La semana del 3 al 9 de febrero va a presentar un tiempo completamente diferente al de las dos previas, en las que el paso de profundas borrascas atlánticas provocó temporales de viento, lluvia, nieve y mal estado de la mar. Lo más probable es que la semana presente unas temperaturas en torno a lo normal para la época del año, con heladas de madrugada y por la mañana en buena parte del interior peninsular, sobre todo en las mitades norte y este; a primeras horas de la tarde habrá valores suaves. En cuanto a las precipitaciones, el escenario más plausible es el de que sean inferiores a lo habitual para las fechas en las que nos encontramos en la mayor parte de la Península, especialmente en el extremo norte y en el noroeste, mientras que en el extremo sureste y Baleares podrían acumularse cantidades superiores a lo normal, debido a la presencia de bajas presiones mediterráneas y el flujo de vientos húmedos.
Para la semana siguiente, la del 10 al 16 de febrero, se espera una tónica similar: temperaturas en general en torno a los valores propios de estas fechas y precipitaciones que podrían estar por encima de lo habitual en la vertiente mediterránea peninsular y en ambos archipiélagos. No obstante, para este plazo las incertidumbres comienzan a ser notables y hay que tomar el pronóstico con cautela.
Para la semana del 17 al 23 de febrero todavía hay mayores incertidumbres. Con los pronósticos actuales, podría tratase de un período con temperaturas ligeramente superiores a lo normal para la época en todo el país. Es muy aventurado hacer un pronóstico sobre las precipitaciones, aunque podrían estar por debajo de lo normal en el oeste y sur de la Península.
