peninsular, zonas del Sistema Central y toda la mitad oeste de Andalucía, superando los 10 mm en el norte de Navarra y el País Vasco.
Por otra parte, el valor medio nacional de las precipitaciones acumuladas desde el pasado 1 de octubre hasta el 8 de noviembre de 2016 se cifra en 83 mm, lo que representa en torno a un 14% menos que el valor normal correspondiente a dicho periodo (97 mm). Las cantidades acumuladas no llegan a superar el 75 % del valor normal en muchas zonas del norte peninsular, desde Galicia hasta Navarra, en áreas del levante, en Murcia y sur de Andalucía, en las Islas Baleares y en las Islas Canarias más occidentales con la excepción de El Hierro. Por el contrario, las precipitaciones superan a las normales en la mayor parte de Cataluña, zonas de Aragón, sur de Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha, oeste de Andalucía, Islas Canarias orientales junto con El Hierro, y sur de Ibiza, con valores por encima del 150% del valor normal en algunas zonas del Sistema Central y Madrid, suroeste de Andalucía y Sierra Nevada y llegando a superar el 300% del valor normal en las islas de Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote y El Hierro.
El estado del clima mundial en 2011-2015:cálido y errático
Fenómenos meteorológicos extremos cada vez más vinculados al calentamiento global
La Organización Meteorológica Mundial ha publicado un análisis detallado del clima mundial durante el período comprendido entre 2011 y 2015 – el quinquenio más cálido jamás registrado – y la huella de los seres humanos, cada vez más visible, sobre los fenómenos meteorológicos y climáticos con impactos peligrosos y costosos.
Las temperaturas sin precedentes estuvieron acompañadas de un aumento del nivel del mar y de una disminución general de la extensión del hielo marino en el Ártico, los glaciares continentales y el manto de nieve del hemisferio norte.
Todos esos indicadores del cambio climático confirmaron la tendencia al calentamiento a largo plazo causada por los gases de efecto invernadero. El dióxido de carbono alcanzó, por primera vez en 2015, el umbral significativo de 400 partes por millón en la atmósfera, según el informe de la OMM que se presentó en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
El informe Estado del clima mundial en 2011-2015 también examina si el cambio climático inducido por el hombre estuvo directamente vinculado a los fenómenos extremos. De los 79 estudios publicados por el Boletín de la Sociedad Meteorológica Americana entre 2011 y 2014, en más de la mitad se observó que el cambio climático antropógeno había contribuido a la aparición de fenómenos extremos que se estaban examinando. Algunos estudios demostraron que la probabilidad de calor extremo había aumentado en 10 veces o más.
“El Acuerdo de París tiene por objeto limitar a mucho menos de 2 °C el aumento de la temperatura global y desplegar esfuerzos para alcanzar la meta de 1,5° C por encima de los niveles preindustriales. Este informe confirma que el promedio de la temperatura registrada en 2015 ya había alcanzado 1 °C. Acabamos de vivir el quinquenio más cálido jamás registrado, en el que 2015 se ha clasificado como el año individual más cálido. Incluso ese récord es probable que se supere en 2016,” afirmó el Secretario General de la OMM, señor Petteri Taalas.
“Los efectos del cambio climático se han apreciado de forma sistemática a escala mundial desde el decenio de 1980: el aumento de la temperatura global, tanto sobre la tierra como en los océanos; el aumento del nivel del mar; y la fusión generalizada del hielo. El cambio climático ha intensificado los fenómenos extremos, como las olas de calor, el récord de precipitaciones y las crecidas de efectos perjudiciales,” añadió el señor Taalas.
En el informe se destacaron algunos de los fenómenos de fuerte impacto como la sequía que afectó a África Oriental en 2010-2012 y que causó unas 258 000 muertes adicionales y la sequía de 2013-2015 en África Meridional; las inundaciones de 2011 en el sureste de Asia que se cobraron la vida de 800 personas y se tradujeron en pérdidas económicas por valor de más de 40 000 millones de dólares de los Estados Unidos, las olas de calor de 2015 en la India y el Pakistán, que provocaron la muerte de más de 4 100 personas; el huracán Sandy en 2012 que se tradujo en pérdidas económicas por valor de 67 000 millones de dólares de los Estados Unidos, y el tifón Haiyan que se cobró 7 800 vidas en Filipinas en 2013.
El informe se presentó a la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. El período de cinco años permite comprender mejor las tendencias de calentamiento plurianual y los fenómenos extremos como las sequías prolongadas y las olas de calor recurrentes.
La OMM publicará su evaluación provisional del estado del clima en 2016 el día 14 de noviembre para fundamentar las negociaciones sobre cambio climático que se celebrarán en Marrakech (Marruecos).
Aspectos destacados
Anomalías de la temperatura media anual mundial del período comprendido entre 2011 y 2015 (respecto del período de 1961 a 1990), según un análisis quinquenal. El análisis utiliza el conjunto de datos HadCRUT4, elaborado por el Centro Hadley del Servicio Meteorológico Nacional en colaboración con la Unidad de investigación climática de la Universidad de East Anglia, Reino Unido.
El período 2011-2015 fue el quinquenio más cálido jamás registrado en el mundo y en todos los continentes, aparte de África que fue el segundo más cálido. Las temperaturas para el período fueron de 0,57 °C (1,03 °F) por encima de la media para el período de referencia estándar 1961–1990. El año más cálido jamás registrado hasta la fecha fue 2015, durante el cual las temperaturas registradas estuvieron 0,76 °C (1,37 °F) por encima de la media para 1961–1990, seguido por 2014. El año 2015 también fue el primero en el que las temperaturas mundiales registradas estuvieron más de 1 °C por encima de la era preindustrial.
Las temperaturas mundiales del océano también registraron niveles sin precedentes. Las temperaturas medias mundiales de la superficie del mar en 2015 fueron las más altas de todos los años de los que se tiene registro, y 2014 ocupaba el segundo lugar. Las temperaturas de la superficie del mar para el período objeto de examen estaban por encima de la media en la mayor parte del mundo, a pesar de que estaban por debajo de la media en algunas partes del océano Austral y el Pacífico suroriental.
El fuerte episodio de La Niña (2011) y el intenso episodio de El Niño (2015/2016) influyeron en las temperaturas de cada año sin cambiar la tendencia subyacente al calentamiento.
Hielo y nieve
El hielo marino ártico siguió disminuyendo. La media de la extensión del hielo marino en el Ártico en septiembre durante el período de 2011-2015 fue de 4,70 millones de km2, un 28% por debajo del promedio de 1981 a 2010. La extensión mínima del hielo marino en verano de 3,39 millones de km2 en 2012 fue la más baja jamás registrada.
Por el contrario, durante gran parte del período 2011-2015, la extensión del hielo marino en la Antártida estuvo por encima del valor medio de 1981-2010, en particular para la extensión máxima en invierno.
El derretimiento en superficie del manto de hielo de Groenlandia en verano continuó estando en niveles por encima de la media y la fusión producida en verano superó la media de 1981‑2010 en los cinco años comprendidos entre 2011 y 2015. Los glaciares de las montañas también siguieron disminuyendo.
La extensión del manto de nieve del hemisferio norte estuvo muy por debajo de la media durante los cinco años del período que comprendía los meses de mayo a agosto y continuó siguiendo una fuerte tendencia a la baja durante esos meses.
Aumento del nivel del mar
A medida que los océanos se calientan, se expanden, lo que se traduce en un aumento del nivel del mar a escala mundial y regional. El incremento del contenido calorífico de los océanos representa aproximadamente el 40% del aumento observado del nivel del mar a escala mundial en los últimos 60 años. Algunos estudios que han concluido que la contribución de los mantos de hielo continentales, en particular Groenlandia y la Antártida occidental, al aumento del nivel del mar se está acelerando.
La tendencia observada en la totalidad de los registros satelitales desde 1993 hasta el momento de aproximadamente 3 mm por año es mayor que el promedio de la tendencia observada en 1900-2010 (según los mareógrafos) de 1,7 mm por año.
Cambio climático y fenómenos meteorológicos extremos
En el caso de muchos episodios meteorológicos y climáticos extremos durante el período 2011‑2015, especialmente los relativos a temperaturas altas extremas, se ha multiplicado, por diez o más veces, la probabilidad de que sucedan durante un período de tiempo determinado como resultado del cambio climático provocado por la actividad humana.
Entre los ejemplos de ello figuran las temperaturas máximas sin precedentes, tanto estacionales como anuales, registradas en los Estados Unidos en 2012 y en Australia en 2013, los veranos cálidos en Asia oriental y Europa occidental en 2013, las olas de calor de primavera y otoño de 2014 en Australia, las elevadas temperaturas anuales sin precedentes registradas en Europa en 2014 y la ola de calor de la Argentina en diciembre de 2013.
Las señales directas no fueron tan claras para las precipitaciones extremas (altas y bajas). En numerosos casos, incluidas las inundaciones de 2011 en el sureste de Asia, la sequía de 2013‑2015 en el sur del Brasil, y el invierno sumamente húmedo de 2013/2014 en el Reino Unido, no hubo ninguna evidencia clara de influencia del cambio climático antropógeno. Un ejemplo de precipitación extrema en el que se pudo identificar una influencia antropógena clara fue la precipitación extrema caída en el Reino Unido en diciembre de 2015, en la que se determinó que hubo un 40% más de riesgo de que se produjera un fenómeno de la magnitud calculada a causa del cambio climático.
En algunos casos, el aumento de la vulnerabilidad se descubrió que contribuía de forma significativa al impacto de los fenómenos extremos. Un estudio realizado en 2014 sobre la sequía en el sureste del Brasil mostró que el déficit de precipitaciones era similar al que se había producido en tres otras ocasiones desde 1940, pero que los impactos se vieron agravados por el aumento sustancial de la demanda de agua, principalmente debido al crecimiento de la población.
Algunos episodios más duraderos, aún no sometidos a estudios oficiales de atribución, se ajustan a las proyecciones de cambio climático de corto y largo plazo. Entre ellos figura la mayor incidencia de sequías plurianuales en zonas subtropicales registradas en el período 2011-2015 en el sur de Estados Unidos, zonas del sur de Australia y, hacia finales del período, el sur de África. Además, se han dado ciertos episodios, como estaciones secas excepcionalmente prolongadas, intensas y cálidas en la cuenca del Amazonas en el Brasil tanto en 2014 como en 2015 que son motivo de inquietud, pues podrían ser “puntos críticos” en el sistema climático.
Resultados de los estudios sobre la atribución de eventos extremos al cambio climático antropógeno (Fuentes: Boletín de la Sociedad Meteorológica Americana y distintas otras publicaciones)
La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado
de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua
Los elevados niveles de gases de efecto invernadero marcan
el comienzo de una nueva era climática
El promedio mundial de CO2 alcanza las 400 partes por millón en 2015
En 2015 la concentración atmosférica media mundial de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzó por primera vez el umbral simbólico y, a la vez, significativo de 400 partes por millón, y se disparó de nuevo en 2016, alcanzando nuevos récords como consecuencia del episodio de El Niño de gran intensidad, según se indica en el Boletín sobre los gases de efecto invernadero que publica anualmente la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Los niveles de CO2 ya habían alcanzado anteriormente la barrera de las 400 ppm en algunos lugares concretos durante varios meses del año, pero nunca antes a escala mundial durante un año entero. Según las predicciones de la estación más antigua de vigilancia de los gases de efecto invernadero, situada en Mauna Loa (Hawái), las concentraciones de CO2 permanecerán por encima de las 400 ppm durante todo 2016 y no descenderán por debajo de ese nivel durante muchas generaciones.
El crecimiento acelerado que experimentó el CO2 fue impulsado por el episodio de El Niño, que empezó en 2015 y cuyos fuertes efectos se prolongaron hasta bien entrado 2016. Eso provocó sequías en las regiones tropicales y redujo la capacidad de los “sumideros” –como los bosques, la vegetación o los océanos– para absorber CO2. Esos sumideros absorben actualmente alrededor de la mitad de las emisiones de CO2, pero existe el riesgo de que se saturen, lo cual aumentaría la fracción de las emisiones de dióxido de carbono que permanece en la atmósfera, según se indica en el Boletín sobre los gases de efecto invernadero.
Entre 1990 y 2015 el forzamiento radiativo –que provoca un efecto de calentamiento del clima– experimentó un incremento del 37% a causa de los gases de efecto invernadero de larga duración, tales como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O), resultantes de las actividades industriales, agrícolas y domésticas.
“El año 2015 inauguró una nueva era de optimismo y de acción por el clima con el acuerdo sobre el cambio climático alcanzado en París. Pero también hará historia por haber marcado una nueva era climática, en la que las concentraciones de gases de efecto invernadero han alcanzado niveles sin precedentes”, dijo el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas. “El episodio de El Niño se ha terminado. El cambio climático no.”
“El acuerdo alcanzado recientemente en Kigali para enmendar el denominado Protocolo de Montreal y eliminar progresivamente los hidrofluorocarbonos, que actúan como potentes gases de efecto invernadero, es una buena noticia. La OMM celebra que la comunidad internacional haya adquirido un compromiso significativo con la acción por el clima”, dijo el señor Taalas.
“Pero el verdadero problema aquí es el dióxido de carbono, que permanece en la atmósfera durante miles de años y en el océano aún mucho más. Si no nos ocupamos de las emisiones de CO2, no podemos hacer frente al cambio climático ni limitar el aumento de la temperatura a 2 ºC con respecto al nivel preindustrial. Así pues, es de suma importancia que el Acuerdo de París entre en vigor el 4 de noviembre, mucho antes de la fecha prevista, y que aceleremos su aplicación”, manifestó el Secretario General.
La OMM y sus asociados están trabajando con vistas a conseguir un Sistema mundial integrado de información sobre los gases de efecto invernadero que ayude a las naciones a seguir de cerca los progresos en la aplicación de sus promesas nacionales de reducción de emisiones, mejorar la presentación de informes nacionales sobre las emisiones e informar acerca de la adopción de medidas de mitigación adicionales. Este Sistema se basa en la experiencia a largo plazo de la OMM en las observaciones de los gases de efecto invernadero y los modelos atmosféricos.
La OMM está empeñada en mejorar los servicios meteorológicos y climáticos para el sector de la energía renovable y en apoyar la economía verde y el desarrollo sostenible. Se necesitan nuevos tipos de servicios meteorológicos para optimizar la producción de energía solar, eólica e hidroeléctrica.
Aspectos destacados del Boletín sobre los gases de efecto invernadero
En el Boletín de la OMM sobre los gases de efecto invernadero se informa de las concentraciones atmosféricas de los gases de efecto invernadero. Se entiende por emisión la cantidad de gas que va a la atmósfera y por concentración la cantidad que queda en la atmósfera después de las complejas interacciones que tienen lugar entre la atmósfera, la biosfera, la criosfera y los océanos. Aproximadamente un cuarto de las emisiones totales de CO2 son absorbidas por el océano y otro cuarto por la biosfera, reduciéndose de ese modo la cantidad de ese gas en la atmósfera.
El Boletín sobre los gases de efecto invernadero constituye una base científica para la adopción de decisiones. Su publicación por la OMM tiene lugar antes de las negociaciones de las Naciones Unidas sobre el cambio climático que se celebrarán en Marrakech (Marruecos) del 7 al 18 de noviembre 2016.
El dióxido de carbono (CO2) contribuyó aproximadamente en un 65% al aumento total del forzamiento radiativo causado por los gases de efecto invernadero de larga duración. Su concentración en la era preindustrial, de alrededor de 278 ppm, representaba un equilibrio entre la atmósfera, los océanos y la biosfera. Las actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles, han alterado el equilibrio natural y en 2015 el promedio mundial de CO2 se situó en un 144% de su nivel en la era preindustrial y su concentración media mundial alcanzó las 400 ppm. De 2014 a 2015 el incremento de CO2 fue mayor que el año anterior y que la media de los diez años anteriores.
Además de reducir la capacidad de la vegetación para absorber CO2, el intenso episodio de El Niño también produjo un aumento de las emisiones de CO2 procedentes de los incendios forestales. Según la base de datos sobre las emisiones de incendios mundiales, las emisiones de CO2 en Asia Ecuatorial –que entre agosto y septiembre de 2015 registró graves incendios forestales en Indonesia– duplicaron con creces la media de 1997-2015.
El metano (CH4) es el segundo gas de efecto invernadero de larga duración más importante y contribuye aproximadamente en un 17% al forzamiento radiativo. Aproximadamente el 40% de las emisiones de metano a la atmósfera proceden de fuentes naturales (p. ej., humedales, termitas, etc.), mientras que cerca del 60% proceden de actividades humanas (ganadería,cultivo del arroz, explotación de combustibles fósiles, vertederos, combustión de biomasa, etc.). El metano atmosférico alcanzó un nuevo máximo en 2015, de aproximadamente 1 845 partes por mil millones (ppmm), por lo que ahora equivale al 256% de su nivel preindustrial.
El óxido nitroso (N2O) que se emite a la atmósfera procede tanto de fuentes naturales (casi el 60%) como antropógenas (aproximadamente el 40%), que incluyen los océanos, el suelo, la quema de biomasa, los fertilizantes y diversos procesos industriales. Su concentración atmosférica en 2015 fue de unas 328 ppmm, lo que equivale al 121% de los niveles preindustriales. Este gas también contribuye significativamente a la destrucción de la capa de ozono estratosférico, que nos protege de los rayos ultravioleta nocivos del Sol. Es el causante de aproximadamente un 6% del forzamiento radiativo provocado por los gases de efecto invernadero de larga duración.
Otros gases de efecto invernadero de larga duración
El hexafluoruro de azufre es un potente gas de efecto invernadero de larga duración. Producido por la industria química, se utiliza principalmente como aislante en los equipos de distribución de energía eléctrica. Los niveles atmosféricos de este gas son aproximadamente el doble de los observados a mediados de los años noventa. Los clorofluorocarbonos (CFC), que destruyen la capa de ozono, y los gases halogenados menores contribuyen aproximadamente al 12% del forzamiento radiativo causado por los gases de efecto invernadero de larga duración. Aunque los CFC y la mayoría de los halones están disminuyendo, los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y los hidrofluorocarbonos (HFC), a su vez potentes gases de efecto invernadero, están aumentando a un ritmo relativamente rápido, aunque todavía son poco abundantes.
Notas para los editores
En el marco del programa de la Vigilancia de la Atmósfera Global de la OMM (www.wmo.int/gaw) se coordinan las observaciones sistemáticas y el análisis de los gases de efecto invernadero y de otros elementos en traza. Cincuenta y un países han comunicado los datos con los que se ha elaborado el Boletín sobre los gases de efecto invernadero. Los datos de medición comunicados por los países son archivados y distribuidos por el Centro Mundial de Datos sobre Gases de Efecto Invernadero (CMDGEI), ubicado en el Servicio Meteorológico de Japón. (http://ds.data.jma.go.jp/gmd/wdcgg)
La OMM ha elaborado tres vídeos de animación para apoyar la publicación de su Boletín sobre los gases de efecto invernadero de 2015 y promover un nuevo concepto para la vigilancia de las emisiones, las fuentes y los sumideros de los gases de efecto invernadero. La animación sobre el “Ciclo del carbono” presenta información básica sobre el aumento de los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera. En la “Medición de las emisiones nacionales” y la “Vigilancia de la atmósfera para reducir las emisiones urbanas de gases de efecto invernadero” se explica que ahora se puede utilizar la vigilancia de alta resolución de la atmósfera para medir con mayor exactitud las emisiones de gases de efecto invernadero con el fin de respaldar la adopción de decisiones. Las animaciones están disponibles en árabe, chino, español, francés, inglés y ruso.
La Organización Meteorológica Mundial es el portavoz autorizado
de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua
Delegación Territorial de AEMET en Andalucía, Ceuta y Melilla
RESUMEN:El martes 23 de septiembre de 1986 a las cinco de la tarde se desarrolló uno de los tornados más intensos que se han registrado en la provincia de Teruel. Alimentado por inestabilidades de origen dinámico y térmico y ayudado por la orografía del terreno, se desplazó en una trayectoria SW-NE recorriendo al menos 4 kilómetros en 4 minutos y destruyendo todo lo que encontró en su camino. Comenzó su andadura en las minas de Sierra Menera dañando edificios y volcando maquinaria pesada. A su paso por los barrios periféricos del pueblo de Ojos Negros arrasó granjas y cultivos dejando seis heridos de diversa consideración, matando centenares de animales y partiendo y derribando árboles frutales. Finalmente llegó hasta el cementerio de la localidad donde partió lápidas y derribó los portones de entrada.
Los daños se estimaron en más de 70 millones de pesetas de aquella época, 32 millones de euros actuales. Además supusieron la puntilla final para el cierre definitivo de las minas a final de ese año.
INTRODUCCIÓN
En 2003 un tornado azotó las localidades turolenses de Alcañiz, Valdealgorfa y Mazaleón. Conocido popularmente como el “tornado de Alcañiz”, es quizás uno de los más famosos por su severidad (EF2-EF3) y también por ser de los primeros en registrarse con cámaras digitales que ya empezaban a proliferar por aquellos entonces. Otros conocidos fueron los de Mosqueruela (1999) y Corbalán (2004). Este 2016 se cumplen 30 años de uno de los peores que se registraron en la zona y que, sin embargo, ha gozado de menos popularidad que sus contemporáneos: el tornado de Ojos Negros.
Yo tampoco conocía nada de su existencia hasta que Montse me habló de él en una de mis largas y periódicas estancias en la ciudad de Teruel. Ella es originaria del pueblo de Ojos Negros y estaba allí ese día. Me contaba que aquella tarde del 23 de septiembre “el cielo se volvió negro y se desató una tormenta como pocas veces se recuerda. Luego se levantó un viento fortísimo. Cuando todo pasó llegaron los mineros al pueblo y contaron que habían visto un tornado y que había causado muchos destrozos en las minas”. He de admitir que al principio dudé de su versión; no porque fuera falsa sino porque entre el público en general no se tiene clara la diferencia entre un tornado, un huracán, una tolvanera, un tifón, un ciclón… Son palabras que suenan igual y que pueden confundirse con un episodio de vientos fuertes asociados a —por ejemplo— un frente activo o un frente de racha.
En la web apenas hay referencias del evento, la más destacada es la que ofrece Antonio Conesa en su artículo titulado “Tormentas Severas en la Ibérica de Teruel y sus Efectos sobre la Masa Forestal” (2006). Poco podía sacar en claro hasta que el Diario de Teruel me permitió acceder a las ediciones del 25 y 26 de septiembre de 1986; en varias páginas detalla el fenómeno y ofrece testimonios de varios testigos y fotos esclarecedoras (estas pueden consultarse ahora en la web de SINOBAS, http://www.sinobas.aemet.es). Gracias a tan valiosa información, a los relatos ofrecidos por estos testigos y a los datos de reanálisis de ERA-Interim del ECMWF (Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo) ha sido posible realizar una reconstrucción detallada del evento.
PECULIARIDADES OROGRÁFICAS
Siempre he tenido un espíritu urbano y cosmopolita y no me resulta fácil vivir en Teruel. La ciudad es pequeña, tranquila y manejable pero en exceso. La despoblación crónica ha hecho de toda esa región un lugar en el que escasean cierto tipo de servicios, el día a día puede resultar un tanto aburrido y las mayores ofertas de ocio se encuentran en las vecinas Valencia y Zaragoza, a una hora y media en coche. La mayoría del país solo sabe que Teruel “existe” y poco más.
Sin embargo, como profesional de la meteorología y aficionado a la astronomía, Teruel es un lugar como pocos hay en la península ibérica. La ausencia de contaminación lumínica y las bajas precipitaciones del invierno hacen de él un enclave ideal para observar el cielo de esa estación, sin duda alguna el mejor de la temporada. En lo meteorológico, desde mediados de primavera y hasta bien entrado el otoño puedes llegar a ver más cumulonimbos que vecinos. La frecuencia con que aparecen es muy alta e incluso algunos días en que a priori no se espera convección es posible observar en la lejanía alguna coliflor solitaria apegada a su sierra madre. Son momentos ideales para desempolvar la cámara, olvidarse de lo urbano y salir a dar una vuelta.
La provincia de Teruel se haya situada en el extremo sureste del Sistema Ibérico, justo donde esta cordillera se parte en dos ramas: la oriental bordea el oeste de la provincia y marca la frontera con las provincias de Guadalajara y Cuenca. Entre sus sierras más importantes destacan las de Albarracín, Tremedal, Menera y los Montes Universales. La rama occidental se adentra en la provincia ocupando su zona central y finaliza en la frontera con la provincia de Castellón. Destacan las sierras de Gúdar, Javalambre, Maestrazgo y el Rayo. Entre ambas ramas se encuentra una llanura elevada, las depresiones del Jiloca y Alfambra-Teruel. Cerca de un 70 % de la provincia se encuentra a altitudes superiores a los 1000 metros y algunas sierras pueden alcanzar los 2000 metros. Esta peculiaridad orográfica favorece el disparo de la convección.
Durante el verano la fuerte insolación favorece el establecimiento de una baja térmica que induce un flujo del sur-sureste (procedente del Mediterráneo y cargado de humedad) que aumenta la inestabilidad en capas bajas y que se ve forzado a ascender conforme se adentra en la provincia (Conesa, 2006).
Figura 1. Altimetría de la provincia de Teruel. La localidad de Ojos Negros está al oeste enmarcada entre la depresión del Jiloca y las faldas del Sistema Ibérico (se señala con un círculo).
Desde finales de la primavera y hasta bien entrado el otoño las condiciones son muy favorables al desarrollo de tormentas, que pueden generarse incluso con una débil entrada de aire frío en altura (–12 ºC) y en días de verano en los que no se registra convección en ningún otro punto de la Península. Entre mayo y septiembre se registran una media de 20 tormentas que aportan hasta un 25 % de la precipitación total anual y el punto álgido se alcanza en agosto con un promedio de 6 tormentas.
Por tanto, no es de extrañar que las condiciones adecuadas de cizalladura, inestabilidad dinámica y térmica y los diferentes mecanismos de disparo hagan que esta zona sea prolífica en el desarrollo de sistemas convectivos de mesoescala y supercélulas que lleven asociados fenómenos adversos tales como el granizo grande, frentes de racha, reventones, inundaciones, etc. Sin embargo, no se tiene tanta constancia de la aparición de tornados y su frecuencia es relativamente baja para lo que cabría esperar de una zona con tantos episodios de convección profunda y organizada (Riesco y otros, 2015). Es posible que parte de esta explicación sea debida a cuestiones puramente meteorológicas pero a ellas también hay que sumar el hecho de que la provincia de Teruel tiene una población muy escasa (en 2014 no llegaba a 140 000 habitantes), muy envejecida y repartida en pequeños núcleos rurales, lo que unido a la pequeña escala de los tornados (meso-γ) hace que estos puedan pasar desapercibidos en caso de producirse.
Ojos Negros es un pequeño pueblo de Teruel situado en las estribaciones de la Sierra Menera, la cual marca la frontera con la provincia de Guadalajara —al oeste— y muy cerca de la de Zaragoza —al norte—. Su época dorada se inició en 1900 cuando dos empresarios vascos decidieron invertir en el floreciente mundillo de la siderurgia y crearon la Compañía Minera de Sierra Menera. Para obtener el hierro que necesitaban abrieron 22 minas de cielo abierto —es decir, sin galerías subterráneas— entre Ojos Negros y Setiles (Guadalajara). En su día llegaron a suponer el 10 % del hierro que se extraía en todo el país y eran tan importantes que se construyó una línea ferroviaria dedicada únicamente al transporte del mineral hacia el Mediterráneo (Arribas y Sanz, 2012). Con un recorrido de 204 kilómetros era en ese momento el más largo de Europa. Igualmente, para dar cabida a la flota de 25 buques, se construyó otro muelle en la costa de Sagunto que con el tiempo derivó en una nueva población, Puerto de Sagunto, dependiente administrativamente de la anterior. Ojos Negros también creó pequeños asentamientos a su alrededor conocidos hoy día como Barrio Relojería, Barrio del Centro y Barrio del Hospital, lugares de vivienda de mineros procedentes de otras regiones que junto a sus familias llegaron a sumar más de 4000 habitantes.
En 1975 comenzó la crisis mundial de la siderurgia y el sector empezó a acumular pérdidas, lo que llevó al cese de la actividad de los altos hornos de Sagunto a principios de los ochenta. Las minas también se vieron afectadas. La producción caía año tras año a la par que aumentaban el déficit, los despidos, la despoblación y la amenaza de un cierre total. En el año 1986 no era ni la sombra de lo que había sido. Hoy en día esos barrios están en su mayor parte abandonados y ni siquiera pueden visitarse con el Street View de Google.
Martes, 23 de septiembre de 1986. El otoño acaba de entrar pero el mediodía ha resultado ser el típico día despejado más propio del verano. El sol sigue alto pero al menos ahora sopla una brisa fresca y húmeda que ayuda a soportar la carga de trabajo. Al oeste el cielo se ha cubierto de unas nubes negras que amenazan tormenta. Los mineros apuran el final de una dura jornada laboral conjugando una mezcla del cansancio que provoca la mina con la incertidumbre, ya habitual, que da el saber que la cantera no es rentable y que peligran sus puestos de trabajo.
La negrura se va acercando, se escuchan truenos y comienzan a caer las primeras gotas. “Con la suerte que tenemos, ya solo falta que nos caiga un rayo encima”. Los relojes están a punto de marcar las cinco de la tarde.
EL TORNADO DE OJOS NEGROS
Mediante la combinación de los datos ofrecidos por los testigos, la prensa y el reanálisis meteorológico se ha realizado una reconstrucción aproximada de la trayectoria del tornado y las zonas que afectó. Primero vamos a echar un vistazo a la situación sinóptica de ese día.
Los días previos estuvieron dominados en niveles altos por una dorsal con eje norte-sur atravesando el este de la Península y profundizándose hasta alcanzar el norte de Francia el día 22. En el nivel de 850 hPa acompañaba una dorsal térmica que afectaba a la mitad oriental peninsular y se extendía hasta el golfo de León. En el Atlántico se encontraba estacionada una amplia depresión aislada en niveles altos (DANA) con mínimos de –19 ºC centrada al noroeste de las islas Azores y con poco reflejo en superficie.
Figura 2. Análisis de temperatura (contorneada en grados Celsius) y altura geopotencial (líneas negras en mgp) en el nivel de 500 hPa el 23/09/1986 a las 12 horas UTC. Fuente: elaboración propia a partir de datos obtenidos de ERA-Interim (ECMWF).
Figura 3. Análisis de presión reducida a nivel del mar (líneas negras, hPa) y temperatura en el nivel de 850 hPa (contorneada en grados Celsius) el 23/09/1986 a las 12 horas UTC. Fuente: elaboración propia a partir de datos obtenidos de ERA-Interim (ECMWF).
El día 23 la dorsal comenzó a trasladarse hacia el este posibilitando la entrada de aire frío en altura mientras que la dorsal térmica lo hacía a un ritmo más lento. Este aumento del gradiente térmico vertical se vio reforzado por la insolación diurna. La vaguada que se estaba instalando sobre la Península llevaba asociada un chorro en niveles altos paralelo a las isohipsas y cuya salida, ligeramente difluente, se encontraba justo en la vertical de donde se produjo el tornado.
En superficie destacaba la presencia de una baja térmica en el entorno del valle del Ebro que inducía la entrada de un flujo del sur-sureste (origen marítimo) muy marcado hasta los 900 hPa.
Con los valores ofrecidos por ERA-Interim se ha realizado el sondeo de las 12 horas UTC de Ojos Negros. El análisis refleja un CAPE que no presentaba valores altos (260 J/kg) y bases nubosas cercanas a los 800 hPa, pero por debajo el perfil de temperatura seguía una adiabática seca que nos indica que no había oposición a posibles ascensos del aire desde la misma superficie. El viento en niveles bajos giraba en sentido horario con la altura permitiendo que la helicidad en los tres primeros kilómetros fuese significativa (124 m2/s2) y la cizalladura en los primeros seis muy alta (27 m/s). En resumen, el entorno era favorable para la formación de un mesociclón (que posteriormente desarrollara un tornado en su seno) y la situación sinóptica era similar a la situación tipo que se describe en la climatología de tornados (Riesco y otros, 2015) para esta zona y esta época del año.
Afortunadamente, la única imagen de satélite disponible de ese día coincide con la hora a la que tuvo lugar el tornado —las cinco de la tarde—. En ella se aprecian claramente varios sistemas convectivos de mesoescala afectando a la mitad norte peninsular. Pese a la escasa resolución puede observarse perfectamente una “flanking line” sobre Ojos Negros. Es de suponer que los frentes de racha asociados fueran muy potentes y que, unidos a la canalización de los vientos en superficie, propiciaran ascensos muy marcados y posiblemente un aumento de la helicidad en niveles bajos.
Con los datos del sondeo se aplicó el método B2K para estimar el desplazamiento de una supuesta supercélula que se moviese a la derecha y se obtuvo una dirección SW-NE y una velocidad en torno a los 50 km/h. La reconstrucción de la trayectoria del tornado por medio de los daños causados es similar: como mínimo recorrió 4 kilómetros y su tiempo de vida fue de al menos 4 minutos. En consecuencia, pese a que no existen datos radar de aquella época y solo se dispone de una imagen de satélite se puede asegurar con cierto grado de fiabilidad que el tornado estuvo vinculado a una supercélula. Queda por dilucidar si estaba asociado al mesociclón o a la flanking line. Del estudio de los daños se ha clasificado como EF3; tornados asociados a la flanking line (gustnadoes) rara vez alcanzan esta intensidad incluso en Estados Unidos (Markowski y Richardson, 2010) de manera que todo apunta a que se trató de un tornado supercelular mesociclónico.
Figura 4. Sondeo de Ojos Negros (Teruel) el 23/09/1986 a las 12 horas UTC y cálculo de índices significativos. Fuente: elaboración propia a partir de datos obtenidos de ERA-Interim (ECMWF).
Figura 5. Imagen de satélite NOAA, canales combinados, del 23/09/1986 a las 15.30 horas UTC. Se aprecia claramente que la localidad de Ojos Negros (señalada con un círculo rojo) está inmersa en una región afectada por varios sistemas convectivos de mesoescala. Fuente: Dundee Satellite Receiving Station.
La primera señal que se tiene del tornado viene de las mismas minas. Los mineros comentan que lo vieron llegar desde la sierra, lo cual hace pensar que el tornado pudo formarse en la frontera entre Aragón y Castilla-La Mancha o incluso en la provincia de Guadalajara, lo que daría un recorrido extra de 1200 a 2000 metros.
El tornado comenzó su andadura destructiva en las minas. La mayoría de los mineros buscaron refugio al verlo llegar y afortunadamente no sufrieron daños. De la nave de clasificación partían varias cintas transportadoras y una de ella conectaba con un molino de mineral. Cuando el tornado llegó arrasó el molino de mineral dejando únicamente el esqueleto metálico y la nave de clasificación también quedó seriamente dañada perdiendo casi la totalidad de las paredes y dejando ver su interior. El vehículo de un trabajador fue desplazado varios metros y aparcado hasta la parte superior de la cinta transportadora.
Figura 6. Trayectoria aproximada del tornado. Las minas se encuentran a la izquierda y Ojos Negros en la parte superior derecha de la imagen. Los barrios están ubicados justo al sur de las granjas y la paridera.
Fernando Rezusta conducía su furgoneta cuando vio llegar el embudo. En un acto reflejo y sin tiempo para maniobrar se bajó de la furgoneta y se agarró a un poste lo más fuerte que pudo aguantando el fuerte viento. El vehículo siguió su camino en solitario hasta que fue a parar a un terraplén en una escena que recuerda la típica película de sobremesa de fin de semana.
Figura 7. Nave de clasificación (arriba). Vehículo desplazado hasta la cinta transportadora (abajo). Fuente: Diario de Teruel.
El tornado se desplazaba de oeste a este y llegó a las afueras del Barrio Relojería hasta toparse con una granja de conejos propiedad de Lucio Martín. Engulló el techo y las paredes y dejó inservible el coche que estaba aparcado en su interior. En la fotografía aportada por el Diario deTeruel se observa que de esta estructura de ladrillo solo sobrevivió una escalera que conectaba dos habitáculos. Mil conejos perdieron la vida y solamente sobrevivieron cuatro.
A partir de este punto el tornado realizó un pequeño cambio de trayectoria para adquirir un desplazamiento definitivo SW-NE. Su apetito devorador no había cesado y su siguiente víctima fue la paridera de ovejas de Juan Valero: “¿Cómo es posible que de una estructura recién construida solo hayan quedado los cimientos?” Donde antes había una edificación yacían decenas de bloques de hormigón esparcidos por el suelo. Juan también tuvo que lamentar la muerte de 163 ovejas durante el episodio y otras 60 que con seguridad tuvo que sacrificar días después al no recuperarse de las heridas.
Figura 8. Estado en el que quedó la granja de conejos. Fuente: Diario de Teruel.
Lejos de darse por vencido, el tornado siguió avanzando cerca de dos kilómetros sin perder un ápice de su fuerza y llegó hasta la última zona de la que se tiene conocimiento: el cementerio de Ojos Negros. Entró sin llamar derribando los pilares que sujetaban las puertas de entrada y echándolas abajo. Partió lápidas y cruces de mármol como si de un ritual macabro se tratara. A partir de este punto no existen referencias de daños y se pierde la pista del tornado. Dada la increíble fuerza que aún llevaba en este último punto es bastante plausible pensar que al menos recorriera uno o dos kilómetros más antes de disiparse por completo. Si sumamos los destrozos dispuestos en una línea de cuatro kilómetros a los 1200-2000 metros corriente arriba de las minas y otros 1500-2000 metros corriente abajo del cementerio obtenemos unos 8 kilómetros, acorde con lo que ofrece Conesa en su artículo (“10 kilómetros y una anchura de 800 metros, ambos por confirmar”).
También es probable que otras estructuras quedaran destruidas o seriamente dañadas pese a que no se dispone de más datos oficiales. De las estructuras menores se sabe que varios postes de la luz y de teléfono quedaron esparcidos por las laderas de los cerros, los útiles pesados de labranza volaron varios metros, mucha de la maquinaria pesada de las minas sufrió rotura de cristales y algunos de los bidones de gasolina fueron esparcidos por todas las minas.
Los daños en la agricultura también fueron cuantiosos: árboles frutales partidos o arrancados, cultivos de patata, alfalfa, remolacha y maíz perdidos y tres mil alpacas de paja de las que no quedó ni rastro.
En este tipo de eventos es cuando sale a flote lo mejor de la gente. La población de los barrios mineros salió de inmediato a colaborar en las tareas de desescombro y en la asistencia de los heridos. Seis de ellos necesitaron curas de urgencia, Lucio Martín y su hermano Fernando fueron trasladados al hospital Obispo Polanco de Teruel y Fernando Rezusta a la clínica Montpellier de Zaragoza.
Aquella tarde los sistemas convectivos de mesoescala provocaron destrozos en pueblos aledaños como Calamocha, Monreal del Campo, Odón, Pozuel y Luco de Jiloca. También en la comarca del Bajo Aragón (Híjar, Vinaceite y Azalia) y el sur de la provincia de Zaragoza. Se pidió la declaración de zona catastrófica pero no se concedió porque el área afectada no era lo suficientemente extensa y los daños en la economía no fueron generales. Aun así las pérdidas económicas fueron elevadas: en las minas 60 millones de pesetas, en el tendido eléctrico 2 millones y en la agricultura 8 millones (en total 32 millones de euros actuales) a los que habría que añadir los de la ganadería. Una cantidad muy alta teniendo en cuenta que fue debida casi exclusivamente al tornado.
Aquel 23 de septiembre de 1986 las minas recibieron un golpe del que jamás se recuperaron. Acuciadas por la crisis y las pérdidas, y apuntilladas por un inesperado tornado, dieron su último aliento a final de ese año. En la actualidad se está recuperando el trazado del antiguo tren minero para convertirlo en una vía verde que con 160 kilómetros es a día de hoy la más larga del país. Un legado verde para inmortalizar aquello que en el pasado dio vida a toda una región y que hoy adolece en soledad.
AGRADECIMIENTOS
Quisiera expresar mi más sincero agradecimiento a Montserrat García Sanz (Teruel), a Montserrat Sanz Izquierdo (Teruel) y a Antonio Conesa Margelí, delegado territorial de AEMET en Cataluña.
BIBLIOGRAFÍA
Arribas, D. y A. Sanz, 2012. De los Montes de Teruel a las playas valencianas. La actividad minero-siderúrgica de la compañía minera Sierra Menera, Universidad de Zaragoza.
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Por otro lado mencionar que el repositorio cuenta con un visor de imágenes y de vídeo, que facilita la consulta de los documentos. También cuenta con una aplicación de “calendario” que permite seleccionar los distintos números de las revistas.
Alcalá la Real, Jaén, sábado por la mañana, vía Alberto Márquez (@xolair83)
Así se ve el interior de Granada desde Salobreña, en la zona costera. Nevando a 500 metros de altitud. Foto de Pablo Villacreces desde Salobreña.
Arcoíris doble debido a la luz de la luna observado en la localidad tinerfeña de Arico en febrero de 2014. Fotografía de Juan Manuel Oramas.
Teruel, sábado a mediodía, vía Paula Martínez (@chimpmg)
Arcoíris completo sobre Santa Cruz de Tenerife el pasado 1 de diciembre del 2014 a las 8:19 horas, cuando se producían lloviznas sobre la capital chicharrera.
Termógrafo de lámina bimetálica
Me he permitido añadir una fotografía curiosa y, en mi opinión, muy bonita e incluso alegórica: un avión se acerca al aeropuerto de Tenerife Norte el pasado 21 de noviembre y parece estar a punto de atravesar el arcoíris. Si a los turistas se les vende el archipiélago canario como el de la "eterna primavera" (cosa que da para un buen debate), creo que no hay imagen que lo represente mejor, pues el arcoíris suele aparecer con chubascos y lluvias intermitentes típicos de las estaciones equinocciales, es decir, el otoño y la primavera.
Almuñécar, Granada, sábado por la tarde, vía Benjamín Ruiz
Gijón, sábado por la tarde, vía María Piquín, Aemet
Sierra Nevada, madrugada del viernes al sábado, vía @websierranevada
Medidor automático de radiación solar
Cercedilla, Madrid, sábado por la mañana, vía Javier Márquez
Fragmentos de arcoíris primario y secundario el 21 de noviembre del 2014 por la mañana en Santa Cruz. El arcoíris secundario, que en la imagen queda a la derecha del primario, se produce por la reflexión de la luz de éste y siempre presenta una coloración más tenue. También es llamativa la forma del Cumulonimbus que se observa encima de los arcoíris, muy desgastado por su base y deshilachado en los topes por efecto del viento.
Foz do Douro, desembocadura del Duero, sábado por la tarde, vía Juan Alfonso (@Soy_JuanAlfonso), Aemet
Registrador de viento Fuess
Veleta-anemómetro Fuess
Fragmento de arcoíris de niebla sobre una delgada capa de estratos que alcanza el Observatorio de Izaña. Puede observarse por detrás, al fondo, el pico del Teide. También vemos, tanto en este ejemplo como en el anterior, que los colores se muestran de manera mucho más tenue que en el caso de un arcoíris normal.
Día muy invernal en Salobreña (Granada), con mucho frío (máxima de 11°C). Cielo muy negro y amenazante a las 18:45h. Foto de Pablo Villacreces desde Salobreña.