Mientras el mundo ponía los ojos en el eclipse del 12 de agosto, que pudimos ver en toda España, ya sea parcial o totalmente, en el campo de la meteorología también se “observaba” el eclipse a través de los instrumentos de las redes de observación.
Distintos estudios muestran que cuando se produce un eclipse se pueden producir cambios en las variables meteorológicas: bajadas de temperatura, cambios en la humedad y la presión y reducción significativa de la radiación solar. Todos estos cambios pueden generar una pequeña brisa momentánea e incluso cambios en la dirección del viento. En este artículo preliminar y pendiente de un análisis más exhaustivo, nos centramos en los cambios que se hayan podido producir en la temperatura y, especialmente, en la radiación solar.

RADIACIÓN ATMOSFÉRICA Y SOLAR
La radiación que emite el sol y llega directamente a la superficie, sin interaccionar con ningún elemento atmosférico (partículas, gases o nubes) se llama radiación directa. Cuando interacciona con la atmósfera o las partículas suspendidas ella puede reflejarse, dispersarse o refractarse. Por eso el cielo es azul o cuando hay un incendio cercano los atardeceres se ven diferente (hay presencia de partículas). Esta sería la radiación difusa. La suma de radiación difusa y directa sería la radiación global aunque en AEMET no se realiza la suma sino que se miden todas directamente con sensores dedicados.
La red radiométrica nacional de Aemet está formada por una serie de estaciones distribuidas por nuestro país con instrumentos para la medida en continuo de la radiación solar: global, difusa, directa y ultravioleta-B (UVB), así como radiación infrarroja (IR) atmosférica y terrestre. Todos los sensores integrados en esta red se calibran cada dos años con patrones trazables a la Referencia Radiométrica Mundial. Aemet dispone de un Laboratorio Radiométrico Nacional, es responsable de la calibración de sensores UVER y de una estación radiométrica en la Antártida.
En las siguientes figuras podemos observar las gráficas de radiación directa de distintas estaciones de la red radiométrica nacional. Se han usado las medidas de radiación directa, pues son capaces de detectar mejor el proceso de ocultación del Sol. En un día que estuviera completamente despejado idealmente la gráfica tomaría una forma de campana, con un máximo de radiación en torno al mediodía (cuando más radiación incide sobre la superficie). La presencia de nubes puede producir bajadas de radiación momentáneas, como se aprecia en la figura de Santander (en torno a las 12 y 16 hora oficial), Figura 2.
En las Figuras 3 se muestra la evolución de la radiación directa en distintas estaciones en dos tipos de gráfica: una, para el día 12 completo; otra, para el tiempo en que se produce el eclipse (una especie de “zoom”). En las gráficas del día 12 completo ya se observa cómo decae la radiación en el momento en el que se produce el eclipse. En las gráficas centradas en esos momentos (el “zoom”) se observa mucho mejor. No es una bajada especialmente acusada, debido a que el eclipse se produjo poco antes del atardecer y la radiación incidente ya era escasa.
Tras la fase de totalidad, cuando vuelve a aparecer el sol, en algunos observatorios se produce una pequeña recuperación de la cantidad de radiación hasta que el sol se pone por debajo del horizonte y cae de nuevo a mínimos. En otras estaciones no se nota esta recuperación porque el anochecer fue muy poco después del eclipse (como en Palma de Mallorca o Valencia). Se muestra también la estación del observatorio de Navacerrada, una localización de montaña.
Figura 3b: gráfica de radiación directa en Puerto de Navacerrada para el día completo (izquierda) y para el tiempo en que se produce el eclipse (derecha)
¿SE APRECIARON CAMBIOS DE TEMPERATURA?
Para observar si las estaciones de Aemet registraron cambios de temperatura durante el eclipse se han seleccionado 3 estaciones meteorológicas de la red EMEP/VAG/CAMP, la red de contaminación de fondo de Aemet. Esta red mide la composición química de la atmósfera en lugares muy alejados de fuentes de contaminación (grandes ciudades, red de autovías o fábricas) para comparar con estos lugares. Las estaciones, a su vez, cuentan con estaciones meteorológicas recién renovadas que pueden medir variables como la temperatura, precipitación, humedad, presión y también radiación solar, en este caso global. En las gráficas de las Figuras 4 que hemos seleccionado se muestran radiación y temperatura. Las tres estaciones estaban dentro de la franja de totalidad del eclipse.
Si se observa la radiación global, se aprecia la bajada que se produce durante la fase de totalidad del eclipse y la posterior recuperación, salvo en la estación de Els Torms (Lleida) en la que el sol se pondría muy poco después de la totalidad.
En cuanto a la temperatura no se evidencian bajadas significativas, pero sí se observa que cuando pasa la fase de totalidad la temperatura mantiene una pequeña meseta en la que la temperatura no baja tanto. Además se muestra una pequeña subida después de la totalidad en la estación de O’ Saviñao (Lugo). Si se observan las gráficas diarias se aprecia cómo durante la fase de eclipse los pequeños cambios en la temperatura debido a la presencia de la radiación solar que se producen durante el resto del día se suavizan en las 3 estaciones.
En otra estación de la red de AEMET como el caso de Burgos (Figura 5) se aprecia una ligera subida de temperatura tras la fase de totalidad del eclipse y que no se observa el día anterior. También se puede ver que la disminución de la temperatura durante el eclipse tiene una mayor tendencia respecto al día anterior, situación a tomar con cautela, pues las condiciones meteorológicas no fueron las mismas.
Si en otros eclipses totales se han documentado hasta bajadas de 2 a 5 ºC, ¿por qué no se han producido bajadas tan significativas en estas estaciones? Como se mencionó antes, el eclipse ocurrió poco antes de que el sol se pusiera sobre el horizonte, un momento en el que ya no tiene tanta relevancia en la temperatura de la superficie como puede ser a mediodía o primeras horas de la tarde. Además hay que considerar la duración de la totalidad, algo menos de 2 minutos como máximo en la zona donde más tiempo se ocultó. Fue un eclipse relativamente corto.
En el hilo que realizaron los compañeros de Aemet Divulga (disponible también en X) se ponen de ejemplos estudios de temperatura que se produjeron en otros eclipses, como el eclipse total de Estados Unidos en 2017 o en Zimbawe (Figura 6), La fase de totalidad del eclipse de Zimbawe fue de 5 minutos y sucedió en torno a las 3 de la tarde hora local. En este caso sí se refleja bajada de en torno a 4 ºC.
Una buena oportunidad para observar cambios de temperatura la tendremos en el eclipse de agosto de 2027, donde está previsto que en la zona de totalidad el eclipse total dure hasta 4 minutos. Esto ocurrirá, por ejemplo, en las zonas más al sur de la provincia de Cádiz y en las ciudades de Ceuta y Melilla. En Egipto durará hasta 7 minutos. Además, se producirá en torno a las 11 de la mañana hora peninsular, casi a mediodía, por lo que el sol estará mucho más alto en el horizonte.
En conclusión, se han podido observar cambios en la radiación registrada en las estaciones de Aemet durante la fase del eclipse; mientras que en la temperatura no se han apreciado cambios significativos ni generalizados debido al momento en el que se produjo el eclipse (a última hora de la tarde) y la corta duración de la fase de totalidad. Aún así, posteriores estudios podrían determinar todos los cambios que se produjeron en más estaciones de Aemet dependiendo de su ubicación y poder analizar la evolución esperada y observada de la temperatura. El eclipse total de 2027 será una buena oportunidad para estudiar los cambios que se producen en las variables meteorológicas, debido a su mayor duración durante la fase de totalidad y que se producirá cerca del mediodía.
CRÉDITOS
Texto: Enrique Fernández Barrera (Ténico superior de Estudios y Desarrollos. Delegación Territorial de Aemet en Andalucía, Ceuta y Melilla)
Gráficas: Ignacio Gonzalez y Jorge Monforte.
Artículo revisado por el personal del Area de Operación de Redes de Observación de Aemet.
Agradecimientos: Centro Radiométrico Nacional y personal de mantenimiento de las redes de Observación por toda la geografía Nacional.