Jornada sobre cizalladura del viento y programa E-AMDAR

Aemet celebró en el Aeropuerto de Tenerife Sur una Jornada sobre la cizalladura del viento y el programa E-AMDAR donde expertos en la materia debatieron sobre las mejoras para la predicción de un fenómeno meteorológico que afecta a muchos de los aeropuertos de las islas

El 11 de junio tuvo lugar en el aeropuerto de Tenerife Sur una jornada sobre la cizalladura del viento y el programa E-AMDAR (Aircraft Meteorological Data Relay), organizada por AEMET en colaboración con el aeropuerto, con el propósito de analizar el estado actual en el conocimiento y vigilancia de este fenómeno meteorológico, su incidencia en las operaciones aéreas, así como los proyectos que AEMET está desarrollando para su caracterización y predicción.

La cizalladura del viento constituye uno de los fenómenos meteorológicos más peligrosos para la navegación aérea. Consiste en el cambio brusco, en velocidad y/o dirección, de las componentes, horizontal o vertical, del viento y puede tener lugar a cualquier nivel, siendo la que se produce a baja altura la que origina problemas de suficiente magnitud como para afectar el control del avión durante las fases de despegue y aterrizaje. Por tanto, es fundamental que los pilotos reciban información actualizada de la localización e intensidad del fenómeno para poder prepararse y actuar con seguridad si la trayectoria del avión se encuentra con áreas de cizalladura.

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Las causas del fenómeno son de naturaleza variada y están estrechamente ligadas a las condiciones locales de cada aeropuerto, especialmente la configuración orográfica. En Canarias, prácticamente todos los aeropuertos se ven afectados con mayor o menor frecuencia por el efecto que la orografía ejerce sobre el flujo del viento en las proximidades de las áreas de despegue y aterrizaje. Dadas sus características es muy difícil detectar la presencia de cizalladura de forma visual, excepto cuando distorsiona las nubes presentes, el humo o el polvo en suspensión. También hay que señalar, que las mejoras en la detección y caracterización del fenómeno, junto con el progreso en la instrucción de los pilotos han permitido disminuir el número de accidentes relacionados con la cizalladura, aunque todavía queda trabajo por hacer.

Existen diferentes instrumentos de detección, y la elección del más adecuado depende del tipo de cizalladura que afecta al aeropuerto. No existe un sistema ideal que sea eficaz en todas las situaciones. En Tenerife Sur está instalado desde hace años el sistema LLWAS (Low Level Windshear Alert System), el único actualmente operativo en España, que proporciona alarmas muy fiables de cizalladura, y que son tenidas en cuenta en los procedimientos operativos de la torre de control y de AEMET.

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Los sistemas de detección no siempre son suficientes por lo que otra medida eficiente para afrontar el problema consiste en que las tripulaciones que se encuentran con zonas de cizalladura reporten su localización e intensidad a la torre de control, que a su vez informa a la oficina meteorológica que incorpora esta información en los mensajes aeronáuticos para conocimiento de los aviones que se aproximen a las áreas afectadas. Este sistema de información requiere la elaboración y aprobación de un procedimiento estandarizado que establezca criterios uniformes para todos los interlocutores. Desde 2013 está operativo un grupo de trabajo para la gestión de la cizalladura en el aeropuerto Tenerife Sur, en el que colaboran AEMET, Enaire, AENA y compañías aéreas, como complemento a la información proporcionada por el LLWAS, que define cómo actuar en estas situaciones para mantener actualizada la información entre las aeronaves, la torre de control y la oficina meteorológica.

Otro tipo de información de gran importancia son los datos de viento y temperatura que proporcionan los aviones durante el vuelo (datos AMDAR) y transmiten a tierra de forma automática en tiempo real. Estos datos son de buena calidad, con gran resolución temporal y espacial, con lo que proporcionan una descripción de la estructura vertical de la atmósfera. Los datos AMDAR se incorporan en los modelos numéricos de predicción mejorando significativamente la capacidad predictiva de fenómenos como la cizalladura a partir de los modelos de alta resolución que son los utilizados en las predicciones aeronáuticas.

En esta jornada, AEMET presentará los productos específicos para la predicción de la cizalladura del viento desarrollados por la Agencia a partir del modelo de alta resolución no hidrostático HARMONIE-AROME que comienzan a ser utilizados operativamente por las unidades encargadas de la predicción aeronáutica.

La cizalladura del viento es un fenómeno meteorológico inevitable cuyo impacto en las operaciones aéreas puede resultar una importante amenaza. AEMET, en su calidad de servicio público, y muy comprometida con la seguridad en la navegación aérea expuso en esta jornada las mejoras desarrolladas tanto en el conocimiento conceptual del fenómeno, como en su observación y predicción; así como los excelentes resultados obtenidos en el aeropuerto Tenerife Sur mediante la coordinación establecida con tripulaciones, controladores aéreos y responsables de seguridad operacional.

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