SINOBAS, sinobas.aemet.es, es el Sistema de Notificación de Observaciones Atmosféricas Singulares de AEMET, mediante el cual recogemos información de cualquier ciudadano sobre la ocurrencia de fenómenos meteorológicos que, por su escala, pueden pasar desapercibidos para nuestras redes de observación convencional y para nuestros sistemas de teledetección, pero que tienen relevancia y pueden causar un impacto significativo en la población. Sigue leyendo →
Un año más con la llegada del verano austral, AEMET participará activamente en la próxima campaña científica Antártica que tendrá lugar entre la semana de Navidad de 2017 y finales de marzo de 2018. Durante la misma se desarrollarán numerosos proyectos científicos de diversos programas del Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación, y otros varios. Sigue leyendo →
Imagen MODIS del día 16 a mediodía, en la que se observa una descarga fría en el Cantábrico, nieve que cubre los sistemas montañosos, sobre todo Pirineos, ondas de montaña y convección en Baleares por convergencia de vientos
Evolución del tiempo durante de la semana
El lunes 11 termina de pasar la borrasca Ana, primera con nombre oficial, en dirección hacia el norte de Europa. Una amplia vaguada con un frente frío muy activo abarca toda la Península y Baleares y llega hasta Canarias. Sigue leyendo →
Durante el periodo del 6 al 12 de diciembre las precipitaciones fueron generalizadas en toda España salvo en algunas zonas del levante, interior de Aragón y el sur de la isla de Tenerife. Sigue leyendo →
Hoy, viernes 15 de diciembre, se esperan en el Sistema Cantábrico y Pirineos precipitaciones que pueden ser localmente persistentes, y en forma de nieve por encima de los 800/1000 m. Sigue leyendo →
Recientemente, las temperaturas de la superficie del mar en la parte oriental del Pacífico tropical se han enfriado hasta alcanzar unas condiciones características de un episodio débil de La Niña. De igual modo, la mayoría de los indicadores atmosféricos coinciden ahora con los correspondientes a las primeras fases de un episodio de La Niña. Los modelos climáticos indican que es probable que esas condiciones de La Niña se mantengan hasta el primer trimestre de 2018. Es menos probable que se vuelva a unas condiciones neutras de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) antes de principios de 2018 y parece muy remota la posibilidad de que se produzca un episodio de El Niño antes del segundo trimestre de 2018. Los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales seguirán supervisando de cerca la evolución del fenómeno ENOS en los próximos meses. Sigue leyendo →
Elaborado por el Área de Técnicas y Aplicaciones de Predicción.
Evolución del tiempo durante de la semana
El lunes 4, tras el paso del temporal, todo el territorio español queda bajo el dominio de un potente anticiclón, con cielos poco nubosos o despejados. Las heladas son generalizadas, aunque no tan intensas como las de los días previos.
Por Samuel Buisán, José Luis Collado, Javier Alastrué. Delegación Territorial de AEMET en Aragón , Manuel Gil y Juan Ramón Moreta. Servicios Centrales de AEMET.
La precipitación es una de las variables atmosféricas más importantes dentro de numerosas disciplinas científicas relacionadas con los ecosistemas, la hidrología, la predicción atmosférica y la monitorización del clima. Sin embargo, a pesar de su importancia, la medida precisa de la precipitación sigue siendo un reto, especialmente en el caso de precipitación en forma de nieve en condiciones de viento. Sigue leyendo →
Por Rubén del Campo Hernández, Técnico de Meteorología. Área de Información Meteorológica y Climatológica de Aemet.
A menudo nos encontramos en los medios de comunicación titulares similares a estos: «las condiciones climatológicas dificultaron las tareas de rescate» o «la carrera se disputó bajo unas excelentes condiciones climatológicas». ¿Son correctos? ¿O debería haberse hablado de «las condiciones meteorológicas»?
En esta entrada voy a tratar de explicar que, aunque tiempo y clima están estrechamente relacionados, son términos que no pueden utilizarse indistintamente. El Glosario Hidrológico Internacional de la OMM/Unesco define «tiempo» como el «estado de la atmósfera en un instante dado, definido por los diversos elementos meteorológicos». El mismo glosario define «clima» de la siguiente manera: «síntesis de las condiciones meteorológicas en un lugar determinado, caracterizadas por estadísticas a largo plazo de los elementos meteorológicos en dicho lugar».
Quizás sea más fácil de entender mediante un símil: imaginemos que vamos al cine a ver una película y que al terminar nos invitan a subir a la sala de proyecciones. Allí se encuentra la bobina con el rollo de película, compuesto por infinidad de fotogramas. Pues bien, podríamos considerar que el tiempo es cada uno de los fotogramas que componen la película; el rollo completo sería el clima.
Fuente: pt.dreamstime.com
Como ya hemos visto en la definición, el tiempo viene dado por el estado de la atmósfera en un momento determinado, es decir, por la temperatura, la humedad, la radiación, el viento, la visibilidad, etc., que se registra en ese momento. Imaginemos que estamos paseando un día por una playa de la costa de Almería y de repente comienza a llover, quedando una tarde húmeda y desapacible. Podríamos decir entonces que el tiempo en Almería está lluvioso y que hay humedad, pero ¿podríamos hablar de que el clima de la costa de Almería es lluvioso? Evidentemente no: todos sabemos que no es así.
En la película del clima de Almería hay algunos fotogramas en los que aparece la lluvia; pero solo con esos fotogramas se obtiene una visión muy parcial de la misma. Para conocer el clima de una región tenemos que ver una buena parte del largometraje (y es que no podemos ver la película entera: se estará emitiendo mientras haya atmósfera en la Tierra). Por eso, se realizan observaciones meteorológicas (es decir, del tiempo) durante un largo período de tiempo -valga la redundancia-. Normalmente se recomienda un mínimo de treinta años de observaciones diarias para caracterizar un clima. Así, siguiendo con el ejemplo de la película de Almería y la lluvia, podremos ver que en esa película hay pocas escenas de lluvia, aunque eso sí, a veces son escenas demasiado violentas. En esta película predominarán escenas de tiempo seco; en la película del clima de San Sebastián, en cambio, los fotogramas con lluvia (es decir, los momentos con tiempo lluvioso) serán más abundantes.
Normalmente para la caracterización de un clima se realizan tratamientos estadísticos de los datos, y así utilizamos la temperatura media, la precipitación media mensual o anual, el promedio de horas de sol, etcétera. También se utilizan los valores extremos: temperatura máxima absoluta o mayor cantidad de precipitación recogida en 24 horas, entre otros.
Si nos dedicamos a observar la Naturaleza con un mínimo de atención podremos ser capaces de determinar, a grandes rasgos, el clima característico de una zona. Voy a poner dos ejemplos de la isla de Tenerife (que por cierto, es una joya en cuanto a microclimas se refiere: lo escarpado de su orografía propicia ambientes muy diferentes a lo largo de todo el año según en la zona que nos encontremos; forzando la máquina también podríamos decir que tiene «microtiempos», porque las condiciones atmosféricas cambian mucho de un lugar a otro en el mismo instante).
Veamos estas dos fotos para ilustrar el ejemplo:
Si nos fijamos en la primera, vemos que predomina vegetación de tipo arbustivo con tallos suculentos (es decir, que contienen mucho líquido en su interior). Son plantas que pertenecen a la comunidad vegetal denominada cardonal-tabaibal, muy típica de las costas de Tenerife. Estas plantas han desarrollado sistemas para mantener constante su humedad: minimización del tamaño de las hojas para evitar la evaporación y desarrollo de los tallos suculentos, como hemos visto. Nos están diciendo a gritos que el clima donde viven es muy árido. Quizás estemos un día paseando por la zona y comience a llover. El tiempo estará lluvioso, pero estamos en una zona caracterizada por la aridez: su clima es seco.
En la segunda foto ocurre lo contrario: predomina la vegetación arbórea y helechos con grandes hojas. Pertenece a la laurisilva, bosque relicto que necesita mucha humedad y temperaturas constantes todo el año: quizás un día estemos paseando por este bosque y haga mucho calor, pero ¿no nos están diciendo las plantas que nos encontramos en una zona de clima fresco y húmedo?
Una de las características esenciales de las plantas es que no se pueden mover del sitio donde echan raíces. Por lo tanto deben adaptarse al clima del lugar donde se encuentran para poder sobrevivir, y hay plantas que viven muchos años, incluso siglos. Si nos acordamos de esto y del símil del largometraje, no deberíamos tener problemas para diferenciar entre tiempo y clima. Supongo que queda claro ya: si unas tareas de rescate se complican será por las «condiciones meteorológicas», no por las «condiciones climatológicas».
Por cierto, la ciencia que estudia el tiempo es la meteorología, y la que se encarga del clima es la climatología. Se puede pensar, y se estará en lo cierto, que guardan mucha relación; pero tampoco son lo mismo. Un meteorólogo tendrá en general más conocimientos de física y un climatólogo puede proceder del mundo de la geografía, aunque también están implicadas las matemáticas en el estudio del clima; en todo caso la formación de ambos profesionales puede ser muy diferente.
Me gustaría terminar esta entrada con una curiosidad: así como en lengua inglesa se distingue entre tiempo cronológico (time) y atmosférico (weather), también en español existen otros términos para referirnos al estado de la atmósfera además de la palabra «tiempo». La RAE reconoce al menos dos: temperie y oraje, aunque ambos (especialmente el segundo) están en desuso. He aquí las definiciones:
La palabra «oratge» sigue usándose bastante en valenciano para referirnos al tiempo atmosférico. El espacio dedicado a la información meteorológica de la desaparecida televisión pública valenciana se denominaba «L’oratge». En cuanto a la primera palabra, el divulgador científico José Miguel Viñas la utilizó en su libro «200 estampas de la temperie», una fantástica colección de fotografías realizadas por aficionados a la meteorología que vio la luz allá por el año 2007.
Aquí tenéis otra entrada sobre la diferencia entre tiempo y clima en el blog personal de mi excompañera en el Centro de Investigación Atmosférica de Izaña Silvia Alonso Pérez, ahora Directora del Master Universitario en Energías Renovables de la Universidad Europea de Canarias.
Por Rubén del Campo Hernández, Técnico de Meteorología. Área de Información Meteorológica y Climatológica de Aemet.
El invierno climatológico de 2017-2018 ha comenzado con una irrupción de aire frío que da lugar a temperaturas muy bajas y nevadas no solo en las montañas, sino también en capitales de provincia como Pamplona. El viento sopla con fuerza y ello provoca una sensación térmica de frío muy intenso.
Pero poco a poco el anticiclón va a ir posicionándose cerca de la Península Ibérica, y cuando eso ocurre en inverno tras una entrada de aire frío, suele dar lugar a jornadas con temperaturas bajas, especialmente las mínimas, que quedan por debajo de los cero grados en muchas zonas del interior.
La predicción de Aemet para el lunes 4 de diciembre nos trae además una pequeña “sorpresa”, que podemos ver aquí:
En la frase rodeada por puntos leemos que las nieblas matinales podrían ir acompañadas de cencellada en distintos valles del interior peninsular. Estas nieblas matinales aparecen fruto del enfriamiento nocturno por irradiación: los cielos despejados y la ausencia de viento facilitan que se escape el poco calor acumulado en la superficie durante el día, y como la noche es larga, la pérdida de calor se prolonga lo suficiente como para alcanzar la temperatura del punto de rocío, es decir, aquella en la que se produce la condensación del vapor de agua y que da lugar a la formación de nieblas.
El fenómeno se produce con mayor facilidad en los valles de los ríos por dos razones fundamentales: por un lado, el aire frío procedente de las laderas que los cierran suele descender al ser más pesado y queda acumulado en ellos; por otro lado, existe la humedad suficiente (procedente de los ríos que los surcan) para que se forme la niebla.
Y a todo esto, ¿qué es la cencellada? Se trata de un hidrometeoro íntimamente ligado a la niebla y a las bajas temperaturas. La Organización Meteorológica Mundial lo define como un «depósito de hielo formado en general por la congelación de gotitas de niebla o de nubes subfundidas sobre objetos duros, cuya superficie está a una temperatura inferior o ligeramente superior a 0°C». La cencellada es, por lo tanto, una acumulación de hielo en objetos expuestos a la intemperie bajo unas determinadas condiciones. Se necesita la ocurrencia simultánea de dos factores esenciales: temperaturas cercanas o inferiores a los 0ºC y presencia de nieblas. Los vientos fuertes ayudan a que los depósitos de hielo sean más espectaculares, pero la causa de su formación es la misma.
Como todos sabemos, la congelación del agua se produce a 0ºC, por eso es necesario tener temperaturas cercanas o inferiores a ese valor. En muchos episodios de cencellada la temperatura del aire es claramente inferior a 0ºC y a pesar de ello, las partículas de forman la niebla o las nubes suelen estar en subfusión, es decir, mantienen su estado líquido a pesar de que la temperatura está por debajo de los cero grados Celsius. Esas gotitas subfundidas se congelan instantáneamente en el momento en que chocan contra una superficie y mientras persistan la niebla y las bajas temperaturas continuarán chocando y acumulándose en las superficies.
Cencellada sobre la vegetación durante un episodio de nieblas y bajas temperaturas en el valle del Ebro.
La cencellada es un fenómeno de gran belleza, especialmente cuando cubre la vegetación. Además de la imagen anterior, aquí tenéis otros ejemplos de vegetación cubierta de cencellada
Un ejemplar de tajinaste rojo, planta endémica de las cumbres de Tenerife, en plena floración primaveral (foto superior) y cubierto de cencellada (foto inferior).
La cencellada que se forma en los fondos de los valles (que es la que esperamos para los próximos días) es muy diferente en su aspecto a la que podemos observar en la cima de las montañas. Aunque el mecanismo de formación es esencialmente el mismo (bajas temperaturas y presencia de nieblas), en las montañas suele concurrir otro factor determinante: el fuerte viento. En esos casos hablamos de nieblas orográficas: nubes empujadas hacia las crestas a gran velocidad y que envuelven las cumbres con su contenido acuoso. Cuando esto ocurre, dada la gran cantidad de gotitas que chocan contra las superficies empujadas por el viento, los depósitos son espectaculares y predominan las acumulaciones en la dirección desde la que sopla el viento, tal y como vemos en las siguientes imágenes, obtenidas tras episodios intensos de cencellada en el Observatorio Atmosférico de Izaña, Tenerife, a 2.371 metros de altitud:
Torre del anemómetro y veleta del Observatorio Atmosférico de Izaña con cencellada en el mástil y en los vientos que la sujetan
Heliógrafo de Campbell-Stockes con cencellada en el jardín meteorológico del Observatorio de Izaña.
Tubo tomamuestras de aire con cencellada en la azotea del Observatorio
En este vídeo se observa muy bien cómo queda adherida la cencellada a las superficies expuestas a la niebla y al viento en zonas de montaña:
Ya veis que se trata de un fenómeno de gran belleza, a veces espectacular, pero también peligroso, porque las gotitas de niebla se pueden acumular también en las carreteras, congelándose y creando placas de hielo que hacen patinar a los vehículos que circulan sobre ellas.
Más información sobre cencelladas en zonas de montaña:
Los cinco problemas típicos de aludes definidos por la European Avalanche Warning Services EAWS tienen como objetivo describir las situaciones típicas que se dan en terreno de aludes y ayudar a los profesionales y los usuarios de la montaña invernal en la evaluación del peligro de aludes. Complementan el grado de peligro y la localización del mismo (altitud y orientación) y están en el tercer nivel de información de la pirámide de comunicación del peligro de aludes. Las siguientes definiciones incluyen una caracterización general del problema incluyendo el tipo de aludes que se espera, una descripción de la distribución espacial típica y la posición de la capa débil dentro del manto nivoso, una caracterización del mecanismo de desencadenamiento, una descripción de la duración típica y de los periodos en los que se da el problema, y finalmente algunos consejos de circulación para los usuarios de la montaña invernal. Este documento va dirigido principalmente a los usuarios de la montaña invernal que circulan sobre terreno avalanchoso. No obstante, los problemas típicos de aludes pueden ser útiles también para los servicios de seguridad en avalanchas.
¿Qué?
Características
El problema de alud está relacionado con la nevada actual o más reciente. La magnitud de la sobrecarga adicional que la nieve nueva ejerce sobre el manto nivoso pre-existente es un factor crucial para el problema de nieve reciente. La importancia de la sobrecarga depende de diferentes factores como la temperatura o las características de la superficie de la nieve vieja.
Tipo de aludes esperados
· Aludes de placa de nieve seca
· Aludes de nieve seca sin cohesión
· Aludes naturales y accidentales
¿Dónde?
Distribución espacial
El problema se presenta de forma generalizada y a menudo en todas las orientaciones
Posición de las capas débiles dentro del manto nivoso
Generalmente en el contacto con la nieve vieja pero algunas veces dentro de las capas de nieve nueva y otras veces también más internamente, dentro del manto nivoso preexistente.
¿Por qué?
Características de desencadenamiento
Aludes de placa de nieve seca:
·Sobrecarga adicional debida a la caída de nieve reciente sobre capas débiles pre- existentes o recién formadas.
Aludes de nieve seca sin cohesión:
· falta de cohesión entre las partículas de nieve reciente.
¿Cuándo?
Duración
Típicamente durante la nevada hasta pocos días después.
¿Cómo gestionarlo?
Identificación del problema sobre el terreno
El problema de la nieve reciente es fácil de reconocer. Controla las acumulaciones de nieve reciente y la actividad de caída de aludes. Estate atento a leves cambios de tiempo que afecten las condiciones de la nieve.
Consejos de circulación
Aludes de placa de nieve seca: Espera hasta que el manto se estabilice.
Aludes de nieve seca sin cohesión:
El peligro por caída es más importante que el de quedar sepultado. Ten en cuenta las consecuencias en terreno muy empinado.
¿Qué?
Características
El problema de alud está relacionado con el transporte de nieve por el viento. La nieve puede ser movida por el viento coincidiendo o no con una nevada.
Tipo de aludes esperados
· Alud de placa de nieve seca.
· Aludes naturales y accidentales
¿Dónde?
Distribución espacial
Muy variable pero típicamente a sotavento, en canales, depresiones, cerca de cambios de pendientes, detrás de crestas u otros lugares protegidos. Más común por encima del nivel del bosque.
Posición de las capas débiles dentro del manto nivoso
Generalmente en el contacto con la nieve vieja o dentro de la placa debido a la variación de la velocidad del viento durante el temporal. Ocasionalmente también internamente dentro de manto viejo.
¿Por qué?
Características de desencadenamiento
Sobrecarga de nieve venteada sobre capas débiles. Además la nieve venteada forma placas que son particularmente propensas a la propagación de fracturas.
¿Cuándo?
Duración
La nieve venteada puede evolucionar muy rápidamente. El problema se da típicamente durante la ventisca y persiste hasta como mucho unos pocos días después, dependiendo de la evolución del manto nivoso.
¿Cómo gestionarlo?
Identificación del problema sobre el terreno
Si no está oculto por nieve nueva, el problema de la nieve venteada se puede reconocer con un buen entrenamiento y formación, y con buena visibilidad. Considera los indicios de la nieve venteada y localiza los depósitos.
Indicios típicos: acumulaciones de nieve venteada, actividad reciente de aludes y algunas veces grietas al circular y whumpfs. Aún así, a veces se hace difícil determinar de cuándo son los signos del viento e incluso algunos de estos signos no implican que haya problema de avalancha (p.ej. en ausencia de capas débiles).
Consejos de circulación
Evitar las acumulaciones de nieve venteada en terreno inclinado, en particular en las áreas donde hay cambios de manto delgado a grueso o de nieve dura a blanda.
¿Qué?
Características
El problema de alud está relacionado con la presencia de capas débiles persistentes en un manto viejo. Estas capas débiles son típicamente: escarcha enterrada, cubiletes o cristales facetados.
Tipo de aludes esperados
· Aludes de placa de nieve seca
· Mayoritariamente aludes accidentales; raramente aludes naturales, principalmente en combinación con otros problemas de aludes.
¿Dónde?
Distribución espacial
El problema se puede dar de forma generalizada sobre el terreno o presentarse bastante aislado. Puede estar en todas las orientaciones, pero es más común en las laderas umbrías al abrigo del viento.
Posición de las capas débiles dentro del manto nivoso
En cualquier lugar del manto viejo, a menudo a niveles profundos. De todos modos, cuanto más profunda esté enterrada la capa, más difícil se hace el desencadenamiento.
¿Por qué?
Características de
desencadenamiento
Se desencadena cuando la sobrecarga que se le aplica excede la resistencia de la capa débil.
¿Cuándo?
Duración
Las capas débiles pueden persistir desde semanas hasta meses con posibilidad de que incluso perduren durante toda la temporada invernal.
¿Cómo gestionarlo?
Identificación del problema sobre el terreno
Detectar las capas débiles persistentes es complejo. Los signos de inestabilidad como los whumpfs son típicos pero no tienen porque estar presentes necesariamente. Los test de estabilidad pueden ayudar a detectar las capas débiles persistentes. La información referente a la historia del manto nivoso es crucial, así como las referencias a las capas débiles en los boletines de peligro de aludes.
La propagación de fracturas a grandes distancias son frecuentes y los desencadenamientos a distancia son probables.
Consejos de circulación
Circulad de forma conservadora y evitad las laderas grandes y muy empinadas. Tened en consideración el tiempo y los procesos en el manto nivoso de la zona. Sed extremadamente cautos con manto delgado y en la transición de delgado a grueso.
Este problema es el que causa la mayoría de muertes a excursionistas en terreno de aludes.
¿Qué?
Características
El problema de alud está relacionado con el debilitamiento del manto debido a la presencia de agua líquida en su interior. El agua se infiltra dentro del manto debido a la fusión o a la lluvia.
Tipo de aludes esperados
· Alud de placa húmeda
· Alud de nieve húmeda sin cohesión
· Principalmente aludes naturales
¿Dónde?
Distribución espacial
Cuando la causa es el sol, la distribución del problema depende sobretodo de la orientación y de la altitud. En caso de que sea lluvia caída sobre la nieve, estarán afectadas todas las orientaciones.
Posición de las capas
débiles dentro del manto nivoso
En cualquier lugar del manto nivoso.
¿Por qué?
Características de desencadenamiento
Alud de placa húmeda:
· Debilitamiento de las capas débiles preexistentes o acumulación de agua en las interfases entre capas.
· En el caso de lluvia, también hay sobrecarga de la capa débil
Alud de nieve húmeda sin cohesión:
· Pérdida de cohesión
¿Cuándo?
Duración
· De horas a días.
· Posibilidad de pérdida rápida de estabilidad.
· Es especialmente crítico el momento en el que el agua se infiltra por primera vez en el interior del manto una vez éste se ha calentado hasta 0°C.
· Las aludes espontáneos pueden ser más probables en determinados momentos del día, particularmente por la tarde (a menos que la lluvia sea el factor desencadenante).
¿Cómo gestionarlo?
Identificación del problema sobre el terreno
El problema de la nieve húmeda generalmente es fácil de reconocer. El inicio de la lluvia, la caída de bolas, la rodadura de nieve (“ensaimadas»), pequeñas placas húmedas y de nieve húmeda sin cohesión, son a menudo los precursores de actividad de aludes espontáneos de placa húmeda. El fuerte hundimiento del pie al pisar la nieve es también un signo de incremento de humedecimiento de la nieve.
Consejos de circulación
Cuando hay rehielo nocturno, en general tras noches frías con cielo despejado, las condiciones son favorables por la mañana. Después de noches cálidas con cielo cubierto el problema está a menudo presente ya desde por la mañana. Normalmente la lluvia sobre nieve nueva produce este problema de forma casi inmediata. Planificar y gestionar bien el horario de la ruta es muy importante. Ten en cuenta las zonas de llegada de los aludes.
Arcoíris doble debido a la luz de la luna observado en la localidad tinerfeña de Arico en febrero de 2014. Fotografía de Juan Manuel Oramas.
Almuñécar, Granada, sábado por la tarde, vía Benjamín Ruiz
Alcalá la Real, Jaén, sábado por la mañana, vía Alberto Márquez (@xolair83)
Registrador de viento Fuess
Día muy invernal en Salobreña (Granada), con mucho frío (máxima de 11°C). Cielo muy negro y amenazante a las 18:45h. Foto de Pablo Villacreces desde Salobreña.
Veleta-anemómetro Fuess
Tanque evaporímetro
Estación termopluviométrica automática
Arcoíris completo sobre Santa Cruz de Tenerife el pasado 1 de diciembre del 2014 a las 8:19 horas, cuando se producían lloviznas sobre la capital chicharrera.
Fragmentos de arcoíris primario y secundario el 21 de noviembre del 2014 por la mañana en Santa Cruz. El arcoíris secundario, que en la imagen queda a la derecha del primario, se produce por la reflexión de la luz de éste y siempre presenta una coloración más tenue. También es llamativa la forma del Cumulonimbus que se observa encima de los arcoíris, muy desgastado por su base y deshilachado en los topes por efecto del viento.
Así se ve el interior de Granada desde Salobreña, en la zona costera. Nevando a 500 metros de altitud. Foto de Pablo Villacreces desde Salobreña.
Termógrafo de lámina bimetálica
Foz do Douro, desembocadura del Duero, sábado por la tarde, vía Juan Alfonso (@Soy_JuanAlfonso), Aemet
Cercedilla, Madrid, sábado por la mañana, vía Javier Márquez
Fragmento de arcoíris de niebla sobre una delgada capa de estratos que alcanza el Observatorio de Izaña. Puede observarse por detrás, al fondo, el pico del Teide. También vemos, tanto en este ejemplo como en el anterior, que los colores se muestran de manera mucho más tenue que en el caso de un arcoíris normal.
Teruel, sábado a mediodía, vía Paula Martínez (@chimpmg)
Me he permitido añadir una fotografía curiosa y, en mi opinión, muy bonita e incluso alegórica: un avión se acerca al aeropuerto de Tenerife Norte el pasado 21 de noviembre y parece estar a punto de atravesar el arcoíris. Si a los turistas se les vende el archipiélago canario como el de la "eterna primavera" (cosa que da para un buen debate), creo que no hay imagen que lo represente mejor, pues el arcoíris suele aparecer con chubascos y lluvias intermitentes típicos de las estaciones equinocciales, es decir, el otoño y la primavera.
Sierra Nevada, madrugada del viernes al sábado, vía @websierranevada
Medidor automático de radiación solar
Gijón, sábado por la tarde, vía María Piquín, Aemet