ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA MODIFICACIÓN ARTIFICAL DEL TIEMPO

Gracias al progresivo desarrollo científico de la meteorología, que se remonta al diseño los primeros instrumentos meteorológicos en el siglo XVII y que se aceleró desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, debido a los modernos avances científicos y tecnológicos,  los investigadores, a mediados del siglo XX, empezaron a estar en disposición de abordar la modificación del tiempo para sus intereses, aunque todavía, en pleno siglo XXI, los resultados son muy modestos y las incógnitas y dificultades  se mantienen.

Cada año se dedican recursos crecientes de investigación a la modificación artificial del tiempo, con el objetivo de incrementar las precipitaciones en los lugares más desfavorecidos y necesitados o en bosques asolados por incendios.  Pero los objetivos de la modificación artificial del tiempo van más allá. Algunas actuaciones y campos de investigación se dirigen en sentido contrario, a la supresión de precipitación. Tal es el caso de los intentos para evitar granizadas dañinas para la agricultura o intensas nevadas sobre importantes núcleos urbanos. Sigue leyendo