La llegada de los (habituales) 30

Artículo de Benito J. Fuentes López.(@metbeni).Tecnico Superior de Meteorología. Delegación territorial de Aemet en Valencia

Ante el episodio actual e inusual de altas temperaturas que está registrando Europa Occidental (mayo de 2022) no faltan voces que se resisten a admitir la realidad del actual cambio climático antropogénico y recuerdan que no es la primera vez que nos enfrentamos al calor extremo como pretexto para minimizar el carácter excepcional del mismo.

Es cierto que mayo es rica en efemérides de altas temperaturas: en 2006 se superaron 40 ⁰C en Córdoba y Murcia, en 2015 Valencia llegó a 42 ⁰C y en 2017 se superaron los 35 ⁰C en Bilbao. Incluso abril registra episodios notables como el de 1997 cuando se alcanzaron 35 ⁰C en Sevilla y 33 ⁰C en Badajoz. Pero estos precedentes excepcionales no han de ser excusa para negar una realidad evidente: las altas temperaturas están adelantando su llegada.

Los 30 ⁰C cada vez se alcanzan antes. Este titular resume a la perfección el contenido del artículo. Llegar en mayo al umbral de los 30 no es noticia pero sí el hecho de que cada vez se registran en fechas más tempranas. Y, más importante aún, también se está adelantando el periodo en el cual los 30 grados dejan de ser raros y se convierten en algo habitual. Para entenderlo examinemos la siguiente gráfica. Cada punto representa la fecha en la que se alcanzan 30 ⁰C por décima vez en el entorno de Sevilla en un año concreto. ¿Por qué diez? Para eliminar eventos puntuales y anómalos. Los primeros registros anuales de altas temperaturas son muy variables, a veces llegan en fechas muy tempranas y otras más tarde, distorsionan el análisis. Al filtrarlos podemos tener una estimación de la fecha en la cual los 30 grados ya son algo habitual en el entorno de Sevilla y no algo excepcional. Ese es el interés del estudio: analizar los habituales 30.

El periodo examinado abarca desde 1950 hasta 2021, ambos incluidos. Examinando la nube de puntos se aprecia que a medida que transcurren los años la distribución tiende a acumularse en la parte inferior de la gráfica, es decir, los habituales 30 aparecen en fechas más tempranas. Por ejemplo, la fecha promedio de la década de 1970-79 es el 19 de junio mientras que la de 2010-19 es el 27 de mayo, una diferencia de más de tres semanas. La tendencia general es un adelanto de 2.7 días por década, es decir, 2.7×7.1 = 19.2 días en 71 años, la escala de una vida humana.

Este comportamiento no es exclusivo de localidades famosas por sus altas temperaturas sino que goza de un carácter casi general. Por ejemplo, la tendencia en el entorno de Burgos casi dobla al de Sevilla. También se hace palpable que en las primeras décadas era excepcional alcanzar el umbral de 30 ⁰C por décima vez en el entorno de Burgos –hasta el punto de ser imposible establecer un valor medio- mientras que en las tres últimas lo excepcional es lo contrario (27 de 30 años alcanzaron el umbral). Al final del artículo se muestran las gráficas de otras 27 localidades.

La fuente de los datos analizados es la proporcionada por el programa Copernicus, el cual dispone del reanálisis ERA5[1] capaz de reconstruir el estado de la atmósfera a intervalos de una hora desde 1950 hasta el presente. La ventaja de usar esta base de datos es poder estudiar todos los puntos de la Península y Baleares bajo las mismas condiciones de partida y comparar unos con otros. La imagen izquierda de la siguiente figura indica la fecha promedio en la que se alcanzan los habituales 30 en el periodo 1991-2020. Las áreas sin pintar son aquellas que quedan fuera del intervalo de fechas escogido o en las que no se alcanzan los habituales 30 (o bien existen muy pocos años en los que se alcanzan, insuficientes para realizar un análisis estadístico). La información no refleja nada nuevo: el valle del Guadalquivir es la primera zona en alcanzarlos seguida de áreas del suroeste peninsular y valle del Ebro. En otros territorios hay que esperar hasta agosto. La imagen derecha muestra cuánto se han adelantado o retrasado los habituales 30 según la tendencia de 1950-2021. En áreas de la Meseta Norte y Sistema Ibérico el adelanto es superior a 30 y 40 días. En esas zonas el calor aparece en promedio un mes y medio antes que en 1950. Las áreas punteadas son zonas en las que el análisis estadístico es poco robusto: la correlación fecha-años es muy baja, hay pocos años que alcanzan el umbral o no se supera el test de Mann-Kendall con un nivel de confianza del 95%.

Este resultado se asemeja al estudio del comportamiento de las temperaturas extremas en España[2] el cual concluye que en la mayoría del territorio los percentiles 05 y 95 se desplazan hacia valores crecientes pero este último lo hace a una velocidad mayor. Como resultado, la curva de distribución de temperaturas se estira y el clima se torna más extremo. En concreto, el ascenso del percentil 95 es notable en tierras aragonesas, castellanas y de Andalucía Oriental.

La contrapartida de ERA5 es su baja resolución pues el entorno peninsular está dividido en “píxeles” de unos 25 km de lado dejando algunas áreas costeras e islas sin definir y suavizando tendencias que posiblemente sean más acusadas (los datos de una localidad en realidad representan el entorno de esa localidad). En efecto, un minucioso estudio de César Rodríguez[3] concluye que en la mayoría de las capitales de provincia el adelanto del verano es entre cinco y diez días por década, una tendencia superior a la obtenida con ERA5.

De forma análoga puede analizarse el adelanto o atraso de los habituales 25. Las zonas con mayor adelanto son, de nuevo, la Meseta Norte y el Sistema Ibérico. En el caso de los habituales 35 se ha elegido el cuarto día como umbral para filtrar los episodios anómalos. En este caso el entorno de la Meseta Sur lidera el adelanto.

Es evidente que, como dice tu cuñado, en verano hace calor. No estaría de más recordarle que este calor no es el de toda la vida y cada vez es más intenso y madrugador.

[Gráficas de otras localidades]

Referencias

[1] Copernicus Climate Change Service (C3S) (2017): ERA5: Fifth generation of ECMWF atmospheric reanalyses of the global climate . Copernicus Climate Change Service Climate Data Store (CDS).
https://cds.climate.copernicus.eu/cdsapp#!/home

[2] Fuentes López, B. 2022. ¿Cómo se están extremando las temperaturas del país? Naukas.

[3] Rodríguez Ballesteros, C. ¿Son los veranos en España cada vez más largos? Mapas y gráficos climatológicos.

https://climaenmapas.blogspot.com/p/durverano.html

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