Apagar un incendio forestal no es solo echar agua al fuego, también para apagar un incendio hay mucha ciencia detrás, y la ciencia meteorológica ayuda a crear estrategias a los equipos de extinción para controlar el fuego de la forma más rápida posible y, a la vez, proteger a los equipos que están sobre el terreno.
Aemet apoya a los equipos de extinción enviando datos de observación y del modelo HARMONIE-AROME, y con su presencia en Cecopis y puestos de mando. La meteorología de incendios forestales no es sencilla, aquí os explicamos algunas particularidades que se están produciendo estos días (finales de julio de 2026) y de las que se ha oído hablar en los medios de comunicación, sobre las condiciones meteorológicas en el incendio forestal de La Vall d’Uixó (Castellón), como inversiones térmicas o la dificultad de la previsión en un área tan reducida en una zona de orografía tan compleja cerca de un mar cálido.
En condiciones normales la temperatura desciende con la altitud. El promedio climático son 6 °C de descenso por cada kilómetro de ascenso. Hay veces que el descenso es mayor, como el sábado 25 de julio, cuando se declaró el incendio forestal de La Vall d’Uixó, que descendía a un ritmo de 10 °C/km.
En la siguiente imagen puede verse el perfil vertical sobre La Vall d’Uixó el sábado 25 de julio a las pocas horas de declararse el incendio forestal. Vemos como a 200 m había 34 °C, a 1200 había 24 °C, a 2200 había 14 °C y así sucesivamente. En resumen, un descenso de 10 °C/km.
En meteorología decimos que en ese perfil atmosférico el movimiento vertical del aire se produce por la adiabática seca. Vemos que el perfil atmosférico del sábado 25 de julio coincide con la intuición de que a más altitud, menos temperatura. Sin embargo, eso no siempre es así.
En esta imagen tenemos el sondeo que se preveía para el 29 de julio a las 18 horas en la Vall d’Uixó. Vemos que ese día no seguiría una línea recta (menos temperatura a más altitud), sino que en capas bajas haría una especie de zig-zag. Eso es lo que llamamos inversión térmica.
Podemos ver que a 700 m hay una temperatura de 24.0 °C, mientras que 470 m por encima, la temperatura prevista es de 27.7 °C. Más calor «arriba que abajo».
¿Cómo se forma una inversión térmica? Hay cuatro tipos principales, aunque en el caso estos días del incendio forestal de la Vall d’Uixó se están produciendo dos, la inversión por radiación por la noche y la inversión marina por el día.
En el caso de la inversión marina diurna, se produce por la entrada de una masa de aire más fresca y húmeda con la célula de brisa. Por encima de ese aire fresco y húmedo se sitúa otra masa de aire diferente, más cálido, que puede ser sahariana en días de ola de calor. El esquema de una inversión térmica por entrada de brisa marina puede verse en la siguiente imagen. Dos masas de aire superpuestas, con el aire más fresco y húmedo por debajo.
¿Qué efectos provoca una inversión térmica? De hecho una inversión térmica es como una membrana que impide que el aire por debajo de la inversión se propague a capas altas y quede confinado en la capa de inversión.
Cuando hay humo, como estos días en el incendio forestal de la Vall d’Uixó, queda confinado por debajo de la inversión, en nuestro caso por debajo de 1200. Este nivel queda incluso por encima de la cota más alta de la Serra d’Espadà, con lo que se reduce la visibilidad y empeora la calidad del aire.
Este vídeo de The COMET Program representa cómo el humo queda confinado bajo la inversión de radiación nocturna en el fondo de un valle. Cuando comienza a calentar el sol, se rompe la inversión y el humo comienza a difundirse a capas más altas.
¿Cuál es la dificultad en el caso del incendio forestal de la Vall d’Uixó? Que dependiendo de la profundidad de la inversión, puede afectar a toda la zona del incendio, en caso de estar por encima de 1200 m, o solo a las zonas de valle y media ladera si la inversión es muy somera.
Como en la zona mediterránea los principales incendios se producen en zonas de sierra y los modelos numéricos no pueden integrar la orografía real, las incertidumbres aumentan, no solo por la incertidumbre de la altura de la inversión, sino también por la resolución del modelo.
Hacer una lectura directa del modelo sin una interpretación del mismo y sin el análisis de las incertidumbres es una mala práctica, sobre todo en meteorología de incendios forestales en la región mediterránea. En nuestra zona, de sierras con valles encajonados, una llanura litoral y un mar cálido, todo a pocas decenas de kilómetros de distancia, y con un incendio forestal activo que modifica las condiciones previstas por el modelo, liberando calor y humedad, la previsión es compleja.
Por ejemplo, este es un sondeo previsto para Artana la madrugada del 29 de julio a las 5 h. Hay varias inversiones en capas bajas, una muy somera de apenas 300 m de espesor junto al suelo. ¿Podemos extrapolar ese perfil a las condiciones que habrá en todo el área del incendio forestal de La Vall d’Uixó? No necesariamente, porque ese sondeo está calculado a menos de 300 m de altitud.
En la Vall d’Uixó, abierta al llano litoral, donde llega aire marítimo y no se produce el enfriamiento por radiación de forma tan intensa, no aparece esa inversión y en zonas de montaña tampoco.
La previsión no es tan sencilla, sobre todo por la noche, donde la brisa de mar gira a brisa de tierra y a vientos de ladera catabáticos, que descienden desde las cumbres hasta el fondo del valle, que es lo contrario que ocurre por el día, que asciende por las laderas.
Fijémonos en el viento previsto el 29 de julio a las 06 h en el entorno de Artana, dentro de la zona del incendio forestal de La Vall d’Uixó. A pesar de que la resolución del modelo es de 2.5 km y de que no tiene la orografía real, reproduce de forma aceptable los vientos de ladera descendentes de la Serra d’Espadà.
Alguien puede decir: es que yo tengo un modelo de 100 m de resolución y le voy a introducir la orografía real y voy a hacer una predicción muy detallada. ¿Qué dificultades presenta? Entre otras:
1. Costo computacional exponencial (La barrera del 2^4)
2. Falta de observaciones de alta densidad (Asimilación de datos).
3. El límite de la predictibilidad y el caos.
4. Al bajar la resolución, se entra en la zona gris de la turbulencia y la microfísica de nubes.
La humedad también es muy importante en la estrategia de extinción de un incendio como el incendio forestal de La Vall d’Uixó y también en el pronóstico de humedad hay gran variabilidad en función de la distancia al mar y la altitud. Esta era la humedad prevista la madrugada del 29 de julio a las 04 h.
Si nos hubieran preguntado cuál iba a ser la humedad la madrugada del 29 de julio en la zona del incendio forestal de La Vall d’Uixó responderíamos que que dependía de la zona del incendio y de la altitud, porque esa era la previsión en la horizontal, pero en la vertical también podía variar en unos pocos metros.
Esta era la evolución de la humedad en dos puntos de la zona del incendio forestal de La Vall d’Uixó. Vemos cómo hay diferencias significativas, tanto de día como de noche. Luego la estrategia en cada flanco del incendio tendría que ser diferente.
Pero también en la vertical hay diferencias muy significativas. Veamos la previsión para Artana que había para las 6 del 29 de julio. En Artana la humedad era del 62 %. Solo 300 m por encima, la humedad era del 35 %.
Recordemos que ya habíamos analizado que en Artana habría una inversión muy somera de madrugada que no se producía en el llano litoral y en las cimas de la sierra. Resulta que solo con ascender 300 m sobre Artana, la humedad desciende del 62 % al 35 % y a partir de esa altitud la humedad se mantiene baja.
¿Quiere esto decir que en las laderas de la Serra d’Espadà la humedad iba a ser del 30 %? No. Porque ese 30 % era la humedad prevista en atmósfera libre, pero en las laderas de la montaña, con la vegetación, la humedad sería más alta.
Y seguramente no podríamos saber cuál sería la humedad esa noche en las laderas y cima de la Serra d’Espadà a no ser que se hicieran medidas in situ, porque las estaciones meteorológicas suelen estar en ciudades y hay muy pocas en zonas de montaña despobladas.
La meteorología de incendios forestales es muy compleja, por el área tan reducida en la que se desarrollan, que a veces es casi inferior a la resolución del modelo, aunque estos días, con una correcta interpretación del meteorólogo, las previsiones están siendo buenas.
