Tres cuartos de siglo de observaciones meteorológicas en Campdevànol (Girona)

Artículo elaborado por Joan Girona Campí (Jefe de SSBB, DTCAT) y José Luis Camacho Ruiz (Asesor Técnico DCDTs)

INTRODUCCIÓN

El objetivo de este artículo es poner en valor el trabajo de los colaboradores de AEMET como elemento fundamental en el conocimiento del clima y en la generación de servicios climáticos para un amplio rango de usuarios. La dedicación continuada y el trabajo minucioso son valores que parecen haberse perdido en las escuelas públicas en la actualidad. Estos valores brillan en las artes, en el cine, en el deporte, pero tienen igual de valor en el desarrollo de la ciencia. Por ello, desde estas líneas, queremos rendir un homenaje a los colaboradores voluntarios de los servicios meteorológicos de todo el mundo por su labor precisa y desinteresada. La ciencia moderna con sus superordenadores, su inteligencia artificial y sus satélites espaciales necesita de estos datos meteorológicos en lugares seleccionados, sobre todo en aquellos con una larga serie temporal como el caso que aquí vamos a relatar.

ENTORNO GEOGRÁFICO

Campdevànol es un municipio del noreste de Cataluña, situado en la comarca del Ripollès, en la provincia de Girona. Se encuentra en el sector prepirenaico, en una posición intermedia entre la cordillera de los Pirineos, hacia el norte, y la Plana de Vic, que se extiende al sur. Esta localización, entre montaña y llanura, le confiere un carácter de transición tanto en el paisaje como en el clima y la vegetación.

El núcleo urbano de Campdevànol se asienta en el valle del río Freser, uno de los principales afluentes del río Ter. El relieve es predominantemente montañoso, con altitudes medias en torno a los 740 metros sobre el nivel del mar. El terreno es irregular, con colinas, sierras y valles que aportan variedad al paisaje.

El clima de Campdevànol es de media montaña, con inviernos fríos y veranos suaves. Las precipitaciones son frecuentes durante buena parte del año, especialmente en verano por efecto de las tormentas. La alta precipitación favorece una vegetación exuberante. El entorno natural está dominado por bosques que cubren gran parte del territorio, acompañados de campos y matorrales en las zonas más abiertas.

Su situación geográfica es estratégica desde el punto de vista de la gestión hídrica de Cataluña. La precipitación caída en Campdevànol es recogida por el río Freser y llena los embalses de la cuenca del río Ter. Estos embalses, principalmente el sistema Sau-Susqueda, abastecen de agua al área metropolitana de Barcelona, con más de la mitad de la población catalana. Por ese motivo, el conocimiento de la climatología de la zona es de alto interés para todos los catalanes.

En el transcurso del último siglo, Campdevànol ha experimentado una evolución progresiva marcada por la industrialización y la expansión urbana. Consolidó un eje de desarrollo vinculado a la industria metalúrgica y textil, que atrajo población y generó nuevas áreas de ocupación del suelo. De todas formas, Campdevànol ha sabido mantener un equilibrio entre su desarrollo económico y la conservación del entorno natural, con una ocupación del terreno moderada y una clara delimitación entre los espacios urbanos, industriales y forestales.

Con una población de alrededor de 3.200 habitantes, Campdevànol mantiene una estructura urbana compacta, rodeada de un entorno natural bien conservado.  

En la figura 1 vemos la situación de Campdevànol en la parte superior (flecha roja), sobre el rio Freser, aguas arriba de Ripoll en donde se junta con el Ter y se ve en la parte inferior derecha la posición de los pantanos de Sau y Susqueda (flecha azul).

Figura 1. Campdevànol a 4 km al norte de Ripoll, en el valle del Freser indicado mediante una flecha roja. Situación de los pantanos de Sau (izquierda) y Susqueda (derecha) en el rio Ter indicada mediante una flecha azul.

COLABORADORES DE AEMET. XAVIER MORELL

Los observadores colaboradores de AEMET han realizado y siguen realizando una importante tarea para el conocimiento del clima y la meteorología. Cada día del año toman datos sobre variables como la precipitación, temperatura o evaporación y los envían para que sean integrados en el Banco Nacional de Datos, disponibles para cualquier persona o institución que los requiera. También realizan una labor de vigilancia, avisando de fenómenos extremos o violentos y manteniendo contacto directo con los equipos de vigilancia de la AEMET, inicialmente mediante llamadas de teléfono, para pasar después a usar el correo electrónico, y, últimamente, a través de aplicaciones de mensajería instantánea.

En los inicios de los servicios meteorológicos, la principal y, prácticamente, única forma de recoger información meteorológica era gracias a la tarea de los observadores. Es por ese motivo que su trabajo ha sido crucial para poder entender y caracterizar la gran variedad climática que tenemos en España.

En las últimas décadas, no obstante, ha habido una gran proliferación de sistemas automatizados de observación, como las estaciones automáticas o los satélites, que, sumado a un descenso continuado del número de observadores, está haciendo que los datos manuales se hayan convertido en una fuente de información ya muy minoritaria. De todas formas, creemos que pueden seguir desempeñando un papel importante en la creación de conocimiento, y en el seguimiento y vigilancia del clima y de la meteorología. Mantener una serie manual inalterada en ubicación e instrumentación es básico para estudiar el cambio climático.

También cabe remarcar que sigue habiendo fenómenos meteorológicos muy difíciles de observar sin un ojo humano o que los sistemas automatizados todavía no son del todo fiables. Los hidrometeoros como la niebla, el rocío o el tipo de nubes, por ejemplo, son observaciones que se siguen realizando principalmente de forma manual. Y por no hablar de la fenología que, aun sin ser observación climatológica estrictamente, es realizada por los mismos observadores meteorológicos.

La mayoría de observadores colaboradores de AEMET lo son por su vocación desinteresada a la meteorología y habrá que saber definir qué papel tendrán en el futuro, ya que pueden seguir aportando una información de alto valor científico.

Uno de estos observadores es Xavier Morell, ejemplo de constancia y rigurosidad en su tarea. Desde 1980 y hasta la actualidad está tomando datos diarios de precipitación y meteoros en Campdevànol, construyendo la serie pluviométrica más larga de la comarca del Ripollès y una de las más largas de Cataluña. Esta serie fue iniciada por el observador y maestro Emili Cantal en 1945, de quien Xavier tomó el relevo en 1980. Ese año, instaló el pluviómetro en el jardín de su casa y, aprovechando que también era su lugar de trabajo, realizaba las observaciones diarias. Desde entonces no ha fallado un solo día y prácticamente no ha hecho vacaciones, teniendo ayuda puntual las pocas veces que se ha tenido que ausentar. En 1988 añadió datos de temperatura y en 2004 completó la estación con medidas de humedad y evaporación. Genera así una climatología completa, de la que la parte pluviométrica es, por su extensión temporal, quizá la más importante.

Con el propósito de agradecer y reconocer su tarea, en marzo de 2025 y coincidiendo con la celebración del Día Meteorológico Mundial, se le hizo un homenaje en Madrid, con la entrega de un premio por parte de la presidenta de AEMET y con la grabación de un pequeño video reportaje sobre su estación. Tanto el reportaje como la entrega del premio se pueden ver en el canal de Youtube de AEMET.

Foto 1: El colaborador Xavier Morell en el jardín meteorológico del observatorio de Campdevànol.

SERIES LARGAS CLIMATOLÓGICAS

Los datos observados son el inicio de un largo proceso a través del cual se convierten en información utilizable para la toma de decisiones mediante la elaboración de un servicio climático.  Los datos son transcritos a formato digital, revisados mediante procesos automatizados de control de calidad y depositados en bancos de datos.  A partir de estos datos digitales y revisados, es posible crear diferentes productos o herramientas que permitan avanzar en el conocimiento del clima o diseñar aplicaciones para diferentes sectores productivos.

Un producto muy importante para avanzar por ese camino es la generación de series largas de más de 50 años que permitan observar los cambios en los indicadores climáticos a través de varios periodos de referencia de 30 años.

El Servei Meteorològic de Catalunya ha generado, a partir de datos propios desde su creación en 2001 (incialmente creado en 1921 y disuelto tras la Guerra Civil) y de datos de AEMET (SMN e INM previamente) un conjunto de series de datos homogeneizadas y completas entre 1950 y 2024. Existen 45 series de Precipitación diaria y mensual, 23 series de precipitación y temperaturas extremas diaria y mensual, y 5 series con precipitación, temperatura e insolación. Las series forman parte de la base de datos CADTEP (CAtalan Daily Temperature and Precipitation data set), son de acceso libre y la metodología seguida en su generación puede consultarse en Prohom et al. (2023). La serie de Campdevànol, generada a partir de los datos recopilados por Emili Cantal y Xavier Morell forma parte de esta colección.

Resultados más relevantes obtenidos a partir de la serie de precipitación 1950-2024.

Datos anuales

La serie de datos de precipitación anuales dispone de 75 datos entre 584,0 mm de mínimo en 2012 y 1524,0 mm de máximo en 1972. Otros mínimos destacables fueron 601,1 mm en 2017 y 608,7 mm en 2022. Observamos muchos valores bajos en el último tercio de la serie. Por el contrario, hay bastantes valores superiores a 1400 mm en el siglo XX. Por ejemplo, 1416,3 en 1959, 1428,6 en 1964, 1415,9 en 1982, 1434,4 en 1996 y 1488,1 en 2018 (el año siguiente al segundo mínimo histórico). Entre los valores mínimos registrados en las primeras décadas, destaca 1966 con solo 638,5 mm.

Figura 2. Serie de totales acumulados de precipitación anual en el observatorio de Campdevànol entre 1950 y 2024.

Examinamos la evolución de los promedios de precipitaciones anuales en series de 30 años a lo largo de cinco periodos de referencia de la OMM desde 1951-1980 hasta 1991-2020 que no  engloban los años de la sequía 2021-2023. Observamos que los promedios van decreciendo a lo largo del tiempo y que en la segunda mitad del siglo XX llovía más que en el XXI en esta localidad.

PeriodoPrecipitación anual (mm)
Clima 1951-19801062,2
Clima 1961-19901035,1
Clima 1971-20001012,3
Clima 1981-2010948,0
Clima 1991-2020943,0
Tabla 1. Promedio de precipitación acumulada anual en 30 años (mm) para periodos climáticos de referencia OMM

Comparativa con otros observatorios en el prelitoral catalán

Vamos a calcular esos promedios de los periodos de referencia para otros tres observatorios del Vallés Oriental: Caldes de Montbui y Llinars a unos 200 metros de altitud y la cumbre del  macizo del Montseny a unos 1700 metros y a unos 54 km al SSE de Campdevànol en la cordillera costera pre-litoral. Utilizamos estos observatorios porque están dentro la zona de abastecimiento de agua de las zonas metropolitanas y agrícolas cercanas a Barcelona: norte del macizo del Montseny, cuencas del Besós y Tordera.

Una característica de las cuatro series es que los promedios totales van disminuyendo desde el periodo más húmedo 1951-1980 hasta el más seco que es 1981-2010 para la cumbre del Montseny y Caldes y 1991-2020 para Campdevánol y Llinars. También se observa que los promedios en los tres primeros periodos eran muy similares para Campdevanol y cumbre del Montseny pero que en el último periodo hay una diferencia notable a favor de este último observatorio con un promedio de 70 mm anuales más. Las precipitaciones anuales en el Montseny y en Campdevànol son unos 400 mm superiores a los de la llanura del Vallés.

El total de precipitaciones parecen recuperarse en el prelitoral, en el último periodo, pero no en la cuenca del Ter. El test de Mann-Kendall sobre la serie de datos anuales de Campdevànol no está lejos de dar significancia a una tendencia decreciente y de un valor de pérdida de 35 mm por década. Es esencial continuar obteniendo datos meteorológicos en este observatorio.

En las cuencas del prelitoral central catalán parece que no hay disminución acusada de recursos hídricos pero hay que seguir de cerca la situación en la cuenca alta del Ter-Freser.

Figura 3. Comparativa de promedios anuales de total de precipitación en periodos de referencia de 30 años para los observatorios  de Caldes de Montbui (CM) y Llinars del Vallés (LL) en la llanura del Vallés Oriental, Turó de l´Home / Puig Sesolles (TH) a 1700 mm en la cumbre del Montseny y Campdevànol (CL).

Año hidrológico y comparación con agua embalsada en Sau-Susqueda

Si hacemos la agrupación anual sobre la base del año hidrológico entre el 1 de octubre del año previo hasta el 30 de septiembre del año titular se encuentran diferencias notables en cuanto a valores y al ranking de los años.  La serie oscila entre los 1628,8 mm de 1972 y los 614,0 mm de 2007. El año 1972 marca máximos en ambos tipos de años si bien el año civil registra 100 mm menos. El año hidrológico más seco fue 2007, seguido por 2005 con 629 mm. Como el año entre ambos fue también seco: 2006 con 807 mm se comprenden los problemas para llenar el sistema de pantanos Sau-Susqueda en esos años.

La figura que representa la evolución de las precipitaciones en los años hidrológicos muestra valores con menos variaciones interanuales en el final de la década de 2000 y principios de 2010 como indicador de que no hubo un alivio claro a la sequía pues sus valores estaban todos en valores cercanos a la media.

Otro hecho remarcable es la presencia de varios años hidrológicos con máximos importantes entre 1959 y 1977, todos ellos dentro de la construcción, el relleno y la operación de este sistema de pantanos.  Destacan los años hidrológicos de 1959 con 1390 mm, 1963 con 1494 mm, 1964 con 1462 mm, 1968 con 1459 mm, el citado 1972, y 1977 con 1329 mm. Después, no se registra un año con precipitación superior a 1300 mm hasta 2020 con 1455 mm.

Como ejemplo de aplicación de uso de los valores totales anuales en el año hidrológico lo comparamos con los datos acumulados de volumen de agua registrados a 1 de octubre de cada año en el sistema de embalses Sau-Susqueda publicados por la Agencia Catalana del Agua entre 1999 y 2023. Se observa que las dos curvas siguen evoluciones muy similares hasta 2020. El pico de 2020 en las precipitaciones no es el más importante de la serie pero si sobresale de los valores secos o normales del periodo 2000-2020.  La explicación del descenso de las reservas del sistema de pantanos frente a valores bajos pero no decrecientes puede deberse al aumento de la evapotranspiración y al aumento del consumo.

Figura 4. Evolución entre 199 y 2023 del total de precipitación acumulada en el año hidrológico en Campdevànol  (arriba) y el agua embalsada en el conjunto de embalses Sau-Susqueda a fecha 1 de octubre de cada año (fuente: Agencia Catalana del Agua)

Distribución de precipitación estacional y mensual. Evolución por periodos climáticos

Utilizamos los cinco periodos de 30 años antes mencionados más un sexto compuesto desde 1995 hasta 2024 para tener en cuenta la singularidad de estos últimos años de la década de 2020. En la tabla y figura 5 podemos ver que el verano (EST) es la estación de máximas precipitaciones y que hay un gradual descenso de unos 70 mm entre el primer periodo y el último. El hecho más relevante es la disminución progresiva de los totales de precipitación en verano pasando de 363,7 mm en 1951-1980 a 296,3 en 1981-2020 y 296,9 mm en 1991-2020, una reducción de casi un 20 % respecto a los niveles del principio de la serie.

El clima de 1971-2000 tiene la singularidad del aumento de las precipitaciones invernales (HIV) y el mínimo relativo de las otoñales (TAR). Otra característica notable es que en los climas antiguos el máximo secundario se producía en primavera y en los dos últimos 1981-2010 y 1991-2020, se produce en otoño.

Figura 5. Distribución de los totales de precipitación por estaciones del año. Invierno (HIV) diciembre, enero, febrero. Primavera (PRI) marzo, abril, mayo. Verano (EST) junio, julio, agosto. Otoño (TAR) septiembre, octubre, noviembre.

Analizando valores extremos de precipitaciones estacionales encontramos que, con excepción del invierno, los valores mínimos son muy elevados en las otras tres estaciones destacando el caso del verano con un valor mínimo de 141 mm en tres meses. Los valores máximos trimestrales están en el rango de los valores totales anuales de muchos puntos del interior o costa de Cataluña destacando los 643,2 mm del verano. 

Otro dato relevante en cuanto a la variabilidad climática es que analizando año a año la estación más lluviosa se ve que en la mitad de años (37 de 75)  el verano es la estación más lluviosa. Sin embargo, hay 20 años en que la estación más lluviosa es la primavera con 5 casos en la década de los 50, cuatro en la década de los 80 y cuatro en la de los 2000. Otros 16 años tienen el máximo en el otoño destacando 1965-1967 y cinco casos entre 2011 y 2021. Por último resaltar 1979 y 1982 en los que los máximos se produjeron en invierno, época tradicionalmente la más seca  del año, en comparación con otras, en este observatorio.

Datos mensuales

Un análisis rápido de los acumulados de precipitación mensuales muestra que junio es el mes más lluvioso en promedio en la serie completa con 115,7 mm pero, analizando los periodos de 30 años, encontramos que agosto lo es en el periodo 1950-1980 con 130,6 mm mensuales, mayo en el periodo 1961-1990 con 132,8 mm, junio en el periodo 1971-2000 con 125,4 mm, vuelve mayo en el periodo 1981-2010 con 121,8 mm y junio de nuevo en 1991-2020 con 110,2 mm todo dentro de un contexto de disminución gradual de valores promedios anuales.

Mes a mes comenzando por enero se observan fluctuaciones con un máximo en 1971-2000 y un mínimo en 1951-1980. Febrero muestra una reducción sostenida en los totales mensuales respecto a 1951-1980 con un 40%  menos en 1991-2020. Marzo sufre una disminución similar aunque el periodo 1991-2020 recupera ligeramente respecto a los dos anteriores. Abril muestra pocos cambios. Mayo tuvo un pico en 1961-1990 con 132,8 mm y el periodo 1991-2020 marca el mínimo con solo 100,8 mm. Junio tiene el máximo en 1971-2000 y el mínimo en 1991-2020 pero las diferencias son menores (un 15% de reducción). Julio pierde mucha precipitación desde el máximo 1951-1980 con 112,6 mm frente a los 81,6 mm de 1981-2010 y 88,3 de 1991-2020. Agosto también tiene una reducción importante desde los máximos de los dos primeros periodos, perdiendo un 30%. Septiembre en cambio muestra un pico lejano en 1951-1980 con 105,6 mm una pérdida importante en 1961-1990 y una progresiva recuperación casi hasta los valores de la primera etapa con 103,6 mm en 1991-2020. Octubre como abril muestra pocas variaciones. Noviembre tiene pocas variaciones o una ligera tendencia a subir excepto el máximo aislado de 1961-1990. Diciembre muestra dos mínimos en 1951-1980 y 1991-20209 con un máximo en 1971-2000.

En cuanto a valores extremos mensuales, el valor máximo corresponde a los 315,6 mm de abril de 1969 seguido de los 301,1 mm de julio de 1972. Interesante observar que ambos extremos se producen en meses que no son los de precipitaciones más abundantes. Los registros máximos mensuales en otros meses corresponden a enero de 1979 con 263,7 mm, febrero de 1959 con 256,3 mm, marzo de 1956 con 253,5 mm, mayo de 1985 con 231,9 mm, junio de 2020 con 269,1 mm, agosto de 1975 con 292.2 mm, septiembre de 1959 con 255.9 mm, octubre de 2018 con 287,3 mm, noviembre de 1982 con 273.5 mm (inundaciones en las cuencas del Llobregat y del Ter) y diciembre de 1973 con 220.9 mm.  Es interesante comparar con los máximos de acumulación mensual en la cumbre del Montseny: Los 447,5 mm de enero de 2020 con la tormenta Gloria,  y los máximos de octubre 1965, noviembre 2011 y diciembre 1971 con 546,9 mm, 541,5 mm y 521,4 mm respectivamente. Los valores máximos de acumulación de precipitación mensual están en unas dos terceras partes de las acumulaciones mensuales del Montseny.

En cuanto a meses con registros nulos de precipitación se cuentan enero de 1953 y 1983 (con 0,2 mm en 1964), febrero de 1990 con el casi nulo (0,1mm) y 1999-2000 con 0,3 y 0,9 mm respectivamente, marzo de 1997, noviembre de 1981 y diciembre de 2012 (con casi ceros en 1974 y 2015 con 0,2 y 0,3 mm respectivamente).

Análisis de datos de precipitación diaria

Se dispone de 27394 datos diarios a lo largo de 75 años, desde 1950 a 2023 ambos incluidos.  El valor máximo registrado es de 209,1 mm el día 7 de noviembre de 1982 coincidiendo con la visita de Juan Pablo II a Montserrat y precipitaciones extremas en el Pirineo y Prepirineo de Cataluña.  Para dar una medida comparativa de lo extraordinario de esta cantidad hay que citar que los dos siguientes valores de la serie son 156,8 mm el 28 de agosto de 2020 y 149,0 el 21 de enero de 2020 durante el temporal Gloria. También para comparar, el valor máximo registrado en Caldes de Montbui en el mismo periodo es de  130,4 mm el 26 de septiembre de 1962, fecha de las trágicas riadas del Vallés Occidental que asolaron Terrasa y Rubí. En la cumbre del Montseny, el máximo diario es de 189,6 mm el 21 de abril de 2020. El 21 de enero de 2020 solo cayeron 185,7 mm. El top 5 de precipitaciones diarias máximas es el siguiente:

AÑOMESDÍAPRECIPITACIÓN
1982117209,1
2020828156,8
2020121149,0
2008822120,5
1965925120,1
Tabla 2. Cinco valores superiores de precipitación diaria en la serie de Campdevànol entre 1950 y 2024.

Considerando los casos diarios que superan los umbrales de 100 y 50 mm y su frecuencia absoluta mensual representados en la tabla 3 vemos que solo hay 13 valores diarios que superan los 100 mm (en Caldes de Montbui shay 6 y en la cumbre del Montseny hay 47) . Una total de precipitación de más de 100 mm es poco frecuente pero es posible casi en todas las estaciones aunque el otoño es la estación preferida con 6 casos sobre 13. El verano presenta 4 casos, 2 el invierno y 1 la primavera.  Las precipitaciones por encima de 50 mm muestran una mayor agrupación en los meses de septiembre y agosto con 23 y 24 casos frente a un total de 157. Los meses con menores casos son abril y febrero con solo 4 casos cada uno. Otoño y verano se reparten el grupo más importante de casos.

MES> 100 mm≥ 50 mm
118
214
309
414
5011
6119
7117
8223
9224
10214
11217
1209
Total Anual13157
Tabla 3. Frecuencia mensual de eventos de precipitación diaria superior a 100 y 50 mm (número de casos entre 1950 y 2024).

Analizando el promedio anual de número de días de precipitación anual en promedio por encima de 0, 5, 10 y 30 mm obtenemos que para las cinco series de 30 años secuenciadas cada 10 años, hay variaciones en el número de días de lluvia, produciéndose un aumento de un 10% o más en los tres periodos últimos frente a los dos periodos primeros: 1951-1980 y 1960-1970 pasando de unos 100 días de lluvia a 115. Sin embargo, se produce una reducción del número de días de precipitación por encima de 5 mm en los dos últimos periodos 1981-2010 y 1991-2020 pasando de 52 días a 46.  Esto también se aprecia en el número de días con precipitaciones superiores a 10 y 30 mm. Parece que llueve más veces pero las cantidades diarias son menores traduciéndose en acumulados anuales inferiores. Se añaden los estadísticos de los 4 últimos años en episodio de sequía en donde se puede apreciar la reducción respecto a los promedios de todos los periodos con especial foco en 2022 y 2023 y la recuperación hasta valores próximos a los normales en 2024.

ClimatologíaPrecipitación
> 0 mm
(Días/año)
Precipitación
> 5 mm
(Días/año)
Precipitación
> 10 mm
(Días/año)
Precipitación
> 30 mm
(Días/año)
1951-1980100,252,333,88,2
1961-1990104,950,733,07,8
1971-2000117,050,032,27,6
1981-2010114,946,430,16,8
1991-2020115,046,329,57,1
Serie completa 1950-2024109,049,531,87,4
2021110,038,026,04,0
2022102,041,020,02,0
202398,038,022,02,0
2024124,051,035,07,0
Tabla 4. Promedios de números de días de precipitación superando umbrales de 0, 5, 10 y 30 mm diarios para periodos de referencia de clima y datos específicos de 2021, 2022, 2023 y 2024.

El resumen anual de estadísticos de eventos de precipitación diaria que incluye máximo y mínimo diario absoluto, frecuencia absoluta, relativa anual y porcentaje de días de cada evento por año muestra los días sin lluvia, los días con precipitación superior a inapreciable o cero, superior a 5, 10, 30, 50 y 100 mm. Los resultados se muestran en la tabla 5, a continuación:

Datos eventos. 27394 días desde 1950 a 2024

Mínimo diario (mm)0.0
Máximo diario (mm)209,1Frecuencia/anualAnual (%)
Días sin lluvia19331257,770,6
Días Pcp > 0 mm8063107,529,4
Días Pcp > 5 mm366048,813,4
Días Pcp > 10 mm235031,38,6
Días Pcp > 30 mm5467,32,0
Días Pcp > 50 mm1602,10,6
Días Pcp > 100 mm 130,20,0
Tabla 5. Tabla final de estadísticos de días de precipitación (Pcp) de la serie completa 1950-2024.

La agrupación de casos por meses se muestra en la figura 6 en la que se aprecia que mayo es el mes con mayor número de días de lluvia doblando a enero y febrero. En la primavera hay un número importante de días de lluvia pero no llueve menos en cada día que en los meses de verano y otoño. Mayo, junio y agosto son los meses con mayor número de días de lluvia y también en números de días superando los umbrales de 5 y 10 mm. El número de días superando los 30 mm es más elevado en agosto con 76 casos seguido de junio y septiembre con 68 y 66.  

Figura 6. Distribución de los casos de días de precipitación por meses. Frecuencias acumuladas en el periodo 1950-2024. Campdevànol.

Episodios secos y húmedos

Agrupamos valores de ocurrencia de lluvia (valor 1) y no ocurrencia de lluvia (valor 0) mediante media móvil de 3, 5, 10, 15 y 20 días. Y representamos sus valores para visualizar los periodos en que no llovió en dicho periodo o no dejo de llover: valores 0 ó 1 en promedio. Ejemplo 1 MAPV10 (Moving AVerage Precipitation) indica periodos húmedos (1) de 10 días consecutivos de lluvias, 0MAPV5 indica periodos secos (0) de 5 días consecutivos sin lluvias.

Tabla 6. Distribución por meses de ocurrencias de periodos secos y húmedos. MA (Media Móvil) de días seguidos de precipitación (1) o de día seco (0) en intervalos de 3, 5, 10, 15 y 20 días.  MAPV5 1 indica número de días en que ha habido un intervalo de 5 días seguidos con precipitación. MAPV10 0 indica número de días en que ha habido un intervalo de 10 días seguidos sin precipitación.

Observamos que los intervalos secos cortos de tres días son seis veces más frecuentes que los húmedos. Cuando vamos a intervalos de 10 días, los secos son 70 veces más frecuentes. Intervalos húmedos de 10 días son muy raros en Campdevànol en los meses de otoño, sin embargo, tienen cierta presencia en los meses de mayo, junio y julio, registrándose únicamente un intervalo húmedo de 15 días en junio de 1995. Los intervalos húmedos cortos de 3 días son más frecuentes en abril, mayo y junio y son más raros en los tres meses de invierno.  

Intervalos secos de 15 días o 20 días no son raros en promedio dentro de cada año con frecuencias de 22,3 y 11,1 días/año pudiendo agruparse en uno o varios eventos. Dichos eventos son más frecuentes en  el invierno sobre todo en enero y diciembre, seguidos de febrero, marzo y noviembre. Los intervalos secos largos son raros en mayo o en agosto. La distribución de intervalos secos por meses en intervalos cortos de 3 y 5 días muestra un patrón similar con los máximos en enero y diciembre seguidos de febrero, marzo, octubre y noviembre. Los mínimos se producen en abril, mayo y junio en donde se produce un alto número de días de lluvia. Mejor programar la boda o el bautizo en invierno que en primavera o verano en esta localidad.

CONCLUSIONES

La serie de observaciones de Campdevánol es necesaria para monitorizar el clima en el Pirineo de Girona y la evolución de la disponibilidad de agua el sistema de embalses que abastece Barcelona.

Se registra un descenso importante, un 12% estimado, en el total de las precipitaciones anuales desde los primeros 30 años de la serie: 1062,2 mm a los últimos 30 años: 943,0 mm y existen indicios de que es una tendencia significativa. Este descenso es propio de esta estación y no se corresponde con descenso significativos en la cumbre del Montseny o en la llanura del Vallés.

La máxima acumulación de la precipitación se produce durante el verano seguido de la primavera en los “climas” antiguos y del otoño en los climas modernos. El invierno marca los mínimos si bien está en niveles cercanos a los 150 mm en tres meses. El promedio de verano pasa de 363,7 mm en 1951-1980 a 296,9 mm en 1991-2020, una reducción importante. Buenas noticias para el turismo de verano pero no tan buenas para los gestores del agua y los agricultores y ganaderos.

El día con mayor precipitación fue el 7 de noviembre de 1982 registrando 209,1 mm. Ese día visitaba el papa Juan Pablo II el monasterio de Montserrat y se producían precipitaciones extremas en el Pirineo y Prepirineo de Cataluña. Este valor supera en más de 50 mm el valor del segundo registro máximo en la estación. También para comparar, el valor máximo registrado en Caldes de Montbui en el mismo periodo es de 130,4 mm el 26 de septiembre de 1962, fecha de las trágicas riadas del Vallés Occidental que asolaron Terrasa y Rubí. En la cumbre del Montseny, el máximo diario es de 189,6 mm el 21 de abril de 2020.

La mayor frecuencia de lluvias por encima de 50 mm se produce en agosto y septiembre si bien desde mayo a noviembre la probabilidad de ocurrencia es elevada. En el resto de meses la probabilidad es menor pero sigue estando presente. En cualquier momento del año se pueden producir precipitaciones de importancia.

Se registran unos 110 días de precipitación al año con pocas variaciones entre periodos, unos 50 días con registros superiores a 5 mm, 32 días con registros superiores a 10 mm y 7 días por encima de 30 mm.

El mes con más días de precipitación es mayo seguido por junio y abril. Nótese que los totales son superiores en verano pero es la primavera la que acumula más días de lluvia. En verano llueve menos tiempo pero con más eficiencia. El mínimo corresponde a enero y febrero.

El invierno proporciona intervalos sin precipitación más largos que las otras estaciones, con el otoño en segundo puesto.  Los intervalos húmedos largos de 10 días o más son más frecuentes en mayo, junio y julio. 

Queda planteado el reto de lograr que Campdevànol sea una estación de serie centenaria. Nos quedan menos de 25 años.

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1 respuesta a Tres cuartos de siglo de observaciones meteorológicas en Campdevànol (Girona)

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