Área de Técnicas y Aplicaciones de Predicción

Imagen GeoColor RGB de MTG-I1 correspondiente al 25 de marzo de 2026 a las 8:00 UTC. La composición muestra una estrecha banda nubosa asociada al frente muy debilitado que roza el extremo norte peninsular, perteneciente al sistema frontal ligado a una baja centrada sobre Suecia. Asimismo, se aprecia una extensa banda de nubosidad alta y media que cruza el suroeste peninsular, mientras que el resto de la Península y Baleares permanece bajo la influencia del anticiclón atlántico, con alternancia de nubosidad baja y media y amplias zonas despejadas. Al oeste peninsular destacan extensos campos de cúmulos y estratocúmulos postfrontales organizados en células abiertas sobre el Atlántico oriental. Sobre Canarias se observa nubosidad convectiva asociada al seno de bajas presiones remanente de la borrasca Therese, con los núcleos más activos concentrados en las islas occidentales. El producto Accumulated Flash Area muestra que la actividad eléctrica en nuestro territorio queda restringida a dichos núcleos convectivos.
Imagen Cloud Type RGB de MTG-I1 correspondiente al 25 de marzo de 2026 a las 8:00 UTC. La composición RGB permite diferenciar la estrecha banda nubosa asociada al frente muy debilitado que afecta al Cantábrico, así como una extensa franja de nubosidad alta y media que cruza el suroeste peninsular. Esta última, sin correspondencia frontal en superficie, podría responder a un penacho de humedad en niveles medios y altos relacionado con la circulación en torno al remanente de la borrasca Therese. Al oeste de la Península predominan campos de cúmulos y estratocúmulos postfrontales organizados en células abiertas. Sobre Canarias destacan varios núcleos convectivos profundos, identificados mediante tonos amarillos, anaranjados y blanquecinos, asociados al seno de bajas presiones remanente de Therese, cuya interacción con el flujo del NE favorece una convección más organizada, especialmente sobre las islas occidentales. La actividad eléctrica en nuestro territorio representada por el producto Accumulated Flash Area se concentra en dichos núcleos convectivos.
Semana del 23 al 29 de marzo de 2026
El régimen euroatlántico predominante durante la semana comenzó con una situación indefinida el lunes, continuó con el tipo de nombre “NAO +” el martes y miércoles, siguió el tipo denominado “dorsal atlántica” el jueves, otra situación indefinida el viernes, una “NAO +” el sábado, y cerró la semana con un “bloqueo escandinavo” el domingo.
El marco sinóptico predominante sobre la Península y Baleares durante la semana comenzó con el patrón de la clasificación sinóptica de Font de nombre “vaguada ibero-africana” el lunes, continuó con el tipo denominado “anticiclón atlántico-europeo”, el martes y miércoles, al que siguió el patrón de nombre “depresión del Golfo de Génova” el jueves y viernes, y concluyó la semana con una situación indefinida, es decir una situación que no forma parte de las consideradas en la clasificación mencionada. El archipiélago canario comenzó también con el patrón denominado “borrasca atlántica”, el lunes y martes, continuó con el tipo denominado “depresión fría en altura” el miércoles,a la que le siguió una transición el jueves, y concluyó la semana con un “tipo normal de alisio” desde el viernes hasta el domingo.
En lo relativo al tiempo significativo y, en particular, a las precipitaciones, en la Península y Baleares la semana resultó, en conjunto, poco húmeda. El lunes se registraron algunos chubascos moderados en el litoral de Castellón, así como convección en las Béticas y en la sierra de Grazalema, donde se desarrolló alguna tormenta aislada. El martes predominó la nubosidad de evolución de escaso desarrollo vertical en entornos montañosos de la mitad sur, el este peninsular y Baleares, aunque las precipitaciones asociadas fueron inapreciables. El miércoles únicamente se registraron precipitaciones débiles en el Cantábrico. En cambio, el jueves, el enfriamiento de la masa de aire favoreció precipitaciones en forma de nieve débil, aunque persistente, a cotas relativamente bajas de la cordillera Cantábrica, el sistema Ibérico y el Pirineo occidental. El viernes se registraron algunas lloviznas en el Cantábrico, que persistieron durante la jornada siguiente y estuvieron acompañadas de chubascos ocasionales, especialmente en el sector oriental. Finalmente, el domingo fue el día más húmedo de la semana, con chubascos localmente moderados en Baleares y en el litoral valenciano, donde se desarrollaron algunas células convectivas de escasa duración e intensidad en el entorno del cabo de la Nao, acompañadas de tormentas dispersas y granizo menudo. Al mismo tiempo, en el extremo norte peninsular se registraron precipitaciones, en forma de nieve en la vertiente norte del Pirineo por encima de unos 500 m, circunstancia que motivó la emisión de avisos de NV de nivel naranja en el valle de Arán.
En lo que respecta a las temperaturas máximas en la Península, la semana presentó dos períodos bien diferenciados. Entre el lunes y el miércoles predominaron las anomalías positivas, mientras que a partir del jueves fueron imponiéndose progresivamente las negativas. El lunes se observó un ligero predominio de las anomalías positivas, que dominaron en Galicia, Andalucía y Extremadura, mientras que las negativas se concentraron en la fachada mediterránea y el sistema Ibérico. El martes, las anomalías positivas se extendieron por casi toda la Península, quedando restringidas las negativas al litoral del sureste. El miércoles, las positivas fueron prácticamente generalizadas, con la única excepción del extremo norte peninsular y del litoral sureste, donde persistieron las negativas. El jueves, las anomalías negativas pasaron a dominar la mitad norte peninsular, la zona centro y el tramo central de la fachada mediterránea, mientras que las positivas quedaron restringidas a Andalucía, Extremadura y el este de Castilla-La Mancha. El viernes continuó el predominio de las negativas, salvo en el centro peninsular, Andalucía occidental, el sur de Galicia y buena parte de la provincia de Huesca. El sábado, las anomalías negativas se impusieron en la mitad norte, con la excepción del sur de Galicia, gran parte de Huesca y Lérida y el litoral catalán, mientras que las positivas dominaron la mitad sur, salvo en Toledo, Ciudad Real y el litoral mediterráneo meridional. Finalmente, el domingo las anomalías negativas se extendieron de forma casi generalizada por toda la Península. En Baleares predominaron igualmente las anomalías negativas durante la mayor parte de la semana, con un claro dominio el lunes, jueves, viernes y domingo, un ligero predominio el sábado y un reparto más equilibrado entre ambos signos el martes y el miércoles. Como resultado de esta evolución, la media semanal de las temperaturas máximas descendió 1,8 °C respecto a la semana anterior en la Península y Baleares, mientras que en Canarias aumentó ligeramente, en tan solo 0,6 °C. En el archipiélago canario también predominaron las anomalías negativas de forma casi generalizada durante toda la semana, con excepciones puntuales como la del martes, en que las positivas dominaron en Lanzarote y La Gomera. En cuanto a las temperaturas mínimas, la media semanal descendió 1,3 °C en la Península y Baleares respecto a la semana precedente, mientras que en Canarias aumentó 1,0 °C.
Por lo que se refiere al viento, la semana estuvo marcada por un gradiente bárico poco acusado entre el lunes y el miércoles, que se intensificó progresivamente desde el jueves hasta el domingo. El lunes predominó un viento moderado del NE en la mitad norte y la fachada mediterránea, con alguna racha fuerte, mientras que en el resto de la Península sopló, en general, flojo, con predominio de la componente N y brisas en los litorales andaluces. En el área del Estrecho y mar de Alborán predominó el levante, con alguna racha fuerte en el Estrecho. El martes continuó el escaso gradiente bárico y, con él, el predominio de los vientos flojos, salvo en el área del Estrecho, donde el levante registró rachas ocasionalmente muy fuertes. El miércoles persistió una situación de vientos poco intensos, con predominio del flujo del N, régimen de cierzo y levante en el Estrecho y Alborán, así como un flujo del SW en el Mediterráneo, aunque con intervalos fuertes en el litoral occidental de Galicia, el valle del Ebro y el Estrecho. A partir del jueves aumentó el gradiente bárico, reforzándose el flujo dominante de componente N y NE. Ese día se registraron rachas muy fuertes de tramontana en Menorca y áreas próximas de Mallorca, se estableció un levante intenso en el mar de Alborán y arreció el viento del NE en el litoral occidental gallego. El viernes persistió el intenso gradiente bárico sobre la mitad norte peninsular, especialmente acusado en el extremo nordeste, donde la tramontana sopló con intensidad y rachas muy fuertes tanto en el Ampurdán como al este de Baleares, generando un importante temporal marítimo que motivó la emisión de avisos costeros de nivel naranja. También continuaron soplando con intensidad el cierzo, con rachas ocasionalmente muy fuertes en el medio Ebro, y el viento del NE en el litoral gallego. En el resto de la Península predominó un flujo de componente N flojo a moderado, salvo en el Estrecho, donde el levante mantuvo intervalos fuertes. El sábado continuó el elevado gradiente bárico, manteniéndose la tramontana y el cierzo con intervalos fuertes, junto con viento del NE también fuerte por intervalos en el litoral occidental gallego y levante moderado en el Estrecho. Finalmente, el domingo aumentó nuevamente el gradiente bárico en el entorno peninsular, favoreciendo una tramontana fuerte con rachas muy fuertes en el extremo nordeste y Baleares. Al mismo tiempo, persistió el flujo de componente N en el extremo norte peninsular, el cuadrante nordeste y las principales áreas montañosas. Esta situación generó un importante temporal marítimo en el Mediterráneo y motivó la emisión de avisos costeros (CO), mientras que la intensidad del viento dio lugar asimismo a avisos de rachas máximas (RM), de nivel rojo en varias zonas.
El archipiélago canario presentó durante esta semana un carácter marcadamente húmedo, muy similar al de la semana anterior, como consecuencia de la influencia de la borrasca Therese. El lunes las precipitaciones más significativas se registraron en las islas correspondientes de la provincia oriental. El martes se produjeron precipitaciones importantes en Gran Canaria y Tenerife, con los mayores acumulados en el nordeste de Gran Canaria, donde la formación sucesiva de células convectivas dio lugar a precipitaciones fuertes y localmente persistentes, destacando registros superiores a 80-120 mm/12 h en el entorno de Arucas. También se desarrollaron chubascos localmente fuertes en el resto de las islas montañosas, asociados en este caso a la interacción de las brisas con el relieve y a la inestabilidad térmica existente. No obstante, los episodios más relevantes se concentraron en la isla de La Palma, donde las precipitaciones fueron fuertes y persistentes. El miércoles las precipitaciones más importantes afectaron a puntos del norte e interior de Tenerife y La Palma, con chubascos muy fuertes y localmente persistentes que dejaron acumulados de hasta 120 mm en Izaña y 90 mm en el Roque de los Muchachos.
Tras rolar el viento a componente NE, los chubascos más significativos quedaron restringidos a las islas occidentales, donde fueron en general débiles o moderados, salvo algún episodio muy fuerte en La Gomera. En las islas orientales también se desarrolló convección, aunque de base más elevada, que dio lugar a precipitaciones débiles y dispersas. El jueves se registraron precipitaciones débiles tanto en las vertientes de barlovento, favorecidas por la retención orográfica, como a sotavento, donde se originaron por convergencias locales entre el viento dominante y el régimen de brisas.
El viernes únicamente se observó nubosidad de evolución de escaso desarrollo vertical en las vertientes a sotavento del flujo dominante, mientras que durante el fin de semana no se registró ningún episodio significativo de precipitación. En cuanto al viento, el martes y el miércoles predominó un intenso flujo del NE que evolucionó hacia un régimen de alisios ya bien establecido durante los días siguientes, de intensidad moderada, con intervalos fuertes en las zonas expuestas.
Lunes 23
Circulación polar intensa sobre el atlántico que se ve obligada a bifurcarse al oeste del continente europeo por el bloqueo Rex conformado por un alta cerrada al este de Europa, y un núcleo ciclónico centrado en Italia. Un ramal baja en latitud y rodea una baja aislada que se mantiene estacionaria al noroeste de Canarias y el otro se dirige hacia el norte bordeando el flanco sur de la vaguada en Escandinavia. Respecto a la baja aislada hay que destacar el chorro delantero de 110 kt al este del archipiélago y el núcleo frío en 500 hPa de -19 °C sobre el mismo. En la Península se tiene un flujo difluente en la mitad norte y varias líneas de deformación que separan el flujo subsidente del NE, corriente abajo de una extensa dorsal en el Atlántico que cruza las Islas Británicas, y el NNW con giro ciclónico sobre el noreste peninsular y Mediterráneo en torno al núcleo ciclónico centrado en Italia. En el sur peninsular se sitúa otra dorsal que aporta estabilidad con tendencia a debilitarse.
La borrasca Therese se halla centrada sobre las Islas Canarias occidentales, en la vertical de la baja aislada en altura, y extiende las bajas presiones por todo el archipiélago y el norte de África. Anticiclón atlántico al nordeste de Azores con las altas estableciéndose sobre Europa y creando un cinturón hasta Europa oriental uniéndose con el anticiclón que es reflejo en superficie del alta cerrada en altura. Con esta situación, en la Península domina la estabilidad con cielos poco nubosos o despejados en su mayor parte, a excepción del Cantábrico oriental donde hay abundante nubosidad baja y en la desembocadura del Ebro y el norte de la Comunidad Valenciana donde las condiciones de inestabilidad en niveles bajos y las convergencias del NE producen chubascos de carácter moderado en el litoral de Castellón. El viento es moderado del NE con alguna racha fuerte en la mitad norte y fachada mediterránea, flojos en general con predominio de N en el sur y brisas en costas de Andalucía. En la zona del Estrecho y Alborán el viento es de levante con alguna racha fuerte en el Estrecho. En Canarias, la borrasca Therese se va rellenando, pero continúan los ingredientes para que se den chubascos durante las próximas horas. Las precipitaciones más significativas se producen en la provincia oriental con acumulados de 5-10 mm en una hora en Fuerteventura, así como en la vertiente sur e interior de Gran Canaria y Lanzarote.
Martes 24
Circulación polar ondulada e intensa sobre el Atlántico norte que se ve obligada a bifurcarse sobre Escandinavia debido al bloqueo Rex sobre el este de Europa. El ramal meridional desciende en latitud de forma retrógrada y rodea una baja aislada que se mantiene estacionaria sobre Canarias y queposee varios vórtices en su seno, albergando un extenso núcleo frío de -18 °C en 500 hPa y desarrollando un chorro delantero del SW de 120 kt que se funde con el chorro subtropical. En la Península y Baleares la situación viene dominada por una extensa dorsal que aporta un flujo subsidente del NE y, por tanto, gran estabilidad a nuestro territorio.
Bajas presiones dominando en torno al archipiélago canario, reflejo de la borrasca Therese que se va rellenando progresivamente a lo largo del día, destacando dentro de este seno depresionario una mesobaja que se sitúa sobre las islas centrales y da lugar a importantes precipitaciones en Gran Canaria y Tenerife (avisos P1, P2 naranja). Los mayores acumulados corresponden a puntos del nordeste de Gran Canaria, en donde el flujo inducido por dicha mesobaja genera unas marcadas convergencias sobre esta zona de la isla, y que junto a la influencia orográfica y la relativamente elevada CIZ 0-3 (favoreciendo la generación de nuevas células corriente arriba del flujo rector), dan lugar a precipitaciones fuertes y localmente persistentes, con valores que llegan a superar los 80-120 mm/12 h en torno a la zona de Arucas. Chubascos localmente fuertes en el resto de las islas montañosas, asociados en muchos casos a la interacción de las brisas con el relieve y la inestabilidad térmica reinante. Las precipitaciones más importantes se concentran en la isla de la Palma, en donde la intensificación del flujo NE inducido por la baja, unido a la interacción con el relieve y las convergencias también generadas con las brisas que penetran por el oeste de la isla, dan lugar a precipitaciones fuertes y persistentes (avisos P1, P2 naranjas). En la Península y Baleares se tiene una situación mucha más tranquila con predominio de las altas presiones y la estabilidad, y con tan sólo nubosidad de evolución de escaso espesor que se desarrolla en entornos montañosos de la mitad sur, este y Baleares. Escaso gradiente bárico en general con predominio de los vientos flojos, a excepción del área del Estrecho en donde el levante sopla con rachas ocasionalmente muy fuertes. Temperaturas máximas que hoy ascienden en la mitad norte peninsular, siendo localmente notable este ascenso en la Cantábrica y la Ibérica, mientras que descienden ligera a moderadamente en el tercio sur.
Miércoles 25
Circulación polar ondulada e intensa sobre el Atlántico norte en torno una amplísima dorsal cuyo eje se extiende desde el nordeste de Europa hasta la Península, donde adquiere una orientación E-W y permite que una vaguada que se encuentra sobre Francia roce el norte peninsular, con un flujo anticiclónico muy estable en el resto de la Península y Baleares y una línea de deformación separando ambos sistemas. Depresión aislada centrada sobre Canarias, cuasiestacionaria, con varios vórtices en su seno y un núcleo frío de -18 °C en 500 hPa, con un chorro delantero de 125 kt que se funde con el chorro subtropical que discurre al sur.
Extenso anticiclón Atlántico centrado al noroeste de la Península que extiende altas presiones por nuestro territorio salvo por Canarias, donde un seno de bajas presiones domina al sur, remanente de la borrasca Therese que se ha ido rellenando progresivamente, aunque continúa favoreciendo el desarrollo de convección que adquiere cierto grado de organización. Las precipitaciones de mayor relevancia se dan en puntos del norte e interior de Tenerife y La Palma, donde el flujo inducido por dicha baja genera unas marcadas convergencias con el del NE originado por el anticiclón, y que junto a la influencia orográfica y los altos valores de CAPE y agua precipitable, dan lugar a precipitaciones muy fuertes y locamente persistentes (120 mm en Izaña, 90 mm en el Roque de los Muchachos). Con el role el viento a componente NE los chubascos más importantes se originan por las convergencias con las brisas a sotavento, principalmente en las islas occidentales con intensidad débil o moderada (chubasco muy fuerte en La Gomera que nos ha obligado a emitir un P1 naranja observado). En las islas orientales se genera también convección, si bien de base más elevada debido a la presencia de una capa seca y estable por debajo, con precipitaciones débiles y dispersas. En la Península y Baleares se tiene una situación más tranquila, con el predominio del viento del N que deja precipitaciones débiles en el Cantábrico al paso de un frente muy debilitado, régimen de cierzo, levante en Alborán y Estrecho y SW en el Mediterráneo, con intervalos fuertes en el litoral occidental de Galicia, valle del Ebro y Estrecho.
Jueves 26
Circulación polar ondulada e intensa sobre el Atlántico, al norte de una circulación anticiclónica cerrada sobre Azores, de la que se extiende longitudinalmente una dorsal que aporta un flujo estable sobre la Península y Baleares. Depresión aislada centrada al nordeste de Canarias, cuasiestacionaria, con varios vórtices en su seno y un núcleo frío de -18 °C en 500 hPa, con un chorro trasero de 75 kt que queda sobre las islas occidentales. Al oeste de la Península se tiene una extensa dorsal desde Islandia a Azores.
Extenso anticiclón Atlántico centrado al noroeste de la Península que extiende altas presiones por gran parte del territorio, mientras que la borrasca Deborah, profundizada en el entorno del golfo de Génova, se desplaza progresivamente hacia el este. En Canarias, el archipiélago queda entre estas altas presiones y las bajas presiones remanentes al oeste de África, ya debilitadas, con una situación más estable que en jornadas previas, aunque todavía con nubosidad baja arrastrada por el alisio. En la Península y Baleares, destaca el marcado gradiente bárico entre el anticiclón y Deborah, reforzando un flujo dominante de componente N y NE. Las rachas muy fuertes de tramontana afectan a Menorca y áreas próximas de Mallorca a lo largo del día, mientras que se establece un levante intenso en el mar de Alborán y aumenta la intensidad del viento del NE en el litoral occidental gallego. El descenso térmico se extiende de forma generalizada a la mayor parte de la Península y Baleares, salvo en Andalucía donde las temperaturas se mantienen sin cambios significativos. Este enfriamiento favorece la continuidad de las precipitaciones en forma de nieve débil pero persistente en puntos de la Cantábrica, el sistema Ibérico y el Pirineo occidental, con cotas relativamente bajas. En Canarias, con el desplazamiento y debilitamiento de las bajas presiones y la disminución de la inestabilidad y del contenido de agua precipitable, la situación tiende a estabilizarse, si bien todavía son probables precipitaciones débiles tanto en vertientes de barlovento por retención orográfica como de forma puntual a sotavento debido a convergencias locales del viento con las brisas.
Viernes 27
Circulación polar intensa y ligeramente ondulada sobre el Atlántico norte en torno a los 50-60° N, y que al llegar al continente europeo se bifurca sobre Escandinavia en dos ramales, ondulándose significativamente, debido al bloqueo que persiste sobre el extremo oriental de Europa. El ramal meridional, más intenso, bordea una amplia dorsal, descendiendo en latitud y curvándose ciclónicamente corriente abajo en torno a una amplia depresión centrada sobre el mar Adriático. La Península y Baleares se hallan bajo un flujo de componente N ligeramente anticiclónico asociado a dicha dorsal, y por tanto en un entorno de gran estabilidad, siendo este flujo más intenso sobre el extremo nordeste y Baleares, donde incide el chorro de salida de la dorsal. En Canarias se tiene un flujo ciclónico inducido por una baja aislada sobre Marruecos, si bien con el progresivo desplazamiento de la misma hacia el este, la situación sobre el archipiélago es de una creciente subsidencia debido a la mencionada dorsal.
Extenso y potente anticiclón Atlántico centrado al noroeste de Azores y que extiende las altas presiones por gran parte del territorio, mientras que sobre el Mediterráneo central se mantiene la borrasca Deborah albergando un extenso seno de bajas presiones. Con esta configuración bárica, se mantiene un intenso gradiente bárico sobre la mitad norte peninsular, más marcado en torno al extremo nordeste peninsular, donde la tramontana sopla fuerte con rachas muy fuertes, afectando tanto al Ampurdán como al este de Baleares, donde además genera un importante temporal marítimo (avisos CO naranjas). También se mantiene intenso el flujo de cierzo, con rachas ocasionalmente muy fuertes en el medio Ebro, así como el NE en litorales gallegos. En el resto de la Península predomina el flujo de componente N flojo a moderado, excepto en el Estrecho donde sopla del E (levante) con intervalos fuertes. En cuanto al estado de cielo, predominan en general los cielos poco nubosos o despejados, excepto por la presencia de nubosidad de tipo bajo en el Cantábrico (con alguna llovizna) y sur del área mediterránea. También se observan algunos intervalos de nubes de tipo alto debido a la formación de cirros orográficos a sotavento de los principales sistemas montañosos por el intenso flujo de N en niveles medios, especialmente del Pirineo. Temperaturas máximas en ascenso sobre el centro y norte peninsular, y en descenso sobre el tercio sur, pudiendo ser notable en entornos montañosos litorales de la costa mediterránea andaluza. En Canarias se tiene un alisio moderado con intervalos fuertes en zona expuestas e intervalos nubosos en vertientes del norte. También crece nubosidad de evolución de poco espesor en vertientes a sotavento del flujo predominante.
Sábado 28
Circulación polar intensa y ondulada en latitudes elevadas, con una vaguada en las Islas Británicas que comienza a elongarse debido al persistente bloqueo en Europa oriental, asociado con una depresión en el Adriático. La Península y Baleares se hallan bajo la influencia de una extensa dorsal, prolongación hacia el nordeste de un sistema de altas situado sobre Madeira, a excepción del extremo noroeste, que se sitúa en la zona de salida del extremo meridional de la vaguada, con un chorro del W de 60 kt. Flujo con predominio de W y N sobre la Península y Baleares, en una masa templada y húmeda, mientras que con la vaguada se aproxima una masa más fría y seca (anomalía de -28 °C) desde el NW. Flujo del NE sobre Canarias, en una masa subsidente y estable asociada al sistema de altas.
Extenso y potente anticiclón Atlántico de 1039 hPa centrado al noroeste de la Península, que extiende las altas presiones por todo el territorio y el Mediterráneo occidental. Bajas orográficas en el este peninsular, especialmente al sur de Pirineos (y de los Alpes), generando un gradiente bárico que da lugar a tramontana y cierzo con intervalos fuertes. La cola de un frente frío en frontólisis afecta al Cantábrico, con chubascos y lloviznas, especialmente en la zona oriental. Estabilidad en el resto, con viento del NE con intervalos fuertes en litorales gallegos y levante moderado en el Estrecho. En Canarias se tiene un alisio moderado con intervalos fuertes en zona expuestas y nubosidad baja en vertientes del norte.
Domingo 29
Circulación polar muy intensa y cuasizonal sobre el Atlántico norte, que se ve obligada a difluir a su llegada a Europa al persistir el bloqueo al este del continente. El ramal que baja en latitud se intensifica debido al significativo gradiente de geopotencial entre una depresión en la vertical de Baleares (la cual se ha aislado de la vaguada madre en las últimas horas) y un alta cerrada al nordeste de Azores, resultando en un chorro de componente N de 130 kt sobre la Península. En nuestro territorio predomina el ambiente subsidente a la salida de una dorsal, a excepción de Baleares, influenciada por el núcleo frío de la depresión en altura (T500 de -29 °C). Canarias se encuentra al sureste de una débil circulación anticiclónica, en el seno de una línea de deformación, con el chorro subtropical del W discurriendo al sur.
Extenso y muy potente anticiclón atlántico de 1042 hPa acoplado con el alta cerrada en altura al noroeste de la Península, que extiende las altas presiones por nuestro territorio y el norte de África. Al sur del golfo de Génova continúan predominando las bajas relativas, estableciéndose como resultado un gradiente bárico muy intenso en el entorno peninsular, destacando la tramontana fuerte con rachas muy fuertes en el extremo nordeste y Baleares. La convección asociada a la depresión en la vertical de Baleares se ha ido trasladando al sur durante la mañana, dejando algunos chubascos localmente moderados en Baleares y litorales valencianos. De hecho, a primeras horas se han registrado células de escasa duración e intensidad al norte del cabo de la Nao, acompañadas de tormentas dispersas y granizo menudo. Por otro lado, el extremo norte peninsular continúa bajo los efectos de un flujo húmedo que deja nubosidad de retención y algunas precipitaciones en forma de nieve en la cara norte de Pirineos por encima de unos 500 m (ver avisos NV, de nivel naranja en el valle de Arán), con ventisca en cotas altas. Predominio de la estabilidad en el resto, con cielos poco nubosos o despejados. Viento de componente N, especialmente significativo en el cuadrante nordeste y áreas montañosas (tanto en zonas expuestas como a sotavento; se aprecian ondas de montaña en la imagen de satélite), dando lugar a un temporal marítimo mediterráneo (más de 100 km/h en Pirineos, ver avisos RM y CO, nivel máximo rojo). Además, ha introducido una masa de origen mP, lo que contribuye a un descenso localmente notable de las temperaturas. En Canarias se tiene un régimen de alisios con escaso recorrido marítimo (ACSH alrededor de 1100 m), soplando con alguna racha muy fuerte en zonas habituales. Se observan estratocúmulos asociados en vertientes expuestas.