Avance Climático Nacional de primavera de 2022

Fecha de elaboración: 13/06/2022

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha hecho público hoy su balance de la primavera de 2022, que ha sido muy cálida y húmeda. En concreto, ha sido la vigésimo tercera más lluviosa en España desde 1961 y la undécima del siglo XXI.

Temperatura

La primavera 2022 (periodo comprendido entre el 1 de marzo y el 31 de mayo de 2022) ha tenido carácter muy cálido, con una temperatura media sobre la España peninsular de 12,8 °C, valor que queda 0,7 °C por encima de la media de esta estación (periodo de referencia 1981-2010). Ha sido la duodécima primavera más cálida desde el comienzo de la serie en 1961 y la novena más cálida del siglo XXI.

Temperatura media
T media (°C)Anomalía (°C)Carácter
España peninsular12,8+0,7Muy cálido
Baleares15,4+0,6Muy cálido
Canarias16,7+0,1Cálido
Serie de anomalías de la temperatura media de la primavera en la España peninsular desde 1961 (periodo de referencia 1981-2010)

La primavera tuvo carácter muy cálido en el tercio norte peninsular, cálido en el centro y suroeste, y entre normal y frío en el cuadrante sureste. En Baleares fue muy cálida, mientras que en Canarias tuvo carácter variable de unas zonas a otras, resultando en conjunto ligeramente cálida.

Se observaron anomalías cercanas a +1 °C en la mayor parte de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña, Castilla y León, Madrid y en zonas de Extremadura, Castilla-La Mancha y oeste de Andalucía, llegando a alcanzarse valores próximos a +2 °C en el Pirineo central. En el resto de la España peninsular las anomalías se situaron alrededor de 0 °C, tomando valores negativos, cercanos a -1 °C, en algunos puntos del sureste. En Baleares tomaron valores entre 0 °C y +1 °C, mientras que en Canarias estuvieron comprendidas entre      -1 °C y +1 °C.

Las temperaturas máximas diarias quedaron en promedio 0,3 °C por encima del valor normal, mientras que las mínimas se situaron 1,1 °C por encima de la media, resultando una oscilación térmica diaria 0,8 °C inferior a la normal del mes.

La primavera comenzó con un mes de marzo frío, con una temperatura media en la España peninsular que se situó 0,6 °C por debajo de la media del mes.  Abril fue también frío, con una temperatura 0,3 °C por debajo de la normal. En cambio, mayo fue extremadamente cálido, con una temperatura 3,0 °C por encima de la media del mes, resultando el segundo mayo más cálido desde el comienzo de la serie en 1961 y el más cálido del siglo XXI.

Marzo fue frío o muy frío en el sur y centro de la España peninsular, mientras que resultó cálido o muy cálido en el cantábrico oriental y normal en el resto del tercio norte peninsular. En Baleares fue normal en cuanto a temperaturas, mientras que en Canarias resultó frío o muy frío en la mayoría de las zonas. Se observaron anomalías térmicas comprendidas entre -1 °C y -2 °C en la mayor parte de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Región de Murcia, Comunitat Valenciana, Madrid, sur de Castilla y León, centro y sur de Aragón y en puntos de Cataluña. En el norte de Cantabria, País Vasco y Navarra las anomalías tomaron, en cambio, valores positivos cercanos a +1 °C, mientras que en el resto del tercio norte y en Baleares se situaron en general en torno a 0 °C. En Canarias las anomalías estuvieron comprendidas entre -1 °C y -2 °C en la mayor parte de las zonas.

Abril tuvo resultó muy frío en el cuadrante sureste peninsular y frío en el resto del sur y centro de la España peninsular. Tuvo un carácter predominantemente normal en el tercio norte, llegando a resultar cálido en el este de Cataluña y en puntos de Galicia. En Baleares el mes fue normal, mientras que en Canarias tuvo un comportamiento muy variable resultando en conjunto normal. Se observaron anomalías cercanas a -1 °C en amplias zonas de la Región de Murcia, Castilla-La Mancha, Extremadura, centro y este de Andalucía, sur de la Comunitat Valenciana y sur de Castilla y León, llegando a alcanzarse valores inferiores a -2 °C en algunos puntos del sureste. Las anomalías resultaron positivas, con valores próximos a +1 °C, en algunas zonas de Cataluña y en puntos de Galicia y del norte de Aragón, mientras que en el resto de la España peninsular se situaron alrededor de 0 °C. En Baleares y Canarias las anomalías se situaron mayoritariamente en torno a 0 °C.

Mayo resultó muy cálido en zonas del sureste y noroeste de la Península, y extremadamente cálido en el resto de la España peninsular. En Baleares fue muy cálido en general, llegando a ser extremadamente cálido en Menorca y en puntos de Mallorca, mientras que en Canarias tuvo un carácter variable, resultando en conjunto muy cálido. Se observaron anomalías cercanas a +3 °C en amplias zonas del interior de Galicia, Castilla y León, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña, Extremadura, Madrid, Castilla-La Mancha e interior de Andalucía, alcanzándose valores superiores a +4 °C en algunos puntos de estas regiones. En el resto de la España peninsular las anomalías se situaron alrededor de +2 °C, salvo en algunas zonas costeras del sureste y del cantábrico occidental, en las que tomaron valores en torno a +1 °C. En Baleares las anomalías térmicas se situaron entre +1 °C y +2 °C, mientras que en Canarias tomaron valores entre 0 °C y +2 °C en zonas bajas y valores más altos, entre +2 °C y +3 °C, en las zonas de mayor altitud.

Episodios destacados

En la primavera destacó, por su intensidad y duración, el episodio cálido que se extendió entre los días 7 y 24 de mayo, en el que las temperaturas tanto máximas como mínimas tomaron valores muy por encima de los normales para la época del año. Fueron especialmente elevadas las temperaturas de los días 20-22 de mayo, en los que se llegaron a superar los 40 °C en algunas zonas de Andalucía. Otros episodios cálidos significativos fueron el de los días 14-16 de marzo, en el que se observaron temperaturas mínimas muy altas y calima por una intrusión de polvo de origen sahariano originado por la borrasca Celia, el de los días 14-18 de abril, y el de 27-31 de mayo.

Las temperaturas más elevadas de la primavera se observaron en el largo episodio cálido de mediados de mayo, destacando entre observatorios principales los 41,0 °C medidos en Sevilla/aeropuerto, los 40,6 °C de Córdoba/aeropuerto, los 40,3 °C de Jaén y los 39,1 °C de Granada/aeropuerto, valores todos ellos registrados el 20 de mayo. En 6 estaciones principales la temperatura máxima fue la más alta de primavera desde el comienzo de las respectivas series, y también en 6 estaciones principales se registró la temperatura mínima más alta de primavera desde el comienzo de las observaciones.

En cuanto a bajas temperaturas, destacó el episodio frío de los días 31 de marzo a 6 de abril, con temperaturas tanto máximas como mínimas muy por debajo de normales, durante el cual se registraron las temperaturas más bajas de la primavera. Otros episodios fríos destacados fueron el de los días 3-9 de marzo, con temperaturas muy por debajo de las habituales para la época del año, especialmente las máximas, y el de los días 19-24 de abril.

Las temperaturas más bajas de la primavera entre observatorios principales correspondieron al Puerto de Navacerrada, con ‑8,9 °C el 2 de abril, Molina de Aragón, con ‑7,6 °C el 3 de abril, León, con ‑6,0 °C el 5 de abril, e Izaña, donde se midieron ‑5,9 °C el 5 de abril.

Efemérides de temperatura

Precipitación

La primavera ha sido en su conjunto húmeda en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 189 mm, valor que representa el 112 % del valor normal del trimestre en el periodo de referencia 1981-2010. Se ha tratado de la vigésimo tercera primavera más húmeda desde el comienzo de la serie en 1961, y la undécima del siglo XXI.

Precipitación
P (mm)Porcentaje (%)Carácter
España peninsular189112Húmedo
Baleares142116Normal
Canarias64116Húmedo
Serie de precipitación media en primavera en la España peninsular desde 1961. La línea morada  representa el valor medio del periodo de referencia 1981-2010.

La primavera ha tenido carácter variable en toda la península, diferenciado por zonas geográficas. La primavera ha tenido carácter entre seco y muy seco en Galicia, País Vasco, Navarra, mitad noroeste de Aragón, tercio oeste de Castilla y León y el interior de Guadalajara; carácter normal en  gran parte  de Cataluña, La Rioja, Cantabria, Asturias, puntos de Galicia, Castilla y León, Extremadura y Guadalajara; en contraste, ha tenido carácter húmedo o muy húmedo en el noreste de Cataluña, todo el levante peninsular, donde ha llegado a tener carácter extremadamente húmedo, Andalucía, casi toda Castilla-La Mancha, Madrid y el interior de Castilla y León. En los dos archipiélagos ha tenido carácter variable entre normal y muy húmedo.

EH = Extremadamente húmedo: Las precipitaciones sobrepasan el valor máximo registrado en el periodo de  referencia 1981 – 2010.
MH = Muy húmedo: f < 20 %. Las precipitaciones se encuentran en el intervalo correspondiente al 20 % de los  años más húmedos.
H = Húmedo: 20 % ≤ f < 40 %.
N = Normal: 40 % ≤ f < 60 %. Las precipitaciones registradas se sitúan alrededor de la mediana.
S = Seco: 60 % ≤ f <80 %.
MS = Muy seco: f ≥ 80 %.
ES = Extremadamente seco. Las precipitaciones no alcanzan el valor mínimo registrado en el periodo de  referencia 1981 – 2010.
        FUENTE: Agencia Estatal de Meteorología. Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

La primavera comenzó con un mes de marzo muy húmedo en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 104 mm, valor que representa el     223 % del valor normal del mes (periodo de referencia: 1981-2010). Se trató del sexto mes de marzo más húmedo desde el comienzo de la serie en 1961, y el cuarto del siglo XXI. Abril fue húmedo, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 67 mm, valor que representa el 104 % del valor normal del mes. Por el contrario, mayo fue extremadamente seco, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular de 20,9 mm, valor que representa el 35 % del valor normal del mes.

Marzo fueentre húmedo y muy húmedo en toda la Península, Baleares y Canarias, llegando a ser extremadamente húmedo en la Comunitat Valenciana, Murcia, Almería, Granada, Cádiz y sur de Huelva, gran parte de Madrid, Segovia, Ávila, Ibiza y puntos de Aragón. En ambos archipiélagos  tuvo carácter predominantemente húmedo. La precipitación acumulada en marzo fue superior al valor normal en prácticamente todo el territorio nacional con excepción de algunas zonas del norte peninsular, Tenerife y sur de Gran Canaria, donde quedó ligeramente por debajo.

Abril fue entre normal y húmedo en casi toda la Península, Baleares y Canarias, llegando a ser muy húmedo en el sur de Cataluña, gran parte de Aragón, en la Comunitat Valenciana, Murcia, Almería, Granada, gran parte de Castilla-La Mancha, sur de Madrid, puntos de Castilla y León y la cornisa cantábrica, así como la isla de Ibiza y el archipiélago canario. Por el contrario, fue seco en Galicia, norte de Cataluña, puntos de Extremadura, y sur de las provincias de Huelva y Málaga. La precipitación acumulada en abril fue superior al valor normal en prácticamente todo el levante peninsular, Aragón, Navarra, La Rioja, País Vasco, zonas de Asturias, Castilla-León, Andalucía, Canarias e Ibiza.

En contraste con los meses anteriores, mayo fue entre seco y extremadamente seco en casi toda la Península, con excepción del levante peninsular en el que ha tenido carácter entre normal y húmedo, llegando a ser extremadamente húmedo en puntos costeros de la Comunitat Valenciana, Murcia y Almería. En Baleares, el mes ha sido húmedo en prácticamente todo el archipiélago y en Canarias ha tenido carácter húmedo en el sur de Tenerife y de Gran Canaria. Por el contrario, en el resto de las islas ha tenido carácter entre normal y seco.

Episodios destacados

Las mayores precipitaciones diarias registradas en el mes de marzo correspondieron a los observatorios principales de Alicante/ Elche aeropuerto que registró 132,5 mm de precipitación el día 3, valor que constituye el más alto de su serie desde 1967; Castellón/Almassora donde se registraron 115 mm el día 21; Puerto de Navacerrada que registró 68 mm el día 21; Ceuta donde se registraron 66,2 mm el día 23; Valencia/aeropuerto donde se registraron 60,3 mm, el día 21. En abril las mayores precipitaciones registradas en observatorios principales correspondieron a Hondarribia/Malkarroa que registró 72,6 mm de precipitación el día 20; Reus/aeropuerto donde se registraron 54,6 mm el día 20; Puerto de Navacerrada que registró 49,8 mm el día 22; Donostia/San Sebastián, Igueldo donde se registraron 46,3 mm el día 20 y Melilla que registró 45,4 mm el día 5 del mes. Finalmente, en mayo las mayores precipitaciones diarias correspondieron a los observatorios principales de Valencia, que registró 172 mm de precipitación el día 3 y que constituye el valor más alto de su serie desde el año 1938; Palma / aeropuerto que registró 64 mm el día 24 y Castelló – Almassora que registró 52 mm el día 2.

Efemérides de precipitación

NOTA importante: En septiembre de 2020 se pasó a utilizar como valores de referencia para la vigilancia del clima en España los valores medios en el territorio peninsular español de las rejillas mensuales y anuales de temperatura y precipitación descritas en las notas técnicas 31 y 32 de AEMET (periodo de referencia: 1981-2010). Este cambio de metodología puede dar lugar a diferencias significativas con los resultados que se obtenían a partir de los valores de referencia anteriormente utilizados.

NOTA: Los datos empleados para elaborar este avance climatológico son provisionales y están sujetos a una posterior validación.©AEMET: Autorizado el uso de la información y su reproducción citando AEMET como autora de la misma.

Acerca de aemetblog

La Agencia Estatal de Meteorología sucedió en 2008 a la entonces Dirección General del Instituto Nacional de Meteorología, con más de 150 años de historia. Actualmente está adscrita, según el artículo 4.4 del Real Decreto 864/2018, de 13 de julio, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio para la Transición Ecológica, a ese departamento ministerial a través de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente. El objeto de AEMET, según el artículo 1.3 del Real Decreto 186/2008, de 8 de febrero por el que se aprueba su Estatuto, es el desarrollo, implantación, y prestación de los servicios meteorológicos de competencia del Estado y el apoyo al ejercicio de otras políticas públicas y actividades privadas, contribuyendo a la seguridad de personas y bienes, y al bienestar y desarrollo sostenible de la sociedad española". Como Servicio Meteorológico Nacional y Autoridad Meteorológica del Estado, el objetivo básico de AEMET es contribuir a la protección de vidas y bienes a través de la adecuada predicción y vigilancia de fenómenos meteorológicos adversos y como soporte a las actividades sociales y económicas en España mediante la prestación de servicios meteorológicos de calidad. Se responsabiliza de la planificación, dirección, desarrollo y coordinación de actividades meteorológicas de cualquier naturaleza en el ámbito estatal, así como la representación de éste en organismos y ámbitos internacionales relacionados con la Meteorología.
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