Es probable que, después de unos días de tiempo anticiclónico, durante la semana del 10 al 16 de febrero nuestro país se encuentre bajo los efectos del paso de borrascas atlánticas, que impulsaría vientos templados y húmedos. Por ello, las temperaturas alcanzarán valores superiores a los habituales para estas fechas en todo el territorio, mientas que las precipitaciones también serán más abundantes de lo normal en la mayor parte de la Península, especialmente en la mitad oeste. Quedarán algo al margen de estas lluvias el extremo norte y ambos archipiélagos.
Para la semana del 17 al 23 de febrero la incertidumbre en el pronóstico es mayor, como suele ser habitual en este tipo de pronósticos. Con la información disponible actualmente, lo más probable es que continúe la llegada de masas de aire templado y húmedo, y se trataría de una semana más cálida de lo normal en todo el país, y también más lluviosa de lo habitual en prácticamente toda la península, especialmente en zonas de Galicia, Castilla y León y norte de Extremadura.
La semana del 24 de febrero al 2 de marzo muestra mucha mayor incertidumbre en la predicción, aunque no es descartable que continúe el mismo régimen atmosférico, con lluvias en la fachada atlántica y un ambiente, de nuevo, templado para la época, sobre todo en la mitad oriental peninsular y Baleares.
La Agencia Estatal de Meteorología sucedió en 2008 a la entonces Dirección General del Instituto Nacional de Meteorología, con más de 150 años de historia.
Actualmente está adscrita, según el artículo 4.4 del Real Decreto 864/2018, de 13 de julio, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio para la Transición Ecológica, a ese departamento ministerial a través de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente.
El objeto de AEMET, según el artículo 1.3 del Real Decreto 186/2008, de 8 de febrero por el que se aprueba su Estatuto, es el desarrollo, implantación, y prestación de los servicios meteorológicos de competencia del Estado y el apoyo al ejercicio de otras políticas públicas y actividades privadas, contribuyendo a la seguridad de personas y bienes, y al bienestar y desarrollo sostenible de la sociedad española".
Como Servicio Meteorológico Nacional y Autoridad Meteorológica del Estado, el objetivo básico de AEMET es contribuir a la protección de vidas y bienes a través de la adecuada predicción y vigilancia de fenómenos meteorológicos adversos y como soporte a las actividades sociales y económicas en España mediante la prestación de servicios meteorológicos de calidad. Se responsabiliza de la planificación, dirección, desarrollo y coordinación de actividades meteorológicas de cualquier naturaleza en el ámbito estatal, así como la representación de éste en organismos y ámbitos internacionales relacionados con la Meteorología.