La semana del 15 al 21 de diciembre estará marcada por la influencia de las bajas presiones, que provocarán lluvias en la mayor parte de la Península y Baleares. Las temperaturas serán, en general, más altas de lo habitual para la época, aunque a partir del martes se espera un descenso térmico y heladas nocturnas en zonas del centro y sur peninsular.
Para la semana siguiente, del 22 al 28 de diciembre, la incertidumbre en el pronóstico es muy elevada, algo habitual cuando estamos ante un plazo tan lejano. Con la información actualmente disponible es posible que se trate de una semana con tiempo frío, pues las temperaturas estarían por debajo de lo normal en la mayor parte del país. Las lluvias, en general, serían escasas en el noroeste de la Península y más abundantes en puntos de la costa mediterránea y Baleares. No obstante, dado lo alejado del plazo, insistimos en que esta predicción podría variar significativamente en futuras actualizaciones.
La semana del 29 de diciembre al 4 de enero, todavía con más incertidumbre en el pronóstico, seguiría un patrón similar en cuanto a las temperaturas (tiempo frío), aunque no hay una tendencia clara en cuanto a las precipitaciones.
La Agencia Estatal de Meteorología sucedió en 2008 a la entonces Dirección General del Instituto Nacional de Meteorología, con más de 150 años de historia.
Actualmente está adscrita, según el artículo 4.4 del Real Decreto 864/2018, de 13 de julio, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio para la Transición Ecológica, a ese departamento ministerial a través de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente.
El objeto de AEMET, según el artículo 1.3. del Real Decreto 299/2026, de 8 de abril, por el que se aprueba su Estatuto, es el desarrollo, implantación y prestación de los servicios meteorológicos de competencia del Estado, la generación de información y servicios climáticos y el apoyo al ejercicio de otras políticas públicas y actividades privadas, contribuyendo a la seguridad de personas y bienes y al bienestar y desarrollo sostenible de la sociedad española.
Como Servicio Meteorológico Nacional y Autoridad Meteorológica del Estado, el objetivo básico de AEMET es contribuir a la protección de vidas y bienes a través de la adecuada predicción y vigilancia de fenómenos meteorológicos adversos y como soporte a las actividades sociales y económicas en España mediante la prestación de servicios meteorológicos de calidad. Se responsabiliza de la planificación, dirección, desarrollo y coordinación de actividades meteorológicas de cualquier naturaleza en el ámbito estatal, así como la representación de éste en organismos y ámbitos internacionales relacionados con la Meteorología.
Me he permitido añadir una fotografía curiosa y, en mi opinión, muy bonita e incluso alegórica: un avión se acerca al aeropuerto de Tenerife Norte el pasado 21 de noviembre y parece estar a punto de atravesar el arcoíris. Si a los turistas se les vende el archipiélago canario como el de la "eterna primavera" (cosa que da para un buen debate), creo que no hay imagen que lo represente mejor, pues el arcoíris suele aparecer con chubascos y lluvias intermitentes típicos de las estaciones equinocciales, es decir, el otoño y la primavera.
Arcoíris completo sobre Santa Cruz de Tenerife el pasado 1 de diciembre del 2014 a las 8:19 horas, cuando se producían lloviznas sobre la capital chicharrera.
Teruel, sábado a mediodía, vía Paula Martínez (@chimpmg)
Día muy invernal en Salobreña (Granada), con mucho frío (máxima de 11°C). Cielo muy negro y amenazante a las 18:45h. Foto de Pablo Villacreces desde Salobreña.
Sierra Nevada, madrugada del viernes al sábado, vía @websierranevada
Estación termopluviométrica automática
Medidor automático de radiación solar
Alcalá la Real, Jaén, sábado por la mañana, vía Alberto Márquez (@xolair83)
Cercedilla, Madrid, sábado por la mañana, vía Javier Márquez
Fragmentos de arcoíris primario y secundario el 21 de noviembre del 2014 por la mañana en Santa Cruz. El arcoíris secundario, que en la imagen queda a la derecha del primario, se produce por la reflexión de la luz de éste y siempre presenta una coloración más tenue. También es llamativa la forma del Cumulonimbus que se observa encima de los arcoíris, muy desgastado por su base y deshilachado en los topes por efecto del viento.
Gijón, sábado por la tarde, vía María Piquín, Aemet
Arcoíris doble debido a la luz de la luna observado en la localidad tinerfeña de Arico en febrero de 2014. Fotografía de Juan Manuel Oramas.
Registrador de viento Fuess
Fragmento de arcoíris de niebla sobre una delgada capa de estratos que alcanza el Observatorio de Izaña. Puede observarse por detrás, al fondo, el pico del Teide. También vemos, tanto en este ejemplo como en el anterior, que los colores se muestran de manera mucho más tenue que en el caso de un arcoíris normal.
Así se ve el interior de Granada desde Salobreña, en la zona costera. Nevando a 500 metros de altitud. Foto de Pablo Villacreces desde Salobreña.
Tanque evaporímetro
Foz do Douro, desembocadura del Duero, sábado por la tarde, vía Juan Alfonso (@Soy_JuanAlfonso), Aemet
Almuñécar, Granada, sábado por la tarde, vía Benjamín Ruiz
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