Las granizadas de 1952. Capítulo I

Por Manuel Antonio Mora García. Delegación Territorial de AEMET en Castilla y León

Durante el verano de 1952 se registraron en la Península y Baleares numerosas tormentas, algunas con granizo y pedrisco y acompañadas de fuertes lluvias y rachas de viento, resultando varias personas fallecidas y heridas, así como cuantiosos daños materiales y en las cosechas. Estas tormentas tuvieron una gran repercusión mediática, en especial las ocurridas en la localidad vallisoletana de Pedrajas de San Esteban.

A finales del mes de junio y principios de julio del año 1952 esta localidad se vio afectada de forma reiterada por fuertes tormentas. Como resultado de la intensidad y tamaño del granizo (acumulándose un espesor de 20 cm en el suelo) y la intensa lluvia, la cosecha quedó totalmente destruida y se produjeron daños de forma generalizada en los tejados de las viviendas y otros edificios. Las posteriores lluvias y tormentas provocaron el hundimiento de los techos desprotegidos de las viviendas, y la población, en plena noche y sin suministro eléctrico, tuvo que encontrar refugio en la iglesia y en una robusta vivienda de nueva construcción, únicos edificios que no resultaron dañados y que sirvieron de morada a gran parte de los vecinos durante varios días.  Afortunadamente, sólo hubo varios heridos leves, y los daños fueron reparados con prontitud gracias a la solidaridad del vecino pueblo de Alcazarén.

Las fuertes tormentas también afectaron a otras localidades. En Burgos, el viento derribó la carpa de un circo en plena función, resultando varias personas heridas, cundiendo el pánico al pensar que las fieras se habían escapado.

En el mes de agosto se produjeron también intensas tormentas, como las acaecidas en el sur de Mallorca, tal vez el episodio con pedrisco de mayor tamaño registrado, según la prensa española del último siglo, o como las que dieron lugar a las lluvias torrenciales e inundaciones de finales de agosto en numerosos lugares de la Península, durante el “cordonazo de San Agustín”.

En la singular batalla contra el granizo con cohetes granífugos hubo varias víctimas, tres personas fallecieron y varias resultaron heridas accidentalmente al manipular los peligrosos artefactos.

Breve introducción al granizo

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) define el granizo como:

Precipitación de partículas de hielo (pedriscos) que pueden ser transparentes o parcial o totalmente opacas. Suelen ser esféricas, cónicas o irregulares y con un diámetro de entre 5 y 50 mm. Las partículas pueden caer de las nubes separadas o aglomeradas de manera irregular. (Atlas internacional de nubes. OMM)

Fuente: NOAA

En España el término pedrisco o piedra se aplica al granizo de gran tamaño, en general de diámetro superior a 2 cm.

El granizo se forma en el seno de nubes cumulonimbus y precipita en forma de chubasco, en muchas ocasiones acompañado de tormenta. Durante las granizadas, el tamaño y forma del granizo puede ser muy variado, según el proceso microfísico seguido durante su formación, en  el que interviene el contenido de agua líquida de la nube, la temperatura, y la intensidad, duración y características de las corrientes verticales en el interior de la nube. 

Los cumulonimbus son nubes de gran desarrollo vertical en continua evolución, con temperaturas que decrecen con la altura y que pueden llegar hasta valores inferiores a -40 C en las zonas más altas, por lo que en gran parte de la nube es posible la presencia de agua en sus tres estados (vapor, líquido y sólido). El granizo se forma a partir de un pequeño núcleo o germen de hielo (generalmente un copo de nieve granulada que crece inicialmente por difusión o sublimación del vapor de agua), sobre el cual va congelando el agua subfundida (a temperatura bajo cero) de las gotitas de nube o lluvia que encuentra durante su desplazamiento, aumentando su tamaño en un proceso continuo que se denomina acreción

Ciclo de vida de una tormenta ordinaria. https://www.nssl.noaa.gov/education/svrwx101/thunderstorms/

El contenido de agua nubosa, el intercambio de calor latente durante los cambios de fase y la temperatura, son factores que determinan la forma de la cobertura externa del granizo. Durante el proceso de acreción, cuando el granizo en su movimiento captura pequeñas gotitas de nube a temperaturas bajas, la congelación del agua es instantánea, atrapando burbujas de aire y  formándose una cubierta helada exterior blanquecina (hielo granular), mientras que si captura grandes gotas de lluvia a temperaturas más próximas a los cero grados Celsius, el proceso de congelación es más lento, formándose una cubierta helada exterior transparente (hielo claro o transparente).  Ambos procesos (conocidos como seco y húmedo respectivamente) se producen generalmente en el caso del pedrisco, de forma que al seccionarlos por la mitad es posible observar la alternancia de hasta 4 ó 5 capas blanquecinas y transparentes, a modo de anillos concéntricos, con un aspecto similar a una cebolla, que da idea del recorrido del granizo dentro de la nube arrastrado por corrientes verticales y horizontales. Una vez que las corrientes verticales no son capaces de mantener al granizo en suspensión, debido a su peso, éste cae por gravedad y precipita en el suelo, proceso durante el cual, en función de la altura de la base de la nube, la temperatura y el tamaño del granizo, éste puede llegar a fundirse total o parcialmente.

Proceso de formación del granizo. https://media.bom.gov.au/social/blog/1733/explainer-how-does-hail-form/

https://twitter.com/NWSHouston/status/971094353660825601/photo/1

El grado de intensidad y de organización de la tormenta son fundamentales para la formación del pedrisco, ya que el recorrido seguido por el granizo en el interior de la nube cumulonimbus depende de la magnitud de las corrientes verticales, el tope de la nube y la duración e intensidad de la circulación interna, de forma que durante su trayectoria puede ir capturando gotitas de nube o de lluvia y creciendo de tamaño  (en algunos pedriscos de tamaño excepcional se han identificado más de 20 capas). Durante este proceso también es posible que algunos elementos individuales (generalmente esféricos) se fundan parcialmente y se agrupen, congelándose posteriormente y resultando agregados con formas irregulares de gran tamaño.

https://meteoglosario.aemet.es/es/termino/661_granizada-singular

Según la OMM, la densidad de los pedriscos normalmente está comprendida entre 0,85 g/cm3 y 0,92 g/cm3, dependiendo de la cantidad de aire atrapada.

Durante su caída alcanza una velocidad terminal y, en función de su masa, adquiere una determinada energía cinética, que puede ser medida con granizómetros (planchas horizontales de material plástico elástico que se deforma gradualmente con los impactos) y de esta forma se puede cuantificar su poder destructor.

Las granizadas más significativas se producen en entornos de convección profunda, en tormentas con alto grado de organización como es el caso de las tormentas multicelulares o líneas de turbonada, aunque, para que se forme  pedrisco de mayor tamaño, es necesario una mayor organización e intensidad, como ocurre en las supercélulas. Por ello el pedrisco ocurre  fundamentalmente en los meses de verano, finales de primavera o principios de otoño. Sin embargo, también es posible la ocurrencia de intensas granizadas que, pese al pequeño tamaño de los elementos individuales, pueden acumular grandes espesores en el suelo. Durante el invierno, este granizo menudo pero abundante  puede originarse en cumulonimbus de pequeño desarrollo vertical, e incluso en ocasiones no están acompañados de tormenta.

Granizada singular en el concejo de Llanes(Asturias) el 23 de marzo de 2017. Reporte del usuario SINOBAS “vgonzalez”https://sinobas.aemet.es/index.php?pag=detal&rep=879

Las nubes cumulonimbus individuales tienen unas dimensiones horizontales que pueden llegar a alcanzar varios kilómetros de longitud, pero la zona afectada por la precipitación (y particularmente el granizo), en general es mucho más reducida, de forma que las granizadas no suelen ser muy extensas, salvo en tormentas organizadas en las que varias nubes cumulonimbus, en distinto estado de desarrollo, se agrupan formando sistemas convectivos de mesoescala (por ejemplo, líneas de turbonada), o bien adquieren características de supercélulas. En estos casos las granizadas pueden ocupar una mayor extensión de terreno. En cualquier caso, la precipitación del granizo es en forma de chubasco, es decir, intensa pero de poca duración, del orden de varios minutos.

Un ejemplo de granizada intensa y de gran extensión asociada a una supercélula ocurrió el 12 de julio de 1935 en la provincia de Palencia, que analizamos en esta entrada del blog de AEMET.

Granizadas extraordinarias

El pedrisco no sólo causa daños materiales y en cosechas, también hiere o mata a animales y personas. A nivel global estos son algunos episodios destacados:

El 30 de abril de 1888, 246 personas fallecieron en Moradabad (India) a causa de los impactos del pedrisco, que alcanzó el tamaño de naranjas. https://wmo.asu.edu/content/world-highest-mortality-hailstorm

Casi cien años después, el 14 de abril de 1986, 92 personas fallecieron en Gopalganj (Bangladesh), recogiéndose un bloque de pedrisco que superaba el kilogramo de peso (1,02 kg), constituyendo el evento de pedrisco documentado oficialmente de mayor peso. https://wmo.asu.edu/content/world-heaviest-hailstone

En Estados Unidos, el record lo ostenta una piedra de 880 gramos y 20 cm de diámetro recogida en Vivian (Dakota del Sur), el 23 de julio de 2010. https://wmo.asu.edu/content/western-hemisphere-heaviest-hailstone

Record Setting Hail Event in Vivian, South Dakota on July 23, 2010 https://www.weather.gov/abr/vivianhailstone

El granizo en España

Uno de los fenómenos meteorológicos que, gracias a la colaboración ciudadana, se incluye en la base de datos SINOBAS de AEMET son las granizadas singulares, es decir, cuando los granizos alcanzan un diámetro superior a 2 cm (equivalente a una moneda de 20 céntimos de euro), o bien de menor tamaño pero que acumulan más de 2 cm de espesor sobre el suelo en sitios planos y sin obstáculos cercanos.

Desde el 1 de enero de 2012 hasta el 1 de febrero de 2022 constan 322 reportes correspondientes a 312 eventos.

Reportes de granizada singular en SINOBAS. www.sinobas.es

En cuanto al tamaño del granizo, existen varios reportes de pedrisco de tamaño superior a 7 cm.

Pedrisco en Albalate del Obispo (Teruel) el 5 de septiembre de 2018. Reporte del usuario SINOBAS “storm2002”https://sinobas.aemet.es/index.php?pag=detal&rep=1195

La distribución del granizo y pedrisco ocurrido en España, al tratarse de un fenómeno muy local, es difícil de determinar. En 1842, la Compañía General del Iris comenzó a asegurar las cosechas contra el granizo y la piedra en todas las provincias del reino, siendo rápidamente secundada por otras compañías aseguradoras. Desde 1978,  gracias al Sistema Español de Seguros Agrarios (Agroseguro), los agricultores y ganaderos tienen a su disposición gran variedad de seguros combinados, en particular los referentes al pedrisco.

Acción de la Agricultura Castellana. 1877. Fuente: Biblioteca Digital de Castilla y León.

Como resultado de la peritación de siniestros agrarios, se ha establecido un mapa de riesgo de pedrisco por comarcas (Agroseguro), con rango entre muy bajo y muy alto.

https://agroseguro.es/fileadmin/propietario/Prensa/Articulos/foto-art-pedriscos-mapa.jpg

Mayor dificultad existe en conocer la distribución del granizo y los días de tormenta en base a datos de observación meteorológica convencional. Pese a la valiosa información altruista que aportan los colaboradores meteorológicos y los datos de la red de observatorios oficiales, la cobertura espacial no es la adecuada para analizar fenómenos de tan pequeña escala, como se puede apreciar en los mapas climáticos, de escasa resolución.  Sin embargo, gracias a la red de detección de descargas eléctricas si podemos conocer la distribución de tormentas en nuestro territorio con bastante precisión.

Número medio anual de días de tormenta y de días de granizo. Mapas climáticos de España 1981-2020. AEMET.

Climatología de descargas eléctricas y de días de tormenta en España, AEMET.

En cuanto al granizo, gracias a los datos suministrados por los radares meteorológicos es posible estimar la probabilidad de granizo de forma continua dentro del rango de observación mediante distintos programas y algoritmos que procesan los datos. La información en modo gráfico suele representarse de forma pixelada. Según el producto  y la distancia al radar, cada pixel ocupa desde menos de 1 km2 hasta 4 km2 aproximadamente. En la imagen combinada radar+satélite del 25 de junio de 2020 de las 15:40 UTC se observa cómo el área ocupada por los grandes cumulonimbus (color blanquecino) es muy extensa, mientras la zona de precipitación aparece coloreada y  es mucho más reducida en especial las zonas de mayor reflectividad radar (amarillo), zonas donde es probable que se esté produciendo granizo. Los rayos (+/- en color malva) aparecen principalmente en las zonas de mayor reflectividad.

Imagen “diagnóstico 2D” del 25 de junio de 2020 a las 1540 UTC. Superposición de imagen HRVIS MSG y PPI del radar de Palencia y productos derivados 2D.

Procesando la información radar y mediante algoritmos, es posible identificar las células tormentosas que probablemente están produciendo granizo, así como estimar su tamaño. Como vemos en esta imagen “diagnóstico 3D” de las 15:50 UTC se identifican las células que potencialmente pueden estar produciendo granizo, así como las trayectorias previstas, además se incluye información sobre otras variables de interés. La célula identificada con el número 1, en el norte de la provincia de León, era potencialmente generadora de granizo grande, algo que se pudo constatar gracias al reporte introducido en SINOBAS  por el usuario “alecarrasco”.

Imagen “Diagnóstico radar 3D” del radar de Palencia. 25 de junio de 2020 a las 1550.

Granizada en Huergas de León. Reporte SINOBAS del usuario “alecarrasco” https://sinobas.aemet.es/index.php?pag=detal&rep=1438

En las imágenes radar se observa que esta zona coincide con valores altos de reflectividad (en torno a 60 dBz, debido a la presencia de granizo) y de altura de echotop (en torno a 14 km, debido a la intensidad de las corrientes verticales). En la imagen de rayos nube-tierra en las dos horas previas a las 18 UTC se observa la intensa actividad en el norte de la provincia de León, de igual forma la imagen de acumulación radar en 24 horas señala las zonas donde es posible que se haya producido granizo (mayor acumulación de precipitación).

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El granizo en Castilla y León

Las granizadas en Castilla y León se producen fundamentalmente en el periodo tormentoso (abril-septiembre), a diferencia de otras regiones, como el norte peninsular. Los valores medios de días de granizo y de días de tormenta anuales respectivamente (periodo de referencia 1981-2010) en los observatorios principales con datos completos en Castilla y León son los siguientes:

Número medio anual de días de granizo y de tormenta (periodo de referencia 1981-2010)

Desde enero de 1938 a enero de 2022, en el observatorio de Villanubla (Valladolid), se contabilizaron 1123 días de tormenta, 227 días de granizo y 95 días de tormenta y granizo (simultáneos). Con estas cifras se puede concluir que  un 42 % de las granizadas están asociadas a tormentas y sólo un 8 % de las tormentas observadas han producido granizo.

Por meses, la actividad tormentosa se concentra fundamentalmente entre los meses de abril a septiembre (94 % del total de días), destacando el mes de junio. En cuanto al granizo, se concentra fundamentalmente en el cuatrimestre marzo a junio (76% del total), siendo mayo y abril, en este orden, los meses con mayor número de días de granizo.

Respecto a las tormentas de granizo (tormenta y granizo observados simultáneamente) se producen fundamentalmente en el cuatrimestre de abril a julio (88 % del total). En los meses de julio y agosto todas las granizadas se han debido a tormentas.

Distribución mensual de los días de granizo, tormenta, tormenta de granizo, porcentaje de tormentas de granizo respecto a todas las tormentas y porcentaje de tormentas de granizo respecto a días de granizo.

En todos los episodios el granizo fue de tamaño inferior a “garbanzo”, salvo en 5 días en que el tamaño fue de “garbanzo” y un día, el 4 de septiembre de 2004 en que alcanzó tamaño “nuez” o mayor.

El régimen de granizadas en el norte peninsular es totalmente distinto, siendo más frecuentes en los meses de invierno y menos frecuentes en los de verano. Esto se debe básicamente a que en esta zona predomina la actividad convectiva invernal asociada a las descargas de aire polar y ártico, masas de aire muy frías procedente de latitudes altas que se cargan de humedad e inestabilizan durante su recorrido marítimo hacia la Península. En general, el granizo es de pequeño tamaño, aunque las acumulaciones en el suelo pueden ser notables.  

Distribución mensual de los días de granizo, tormenta, tormenta de granizo, porcentaje de tormentas de granizo respecto a todas las tormentas y porcentaje de tormentas de granizo respecto a días de granizo

 Desde enero de 1938 a enero de 2022 en el observatorio de Igueldo (San Sebastián), se contabilizaron 2064 días de tormenta, 771 días de granizo y 366 días de tormenta y granizo (simultáneos). Con estas cifras se puede concluir que  un 47 % de las granizadas están asociadas a tormentas y un 18 % de las tormentas observadas han producido granizo. En todas las granizadas el tamaño ha sido inferior a “garbanzo”, salvo en 5 ocasiones en que alcanzó dicho tamaño y una ocasión en que alcanzó el tamaño de “cereza”.

Por meses, la actividad tormentosa se concentra fundamentalmente entre los meses de mayo a septiembre (51 % del total de días de tormenta), aunque todos los meses tienen una actividad notable. En cuanto al granizo, el periodo de noviembre a abril concentra el mayor número de días de granizo (86%). Resulta significativo que durante los meses de verano (junio a agosto) apenas se producen tormentas de granizo (7% del total).

En cuanto a tormentas de granizo (tormenta y granizo observados simultáneamente) el periodo con mayor número coincide con el de granizadas, de noviembre a abril (69 % del total).

Comparando los datos resumen de esta larga serie de datos de los observatorios de Valladolid y San Sebastián, se observa que las granizadas y las tormentas son menos frecuentes en Valladolid (5 y 13 días anuales de media respectivamente) que en San Sebastián (9 y 25 días anuales de media respectivamente). También ocurre lo mismo con las tormentas de granizo, más frecuentes en San Sebastián, con la excepción del trimestre mayo-junio-julio en que son más frecuentes en Valladolid.

Respecto a los porcentajes de granizadas asociadas a tormentas en Valladolid y San Sebastián son muy similares (42% y 47% respectivamente), mientras que los bajos porcentajes de tormentas de granizo respecto a tormentas en general son ligeramente diferentes  (8 % y 18% respectivamente).

Las mayores diferencias se producen en la distribución temporal, las granizadas son más frecuentes en los meses más fríos en San Sebastián y en los meses más cálidos en Valladolid.

A la vista de los datos de observación, una conclusión inmediata es que casi la mitad de las granizadas registradas en los observatorios han sido producidas por tormentas,  pero sólo en algunas de las ocasiones (menos del 20%) en que se registran tormentas en un observatorio, se produce simultáneamente granizo. La razón de este hecho ya ha sido comentada anteriormente, pese a que la mayoría de los cumulonimbus producen granizo, en muchas ocasiones éste es de pequeño tamaño y se funde durante el descenso llegando al suelo en forma de lluvia, el concepto de tormenta en ocasiones se refiere a grandes agrupaciones de cumulonimbus y la zona de precipitación, en particular la de granizo, es mucho más reducida.

Es preciso tener en cuenta que, según las normas de observación, se debe cifrar tormenta cuando el observador escucha el trueno (generalmente es audible en un radio de unos 10 km, incluso puede llegar hasta 20 km en algunas circunstancias).  Por tanto es posible que se cifre tormenta sin observar granizo, aunque en las proximidades esté granizando, las tormentas generalmente tienen dimensiones horizontales de varios km y las descargas eléctricas y el granizo no siempre se producen simultáneamente en un lugar.

En los próximos capítulos analizaremos aspectos históricos del granizo y de la lucha antigranizo, rescatando algunas curiosas efemérides, y también comentaremos las situaciones meteorológicas de este anómalo y tormentoso verano de 1952.

Agradecimientos: A Delia Gutiérrez Rubio, meteoróloga del Area de Información Meteorológica y Climatológica de AEMET, por la revisión y edición de los textos y a René Cenera Vañes, Jefa de la Sección de Climatología de la DT en Castilla y León, por facilitar los datos climatológicos.

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