La semana del 13 al 19 de enero presentará, en general, unas temperaturas próximas a los valores normales para la época del año, aunque con una marcada amplitud térmica: hará frío a primeras horas, con heladas generalizadas en el interior peninsular, y en las horas centrales del día el ambiente será más suave. Se tratará, en cuanto a lluvias, de una semana seca, con pocas precipitaciones: en la mayor parte del país, salvo en puntos del sureste y Baleares, estarán por debajo de sus valores habituales para esta época.
Las incertidumbres aumentan para la semana del 20 al 26 de enero, pero con las predicciones actualmente disponibles será, probablemente, más cálida de lo normal en todo el país y presentará precipitaciones inferiores a las habituales para estas fechas en la mayor parte del este de la Península y Baleares.
El escenario más probable para la semana del 27 de enero es el de unas temperaturas superiores a las propias de esas fechas en la mayor parte de España, especialmente en zonas del este y sur de la Península, sin que se pueda establecer una tendencia muy clara en lo que a precipitaciones se refiere. Recordemos que la fiabilidad de estos pronósticos disminuye conforme nos alejamos en el plazo y es recomendable consultar las actualizaciones.
La Agencia Estatal de Meteorología sucedió en 2008 a la entonces Dirección General del Instituto Nacional de Meteorología, con más de 150 años de historia.
Actualmente está adscrita, según el artículo 4.4 del Real Decreto 864/2018, de 13 de julio, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio para la Transición Ecológica, a ese departamento ministerial a través de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente.
El objeto de AEMET, según el artículo 1.3 del Real Decreto 186/2008, de 8 de febrero por el que se aprueba su Estatuto, es el desarrollo, implantación, y prestación de los servicios meteorológicos de competencia del Estado y el apoyo al ejercicio de otras políticas públicas y actividades privadas, contribuyendo a la seguridad de personas y bienes, y al bienestar y desarrollo sostenible de la sociedad española".
Como Servicio Meteorológico Nacional y Autoridad Meteorológica del Estado, el objetivo básico de AEMET es contribuir a la protección de vidas y bienes a través de la adecuada predicción y vigilancia de fenómenos meteorológicos adversos y como soporte a las actividades sociales y económicas en España mediante la prestación de servicios meteorológicos de calidad. Se responsabiliza de la planificación, dirección, desarrollo y coordinación de actividades meteorológicas de cualquier naturaleza en el ámbito estatal, así como la representación de éste en organismos y ámbitos internacionales relacionados con la Meteorología.