Aemetblog

LA METEOROLOGÍA EN LA BIBLIA. II

Por Manuel Antonio Mora García. Meteorólogo del Estado. Delegación Territorial de AEMET en Castilla y León

La navegación marítima, condicionada por el estado de la mar, tenía gran importancia en los tiempos bíblicos. En este versículo del Antiguo Testamento se describe la mar de viento, oleaje levantado por el viento en un lugar de forma repentina, a diferencia de la mar de fondo, oleaje que se genera por intensos vientos sostenidos en una zona pero que se propaga a grandes distancias, donde puede no haber viento.

Mar de viento (izqda.) y mar de fondo (dcha.). Fuentes: Meteoglosario AEMET y wikipedia

 

Salmos,107

25 Él habla y hace levantar el viento tempestuoso, el cual levanta sus olas.

29  Cambia la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus olas.

De igual forma se describe el oleaje generado por el viento en este otro versículo del Nuevo Testamento.

Juan,6

18 Y se encrespaba el mar con un gran viento que soplaba.

19 Y cuando habían remado como veinticinco o treinta  estadios,

vieron a Jesús que andaba sobre el mar y que se acercaba a

la barca, y tuvieron miedo.

Corresponde a los Evangelios  según San Juan, donde también se describe la multiplicación de los panes y los peces para alimentar a los fieles. El relato continúa con Jesús caminando sobre las aguas del mar de Galilea (o Lago Tiberiades, en Israel) en medio de un temporal. La descripción del mismo  es similar en los evangelios de San Marcos y San Juan.

 

 

Mateo,14

24 Y ya la barca estaba en medio del mar,

azotada por las olas, porque el viento era contrario.

25 Mas a la  cuarta vigilia de la noche,

Jesús fue a ellos andando sobre el mar.

———–

29 Y él dijo: Ven. Y descendió Pedro de la barca

y anduvo sobre las aguas para ir a Jesús.

30 Mas al ver el viento fuerte, tuvo miedo y, comenzando a hundirse,

dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!

31 Y al momento Jesús, extendiendo la mano, le sujetó y le dijo:

 ¡Oh hombre de poca a fe! ¿Por qué dudaste?

32 Y cuando ellos subieron a la barca, se sosegó el viento.

En esta obra de Tintoretto se describe con gran realismo este pasaje bíblico. Se aprecian los “cumulus congestus” , nubes de desarrollo vertical que se inclinan por la cizalladura vertical del viento.

El siguiente temporal marítimo, se relata en el evangelio según San Marcos. Jesús calma una súbita  tempestad en el mar de Galilea. De forma similar se narra este episodio en el evangelio de San Lucas.

Marcos,4

37 Entonces se levantó una gran tempestad de viento,

y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.

38 Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal,

y le despertaron y le dijeron: Maestro,

¿no tienes cuidado que perecemos?

39 Y levantándose, reprendió al viento y dijo al mar:

¡Calla, enmudece! Y cesó el viento y se hizo grande bonanza.

El pintor Rembrandt recoge este momento de forma primorosa, y a través de la fija mirada de uno de los tripulantes, nos hace partícipes de la escena.

El apóstol Pablo realizó una gran labor misionera, recorriendo el Mediterráneo oriental en tres ocasiones, pero fue injustamente acusado por los judíos de profanar el templo sagrado, por lo que fue apresado. El apóstol apeló al César y fue conducido a Roma para ser escuchado en un peligroso viaje.

En aquella época la navegación era de cabotaje y se realizaban muchas escalas, probablemente por la frecuencia de temporales en el Mediterráneo oriental y la fragilidad de las embarcaciones. El entorno de Chipre es en la actualidad la región con mayor presencia de bajas del Mediterráneo, junto al Golfo de Génova, y como veremos a continuación, probablemente también lo fuera en la antigüedad.  Estos ciclones o bajas frías, aunque son más frecuentes en verano, son más intensos y persistentes en invierno. (Campins et al, 2011). Chipre se considera como una región ciclogenética no sólo por la formación de borrascas extratropicales en su entorno, sino también por la intensificación de las borrascas mediterráneas ya formadas que se desplazan en su entorno (Saaroni et al, 2009).

Podría pensarse que el clima ha cambiado notablemente y que en aquella época no eran tan frecuentes las borrascas y los temporales en el Mediterráneo oriental. Sin embargo, como hemos comentado, en “La Iliada” y en “La Odisea” también se describen muchos temporales.

“Cierto que cualquiera se impacienta al mes de estar separado de su mujer, cuando ve detenida su nave de muchos bancos por las borrascas invernales y el mar alborotado; y nosotros hace ya nueve años, con el presente, que aquí permanecemos”.

¿Adónde iremos, para librarnos de una muerte cruel, si de súbito viene una borrasca suscitada por el Noto ó por el impetuoso Céfiro, que son los primeros en destruir una embarcación hasta contra la voluntad de los soberanos dioses?

También se hace referencia a las tormentas otoñales mediterráneas, cuyas precipitaciones intensas y persistentes provocan inundaciones. Homero describe con gran belleza los efectos de lo que podría ser una de las frecuentes DANA mediterráneas, como las que afectaron recientemente a nuestra costa mediterránea.

“Como en el otoño descarga una tempestad sobre la negra tierra, cuando Júpiter hace caer violenta lluvia, irritado contra los hombres que en el foro dan sentencias inicuas y echan á la justicia, no temiendo la venganza de los dioses; y los ríos salen de madre y los torrentes cortan muchas colinas, braman al correr desde lo alto de las montañas al mar purpúreo y destruyen las labores del campo; de semejante modo corrían las yeguas troyanas, dando lastimeros relinchos”.

En una pequeña zona de la región de Attica (Grecia), el 15 de noviembre de 2017 se produjeron precipitaciones torrenciales (300 mm en 8 horas) y como resultado de las inundaciones fallecieron 24 personas, además de producir graves daños en viviendas e infraestructuras. Se trató de la mayor catástrofe provocada por inundaciones en Grecia en los últimos 40 años en cuanto a número de víctimas (Anderadakis et al., 2018)

El Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus (EMS) elaboró un informe detallado de los daños, con la ayuda inestimable de las imágenes del satélite Pleíades -1A/B (resolución espacial máxima entre 0,7m y 2,8 m). En esta imagen, obtenida varios días después, se señalizan las infraestructuras dañadas y zonas inundadas con líneas de colores (acceder al enlace para ver a máxima resolución). Transcurridos varios días aún se apreciaba en la costa el barro y los sedimentos arrastrados hacia el mar.

Esta situación comenzó con una vaguada en altura que rápidamente evolucionó a baja fría, descolgándose de la circulación del oeste (“cut-off low”), a la vez que la ciclogénesis en superficie fue muy intensa en el Golfo de Génova.  Técnicamente se trataría una baja fría aislada, pero con matices diferentes a lo que denominamos una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA). Remitimos al lector a este documento de AEMET donde se explican las características de las DANAs.

http://www.aemet.es/es/conocermas/recursos_en_linea/publicaciones_y_estudios/estudios/detalles/Las_gotas_frias_DANAs

La baja de Génova se digirió hacia el sureste, formándose el día 18 un “medicán” en el mar Jónico, nombrado como “Numa”, una especie de ciclón tropical mediterráneo de pequeñas dimensiones, con un fuerte gradiente de presión en superficie en el centro, núcleo cálido en niveles medios y en este caso nubosidad característica enroscada en bandas con convección embebida y con un “ojo” libre de nubosidad.

Más información sobre el medicán “Numa” en:

https://www.eumetsat.int/website/home/Images/ImageLibrary/DAT_3746043.html

Para saber más sobre medicanes:

http://www.aemet.es/documentos/es/conocermas/recursos_en_linea/publicaciones_y_estudios/publicaciones/Fisica_del_caos_en_la_predicc_meteo/33_Prediccion_de_medicanes.pdf

Volviendo al relato bíblico, la primera escala en el viaje del apóstol Pablo a Roma desde Jerusalén, fue Sidón (Líbano), dirigiéndose hacia el norte debido a los vientos contrarios del oeste, llegando a Mira (actual Demre, en la costa mediterránea de Turquía):

Hechos, 27

4 Y haciéndonos a la vela desde allí, navegamos al abrigo de Chipre,

porque los vientos eran contrarios.

5 Y habiendo atravesado el mar frente a Cilicia y Panfilia,

arribamos a Mira, ciudad de Licia.

Allí cambiaron de embarcación, continuando la navegación con vientos contrarios hasta llegar a Lasea (Creta).  Allí permanecieron varios días, y el apóstol Pablo recomendó prolongar la estancia, probablemente conocedor de la frecuencia y peligrosidad de los temporales mediterráneos otoñales.

7 Navegando despacio muchos días, y habiendo llegado a duras penas frente a Gnido, porque el viento nos lo impedía, navegamos al abrigo de Creta, frente a Salmón.

8 Y costeándola con dificultad, llegamos a un lugar que llaman Buenos Puertos, cerca del cual estaba la ciudad de Lasea

9 Y habiendo pasado mucho tiempo, y siendo ya peligrosa la navegación,

porque ya había pasado el ayuno, Pablo los amonestaba, diciéndoles:

10 Varones, veo que la navegación va a ser con peligro y mucha pérdida,

no solo del cargamento y de la nave, sino también de nuestras personas.

 El “tiempo de ayuno” se refiere a la celebración del “Yom Kipur” , día del “Perdón” o de la “Expiación” de los judíos, fiesta sagrada de arrepentimiento y sacrificio en la que se realiza ayuno completo. Se corresponde con el décimo día del séptimo mes (Tishréi) del calendario hebreo, que al ser lunisolar, dependiendo del año corresponde a los meses de septiembre u octubre del calendario gregoriano, es decir, comienzo del otoño. Estas  fechas son de máxima inestabilidad en el Mediterráneo, con el mar relativamente cálido y la llegada de masas de aire frío en altura por la ondulación del chorro polar.

Pero al ser un puerto incomodo para invernar (en aquella época debería ser frecuente permanecer en estancias largas al abrigo de los temporales marítimos),  decidieron partir hacia Malta.

Se cumplieron los presagios del apóstol y en la travesía hacia Malta les sorprendió un temporal.

Naufragio de San Pablo. Gustavo Doré. The Dore Gallery of Bible Illustrations. 1891

13 Y soplando suavemente el viento del sur,

pareciéndoles que ya tenían lo que deseaban,

levaron anclas e iban cerca de la costa de Creta.

14 Pero no mucho después dio contra la nave un viento

huracanado que se llama Euroclidón.

15 Y siendo arrebatada la nave, y no pudiendo hacerle frente al viento,

nos dejamos llevar a la deriva.

 

 

16 Y habiendo navegado al abrigo de una pequeña isla que se llama

Clauda, apenas pudimos  sujetar el esquife;

17 y una vez subido este a bordo, usaban refuerzos para ceñir la nave;

y teniendo temor de que diesen en las arenas de Sirte,

arriaron las velas y quedaron a la deriva.

18 Pero siendo azotados por una furiosa tempestad,

al siguiente día comenzaron a aligerar la nave.

19 Y al tercer día, con sus propias manos, arrojaron los aparejos de la nave.

20 Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos.

———

27 Y al llegar la decimacuarta noche, y siendo llevados a través del mar Adriático,

a la medianoche los marineros sospecharon que estaban cerca de alguna tierra.

 

Finalmente el barco encalló próximo a la costa y todos los náufragos llegaron a la isla de Malta, con un tiempo invernal.

Hechos,28

2 Y los nativos nos trataron con no poca humanidad,

porque, encendiendo un fuego, nos recibieron a todos,

a causa de la lluvia que caía y del frío.

 

Pasados tres meses partieron hacia Roma embarcando en una nave que se encontraba invernando allí.

Durante el resto del viaje, con varias escalas, no hubo incidencias

Hechos,28

11 Pasados tres meses, zarpamos en una nave alejandrina que había invernado en la isla, la cual tenía por enseña a Cástor y Pólux.

12 Y habiendo llegado a Siracusa, estuvimos allí tres días.

13 De allí, costeando alrededor, llegamos a Regio; y un día después, soplando el viento del sur, llegamos al segundo día a Puteoli,

14 donde, habiendo hallado hermanos, nos rogaron que nos quedásemos con ellos siete días. Y luego llegamos a Roma,

Otro temporal referido en el antiguo Testamento es el que afectó a Jonás cuando huía de Jehová tomando un barco hacia Tarsis. Jehová ordena una tempestad y los tripulantes, al conocer que Jonás era el culpable de la ira de Jehová, le arrojan al mar. Un gran pez tragó a Jonás y lo mantuvo en su vientre. Jonás se arrepintió y oró durante tres días, siendo vomitado por el pez en la orilla, finalmente ileso.

Jonas,1

4 Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar,

y hubo una  tempestad tan grande en el mar

que se pensó que se partiría la nave.

En la epopeya de Homero, “La Odisea”, también se hace referencia a las múltiples tempestades con las que Júpiter intentaba impedir su regreso a Ítaca.

 “Júpiter, que amontona las nubes, suscitó contra los barcos el viento Bóreas y una tempestad deshecha cubrió de nubes la tierra y el ponto, y la noche cayó del cielo. Las naves iban de través, cabeceando; y el impetuoso viento rasgó las velas en tres ó cuatro pedazos. Entonces amainamos éstas, pues temíamos nuestra perdición; y apresuradamente, á fuerza de remos, llevamos aquéllas á tierra firme.

“Cuando la noche hubo llegado á su último tercio y ya los astros declinaban, Júpiter, que amontona las nubes, suscitó un viento impetuoso y una tempestad deshecha, cubrió de nubes la tierra y el ponto, y la noche cayó del cielo

Este último pasaje, con el que finalizamos este capítulo, describe un temporal mediterráneo, acompañado de tormentas.

“No anduvo la embarcación largo rato, pues sopló en seguida el estridente Céfiro y, desencadenándose, produjo gran tempestad: un torbellino rompió los dos cables del mástil, que se vino hacia atrás, y todos los aparejos se juntaron en la sentina. El mástil, al caer en la popa, hirió la cabeza del piloto, aplastándole todos los huesos; cayó el piloto desde el tablado, como salta un buzo, y su alma generosa se separó de los miembros. Júpiter despidió un trueno y simultáneamente arrojó un rayo en nuestra nave: ésta se estremeció, al ser herida por el rayo de Júpiter, llenándose del olor del azufre; y mis hombres cayeron en el agua. Llevábalos el oleaje alrededor del negro bajel y un dios les privó de la vuelta á la patria.”

BIBLIOGRAFÍA TÉCNICA:

Links between the rainfall regime in Israel and location and intensity of Cyprus Lows. H. Saaroni, N. Halfon, B. Ziv, P. Alpertd and H. Kutielb. 2009. International Journal of Climatology 30(7):1014 – 1025

Climatology of Mediterranean cyclones using the ERA-40 dataset. Joan Campins,* A. Genoves, M. A. Picornell and A. Jansá. INTERNATIONAL JOURNAL OF CLIMATOLOGY. Int. J. Climatol. 31: 1596–1614 (2011). DOI: 10.1002/joc.2183

Characteristics and impacts of the November 2017 catastrophic flash flood in Mandra, Greece . Andreadakis E., Diakakis M., Nikolopoulos E.I., Spyrou N.I., Gogou M.E., Katsetsiadou N.K., Deligiannakis G., Georgakopoulos A., Antoniadis Z., Melaki M., Lekkas E., Kalogiros J. Conference: European Geosciences Union General Assembly 2018

FIN DEL CAPITULO II

CAPÍTULO I